Categoría: Frente Norte Americano

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  • Mentiras que importan

    Mentiras que importan

    Un político ganó la elección mintiendo en su currículo. 

    No. No me refiero a Elizabeth Warren (Senadora por Massachussets) que dijo ser “Nativa Americana” cuando tiene menos sangre india que un Sueco y que eso le sirvió para ser profesora en Harvard lo cual le dio la plataforma que necesitaba para lanzar su carrera.    

    O a Biden que dijo haber salido entre los primeros de la clase cuando en realidad salió entre los últimos. O que su hijo había muerto en Irak aunque murió de Cáncer, o que se plagio un discurso, o que había pasado tiempo en la cárcel en Sudáfrica combatiendo el apartheid, cuando es completamente falso, o que dijo que Trump había alabado a los Nazis, o que había dicho que la gente tenia que inyectarse lavandina (y larga lista).

    Me refiero a George Santos que mintió diciendo que había ido a un colegio que nunca había oído hablar de él, que había recibido un diploma que no había recibido, que había trabajado en un banco en el que no había trabajado, que había fundado una obra de caridad para salvar animales cuando lo único que había hecho era una vez asistir a una de sus reuniones, y otras…  Es decir, lo normal para cualquier político que no tiene plata para pagar a consultores para que le “empaqueten” mejor las mentiras.  Por supuesto que, habiendo ganado como Republicano, las rasgaduras de vestiduras son sensacionales. Creo que a esta altura ya hay pedidos de fusilamiento.

    Muy mal todos ellos. Pero después de todo, esas mentiras son bastante irrelevantes.  Demuestran la baja calidad moral de los políticos, pero eso es como decir que la lluvia es mojada.

    En estas mentiras lo que está en juego es un sueldo, un poco de influencia y un par de titulares.  Es decir, no mucho.

    Las mentiras que realmente cuentan son la que se perpetúan durante décadas, que sirven para justificar políticas de enorme alcance, que son perpetradas no por una persona, si no por miles. Que cuentan con el apoyo de cientos de instituciones que supuestamente tiene como objetivo ser los custodios de recursos públicos y que por lo tanto tienen el deber fiduciario de ser extremadamente escrupulosos en presentar los datos de la forma más fidedigna posible.

    Hoy nos referimos a la mentira de la desigualdad.

    Según este estudio las estadísticas oficiales del Gobierno Americano sobre el tema son engañosas.  Engañosa al nivel de esa publicidad de cigarrillos que decía que había que fumar porque hace bien a los pulmones.  Es decir, criminalmente engañosas.

    Algunos puntos relevantes como los describe Real Clear Investigations:

    “Si bien la Oficina del Censo de EE. UU. informa que el ingreso promedio del 20% superior de los hogares estadounidenses ese año fue 16,7 veces mayor que el ingreso promedio del 20% inferior de los hogares, el número real, argumentan, es 4,1 veces. Esta enorme discrepancia se explica por un simple truco de contabilidad: la Oficina no contó dos tercios de los $2,8 billones en transferencias que se entregaron principalmente a los pobres y la clase trabajadora ni los $4,4 billones que se recaudaron a través de impuestos federales, estatales y locales. El 82% de los cuales son pagados por el 40% superior de los asalariados del hogar”.

    Repetimos por si no queda claro: las estadísticas de “pobreza” no cuentan los subsidios y los de la “riqueza” no descuentan los impuestos….  Engañoso, no?

    Nos dan números exactos:

    “El hogar promedio en el quintil inferior [el 20 % más bajo de los ingresos] recibió anualmente la asombrosa cantidad de $45 389 en pagos de transferencias del gobierno, más de nueve veces más que sus ingresos devengados. El segundo quintil recibió un total de $29 793 en pagos de transferencias del gobierno, aproximadamente dos tercios de lo que recibió el quintil inferior, y el quintil medio recibió $17 850”.

    Gracias a esta gran transferencia de ingresos (y la acumulación de deuda federal), la tasa real de pobreza para los niños no es la cifra de 2017 de la Oficina del Censo del 17,5 %, sino del 3,1 %. Para los estadounidenses de 65 años o más, agregan, la proporción en la pobreza cae del 9,2% al 1,1%. ¿El resultado? “El Seguro Social, Medicare, la Seguridad de Ingreso Suplementario, los cupones de alimentos y otros pagos de transferencia prácticamente han eliminado la pobreza entre las personas mayores”.

    Con estos números los burócratas se verían mas complicados para seguir gastando como marineros borrachos la plata de los contribuyentes, siempre bajo el estandarte y la excusa del “hambre infantil”.  Los avisos de viejitos desnutridos serian menos efectivos para servirles de cobertura para justificar nuevos billones para que ellos “administren”.

    Esta mentira ha beneficiado a la izquierda y sus idiotas útiles de la industria de los “bien pensantes”, mientras ha perjudicado a los supuestos beneficiaros, transformándolos en sirvientes dependientes de los anteriores.

    “En 1967, el 68 % de los adultos en edad de trabajar en el quintil inferior tenían trabajo, pero para 2017 ese porcentaje se había reducido casi a la mitad al 36 %. El porcentaje que trabaja en el segundo quintil disminuyó del 90% al 85%. Al mismo tiempo, la proporción de personas en edad laboral óptima que trabajan en los tres quintiles superiores de los hogares aumentó en un 7 %, en gran parte debido a un aumento en el empleo de las mujeres”.

    Así que no me vengan a hablar de democracia cundo los votos son comprados con plata obtenida mediante engaños.

    Cual sería el tratamiento que se merecerían los promotores de una obra de caridad que pide donaciones para solucionar un problema que es descripto en términos falsos, que beneficia primariamente a sus administradores y que además produce daños objetivos a sus supuestos beneficiarios.   Y todavía tendrían el atenuante de que todavía dependerían de aportes voluntarios…

  • ¿Qué harían distinto si trabajaran para el enemigo?

    ¿Qué harían distinto si trabajaran para el enemigo?

    Maria Anastasia O’Grady compara hoy en su artículo semanal el reciente levantamiento de sanciones que favorece a Nicolas Maduro con la política que eligió el gobierno de Biden con respecto a Guayana, un raro aliado de Occidente en Sudamérica.

    Recientemente hubo un importante descubrimiento petrolero en la costa de Guayana, un pobrísimo país de 800,000 habitantes en la costa norte de Sudamérica, que le permitiría salir de su subdesarrollo, mientras aliviaría la dependencia del mundo en los recursos naturales de Rusia, Venezuela, Irán y otros regímenes totalitarios que nuestros sabios lideres no se han cansado de repetir es una cosa MUY mala.

    Aun mejor. El tipo de petróleo encontrado es bajo del tipo “liviano” y con poco sulfuro lo que lo hace más fácil de extraer y refinar, siendo mejor para el medio ambiente que el que extraerá Chevron en Venezuela. Sin contar el incalculable peligro que representa para el medio ambiente y la humanidad en general tenerlo a Maduro con plata en el bolsillo.

    Sin embargo, la administración Biden se ha opuesto a los prestamos necesarios en los organismos multilaterales que necesita Guayana para desarrollar la infraestructura necesaria. Aparentemente ESTE tipo de explotación petrolera va en contra de los dogmas religiosos de Gaia.

    Naturalmente, China gustosamente, está ofreciendo todos los recursos que puedan necesitar bajo el sistema de prestamos “minados” que los caracteriza.

    Si las “elites” occidentales estuvieran a sueldo de la oposición no harían las cosas de una manera muy distinta. 

    Ya oigo algún escandalizado acusarme de promover “teorías conspirativas”.

    El tema es que, si lo hacen gratis, es aún peor.  

  • Disciplina en el mensaje

    Disciplina en el mensaje

    Este martes fueron las elecciones de medio término en Estados Unidos.  Hubo claro-oscuros y cuando escribo esto, todavía no se sabe quien controlará el Senado. Pero en general se puede decir que el resultado fue decepcionante, excepto en Florida donde DeSantis arrasó (¡¡¡¡Go DeSantis!!!!).  Se esperaba una victoria mucho mas clara por parte de los Republicanos. 

    No es mi objetivo hacer un análisis detallado porque no es el papel de La Botella al Mar. Pero si me tienen un poco de paciencia, comparto algunos pensamientos que se me fueron ocurriendo mientras miraba los resultados en TV. 

    Seguí el conteo en FOX News (derecha) y MSNBC (izquierda).  Confieso que mi intención era regodearme con lo que esperaba fuera una mala noche para los Demócratas.  Lamentablemente no conseguí mi objetivo de ver caras largas en las filas de la contra y la botella de champagne se quedó en la heladera.  Pero de todas maneras fue una experiencia fascinante. 

    Me impresionó el grado de disciplina que los comentaristas en MSNBC mostraron en el mensaje que difundieron. Por supuesto el contenido era de manicomio (los Republicanos están intimidando gente para que no voten, la economía está muy bien, hablar de la ola de crimen es racista, aborto, aborto, aborto). Pero nunca se apartaron de él. No hubo criticas veladas o abiertas a la “calidad de sus candidatos”, a Biden, a las políticas que están proponiendo.  Todos los cañones apuntados en una sola dirección.

    Mientras tanto en FOX se hacían frecuentes referencias a “la pobre calidad de los candidatos”. Curiosamente esa frase no se refería, por ejemplo, al candidato Demócrata para Senador en Pensilvania que literalmente no puede hablar porque tuvo un derrame cerebral.  Estaban hablando de los candidatos propios, todos ellos de una calidad humana igual o superior a sus contrincantes (por ejemplo, un general, dos empresarios muy exitosos, un ex presidente de un Senado estatal, etc). 

    En MSNBC, Biden era tratado con respeto y reverencia a pesar de que padece demencia senil y es tan popular como el sarampión. En FOX eran frecuentes las referencias anti-Trump porque la derecha, en lugar de cerrar filas como hicieron los de MSNBC, tiene una compulsión de “distanciarse” de la gente que es criticada por sus adversarios.

    En FOX se hablaba de los temas de fondo de forma general. Por ejemplo, mientras en MSNBC el aborto siempre era acompañado de referencias a “embarazos ectópicos” (!?),chiquitas de 12 años violadas por su padre, etc. en FOX nunca nadie habló de los cientos de miles de bebitos asesinados anualmente por razones egoístas que constituye la esencia del mensaje pro-vida. No hicieron ninguna referencia a la imposición de la ideología de género o educación marxista (Teoría Crítica de la Raza) en los colegios, que fue uno de los temas centrales en la campaña. Mismo sobre el crimen, el tema candente del momento, las políticas garantistas impuestas por fiscales financiados por Soros no fueron dignas de mención.  Solo en materia económica hubo algo más de detalle cuando se habló de producción de petróleo o control del gasto público.

    Mientras en MSNBC las teorías conspirativas sobre “la violencia de la derecha” (de la que existe considerablemente menos evidencia que la de izquierda) se repetían como una letanía, en FOX jamás se mencionaron los ataques violentos e intimidaciones de la izquierda, los incendios a centros de ayuda a la mujer, los motines de 2020. 

    Mientras en MSNBC hablaban frecuentemente de la “supresión del voto” (que no existe, como se demuestra por el aumento en la participación), en FOX no levantaron ni una duda sobre ninguna de las practicas electorales que se establecieron a partir de COVID. Por ejemplo, aun cuando no se pueda apuntar a una irregularidad especifica, es universalmente aceptado que el voto por correo es menos seguro que el voto en persona. Esto porque la presunción de secreto del voto desaparece, porque hace más fácil la cosecha de votos de gente vulnerable (por ejemplo, es sabido que en los hogares de ancianos es común que voten los cuidadores, no los ancianos o en las viviendas económicas los “punteros” entregan los votos por bloques).  Pero parece que es considerado de mal gusto siquiera mencionarlo a pesar de que los resultados favorables demócratas, fueron casi todos frutos de la generalización de esta práctica particularmente en lugares famosamente corruptos como Filadelfia, Milwaukee, o Atlanta.

    Mientras en MSNBC no pararon de hablar de la “desinformación” a la que supuestamente se abocan los Republicanos, en FOX se quejaban de que tal o cual candidato “no había sido capaz de hacer llegar su mensaje con claridad”. Pero nadie del panel aprovechó la oportunidad para denunciar el cerrojo que tiene la izquierda sobre prácticamente todos los medios, la censura en las redes sociales, el uso de las instituciones educativas como centros de adoctrinamiento, las enormes cantidades de recursos económicos que fueron entregados por los plutócratas de Silicon Valley o Wall Street a la izquierda o los mensajes ideológicos entrelazadas en la oferta de cultura y entretenimiento.

    La conclusión que saque de la noche es que hasta que la derecha no aprenda de las tácticas de la izquierda, y adopte una teoría de “guerra ideológica total” como hacen ellos, la decepción de anoche no será la última. 

    ¡Aunque gracias a Dios, con DeSantis tenemos alguien que nos enseñe el camino!

  • Académica católica aborda la “ideología de género” y los problemas transgénero con compasión y honestidad

    Introducción de La Botella al Mar: El pecado original y nuestra naturaleza caida nos hacen cargar con muchas fragilidades. La enfermedad física, el dolor y la muerte, el pecado y las malas inclinaciones, o enfermedades psicológicas y temperamentos desordenados. Todo esto es parte de la condición humana. Lo ha sido desde el comienzo de nuestra existencia en esta tierra, y lo será por todos los tiempos. En su misericordia, Dios no sólo ha muerto por cada uno de nosotros para redimirnos, pero nos ha dado una gran variedad de herramientas para superar nuestra naturaleza caida, con la ayuda de su gracia. Esta ayuda también existe hoy como existió siempre y existirá por todos los tiempos. Dios eligió crearnos con libertad, y, en última instancia, somos responsables de nuestros actos y seremos juzgados por las elecciones tomadas y los caminos elegidos.

    Esta libertad no implica que cualquier camino elegido es bueno. Aunque parezca una verdad de perogrullo en estos días relativistas, el Bien y el Mal existen. Y tanto el uno como el otro acarrean consecuencias, en esta on en la otra vida. Vivimos hoy en una sociedad, que forma parte de la cultura occidental, que en un proceso paulatino y secular viene alejándose de sus orígenes basados en la cultura greco-romana iluminada y mejorada por el cristianismo. Con el pasar de los años, y en la medida que este distanciamiento de nuestros orígenes se acelera, van surgiendo entre nosotros aberraciones varias, impensables poco tiempo atrás. La aceptación del aborto generalizado, un crímen a nivel individual que siempre existió pero que sólo recientemente se arropa del poder que le otorga la aceptabilidad que ha logrado entre los formadores de opinión, es sólo un ejemplo. Le siguen otras actitudes contrarias a la vida y dignidad humanas como la eutanasia, el consumo de drogas o la esterilización, para citar algunos ejemplos.

    Con cada década que pasa, en la medida que seguimos en este camino, nuevas aberraciones van apareciendo, ya que, liberada de restricciones individuales, legales o sociales, la propensidad del hombre para el mal no tiene límites. Así se fue gestando, y está alcanzando en nuestros días una preocupante intensidad, la campaña para difundir y convertir en “aceptable” la pretensión de que un individuo mentalmente sano puede elegir a que sexo pertenece. Surgen los “transexuales”. 

    No hay nada nuevo bajo el sol. Desde que el hombre existe, siempre hubo individuos que pretendieron deformar la naturaleza o engañarse a si mismos o a otros aparentando ser de un sexo que no es el que Dios les dió al nacer. A fines del siglo XIX, algunos psicólogos y psiquiatras alemanes empezaron a etiquetar esta aberración como un problema mental (sin connotaciones morales), y, eventualmente, en 1949 el norteamericano David Oliver Cauldwell acuña el término transexual cuando define: “Cuando un individuo que está desfavorablemente afectado psicológicamente determina vivir y presentarse como miembro del sexo al que no pertenece, este individuo se puede llamar psicópata transexual. Significa, simplemente, que no está sano mentalmente, y por esto la persona desea vivir en el sexo opuesto”. (1)

    Sólo un par de años más tarde, George W. Jorgensen viaja a Dinamarca, y después de tratamientos quirúrgicos vuelve a Estados Unidos como Christine Jorgensen (2), siendo la primera persona “transgender” ampliamente conocida, alcanzando la tapa de los diarios, la revista LIFE y otras publicaciones influyentes de la época.

    Con la explosión de “amor libre” y el “destape” generalizado de los años ‘60, el activismo transexual o travesti encontró su lugar, y fue ganando aceptación entre los medios y la cultura popular, extendiéndose de las casas de prostutución que fueron su primer hogar, a los estudios de televisión y pantallas de cine, revistas y shows the televisión.

    En los 50 años que han pasado desde entonces, y manifestando una vez más esa dinámica que acelera los tiempos y la dimensión del mal, el movimiento “trans”, y mas específicamente los tratamientos para atrasar la pubertad o cirugías para efectuar cambios de sexo, se han arropado con opiniones benévolas del American Medical Asociation y entidades afines. Para colmo de males, cada vez más son niños los que sufren la propaganda que presenta esta “transición” como una opción válida y no como (en el mejor de los casos) una condición mental a ser tratada que tiene nombre: disforia de género. Una de las “batallas culturales” siendo libradas en este momento en los Estados Unidos, es en torno a los derechos de los padres a ser informados y opinar sobre este tipo de adoctrinamiento que tiene lugar en muchas escuelas públicas.

    Es en este contexto que transcribimos extractos de una entrevista a Mary Hasson (3) sobre este tema, que sugerimos a nuestros lectores familiarizados con el idioma inglés, que lean en su totalidad acá. La traducción y selección de párrafos en nuestra.


    1. En general, nuestra fe nos llama a tratar a todos con respeto y bondad, reconociendo la dignidad de la persona que tenemos ante nosotros, una persona verdaderamente amada por Dios. Y debemos ser compasivos con los que sufren, literalmente, “sufrir con” y acompañar a la persona.
    1. Pero la pregunta más complicada es cómo se ve la compasión en una determinada circunstancia y la dirección en la que acompañamos a la persona. La auténtica compasión busca el bien del otro y lo acompaña en el camino hacia la curación y la felicidad, a la luz de del plan de Dios. No es compasivo validar las elecciones pecaminosas o dañinas de una persona o acompañar a la persona hacia un daño grave, moral o físico.
    1. Un número cada vez mayor de adolescentes se ha visto atrapado en la tendencia transgénero. Hace una década, menos de una fracción del uno por ciento se identificaba como transgénero. En 2017 y 2018, los estudios informaron que entre el 2 y el 3 por ciento de los adolescentes se identificaron como transgénero. Además, otros investigadores describen un efecto de contagio social, que hace que varios adolescentes dentro de un solo grupo de pares se identifiquen como transgénero o no binarios. El libro de Abigail Shrier, “Daño irreversible”, documenta esta tendencia con las adolescentes. A los jóvenes se les enseña, en las escuelas, en grupos de pares y los medios, que sus identidades están autodefinidas y que el cuerpo puede ser manipulado para que coincida con su autopercepción (identidad de género). Los jóvenes más vulnerables, aquellos que sufren problemas de salud mental, trauma, abuso, autismo u otros problemas, comienzan a creer las mentiras que se difunden en las redes sociales y entre sus compañeros que sus sentimientos de infelicidad o de no encajar prueban que realmente son transgénero.
    1. Lamentablemente, una industria de género en auge afirma las creencias de los adolescentes en una identidad transgénero y luego los acelera hacia intervenciones médicas que desfigurarán permanentemente sus cuerpos y destruirán las funciones corporales, incluida la fertilidad. El año pasado, países como Suecia, Finlandia y el Reino Unido han detenido las intervenciones médicas de afirmación de género para adolescentes, pero la industria de medicina de género de EE. UU. se niega a reconocer las crecientes preocupaciones médicas y continúa beneficiándose de estas prácticas destructivas y explotadoras.
    1. Los padres deben abordar la falacia de la ideología de género de una manera directa con sus hijos de secundaria y preparatoria. Refuerce la verdad: el sexo no puede cambiar. Y aunque los padres deben animar a sus hijos a tratar con amabilidad a aquellos que están experimentando problemas de salud mental o confusión de identidad, los padres también deben reforzar la verdad: las hormonas y la cirugía pueden alterar la apariencia del cuerpo pero no pueden cambiar el sexo de ni siquiera una célula. Manipular el cuerpo para destruir su función es autolesión, incluso cuando está sancionado por “documentos de género”. Simplemente no es posible ser otro que el hombre o la mujer que fuimos creados para ser, y la verdad del cuerpo nos muestra el camino a seguir. Nadie encuentra la felicidad librando una guerra médica sin fin en su propio cuerpo. La transición es una promesa seductora, pero vacía, de que los dolores y problemas normales de los adolescentes desaparecerán mágicamente cuando el niño se reinventa a sí mismo como transgénero. Simplemente no es cierto.
    1. Algunas personas influyentes están impulsadas por la ideología (los académicos, los activistas y algunos filántropos), mientras que las corporaciones primero fueron intimidadas para que apoyaran la agenda (por temor a ser etiquetadas como intolerantes) y ahora se han “despertado”. También hay un gran contingente de poderosos en las Naciones Unidas y en otros organismos regionales o internacionales y entre las organizaciones no gubernamentales. Los gobiernos (y las asociaciones profesionales de derecho, medicina, psicología, etc.) están “cautivos” de los grupos de interés ideológicos.
    1. ¿Quién hubiera pensado que los activistas LGBTQ, un grupo que hasta hace poco representaba un pequeño porcentaje de la población, tendrían la influencia para remodelar radicalmente nuestras leyes, cultura, lenguaje y políticas, en menos de dos décadas? Las señales estaban allí, pero creo que la mayoría de la gente esperaba que después de Obergefell (la decisión de la Corte Suprema que establece la legalidad de las uniones del mismo sexo) las cosas volverían a la normalidad; después de todo, ¿no era esa la promesa?: Su “matrimonio igualitario” no afectaría a nadie más. Pero la verdad es que la normalización de una nueva visión del “matrimonio”, basada en la mucho más antigua separación del sexo y la reproducción (provocada por la píldora anticonceptiva), lo ha cambiado todo. El sexo está desconectado de la reproducción, la reproducción está desconectada del sexo, la identidad sexual está desconectada del cuerpo y el cuerpo está desconectado de la identidad y la reproducción. Estos cambios están sacudiento los cimientos mismos de nuestras familias y nuestra cultura; golpean el corazón de lo que significa ser una persona humana, en relación con Dios y con los demás.
    1. Los católicos necesitan respaldar la visión de la educación católica. Nunca es más urgente que hoy. Las escuelas públicas (y muchas escuelas privadas que ya no son fieles a la verdad) están inundadas de ideología de género. Están enseñando una visión de la persona humana totalmente incompatible con la ntropología cristiana: la verdad de la persona revelada en Jesucristo y proclamada por su Iglesia. Los padres no pueden criar niños solos en medio de esta cultura. La iglesia necesita ser socia en la educación de los niños. La iglesia necesita levantar una nueva generación de creyentes fieles para esparcir las buenas noticias.

    (1) “Repensando los orígenes de la disforia de género”, por Marina de la Hermosa Lorenci. Psiquiatra. http://www.injuve.es/sites/default/files/3%20Repensando%20los%20or%C3%ADgenes%20de%20la%20disforia%20de%20género.pdf

    (2) https://en.wikipedia.org/wiki/Christine_Jorgensen

    (3) Mary Rice Hasson, J.D., es miembro Senior de Kate O’Beirne en el Centro de Políticas Públicas y Ética en Washington, D.C. Dirige el Foro de Mujeres Católicas, una red de académicas y mujeres profesionales católicas, y es cofundadora del Proyecto Persona e Identidad, una nueva iniciativa que equipa a padres e instituciones basadas en la fe para contrarrestar la ideología de género y promover la verdad de la persona humana. Abogada y experta en políticas, Mary se desempeñó como oradora principal de la Santa Sede durante la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, que abordó la educación (2018), la Mujer y el Trabajo (2017), el Cuidado (2019) y la Ideología de Género (2019) . Actualmente se desempeña como consultora del Comité de Laicos, Matrimonio, Familia, Vida y Juventud de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

  • Martha’s Vineyard y el fraude de los liberales blancos y ricos

    (Este artículo fue publicado por The Spectator, el 16 de septiembre pasado).

    ¿Dónde está su compasión? ¿Dónde está su inclusión?

    “Hablamos con varias personas que preguntaron: ‘¿Dónde estoy?’. Y luego estaba tratando de explicar dónde está Martha’s Vineyard”, dijo confundido el jefe de policía de Edgartown, Massachusetts, Bruce McNamee, sobre los 50 inmigrantes ilegales que aterrizaron en dos vuelos chárter en el único aeropuerto de la isla el miércoles.

    Según informes locales, los funcionarios del aeropuerto creían que los aviones transportaban a empresarios en un retiro de golf al final de la temporada, antes de sufrir la aplastante decepción de que los pasajeros que llegaban eran, de hecho, personas pobres de color.

    Los ilegales llegaron por cortesía del gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien los envió allí usando un presupuesto de $12 millones reservado por la legislatura de nuestro estado libre para transportar ilegales a jurisdicciones santuario. Se une a los gobernadores de Texas y Arizona, que han enviado a miles de ilegales en autobús a Nueva York, Washington y Chicago, para protestar por el fracaso catastrófico de la administración Biden para proteger nuestra frontera sur.

    Según un portavoz de DeSantis, “estados como Massachusetts, Nueva York y California facilitarán mejor el cuidado de estas personas a las que han invitado a nuestro país al incentivar la inmigración ilegal”. “Lo que sería mejor”, dijo el propio DeSantis en una conferencia de prensa, “sería que Biden hiciera su maldito trabajo y asegurara la frontera”.

    En el año fiscal en curso, las autoridades de inmigración han detenido a casi dos millones de personas que cruzaron la frontera ilegalmente. Se desconoce el número de los que no han sido detenidos, pero muy pocos de ellos probablemente se dirigían a Martha’s Vineyard, que se autodenominaba orgullosamente como un “destino santuario”. Su población mayoritariamente estacional probablemente creía que nunca tendrían que hospedar a nadie más que a los liberales blancos ricos y a los Obama, que poseen una propiedad de 11,75 millones de dólares y 29 acres en la isla.

    Esos liberales blancos ahora están entreteniendo al mundo con el ataque ded histeria más divertido en mucho tiempo. Como hipócritas naturales cuyo compromiso con la diversidad termina donde comienzan sus caminos empedrados, no les gusta la idea de los residentes más nuevos de Vineyard más de lo que los alcaldes demócratas como Eric Adams de Nueva York y Muriel Bowser de Washington, DC aprecian a sus inmigrantes. Ambos alcaldes declararon estados de emergencia luego de la llegada de solo una pequeña fracción de los ilegales a los que sus contrapartes en las fronteras de Texas y Arizona deben abordar a diario.

    La senadora de Massachusetts, Elizabeth Warren, regañó que enviar a los ilegales era “repulsivo y cruel”. El excolumnista republicano supino y arrepentido Max Boot del Washington Post denunció la “crueldad y el cinismo” de DeSantis y advirtió que su futura presidencia será “peligrosa”.

    El oponente electoral de DeSantis, Charlie Crist, quien está ocho puntos detrás de él y probablemente lamenta que los ilegales no estén en Florida para votar por él en noviembre, calificó la medida de “repugnante y vil”. Sugirió que DeSantis “no está en control de sus facultades”, hilarante comentario de un hombre sin principios que logró postularse para un cargo estatal como demócrata, republicano e independiente y perdió las tres veces.

    Los autoproclamados “expertos” han acusado al gobernador de Florida de trata de personas. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, declaró histéricamente que los ilegales “merecen algo mejor que… quedarse en Martha’s Vineyard”. ¿Touché? En una entrevista de CNN a la mañana siguiente de la llegada de los ilegales, el periodista sesgado John Berman y el documentalista Ken Burns —anteriormente invitado al aburrido festival de cine de la isla— compararon los vuelos entrantes gratuitos con el Holocausto.

    Los liberales enfurecidos son, sin embargo, reacios a admitir exactamente de dónde llegaron los ilegales. Eso es comprensible teniendo en cuenta que su isla idílica, donde Biden ganó el 77,6 por ciento de los votos, está más allá de los medios de casi todos sus compatriotas estadounidenses, “deplorables” a quienes también preferirían no ver ni estar cerca. El precio promedio de una casa en Martha’s Vineyard es de $1.35 millones.

    El comentarista de MSNBC, Chris Hayes, que ha realizado firmas de libros en Vineyard, consideró “profundamente deshumanizante arrojar seres humanos a algún lugar con fines vengativos”. ¿En algún lugar? ¿Deletrear el “dónde” podría poner en duda la sinceridad de sus convicciones? Y si él realmente cree en los “destinos santuario”, ¿cómo es que enviar a los migrantes a uno especialmente agradable de forma gratuita es un acto de venganza?

    Mientras tanto, Warren prometió “seguir trabajando con socios locales, estatales y federales para garantizar que tengamos los recursos necesarios para cuidar a las personas con dignidad”, nuevamente sin decir dónde están esas personas merecedoras y cuán inconvenientemente cerca podrían estar de las vacaciones y hogares de aquellos que estaban “todos a favor de Warren”. Sin embargo, fue el senador del estado de Massachusetts, Dylan Fernandes, quien podría haber lanzado la ensalada verbal más colorida. Denunció el “complot secreto de DeSantis para enviar a familias inmigrantes como ganado en un avión… a un lugar al que no se les dijo a dónde iban” [sic]. ¿Su indignación convencería a alguien si hubiera nombrado el lujoso lugar donde fueron a parar los ilegales? ¡Cuando las vacas vuelan!

    El mundo fuera de Twitter de izquierda, sin embargo, sabe que los ilegales han tenido la suerte de aterrizar en una de las comunidades más ricas de Estados Unidos después de haber violado las leyes de nuestro país al cruzar ilegalmente sus fronteras. Ahora que los liberales de Vineyard deben soportar verlos en sus puertas, ellos y sus cómplices solo pueden volar hacia la ira narcisista. Su compromiso superficial y mojigato con la diversidad, la equidad, la inclusión y las fronteras abiertas se expone como un fraude desvergonzado. Después de todo, es la misma reacción, posiblemente de algunas de las mismas personas, cuyo liberalismo caviar se transformó en una oposición vituperante cuando el fallido predecesor de Adams, Bill DeBlasio, trasladó a decenas de encantadores vagabundos a hoteles vacíos en el Upper West Side.

    Los residentes de Vineyard afirman haber respondido con “compasión”, tanta compasión que brindaron apoyo básico durante menos de 24 horas antes de suplicar en Internet donaciones de liberales blancos con sentimientos de culpa aún más grandes. Eso es más que un poco falso, por así decirlo, en una isla donde se estima que el 63 por ciento de las casas de un millón de dólares están desocupadas fuera de los meses de verano. Pero esto no se le ocurrió a Lisa Belcastro, coordinadora del albergue para personas sin hogar de la isla, quien informó a los medios locales que “en algún momento [los ilegales] tienen que mudarse a otro lugar. …No tenemos vivienda para 50 personas más”. Eso es dudoso, pero incluso si los residentes veraniegos no quieren abrir sus puertas o billeteras, seguramente a ningún digno noble de Vineyard le importaría si los cuatro niños supuestamente en el grupo hicieran un uso generoso de sus muchas piscinas. ¿Qué podría ser más compasivo? ¿Qué podría ser más inclusivo?

    “Los abrazamos”, tuiteó el colega de Warren en el Senado, Ed Markey, desde el cómodo retiro de su oficina en el Capitolio. Si Markey es honesto, DeSantis debería alquilar toda la flota de Cape Air y enviar vuelos cada hora con más residentes nuevos de Massachusetts para disfrutar de las puestas de sol desde el faro de East Chop. Sin duda, Markey estará allí, preparándoles sándwiches y diciéndoles cómo votar en su nuevo país.

    por Paul du Quernoy

    Paul du Quenoy es presidente del Palm Beach Freedom Institute

  • Como nos engañan

    Como nos engañan

    Imaginen una mujer que es asesinada y su cuerpo encontrado en un basurero. A poco de investigar, se descubre un video del auto del novio en las cercanías del lugar y aproximadamente a la hora en la que se dispuso del cadáver. Luego se encuentran algunas manchas de sangre perteneciente a la víctima en una prenda de ropa del sospechoso. Hay testigos que los vieron en una discusión la noche en la que se la vio viva por última vez y volviendo durante la madrugada del hecho en un estado emocional muy alterado.  Se descubre un martillo en el basurero cuyo perfil coincide con la herida mortal. Se arresta al novio, el que confiesa cuando interrogado y va a juicio.

    La defensa naturalmente tratara de explicar cada una de esas circunstancias como hechos aislados: el auto cerca del basurero se explica porque el supermercado al que iba habitualmente está cerca y pudiera haber ido a consultar el horario de apertura de la tienda. Discusiones entre novios es un hecho frecuente. La sangre se explica porque la víctima tenía contacto diario con el novio y pudiera haberse cortado inocentemente. El martillo es una marca común y cualquiera pudiera tener uno igual. De la confesión citan estadísticas que muestran que muchas confesiones obtenidas de presos son falsas y solo obtenidas por la presión ejercida por la policía y el estado de ansiedad de un detenido. Y la defensa ignorará todo para lo que no tienen una explicación. Simplemente como si no hubiera sido dicho.

    Por supuesto que para poder juzgar la culpabilidad un jurado deberá mirar a la totalidad del contexto y no limitarse a determinar si cada explicación tomada por si sola es hipotéticamente plausible.  En este caso, lo mas probable es que el novio fuera declarado culpable y condenado a una larga estadía en la cárcel.

    Digo esto porque estos días el país está muy enfocado en las diversas causas de Cristina. Vialidad. Dólar, Hotesur, cuadernos, Irán.  Las pruebas en contra de Cristina parecen abrumadoras. La corrupción de los K es “vox populi”.   Sin embargo, la cobertura mediática de la defensa de Cristina le permite el truco que arriba decimos. Reproduce los argumentos de la defensa sin ninguna clase de contexto y cuando se refieren a la acusación, diligentemente ponen la respuesta yuxtapuesta. Presumiblemente porque quieren demostrar que son “ecuánimes”.

    Uno diría que no esta mal presentar los argumentos de cada parte y dejar que el público llegue a sus propias conclusiones. ¿Pero es así como los medios se comportan en todos los casos? ¿Están siempre dispuestos a dar el “beneficio de la duda”?

    No. No siempre. Por ejemplo, hoy La Nación nos informa que el directorio del Banco Interamericano de Desarrollo echo a su presidente, el Sr. Claver-Carone quien había sido nombrado a su cargo por el Presidente Trump. Si fuera un tipo “del palo” (i.e. perteneciente a “la casta”, “the Cathedral”, o como se lo quiera llamar) el periodista haría todos los esfuerzos para mostrar el contexto completo (seria largo explicarlo acá, pero este artículo del WSJ puede ilustrar).

    Sin embargo, prefiere, con un tono aparentemente neutro, hablar de tenebrosas y poco definidas “violaciones al código de ética”, al hecho que se le aumento el sueldo a una señora un 40% y que fue promovida levantando acusaciones (anónimas) de que mentían una relación, que la investigación fue llevada a cabo por un estudio de abogados prestigioso, que la resolución fue pasada unánimemente por el directorio del banco, etc.

    Es decir un trabajo concienzudo de destruir la reputación de este señor, sin levantar ninguna de las obvias dudas que levanta el hecho que un gobierno de izquierda (el de Biden) que ha demostrado ser extremadamente vindicativo, una burocracia que tiende a proteger sus privilegios (incluyendo el directorio del banco y los abogados de Davis Polk que presumiblemente tienen mucho más que ganar por quedar bien con esa misma burocracia) se valieron de una denuncia anónima llena de agujeros para capturar un cargo que quieren (probablemente) para un cómplice.

    El contexto apunta a esta última explicación como la más plausible.