Autor: Isidro Beccar Varela

  • El Bien contra el Mal

    El Bien contra el Mal

    El cartel de la foto prolifera en ciertas zonas “woke” de Estados Unidos. Es orgullosamente desplegado para señalizar que en esa vivienda hay alguien “virtuoso”. Algo como la señal del Ángel de la Pascua en la Séptima plaga de Egipto para proteger los hogares de los elegidos.   Esto es lo que más se parece al “credo” progresista del que hablábamos el otro día.

    Si venciendo nuestra natural timidez, tocáramos el timbre en una de esas casas nos atendería una señora de mediana edad, con un vaso de chardonnay, pantalones de yoga “lululemon”, pelo corto, anteojos de corte y color moderno. O tal vez un profesor universitario con barba incipiente, bebiendo un café de Starbucks, pantalones un poco demasiado cortos y unos anteojos “retro”.  Al detectar un acento extranjero, daría grandes muestras de ansiedad. No porque fuera xenófobo. Todo lo contrario.  La ansiedad seria porque no estaría seguro como expresar adecuadamente su entusiasmo por la presencia de un extranjero (si fuera un extranjero, de color, vestido de mujer, pero con voz gruesa, es posible que se desmaye de emoción). 

    Una vez recuperados, entablaríamos una conversación, y nos explicarían que el motivo por el que se sienten compelidos a expresar tan públicamente sus creencias, es porque esta muy preocupado por el mal en el mundo. El mal de la desigualdad, del racismo, de la intolerancia con las elecciones personales de los demás, de la avaricia corporativa, del fariseísmo (señal de que estaríamos en presencia de un católico francisquista), de la superstición que niega la ciencia. Y por sobre todo de la destrucción del medio ambiente y del deseo de los susodichos fariseos de imponerle su moralidad a las mujeres (“perdón”, se corregiría inmediatamente, “a las personas que procrean”) sobre sus cuerpos.   

    Si tuviera tiempo, probablemente se extendería sobre el colonialismo que no fue otra cosa que el brazo armado del Cristianismo, blanco y Occidental de dominar y oprimir todas las otras culturas, que vivían en consonancia con la ecología.

    Esta conversación pudiera extenderse durante un tiempo considerable. Pero al final de ella, creo que nos llevaríamos la impresión de que el tono habría sido mucho más “moralista” que político.  Nuestro estimado progresista se mostraría convencido que el representa al “bien” y que esta en una lucha existencial con el “mal” representado por el Catolicismo, la derecha, la propiedad privada, el capitalismo, la familia tradicional, el foco en el merito personal, las jerarquías, la protección de la vida no nacida, el respeto a la historia, el amor a la patria, etc.

    Su tono de convicción seria total.  Mostraría un celo literalmente religioso. Probablemente, si la conversación fuera suficientemente larga, apoyaría sus teorías en estudios académicos publicados por Harvard, Yale, Princeton, Oxford, La Sorbonne y cuanta entidad prestigiosa se nos venga a la cabeza (lo de “igualdad” tiene sus límites).   Citaría una catarata de estadísticas y hechos históricos (algunos de ellos ni siquiera serian mentira) para apoyar su posición.

    Ante tanta convicción, nos preguntaremos, haciéndonos eco de un personaje de cierta nota: “¿Quién soy yo para juzgar? ¿No será que “ellos” son los buenos y nosotros los malos?”

    Mi querido hermano y co-autor de este blog, me dijo un tiempo atrás que, en el relato del pecado original, la famosa “fruta prohibida” no era una mera manzana que Dios arbitrariamente decidió establecer como una prueba de obediencia. Como pudiera haber sido, una línea en el piso.   El fruto era el del árbol del “conocimiento del bien y del mal”.  La serpiente les sugirió que podrían “ser como Dios”.  Esto porque por “conocimiento” debe entenderse, la determinación de lo que es bueno y malo, de lo que es orden o desorden en referencia a la naturaleza, lo que son atributos exclusivamente Divinos.   

    No sé si esto es pensamiento original de Cosme, pero me pareció una excelente reflexión.  

    Cuando yo trataba de explicarle este punto a mis hijos, yo les decía que para mi una de las bases racionales para la Fe se encuentra en los aspectos inmutables de la naturaleza humana.  Hay cosas que son “construcciones sociales” (para robarle una frase a la izquierda).  Manejar de una mano u otra de la ruta, por ejemplo.  Pero hay muchas cosas que no lo son.

    Tomemos el tema de la igualdad.  La naturaleza en general y la humana en particular es jerárquica. No es igualitaria.  Imaginemos que los esfuerzos de la Izquierda dieran frutos y convenzan literalmente al 100% de la humanidad que las jerarquías son una mera construcción social y que la igualdad absoluta es lo ideal.  Esto sería tan efectivo desde el punto de vista práctico como un consenso para eliminar la ley de la gravedad.   Simplemente no funcionaría como ya ha sido demostrado hasta el cansancio.  Y esto es porque la naturaleza humana esta dictada “desde afuera” por su Creador. No es posible para nadie que no sea El cambiarlo.  Y esta es contra lo que realmente se rebela la Izquierda. No muy distinta de la rebelión original en la Corte Celestial.

     (ACLARACION: “igualdad” es un término ambiguo con varias acepciones. Desde ya lo que decimos arriba no tienen nada que ver con otros tipos de igualdad, como la igualdad ante la ley o la igualdad ante los ojos de Dios como herederos de la Salvación.  Pero todos sabemos que cuando la izquierda habla de igualdad no a estos tipos de igualdad a los que se refieren.)

    La familia es otro ejemplo. La naturaleza humana (y la biología) requieren un hombre, una mujer, en una relación estable, orientada a la procreación y dedicada a la educación de los hijos.  Esto tampoco es una construcción social. Esta ahí en el diseño. Los intentos de cambiarla fundamentalmente producen daños sociales e individuales a todos los involucrados.  Estas consecuencias tal vez no son indefectibles en todos los casos y a nivel individual hay muchos en los que nada de esto pasa. Pero si tomamos al conjunto de la sociedad, se ha demostrado una y otra vez a lo largo de la historia (especialmente hoy en día) que el intento de reconfigurar la familia simplemente no funciona en el largo plazo.  Es suicidio social.

    Se escapa al formato de este artículo, pero lo mismo podemos decir con los temas de “genero”,  la propiedad privada, la libertad, la vida, y tantos otros aspectos que en este momento la Izquierda quiere cambiar. 

    Pero si hacemos un análisis profundo, la Izquierda en realidad está en desacuerdo con la naturaleza humana.  Piensan que es deficiente. Que necesita un “salto cualitativo brusco”, que no esta suficientemente “evolucionada”. En definitiva, quieren ser ellos, no Dios, los que determinen el bien y el mal cual es el “mejor” diseño para la Naturaleza humana.  Y esta es la verdadera división.

    Para ser el partido del “progreso” y lo “novedoso”, no han inventado nada nuevo.  El pecado original es después de todo también un pecado actual. 

    Y esto es la semilla de su propia destrucción. La señora con pantalones de “lululemon” no esta tratando de ganarle a “la Derecha”.  Eso seria fácil. Somos pocos, tontos y débiles. Está tratando de ganarle a la naturaleza creada por Dios. Y eso es lisa y llanamente imposible.

  • Inquilinos Engañados

    Inquilinos Engañados

    Un tal Sr. Gervasio Muñoz ha propuesto que se confisquen las propiedades “vacías” en la Ciudad de Buenos Aires, las que pasarían a ser administradas probablemente por el Sr. Muñoz.  El argumento esgrimido es que en la Ciudad la demanda de alquileres ha crecido sin que haya aumentado la oferta, eso a pesar de que se han construido una gran cantidad de viviendas cuyos propietarios prefieren dejarlas vacías antes de ofertarlas para su uso.  Cualquier persona con un cociente intelectual de 3 dígitos, se preguntaría el porqué de esta extraña decisión por parte de los propietarios.  Para el Sr. Muñoz, que no parece haber sido particularmente bendecido por la Naturaleza, la respuesta es obvia: los propietarios son malos, sádicos y tontos.   

    Cuando se estaba debatiendo la Ley de Alquileres, que entró en vigor en junio de 2020, gracias a luminarias como el Sr. Muñoz, mucha gente predijo que una de las consecuencias obvias de la medida sería la restricción de la oferta, exacerbando el problema que decían querer solucionar.   El Sr. Muñoz y sus cómplices, descartaron la objeción e insistieron hasta conseguir lo que querían.

    En esta publicación, somos famosamente comprensivos y tolerantes. Entendemos que hay muchos puntos de vista sobre cada tema. Pero también sabemos que, para conservar la sanidad mental, es necesario establecer un criterio para separar la paja del trigo. Los buenos argumentos de los malos argumentos.   Nos parece razonable que ese criterio sea la realidad.   Si entre dos personas que se dicen especialistas en el predecir meteorología, una sistemáticamente le acierta y otra sistemáticamente le falla, le creeremos al primero y no al segundo.  Toda nuestra apertura y tolerancia no llega hasta decir que cada unos de ellos “tiene su verdad”.

    Este no es el criterio imperante en la mayor parte de los medios de comunicación.  Fallar en las predicciones o acertarle no tiene ningún peso para evaluar la credibilidad de las personas.  Lo que importa es que se hagan pronunciamientos altisonantes sobre su propia virtud y designe enemigos que le sean antipáticos a los periodistas.  

    Naturalmente el Sr. Muñoz, en lugar de ser vilipendiado por haber fallado tan escandalosamente en su predicción de que los problemas de los inquilinos serian solucionados por la Ley de Alquileres, vuelve a ser un “referente” que merece amplia cobertura mediática y es tratado como un oráculo para buscar una solución al problema que el mismo creó. 

    Estamos siendo un poco injustos. Sabemos que conseguir arruinar las cosas de una manera tan completa es un trabajo en equipo. Pero de tal manera el Sr. Muñoz encarna la perfecta combinación de ignorancia y arrogancia que nos permitimos tomarlo como un “referente”.

    Tenemos la ingenua esperanza que la propuesta no vaya a ninguna parte. Pero tal vez conviene recordar algunos puntos básicos y realizar algunas predicciones para que queden registradas. Como queremos ser inclusivos con las personas que comparten las limitaciones del Sr. Muñoz, lo haremos lo más simple posible:

    • La libertad individual significa una capacidad de elegir. Cuando me levanto a la mañana, puedo elegir ir a hacer algo productivo o no.  
    • Si bien las circunstancias no siempre permiten que consiga mi objetivo, un hábito constante de buenas elecciones del lado de la producción y prudencia en los gastos, produce ahorro. Disponer de ese ahorro es un derecho humano fundamental directamente conectado con mi derecho a la libertad. 
    • Es consistente con los buenos hábitos, poner ese ahorro en un uso productivo.  
    • A lo largo de la historia una industria surgió para ayudar a los ahorrantes a encontrar el uso mas productivo para sus ahorros. Esa industria es la bancaria / financiera.  
    • Naturalmente la confianza de que la industria bancaria y financiera efectivamente me ayude a encontrar un uso productivo para mis ahorros es clave. En Argentina esa confianza no existe.
    • Dada esa circunstancia, los ahorrantes han encontrado sucedáneos para manejar sus ahorros. Prominentemente, la inversión inmobiliaria y la actividad agropecuaria.  
    • Destruir la capacidad de ahorro, las posibilidades de conservarlo e invertirlo en actividades productivas es contrario a los derechos fundamentales de los ciudadanos (los famosos “derechos humanos”), contrario a los intereses de la comunidad, provocando hambre y muerte (estamos ajustándonos al lenguaje “inclusivo”. Nos disculpamos si todavía no hemos captado todas sus sutilezas).
    • De ser aprobado este proyecto, la consecuencia directa será la paralización de la construcción de viviendas en la Ciudad de Buenos Aires, trayendo hambre y miseria a los que dependen de esta industria, exacerbando el problema de falta de viviendas para alquiler, reduciendo la base de impuestos que alimentan los servicios públicos, trayendo su desfinanciación y provocando más hambre, miseria y muerte (en mi curso de lenguaje inclusivo me dicen que el uso de hipérboles es muy importante).

    Podemos decir pues con confianza que el Sr. Muñoz y sus cómplices son… (a ver como lo ponemos delicadamente en “lenguaje inclusivo”)  violadores de los derechos humanos, fascistas y genocidas.


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  • ¿Limpias? No me hagan reir

    ¿Limpias? No me hagan reir

    El partido del Presidente Bolsanaro ha ganado las elecciones, por lo menos en lo que respecta a la representación parlamentaria. Iba también ganando las elecciones presidenciales hasta que el 65% de los votos estaban contados. Entre el 65% y el 99% el presidiario Lula ganó aproximadamente 5 puntos en el cómputo y paso a acercarse al umbral del 50%. No seguí suficientemente de cerca el conteo para saber de donde vino esta avalancha de votos que dio vuelta el resultado. Pero puedo especular sin mucho miedo a equivocarme que proviene de algún punto de la geografía reconocido por la corrupción de sus instituciones, lleno de votantes que dependen de dadivas gubernamentales y donde el aparato estatal esta enteramente en manos de la izquierda. Parece ser el Modus Operandi a nivel mundial: esperan lo más que pueden para largar resultados a ver si con una pequeña magia numérica pueden arrastrar a su candidato por encima de la línea de llegada. Probablemente esta vez se dieron cuenta que la diferencia era demasiada y se guardaron la pólvora seca para la próxima vuelta. Baso esta afirmación en le hecho que es exactamente lo que vienen haciendo en Estados Unidos hace rato. Lo que da las llaves del poder a estas jurisdicciones donde pueden disfrazar el potencial “conteo creativo” con mayor facilidad. Antes que me acusen de inventar teorías conspirativas, aclaro que esto es una hipótesis (verosímil), y no (todavía) una acusación.

    Esto no significa aceptar que las elecciones modernas sean limpias. No lo son. Y no porque yo piense que estén cambiando votos en las urnas. Eso es muy “Siglo XIX”. Hoy en día la manipulación de la opinión publica es el aspecto donde mas “progreso” ha hecho la izquierda. Creo que es el único.

    Los lectores recordarán la tormenta mediática después de la elección de Trump en el 2016 acusando a Rusia de haber orquestado la victoria. No sé cuántos siguieron suficientemente de cerca la evolución de la investigación, pero a los efectos de este articulo quiero enumerar cuales eran las principales acusaciones concretas que se esgrimían: a) Que Rusia habría hackeado unos emails de Hillary Clinton con el objetivo de filtrar su contenido y generar noticias negativas. b) Que habrían intentado robar información de aproximadamente 500,000 votantes c) que habrían posteado material político en las Redes Sociales, legando a gastar aproximadamente $1Millon para promoverlos. Eso es todo. Estas acusaciones (no todas de ellas probadas) fueron suficientes para que todos los medios del mundo declaran unánimemente que Rusia habría ejercido una influencia indebida en las elecciones y que eso hacia sospechoso el resultado. Esto me hace pensar que las elecciones son bastante fáciles de influenciar….

    ¿Qué debemos pensar entonces del esfuerzo de la izquierda y sus agentes que controlan hegemónicamente las instituciones de cultura, educación, información, entretenimiento, empresariales, etc.? ¿Eso no puede ser considerado “interferencia indebida”?

    Hablar de política en el marco de una reunión social es hoy en día mal visto. Un padre que trate de hablar de un tema serio con hijos adolescentes será respondido con un “rodar de ojos” y una frase de “Papa no seas pesado”. Comentarios en las redes sociales son manipulados por los administradores que prohíben “mega cuentas” de derecha con la obvia intención de intimidar. En el lugar de trabajo un comentario político de más puede ser reportado a Recursos Humanos como “hostigamiento”. Es decir una persona que se opone a la izquierda no la tiene fácil para difundir sus ideas.

    Pero mientas los padres no pueden hablar de temas serios con sus hijos, el sistema educativo, en manos de la izquierda y sus idiotas útiles, tiene las manos libres para adoctrinarlos durante varias horas al día dando mensajes en diversos grados de sutileza. La enorme mayoría de las opciones de entretenimiento contienen mensajes mas o menos abiertos apoyando una cosmovisión de izquierda. Las empresas cada vez mas imparten “entrenamiento” que presupone una visión marxista del mundo, donde la única explicación para las diferencias de resultado son la pertenencia o no a una clase y no el esfuerzo individual. Los medios de comunicación, incluyendo muchos que supuestamente son “de Centro” emplean periodistas de izquierda (o, en la mejor hipótesis, no de derecha). La cobertura sobre la derecha es abrumadoramente negativa. Y no puedo extenderme mas por razones de espacio.

    Si lo que hizo Rusia fue “interferencia” que hace dudar sobre la validez de las elecciones. ¿Qué tenemos que pensar sobre esta avalancha?

    Adicionalmente la izquierda proclama a los cuatro vientos que considera la derecha como una amenaza existencial. El tratamiento que le dan a Bolsanaro o a Trump o a Meloni, es comparable al que le darían a criminales. Me corrijo. En general tratan mejor a los criminales. Por lo tanto, no es disparatado pensar que algún funcionario se sienta en su obligación moral de “inclinar la balanza” en su dirección al ejercer sus funciones de control electoral. Después de todo, para una persona impresionable, pudiera decir que está haciendo un favor a la humanidad.

    Pensar que cualquier elección es “limpia” hoy en día es ingenuo. Incluyo las que pierde la izquierda, como la más reciente en Italia.

    En una estimación nada científica, yo diría que todas las “interferencias” arriba enunciadas representan por lo menos 15 o 20 puntos de “swing” en los votos. Es posible que no recurran habitualmente a ilegalidades porque esto es suficiente para conseguir sus objetivos. Y si las hubiera son muy difíciles de probar a satisfacción de un sistema judicial que no se destaca por su valentía e independencia de criterio.

    Pero claramente las elecciones modernas no son “limpias”.

  • Mejor que IMAX

    Mejor que IMAX

    Decimos una tontería y a fuerza de repetirla acabamos creyéndola.

    La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda.

    Es difícil liberar a los tontos de las cadenas que ellos reverencian.

    Aquellos que te hacen creer absurdos te pueden hacer cometer atrocidades.

    Es peligroso tener razón donde las autoridades establecidas se equivocan.

    Estas citas no se refieren a la ideología de género, o al dogma del calentamiento global, o los estudiantes universitarios en las instituciones de elite, o a cualquier gobierno comunista del Siglo XX. Ni siquiera a los legítimos cuestionamientos sobre los resultados electorales en las elecciones del 2020 en Estados Unidos.

    Estas son todas frases de Voltaire, escritas en el Siglo XVIII cuando los que muy humildemente se auto percibían como “iluminados” se burlaban de la Iglesia Católica, o mejor dicho de la caricatura que ellos mismos se habían construido de la Iglesia y que poco tenía que ver con la realidad.  

    Voltaire es considerado uno de los padres espirituales de la Revolución Francesa que pocos años después adoraba a la “diosa razón” en Notre Dame, representándola con una prostituta.  Como dijo Chesterton: “Cuando la gente no cree mas en Dios, no pasa a no creer en nada. Pasa a creer en cualquier cosa”.

    El máximo logro de este movimiento “liberador” fue liberar a un montón de cuerpos de la opresión de sus respectivas cabezas y provocar una proto guerra mundial a través de su heredero intelectual, Napoleón Bonaparte, causando otros miles de muertos más.  Confirmando la máxima sobre el que hace creer absurdos naturalmente hace cometer atrocidades.

    Después de casi tres siglos de “progreso”, es interesante observar como el movimiento progresista se acerca cada vez mas a la caricatura que ellos crearon de la Iglesia:

    Tienen dogmas que no pueden ser discutidos:

    • Se puede elegir el “genero” que es una “construcción social” pero no la “orientación sexual” que es una característica innata e inamovible.
    • Los bebes no existen en la panza de la madre y por lo tanto no tienen ningún derecho.  
    • Los modelos de computadora, con miles de variables que predicen el comportamiento del clima dentro de décadas son inerrantes y no pueden ser cuestionados.  
    • La causa del crimen son las armas y la pobreza. Ninguna otra causa puede ser analizada. 
    • Las diferencias de resultados entre diversas categorías humanas solo puede ser explicada por la injusticia del “sistema”, racismo, opresión, colonialismo, etc. Nunca por méritos o deméritos individuales.  

    Y sigue una larga lista que va a siendo adaptada según corre el tiempo. Porque a diferencia de la Iglesia, que tienen poquísimas declaraciones dogmáticas y todas ellas con siglos de tradición, análisis, concilios, bibliotecas escritas sobre cada uno, esta nueva secta religiosa tiene cientos de dogmas temporarios. Ninguno de ellos expresado con claridad y nunca escritos y enumerados. Uno nunca puede estar seguro cual es el “Credo” de esta nueva religión.

    La Inquisición Católica fue originada como una protección a los individuos que eran perseguidos por el poder político bajo la excusa de temas religiosos. En respuesta se instauro un proceso con acusación, defensa, procedimientos, garantías para evitar que alguien fuera declarado hereje por un capricho.  No se trata aquí de negar los abusos a lo que ello se prestó. Como toda institución manejada por seres humanos. Pero baste decir que la famosísima inquisición española (considerada el “estándar de oro” de la represión inhumana y supersticiosa, ejecuto en toda su existencia de cuatro siglos a unas 3,000 personas, siendo que el numero más alto que es esgrimido por los “leyendistas negros” es de 30,000.  

    La nueva secta religiosa del progresismo tiene una inquisición fanática. Pero a diferencia de la original, no tiene acusación, ni defensa, ni proceso, ni garantías.  Simplemente la ley de la muchedumbre tecnológica que condena e impone las penalidades de la “cultura de cancelación” (o de las más concretas) con liberalidad. Todavía han sido relativamente limitados cuando se trata de matar físicamente, pero eso se acerca.  Y estoy siendo generoso aquí ya que no pongo en su haber los más de 100,000,000 de víctimas del comunismo, que ciertamente correspondería incluir.

    Y ni hablemos de la separación de la Iglesia y el Estado. A diferencia de la enseñanza tradicional de la Iglesia que siempre considero el poder temporal separado del espiritual (aunque sujeto a la Ley de Dios), en la mente progresista todos los mandatos “morales” deben ser implementados a través de regulaciones estatales.  No creyendo en una vida eterna, todas las penas por los “pecados” deben ser pagados en esta tierra. No creyendo en un Tribunal Divino, se apoyan exclusivamente en los estatales.  

    Aquí podemos recurrir a Sigmund Freud, otro de los patriarcas del Progresismo que, como todo reloj roto tiene razón dos veces al día:  Según dicen, Freud notó que alguno de sus pacientes acusaba a otros de tener sentimientos que en realidad eran exactamente los que ellos mismos estaban demostrando.  A esto lo llamo “proyección psicológica”. 

    La secta Progresista proyecta como una pantalla de IMAX: ellos son exactamente la peor versión de la leyenda negra de la Iglesia Católica.

  • Legalicemos los Piquetes y los Ocupas

    Legalicemos los Piquetes y los Ocupas

    Agitadores de extrema izquierda han organizado la ocupación de colegios secundarios en la Ciudad de Buenos Aires. Esto se suma a los habituales piquetes que cortan la circulación continuamente en toda la geografía nacional. Como ya estamos acostumbrados las autoridades muestran una pasividad cómplice. El Gobierno de la Ciudad dice que impondrá multas a los padres de los ocupas pero me permito dudar tanto de la efectividad como de la efectiva implementación de la medida.

    El argumento es que no hay que “criminalizar la protesta social”.  Que el daño comparativo entre las víctimas de estos actos (los estudiantes que no pueden estudiar o los circulantes que no pueden circular) es menor que el que produce “el sistema” a las personas “en situación marginal” ya que los primeros vienen de una situación de privilegio otorgada por dicho “sistema” mientras que los segundos sufren de los efectos negativos del mismo.  Además, se dice que estas personas “no tienen voz” y que esa es la única manera de expresarse y llamar la atención a sus problemas lo que seria el principio de una solución.

    El primer argumento (el del daño comparado) se basa en un análisis marxista en el que los miembros de una clase tienen derechos o los carecen por el solo hecho de pertenecer.  Por supuesto que no esta apoyado en ningún dato empírico ya que “el sistema” en el que vivimos es el que esta controlado por esas “organizaciones sociales”.  Y si hay datos concretos de que estas protestas causaron daño irreparables, como por ejemplo este caso en el Chaco que provocó la muerte de un paciente cuando la ambulancia no pudo cruzar un piquete.

    El segundo argumento es patentemente falso, ya que la inmensa mayoría de los medios de comunicación, cultura, educación y empresarial prestan gustosamente sus voces para difundir cualquier mensaje de izquierda en apoyo de las causas “aprobadas”.  Si alguien se puede quejar de la falta de voz, son precisamente los pacientes motoristas y los estudiantes aplicados cuyos derechos no son protegidos por nadie y cuyas quejas caen en saco roto sistemáticamente.

    Pero no me extiendo mas sobre este tema que ya ha sido tratado abundantemente en varios ámbitos.  

    Ya que no hemos conseguido que la lógica y el sentido común prevalezcan, consideremos otra opción: hay que codificar el derecho a ocupar edificios públicos, privados y privar al publico de su derecho constitucional de circular libremente por el territorio.  

    Yo quisiera tener claro cuales son las circunstancias que lo justifican.  Si es que mi “tribu” sufre daños por parte de la “sociedad” creo que la destrucción sistemática de riqueza, la expoliación de empresas productivas, la carga regulatoria e impositiva apabullante, la pobreza de los servicios públicos pudieran fácilmente constituir una base adecuada para habilitar a cualquier ciudadano a llevar a cabo su propio emprendimiento piquetero.  Si la falta de “voz” fuera otro requerimiento para la impunidad, los que apoyan la familia, el derecho a trabajar, la vida, aman a la Patria, quieren vivir en libertad, se “autoperciben” Católicos de los de siempre, tienen una plétora de evidencia sobre la cual apoyarse para mostrar cuan silenciadas son sus posiciones. 

    Una vez codificado, tengo una larga lista de lugares para ocupar y vías de circulación para cortar. En estos casos tendríamos la ventaja que el cese de las funciones de los blancos de estas acciones, en ese momento enteramente sancionadas por la ley, efectivamente ayudarían a solucionar los problemas. Se me viene a la cabeza: la DGI, el INADI, la sede del sindicato de maestros, Puerto K… ejem… Puerto Madero. Estoy seguro que entre todos podremos pensar algunos mas.

  • Extremista sube al poder

    Extremista sube al poder

    Giorgia Meloni fue terrorista. Perteneció a un grupo de extrema derecha responsable de 557 secuestros, decenas de asesinatos, la ocupación armada del Tribunal Supremo, y muchos crímenes más. Personalmente fue condenada por delitos relacionados con la lucha armada, cumplió tiempo en la cárcel. Se sospecha fuertemente que participó activamente de por lo menos un secuestro. Nunca mostro arrepentimiento por sus crímenes. Nunca renuncio a las ideas que defendía el grupo. Fue una aliada y consejera de dictadores y horribles abusadores de derechos humanos. Su carrera política se baso en la defensa de los mismos principios totalitarios y utilizo el poder que fue adquiriendo para favorecer a sus cómplices.   Y ahora gobierna bajo un programa de aplicar esas mismas políticas (aunque ha moderado el tono levemente).

    Gustavo Petro, nació en una familia de clase media, se graduó con un título en turismo, fue un líder estudiantil tan popular que fue nombrado Ministro de la Juventud del gobierno de turno. Luego gano una banca de diputado en una elección democrática y transparente.  Fue co-fundador de un partido político que gano las elecciones basado en un programa moderado que condena el extremismo.

    Perdón.  Es exactamente la inversa.

    Pero, como ilustramos en los resultados de Google arriba, el tono no puede ser mas distinto cuando se reporta sobre una u otra victoria.

  • Como nos engañan

    Como nos engañan

    Imaginen una mujer que es asesinada y su cuerpo encontrado en un basurero. A poco de investigar, se descubre un video del auto del novio en las cercanías del lugar y aproximadamente a la hora en la que se dispuso del cadáver. Luego se encuentran algunas manchas de sangre perteneciente a la víctima en una prenda de ropa del sospechoso. Hay testigos que los vieron en una discusión la noche en la que se la vio viva por última vez y volviendo durante la madrugada del hecho en un estado emocional muy alterado.  Se descubre un martillo en el basurero cuyo perfil coincide con la herida mortal. Se arresta al novio, el que confiesa cuando interrogado y va a juicio.

    La defensa naturalmente tratara de explicar cada una de esas circunstancias como hechos aislados: el auto cerca del basurero se explica porque el supermercado al que iba habitualmente está cerca y pudiera haber ido a consultar el horario de apertura de la tienda. Discusiones entre novios es un hecho frecuente. La sangre se explica porque la víctima tenía contacto diario con el novio y pudiera haberse cortado inocentemente. El martillo es una marca común y cualquiera pudiera tener uno igual. De la confesión citan estadísticas que muestran que muchas confesiones obtenidas de presos son falsas y solo obtenidas por la presión ejercida por la policía y el estado de ansiedad de un detenido. Y la defensa ignorará todo para lo que no tienen una explicación. Simplemente como si no hubiera sido dicho.

    Por supuesto que para poder juzgar la culpabilidad un jurado deberá mirar a la totalidad del contexto y no limitarse a determinar si cada explicación tomada por si sola es hipotéticamente plausible.  En este caso, lo mas probable es que el novio fuera declarado culpable y condenado a una larga estadía en la cárcel.

    Digo esto porque estos días el país está muy enfocado en las diversas causas de Cristina. Vialidad. Dólar, Hotesur, cuadernos, Irán.  Las pruebas en contra de Cristina parecen abrumadoras. La corrupción de los K es “vox populi”.   Sin embargo, la cobertura mediática de la defensa de Cristina le permite el truco que arriba decimos. Reproduce los argumentos de la defensa sin ninguna clase de contexto y cuando se refieren a la acusación, diligentemente ponen la respuesta yuxtapuesta. Presumiblemente porque quieren demostrar que son “ecuánimes”.

    Uno diría que no esta mal presentar los argumentos de cada parte y dejar que el público llegue a sus propias conclusiones. ¿Pero es así como los medios se comportan en todos los casos? ¿Están siempre dispuestos a dar el “beneficio de la duda”?

    No. No siempre. Por ejemplo, hoy La Nación nos informa que el directorio del Banco Interamericano de Desarrollo echo a su presidente, el Sr. Claver-Carone quien había sido nombrado a su cargo por el Presidente Trump. Si fuera un tipo “del palo” (i.e. perteneciente a “la casta”, “the Cathedral”, o como se lo quiera llamar) el periodista haría todos los esfuerzos para mostrar el contexto completo (seria largo explicarlo acá, pero este artículo del WSJ puede ilustrar).

    Sin embargo, prefiere, con un tono aparentemente neutro, hablar de tenebrosas y poco definidas “violaciones al código de ética”, al hecho que se le aumento el sueldo a una señora un 40% y que fue promovida levantando acusaciones (anónimas) de que mentían una relación, que la investigación fue llevada a cabo por un estudio de abogados prestigioso, que la resolución fue pasada unánimemente por el directorio del banco, etc.

    Es decir un trabajo concienzudo de destruir la reputación de este señor, sin levantar ninguna de las obvias dudas que levanta el hecho que un gobierno de izquierda (el de Biden) que ha demostrado ser extremadamente vindicativo, una burocracia que tiende a proteger sus privilegios (incluyendo el directorio del banco y los abogados de Davis Polk que presumiblemente tienen mucho más que ganar por quedar bien con esa misma burocracia) se valieron de una denuncia anónima llena de agujeros para capturar un cargo que quieren (probablemente) para un cómplice.

    El contexto apunta a esta última explicación como la más plausible.