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  • La deuda externa y una fallida investigación

    La deuda externa y una fallida investigación

    por Alejandro Olmos Gaona

    Introducción

    Aunque la problemática de la deuda externa, siempre ha estado presente de una u otra manera en los análisis económicos, y ha tomado una enorme gravitación en los últimos años, debido al crecimiento de la misma, a la dificultad de pago de las obligaciones externas, y las dificultades generadas por su posible incumplimiento; su relación con el derecho siempre ha estado ausente,  y son prácticamente desconocidos los aspectos que la vinculan al derecho penal, debido a los actos ilegales e ilícitos que se realizaran, durante la constitución de la misma. Esa invisibilización permitió que no se tomara debida conciencia, de la gravedad de un proceso que comenzara en el año 1976, y que se desarrollara a través de los distintos gobiernos, después de la instauración de la democracia en diciembre de 1983, y que las investigaciones que llevara a cabo la justicia en lo criminal y correccional federal permanecieran ignorada no solo por los grandes medios, sino también en los ámbitos universitarios donde ha estado ausente su consideración, salvo alguna que otra excepción (1).

    Entre los estudiosos del derecho penal, es prácticamente desconocida esa investigación, los actos ilegales e ilícitos que fueran comprobados, la sentencia dictada respecto a un tramo de la deuda, y el trabajo desarrollado por el Ministerio Público Fiscal, para poner en evidencia la enorme cantidad de operaciones ilícitas que se constituyeron a partir de la dictadura, y que a través de similares acciones siguieron adelante en el tiempo, sin que la justicia adoptara una decisión sobre los involucrados en los distintos procesos, limitándose a una recolección de pruebas, acumulando documentos, testimonios, informes, y auditorías que mostraban como se fue articulando un proceso de graves consecuencias para la estructura económica de la Nación.

    Cuando se ponen en evidencia las morosidades de la justicia en la investigación de determinadas causas que involucran a funcionarios públicos, se hacen múltiples referencias a la comisión de posibles delitos de acción pública, pero la deuda siempre está ausente, siendo esta precisamente una de las investigaciones más importantes que están en la justicia federal por la magnitud de los créditos investigados, y por el desmesurado crecimiento de la misma, que nunca se detuvo, desde las primeras operaciones que comenzaron en la primera mitad del año 1976. De allí que surge una relación inescindible entre ciertas formas de las operaciones que se llevaron a cabo y la aplicación del derecho penal, como ha intentado hacerlo desde hace décadas el Ministerio Público Fiscal, sin que la justicia, haya adoptado procedimientos que permitieran juzgar a los responsables de diversas acciones, que ocasionaron graves perjuicios a la economía nacional.

    No me estoy refiriendo a cuestionar algunas decisiones económicas, que pueden no ser materia de judicialización alguna, sino a la realización de actos ilegales, la comisión de delitos de acción pública, las diversas acciones de encubrimiento, para que una investigación que comenzara hace 38 años, terminara en la nada, y se convirtiera nada más que en una acumulación de papeles sin destino.

    En la primera investigación de la deuda que tuviera sentencia definitiva en el año 2001, se decretó el sobreseimiento por prescripción, debido a que los 18 años de trámite no daban lugar a resolverla de otra manera, aun cuando el tribunal fue el principal responsable, por su constante inacción. La causa que tramitara en la justicia en lo penal económico, que fuera remitida por incompetencia a la justicia federal, no tuvo mejor resultado, ya que el magistrado interviniente, no adoptó ni una sola medida para investigarla a pesar de los miles de infracciones a la ley penal cambiaria que fueran detectadas, y a la responsabilidad penal, que el juez en lo penal económico había detectado en el comportamiento de los directivos del Banco Central de la República Argentina. La tercera causa de la deuda, donde se investigaran los distintos ilícitos relacionados con la estatización de la deuda privada, la deuda con el Club de Paris y los distintos procesos llevados a cabo a partir de 1984 sigue abierta, sin que se adoptara decisión alguna. A esta causa se añadió otra iniciada en el año 2006 para investigar hasta la última reestructuración de la deuda del 2005, que siguió el mismo camino después de años donde se discutió la competencia del tribunal que debía intervenir.

    En estos procesos penales, donde como se verá más adelante se pusieron en evidencia distintas maniobras defraudatorias en perjuicio del patrimonio público, el procedimiento penal se constituyó en letra muerta. A pesar de enorme trabajo realizado por algunos peritos del Banco Central, de la existencia de numerosa documentación probatoria, los distintos titulares del Juzgado federal N°2 no consideraron que debían cumplir con los tramites fijados por el Código Procesal Penal, y fue así que las distintas causas, fuera de los documentos que se incorporaban, permanecieron en una especie de limbo, cuyas consecuencias sería  nuevamente la prescripción de los ilícitos investigados. En  una de las apelaciones relacionadas con incidentes de las últimas causas, uno de los jueces de la  Cámara en lo Criminal y Correccional Federal, consideró que no tenía ningún sentido seguir adelante con estas investigaciones, debido a que no se podía volver atrás en las operaciones  de endeudamiento (2).

    Ninguno de los organismos de control que tuvieron debido conocimiento de los distintos procesos quisieron involucrarse en materia tan peligrosa. Ni la Sindicatura General de la Nación, ni la Auditoría General de la Nación, ni la Procuración General de la Nación, ni la Procuración del Tesoro, y vanos fueron los esfuerzos del titular de la Fiscalía Federal N° 6, Dr. Federico Delgado, que reiteradamente insistiera, para que se tomara la debida intervención en la causa. La Procuración del Tesoro, entendió que no le correspondía efectuar acciones de responsabilidad, ante un pedido del Ministerio Público Fiscal, y decidió que solo lo haría después de analizar las conclusiones a las que hubiera llegado la Comisión Bicameral de Investigación y Seguimiento de la Deuda Externa, creada en septiembre del año 2014, mediante la ley 26.984, que fuera disuelta en marzo de 2016 (3). La Procuradora estimaba más relevantes el trabajo de la Comisión y no las investigaciones llevadas a cabo por la justicia.

    Pareciera que todas las herramientas suministradas por el derecho penal, y las propias competencias que la Constitución le asigna al Poder Judicial de la Nación, hubieran resultado inútiles para llevar a cabo un proceso, donde además de verificar las existencia de los posibles delitos de acción pública y actos ilegales realizados por funcionarios públicos, se estableciera con claridad las responsabilidades emergentes de muchas decisiones, que llevaron a constituir una deuda externa pública, que comenzara a incrementarse desde marzo de 1976, hasta este año 2020.  En las páginas que siguen, además de los comentarios pertinentes sobre una casi desconocida sentencia judicial, se podrá ver en apretada síntesis las particulares características de un proceso, donde el derecho penal estuvo ausente, a pesar de su decisiva importancia, en causas de tal gravedad como las que aquí se exponen. Su aplicación irrestricta, hubiera significado poner en evidencia las constantes transgresiones al orden jurídico por parte de funcionarios públicos, mostrando además que la deuda no resulta ser solo una categoría económica, que no admite controversia legal alguna, sino que también le son aplicables las normas del orden jurídico como a cualquier acto de la administración pública.

    El fundador de este sitio web Cosme Beccar Varela, siempre estuvo interesado en esta problemática, y cuando el Dr. Jorge Ballestero, emitió su fallo sobre la deuda en el año 2000 lo publicó íntegramente, ya que le interesaba mostrar cuestiones que son invariablemente silenciadas, y aunque quizás discrepamos en muchas apreciaciones políticas, siempre reconocí su valentía de decir lo que pensaba, sin importarle que fueran criticadas sus posiciones. Es por eso que entiendo que estos datos objetivos, de alguna manera pueden ser útiles a todos aquellos que les interese el tema.


    Notas

    (1) La Cátedra Libre de Deuda externa  que funciona hace más de 6 años en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, que está a cargo del Embajador Miguel Espeche Gil ha funcionado de manera intermitente.

    (2) Voto del Dr. Eduardo Farah.

    (3) En la nota enviada el 17 de noviembre de 2014 a la Comisión Bicameral por la Dra. Angelina Abbona, se hizo constar “Ahora bien, la Procuración del Tesoro de la Nación no ha intervenido en representación del Poder Ejecutivo Nacional, en carácter de parte, en la referida causa judicial, ni en ninguna otra vinculada con la estatización de la deuda externa privada entre 1981 y 1983… Ello en virtud de no haber recibido encomienda alguna en tal sentido, decisión esta derivada de las conclusiones a las que arribó el Juzgado en lo Criminal y Correccional FederalN°2 de esta Capital en el pronunciamiento dictado el 13 de julio de 2000 en la causa 14.467, caratulada “Olmos Alejandro s/denuncia” (Expte 7723/98) en la que el magistrado actuante concluyó dictando sobreseimiento en la causa; pero a la vez, dispuso la remisión de los antecedentes reunidos durante la investigación al H. Congreso de la Nación, instándolo a adoptar dentro de sus competencias constitucionales, las medidas que estime conducentes para a mejor solución de la deuda externa de la República. Esa cuestión ha sido finalmente abordada por el Poder Legislativo con la sanción de la Ley 26984, en la que se contempló la creación de la Comisión Bicameral que Ud. preside, a los fines de la investigación del origen y legitimidad de la deuda externa de la Nación. Resulta claro que las conclusiones a las que arribe esa Comisión constituirán el antecedente indispensable para la adopción de diversos cursos de acción futuros, en el ámbito jurisdiccional.”


    Se puede leer este trabajo completo acá.

  • No voy a ser hipócrita

    No voy a ser hipócrita

    “Yo estaba con mi hija en Cuba y me alegré mucho cuando escuché la noticia. No voy a ser hipócrita con este tema: no me dolió para nada el atentado [de las Torres Gemelas]”

    Hebe de Bonafini.

    Sabio consejo.  Yo tampoco voy a ser hipócrita. Reciproco el sentimiento.

    Para conmemorar su comparición ante el único Juicio que verdaderamente importa, reproducimos este artículo de la hermana del soldado Hermindo Luna, víctima de la violencia terrorista.

    ¡Pobres y brutos, ríndanse que los venimos a liberar!

    Por Jovina Luna

    En estos días se escucha hablar mucho, a pocos, sobre las clases sociales y lo bueno que son los de una y lo malo que son los de la otra.

    Yo no coincido con esa forma de ver las cosas: la bondad o la maldad anida en el corazón del hombre sin importar si tiene dinero o no. Hay gente muy pobre y muy mala, también gente muy rica y muy buena; y al revés, igual.

    Esto de “las clases” yo lo leí en las revistas de la guerrilla del ERP y de Montoneros de los años ’70: decían que había una “lucha de clases” en donde los malos eran los ricos que oprimían a los buenos que eran los pobres y que ellos, la guerrilla, eran la “vanguardia”, los “abanderados” de estos pobres, que vaya uno a saber quién los había elegido para eso. El “paraíso socialista” al que nos querían llevar a los tiros iba a llegar cuando ya no hubiera más ricos propietarios.

    Todos sabemos que ninguna de esas ideas llevaron a ningún pueblo a ninguna felicidad y que muy por el contrario solo trajeron muerte, hambre y pérdida de la libertad, y se necesitó y necesita de un Estado terrorista para imponerlas. Sólo se aplican con un Estado policía, de toda la vida de toda la comunidad, salvo para una clase dirigente que goza de todos los privilegios, como pasa en las dictaduras de China, Corea del Norte, Cuba o Venezuela. Mientras tanto todo el pueblo es igual de pobre.

    En los años ’70 por detrás de esas ideas empezaron a matar gente en la Argentina y así lo hicieron con mi hermano Hermindo y sus compañeros soldados en el Regimiento de Formosa el 5 de octubre de 1975. Los asesinos de entonces pensaban igual que los que ahora hablan de las clases sociales. Y los apellidos se repiten: Donda, Perdía, Vaca Narvaja, Pietragalla, Verbitsky, Bonafini, Grabois.

    El discurso de “odio de clases” de los usurpadores de propiedades en todo el país, seudo aborígenes o no, y de sus ideólogos, revive aquellos años donde personas de clase media y/o alta, de “izquierda” o “marxistas” o “comunistas”, o como se los quiera llamar, arrogándose una representación que no tenían hablaban de un “paraíso igualitario” y en gobiernos constitucionales asesinaron a personas de condición humilde que, por “brutos”, no alcanzaron a entender que ellos eran sus “libertadores” que venían a sacarlos de la “opresión”.

    En ese entonces no había una “dictadura”, había un gobierno democrático, peronista, con 5% de pobreza y los sediciosos montoneros, siempre en nombre de los pobres, atacaron el cuartel para robar armamento y combatir y derrocar a Isabel Perón.

    El organizador del ataque, Horacio Pietragalla, padre del actual Secretario de Derechos Humanos, era de una clase diferente a los soldados de Formosa: pertenecía a la clase media de la ciudad de Buenos Aires, al igual que la mayor parte de los atacantes. Norma Arrostito, fundadora de Montoneros, explicaría que la organización estaba integrada “mayoritariamente y por amplio margen” por gente de clase media.

    Mi familia es muy humilde y vive en Las Lomitas, en el centro de la provincia de Formosa, a trescientos kilómetros de la capital provincial. Mi papá se llamaba Jesús Luna y era albañil. Mi mamá se llamaba Secundina Vázquez y era ama de casa, hacía pan y empanadas para vender. Ellos se conocieron en el campo, en Paraje Las Delicias, y se casaron. No pudieron terminar la escuela primaria. Mamá no sabía leer ni escribir y papá sí, pero hizo hasta 4to grado. Toda la vida trabajaron muy duro para criar a trece hijos, a los que educaron en la humildad, la honestidad, el trabajo, el amor a la Patria y la fe cristiana. Así se crió Hermindo: sin plata y con muchos valores.

    Horacio Pietragalla, padre, desde sus 17 años actuaba en la guerrilla y entre otros tantos crímenes mató al empresario Alberto Bosch y al chofer Juan Carlos Pérez con una ametralladora como parte de un comando montonero que secuestró en Agosto de 1974, durante un gobierno peronista, a otros dos empresarios, los hermanos Jorge y Juan Born, en el Gran Buenos Aires. Por los Born, los terroristas cobraron un rescate multimillonario en dólares.

    Pietragalla planificó desde Resistencia, adonde se había mudado con su mujer, la también montonera Liliana Corti, y en complicidad con el soldado traidor montonero Roberto Mayol, el ataque al Regimiento que tenía un supuesto principal: que los soldados no iban a pelear; que se iban a rendir. Por eso se hizo un domingo a la tarde, a la hora de la siesta, cuando en el cuartel había sólo un puñado de oficiales y suboficiales y todo el resto eran soldados conscriptos. Lo que nunca sospecharon los atacantes fue la heroica resistencia de esos soldados.

    En publicaciones posteriores dejaron escrito para la posteridad lo frustrante que les resultó la lección de los bravos defensores del cuartel. La revista “Evita Montonera” que describe la intentona en Formosa dice, sin vueltas: “A partir de este momento comienza una verdadera batalla; los soldados – armados o desarmados en algunos casos – desobedecieron la orden de rendición, en todos lados presentaron fuerte resistencia y en algunos lugares esa resistencia fue suicida (…) Aventuramos la hipótesis de que esa resistencia suicida de los soldados tiene que ver en parte con el bajísimo nivel de conciencia de la población de la zona”.

    La traducción es: “Somos los que los vamos a liberar de la opresión de los ricos porque poseemos la solución a su pobreza, les damos la oportunidad de rendirse y nos corren a tiros. Esto pasa porque son brutos y no entendieron nada”.

    Mi hermano, de guardia, desobedeció la orden: “Rendite negro, que con vos no es la cosa”. Él les gritó: “¡Aquí no se rinde nadie, mierdas!”. Él, junto a sus compañeros soldados, ofrendó su vida entrando en la Historia y demostrándoles, que habían entendido todo y a la perfección.

    Este es el diálogo entre un combatiente montonero que participó del ataque y el también guerrillero Sergio Berlín, unos días después, ya de vuelta en Buenos Aires:

    -¡Carlitos, que suerte que no te pasó nada!

    -No, si para matarme a mí hace falta mucho más que un cuartel lleno tirando como en Stalingrado.

    -O sea que…

    -Sí, lo terrible fueron los soldaditos. Ahí sí que nos agarraron por sorpresa. No se imaginan cómo tiraban, los muy pelotudos. Ahora resulta que se creyeron el verso que les hicieron y se van a jugar la vida para defender a sus generales, a sus patrones, a todos los peores hijos de puta que siempre los cagaron. Eso sí que fue un desastre.

    -No, pero ahí hay un grave error de evaluación. Pero no un error militar. Esto es peor, es un error político. Se evalúa que los soldados no van a resistir y nos cagan a tiros. Es grave, che. Es grave. Va a haber que pensarlo mucho.

    En estos días, Victoria Donda, hija de dos guerrilleros montoneros, desde el INADI, defiende a la usurpadora Dolores Etchevehere; Roberto Perdía, segundo en jerarquía de Montoneros, asesoró a los usurpadores de Guernica; Fernando Vaca Narvaja, tercero en jerarquía de Montoneros, asesora a los usurpadores seudo mapuches en la cordillera; Horacio Pietragalla, hijo de dos terroristas montoneros, tutela los derechos humanos en la Argentina; el CELS de Horacio Verbitsky, terrorista montonero, denuncia ante la Justicia el desalojo de Guernica; Hebe de Bonafini, madre de dos terroristas, dijo que “hay que sacarles tierras a los ricos, la mitad de lo que tengan”, y Juan Grabois, hijo de un filo montonero en los ’70, defiende a los usurpadores de la propiedad privada en todo el país con su discurso de “odio de clases”.

    El Presidente Alberto Fernández al asumir dijo que nos convocaba a “superar el muro del rencor y del odio entre argentinos” y anunció que no podíamos contar con él “para seguir transitando el camino del desencuentro”. Sería muy positivo que sacara cuentas que con el mismo combustible que en los ’70, con la misma leña y con los mismos fósforos, es probable que se genere fuego.

    Los pobres de Argentina necesitan que las instituciones de la República, por la que murieron los soldados de Formosa, funcionen y les mejoren la vida dentro del sistema democrático. Hay que dejar de subsidiar, con nuestra plata, a los pirómanos setentistas que nos pueden incendiar.

  • Plus ça change, plus c’est la même chose

    Plus ça change, plus c’est la même chose

    Hoy es el aniversario de la muerte de Jose Antonio Primo de Rivera en 1936 a manos de los Republicanos y de Francisco Franco Bahamonde en 1975 a manos de la vejez.  Es por lo tanto un buen momento para recordar los prolegómenos de la guerra civil española y sus paralelismos con el momento actual.

    Recomiendo vivamente los libros de Pio Noa sobre el tema ya que se dedica a demoler los “Mitos de la Guerra Civil” (como se llama su libro más famoso).

    No pretendo aquí ser concienzudo ni hacer una reseña histórica que excedería por mucho el propósito de un simple posteo de un blog.  Pero si me parece interesante destacar que este conflicto se originó en la actitud arrogante, intolerante y fanática de la izquierda que obtuvo el poder por la violencia y el fraude y luego consideró a la derecha en cualquiera de sus expresiones como ilegítima.  Es decir. Nada ha cambiado.

    Durante el año 1933 hay varias intentonas anarquistas y comunistas financiadas y organizadas desde Moscú que pretendían instalar un sistema Estalinista en España.  Esta presión desde su flanco izquierdo hace por lo tanto fracasar el gobierno de Azaña (ya que varios miembros de su coalición simpatizaban con los revolucionarios).  En noviembre, se convocan elecciones, las que son ganadas por una coalición conservadora de derecha.  Esto nunca es aceptado como legítimo por la izquierda, incluyendo el PSOE, el PNV, los Catalanistas y por supuesto por los Comunistas y los Anarquistas, quienes desde un primer momento se dedican a socavar violentamente al gobierno surgido de la voluntad popular. 

    En 1934 hay nuevos alzamientos armados bajo el pretexto que se habían incorporado al gobierno miembros del CEDA (que era un partido de derecha, católico y oficiosamente monarquista) ya que fue considerado “ofensivo” que parlamentarios, legítimamente elegidos, y miembros de la coalición gobernantes ejercieran sus obligaciones cívicas.  El más famoso y violento fue en Asturias en donde se estableció brevemente un sistema soviético que finalmente fue desmantelado.  Es bueno aclarar que no fueron meramente elementos “extremos” los que participaron en esos ataques a la legalidad democrática. Fueron todos los partidos de la izquierda, incluyendo el PSOE.

    A fines de 1935 el Presidente de la República, el “moderado” Alcalá Zamora que había tratado de contemporizar con los revolucionarios, tolerado las tropelías de la izquierda, consideró que un escandalo de los de la vieja usanza era suficiente para disolver el gobierno y convocar elecciones.  Las mismas se llevaron a cabo en un clima de violencia e intimidación por parte de los izquierdistas, y resultaron en una ajustadísima victoria (fraudulenta) para ellos (por alrededor de 2 puntos).  Así volvió al poder Azaña, quien en lugar de tratar de calmar las aguas se rodeo de los elementos más extremos, amnistió a los “insurreccionistas” de 1934 y empezó un hostigamiento sistemático, a través de sus matones en los sindicatos comunistas y anarquistas a cualquier miembro de la derecha.   Esto incluyo el incendio de Iglesias, matanza de sacerdotes, violaciones de monjas, asesinatos a políticos, empresarios y gente de a pie, destrucción de propiedades, etc. 

    La Falange de Jose Antonio Primo de Rivera, que había sido un partido marginal hasta ese momento y que tenía buenas relaciones con el fascismo italiano, vio su popularidad incrementarse drásticamente por que fue percibido como una respuesta proporcionada a la violencia que la izquierda venía ejerciendo desde hacía varios años.  Por supuesto todos los “bien pensantes” que veían en la violencia de izquierda una mera expresión del descontento popular que debía ser aplacado, vieron en la organización de milicias de derecha para enfrentarla un riesgo existencial “a la democracia”. 

    Esto alimento aun mas el ciclo de violencia, que culminó en el asesinato de Calvo Sotelo, uno de los principales líderes de la derecha “civilizada” lo que fue considerado como el detonante del Alzamiento Nacional.  

    Poco han cambiado las tácticas de la izquierda: considerarse los únicos dueños de la verdad (para pedirles prestada una expresión), demonizar a cualquiera que se les oponga, incentivar la violencia de sus matones, sin jamás tomar responsabilidad por ella, pero escandalizarse y rasgarse las vestiduras cuando se les responde proporcionalmente. Robar elecciones y actuar como si fueran la máxima expresión de la legitimidad lo que les da derecho a perseguir a los que se le oponen.   No muy distinto que hoy en día (tal vez con una menor intensidad por razones de conveniencia).

  • Hay que eliminar las elecciones

    Hay que eliminar las elecciones

    William F. Buckley, un pensador y periodista conservador americano famosamente dijo que “prefería ser gobernado por los primeros 2000 nombres de la guía telefónica que por el cuerpo de profesores de Harvard”.   Y… convengamos que la calidad humana e intelectual de los profesores de Cambridge es bastante superior al de la cámara de diputados promedio en nuestras “democracias”.

    Me llamaran “negador” de la democracia. Ciertamente lo soy en su estado actual.

    Imaginemos que tuviéramos que comprar un auto y elegir entre una marca que llamaremos Renaudi y otra que llamaremos Forbenz.  Ahora bien, Renaudi da especificaciones falsas.  El contenido de los manuales es una fantasía. La mayor parte de los críticos de revistas especializadas están conectados con Renaudi y odian a Forbenz por lo que habitualmente manipulan la información para favorecer a su empleador.  Renaudi paga a los docentes para que en el colegio y en la Universidad enseñen que un Clía puede desarrollar 300Kmh y es la máxima expresión del lujo cuando en realidad apenas llega a 120 y los asientos son de plástico.  Renaudi te hacer firmar un papel para debitar las cuotas automáticamente. Pero cuando haces el cálculo las cuotas reflejan un precio mucho más caro que el publicitado.  Te ofrecen una garantía que no respetan. Cuando, harto ya, concurrís a la oficina de protección al consumidor descubrís que opera directamente en la fábrica de Renaudi y te dicen que no tenés derecho a protestar porque firmaste un contrato.  Eso sí. El contrato, mas allá de las falsas declaraciones, de tener errores de ortografía, gramatíca y de que su lenguaje es muy confuso, es suficientemente correcto desde el punto de vista formal como para poder ser aceptado por un juez un poco distraido.

    Ninguna metáfora es perfecta. Y este caso no es distinto.  El Renaudi del ejemplo sería un modelo de ética y probidad en comparación con el sistema político actual.

    El problema principal es moral y filosófico. Pero también hay un aspecto práctico.  En el mejor de los mundos es imposible tener un debate adecuado sobre problemas sobre los que la mayor parte del público no tiene información o formación suficiente para decidir.   Como dijo alguien: todo problema complejo tiene una solución simple y atractiva que es errónea.  Lo que hace que las elecciones inevitablemente sean sobre generalidades y personalidades que son aspectos subjetivos de fácil manipulación.  Y esto significa que el que controla recursos para comunicarse con el público, es el que gana.  Normalmente esos recursos (no solamente económicos) son más fácilmente controlados por los que ya están en el poder, lo que les permite perpetuarse.  No digo esto como un juicio de valor. Esta es la realidad.

    Me dirán que todo lo que digo es verdad, pero que, como dijo Churchill, la democracia es el peor sistema de gobierno si excluimos todos los demás. Y en cierto sentido es verdad:  La monarquía equivale a tirar un dado de 20 caras, donde solo una de ellas es ganadora y la “aristocracia” es básicamente el sistema actual con menos derecho al pataleo.  Pero hay una tendencia que empieza a perfilarse que pretende limar algunas de las artistas del sistema actual y es la “Lotocracia”.  Es decir que los representantes del pueblo sean elegidos por una loteria.

    Un filósofo de Rutgers, Alex Guerrero, una profesora de Yale, Hélène Landemore, y una intelectual belga David Van Reybrouck son citados en un artículo de Vox (cave emptor, publicación de izquierda) como los que están desarrollando la propuesta a nivel teórico.

    Este sistema no es nuevo. Ya en Grecia antigua había cargos que eran sorteados entre los ciudadanos.  Y hoy en día el sistema es usado ampliamente con mucha experiencia de como implementarlo ya que los juicios por jurados, utilizados en muchos países incluyendo el nuestro, es una “lotocracia”.

    También lo son las encuestas utilizadas por los medios de comunicación, con la desventaja que hoy en día esas encuestas son fácilmente manipulables y en muchos casos son una herramienta de formación mas que de reflejo de la opinión pública.

    Probablmente lo mas facil sería imitar en lo aplicable el sistema de jurados, en el que un cuerpo suficientemente grande para ser estadísticamente representativo de la población (1.000? 2.000?) actúe como jurado mientras que representantes de partidos políticos actuarían como “fiscalía” y “defensa” a cargo de las propuestas que debieran ser aprobadas o rechazadas por la asamblea.  El servicio sería suficientemente largo para permitir al “lotócrata” adaptarse, pero no demasiado para evitar “institucionalizarlo”.  Renovación por fracciones de la asamblea también aseguraría una representación dinámica. Bien compensado por participar, y alguna penalidad por rechazar el cargo debiera ser implementado para que no hubiera una selección automática de desocupados y perdedores.  Esta asamblea no tendría funciones ejecutivas ni pudiera originar legislación (ya que esto tiene demasiadas complejidades) aunque si pudiera tener alguna función de seguimiento, auditoria y disciplinaria sobre el ejecutivo. Reglas similares a las que tiene un jurado sobre como debe presentarse la información, sobre “lobbying” y por supuesto, corrupción, así como otras prácticas que pudiera distorsionar la opinión de la asamblea debieran ser implementadas so pena de que esta se transformara en un “sello de goma” para políticas predeterminadas (como fueron algunos ejemplos utilizados por la izquierda en relación al medio ambiente, educación, aborto, etc.). Pero este ultimo problema ya está presente en el sistema actual.

    El sistema tampoco sería perfecto, como no lo es el juicio por jurados. Pero tendría la ventaja de eliminar el ridículo sistema de incentivos que crea una elección en la que gana el que mejor mient… perdón, “sabe de marketing político”, mas acceso a recursos tiene, o consigue acorralar mayor cantidad de gente con bajo interés en los temas como para que su voto sea fácil de “cosechar” o “comprar”.

    Tal vez esto pudiera probarse a nivel municipal primero y luego ir subiendo en la estructura a medida que se vayan corrigiendo los problemas que inevitablemente surgirían.

    Me encantaría saber si alguno de los lectores tiene algún pensamiento sobre el tema de la democracia representativa en su estado actual y posibles correcciones.  

  • Pelotón de fusilamiento circular

    Pelotón de fusilamiento circular

    Hace unos días Alfonso hablaba del libro de Paul Johnson, “Los Intelectuales”. Allí se relata la MUY BAJA calidad humana de muchas luminarias del movimiento progresista a lo largo de la historia. Aunque cada uno se destacaba por algo particular, eran desagradables, desagradecidos, egoístas, pedófilos, borrachos, amarretes, mujeriegos, etc.

    Pero no se limita al pasado lejano. En la historia reciente y en la actualidad los referentes del movimiento no han mejorado mucho. El Che era un asesino.  JFK era un mujeriego que robo la elección con sus conexiones en Chicago y cuyo padre era un mafioso simpatizante de los nazis. Ted Kennedy era otro mujeriego borracho que mató a una chica.  La calidad moral de Bill Clinton no está en duda: es bajísima. Su mujer por conveniencia, Hillary es la imagen de la ambición desmedida, dispuesta a todo para conseguir sus objetivos.

    Nuestro elenco local no se destaca por ser luminarias. Cristina es una oportunista, corrupta, descarada. Alberto Fernandez es un mal educado.  Francisco es famoso por ser un jefe arbitrario y poco leal con sus subordinados.

    Biden es un plagiador, que cuando estaba lúcido mentía tanto como cuando no lo está. Además, todo el mundo sabe que, si Hunter vendía influencia, alguien la proveía.  Lula fue condenado por el mayor escandalo de corrupcion de la historia. Boric es un pelafustán muy poco preparado. Maduro es un analfabeto narcotraficante, Kamala Harris es bruta como un cascote y no consigue retener empleados porque los maltrata, Fetterman, el nuevo senador por Pensilvania literalmente no sabe hablar.  Y pudiera seguir durante varias páginas.

    Sin embargo, todos ellos reciben un tratamiento deferencial por parte de los miembros de su facción. JFK ha sido prácticamente canonizado en Estados Unidos. Cristina no es criticada por los miembros de su partido, por los periodistas afines, o por ningún “intelectual” del régimen. Tinelli no se burla de Alberto Fernandez. Ted Kennedy fue reelegido al Senado hasta su muerte. Bill Clinton sigue siendo aceptado en los círculos “que cuentan”. El escandalo de Biden y su hijo Hunter fue encubierto por la prensa. Lula va a ser presidente de Brasil. Boric es presidente de Chile. Maduro, como decíamos ayer, fue recibido en el COP27 y mantuvo conversaciones con varios lideres mundiales como si fuera un interlocutor válido y ahora el gobierno americano quiere levantarle las sanciones.  

    Aunque la máxima obsecuencia se reserva para los lideres del momento, ya que son ellos los que sirven más y mejor a la “causa”, esta protección se extiende también más allá de su utilidad inmediata. Una vez que se retiran, les dan honores, contratos lucrativos, los tratan bien en los libros de historia, se “olvidan” de sus defectos y/o atrocidades. Se focalizan exclusivamente en sus contribuciones (reales o imaginarias).  Cuando sus defectos son demasiado visibles, los “archivan” (Bill Clinton), aunque raramente los denigran públicamente.

    Me imagino que los correligionarios de estos personajes no son masoquistas. Fueron o son perfectamente conscientes de esas falencias humanas. En muchos casos son los primeros que las tienen que sufrir. Pero deciden ignorarlas porque concluyen que hacer avanzar sus objetivos estratégicos e ideológicos es más importante que ventilar las miserias humanas. Que si buscaran el líder perfecto, no tendrían ninguno. Que sumarse a las criticas de sus adversarios políticos no sirve ningún propósito si no es dañar su propia causa.  No creo que los admiren debido a sus defectos, si no a pesar de ellos.  En resumen. Los aguantan como son, porque la causa progresista es lo mas importante para ellos.

    El contraste no puede ser mas chocante en la derecha. Sobre todo, la derecha “bien pensante”. Observen que cuando una persona de “nuestro palo” se refiere a muchos de los que son o han sido nuestros lideres recientes casi siempre se ven obligados a acotar alguna frase que deje claro su superioridad moral o intelectual. “No es que yo justifique tal o cual cosa”, o “el personaje no me cae bien, pero…”, o “no tiene mucho carisma”, o “no sabe transmitir bien el mensaje”, o “es un extremista”, o “no es un buen político”, o “se le sospecha tal o cual escándalo”, etc.

    Otro “tick” irritante es criticar al líder actual, pero alabar a lideres del pasado que son enteramente irrelevantes desde un punto de vista práctico.  Exactamente lo contrario de lo que decíamos arriba sobre la izquierda.

    Trump es impresentable pero Reagan era un genio. Bolsanaro dice barbaridades. Milei es demasiado estridente y no tiene equipo. Katz no tiene suficiente “carisma”, Alvaro Uribe “se ha transformado en un gruñón”, etc. etc.

    Como ya lo he mencionado en varias oportunidades en estas notas, yo creo que debemos aprender mucho de la izquierda y su compromiso con la causa. Sin comprometer los principios, la ética y la moral, todo el resto debe ser juzgado desde el punto de vista de lo que sirve para hacerla avanzar. Si un líder con las falencias humanas que todos tenemos, sirve para acercarnos al objetivo, allí estaremos con ellos.

    ¿Maquiavélico? Ciertamente. Pero efectivo.

  • Mentiras Oficiales en la Argentina de hoy

    Mentiras Oficiales en la Argentina de hoy

    Los tiranos de la Antiguedad eran eso, es decir, Tiranos. Su objetivo perfectamente declarado era someter a sus conciudadanos y reprimir a los disidentes. No pretendían otra cosa.

    En cambio las tiranías modernas sienten un deseo incontrolable por disfrazarse de algo noble. No importa si NADIE cree en el disfraz, ni aquellos que se lo ponen ni aquellos que lo miran. Es una versión más audaz de la fábula del Traje del Emperador. Las mentiras son tan disparatadas que ni siquiera pretenden engañar. Más bien buscan la humillación como arma de sometimiento.

    Traigo a colación dos mentiras que humillan:

    “Resolución 36.162/2011 de la Superintendencia de Seguros de la Nación….

    “CONSIDERANDO

    “Que el proceso de crecimiento sostenido de la economía argentina ha creado las condiciones propicias para que la totalidad de las inversiones y disponibilidades de las entidades aseguradoras estén radicadas en la Republica Argentina.

    “Que las condiciones desfavorables que evidencian los mercados internacionales hacen desaconsejable mantener activos fuera del país.

    “Por ello, EL SUPERINTENDENTE DE SEGUROS RESUELVE:

    “En el plazo de 50 (CINCUENTA) días corridos las entidades aseguradoras deberán acreditar haber transferido la totalidad de sus inversiones y disponibilidades en el exterior a la República Argentina. Vencido el plazo referido en el párrafo anterior las entidades aseguradoras no podrán tener ningún tipo de inversión y/o disponibilidad en el exterior.

    COMENTARIO: Un Tirano de la Antiguedad hubiera dicho: “Considerando que QUIERO los dólares que las Aseguradoras tienen atesorados en el exterior… Por ello ORDENO que me los traigan en 50 días”.

    Las Aseguradoras tienen todos sus dólares declarados en blanco y los necesitan para mantener sus relaciones técnicas y pagar siniestros.
    Están por lo tanto completamente al descubierto frente al Gobierno. No tienen defensa. Era casi imposible incumplir la orden de traer los dólares.

    Sin embargo la Resolución consideró necesario justificarse diciendo que los dólares estarían mejor resguardados en argentina que en el exterior.
    Teniendo en cuenta que las Aseguradoras guardaban su plata en países como Suiza y Estados Unidos, la Resolución 36.162 está diciendo que la economía argentina es mejor que la suiza o la americana. Más que una mentira es un disparate para humillar.

    Otra:

    “Resolución General 5248/2022 de la AFIP…

    CONSIDERANDO

    “Que a comienzos del corriente año la economía mundial se vio afectada como consecuencia del conflicto bélico en Europa Oriental, por un incremento general y extraordinario de los precios internacionales, en especial de los commodities, de los alimentos y de la energía.

    “Que, a resultas de esta situación excepcional, actores económicos locales se han visto beneficiados al obtener ingresos extraordinarios por la comercialización de ciertos productos y servicios.

    “Por ello, EL ADMINISTRADOR FEDERAL DE INGRESOS PÚBLICOS RESUELVE:

    “Establecer -por única vez- un pago a cuenta del impuesto a las ganancias… sin aplicar la deducción de los quebrantos impositivos de ejercicios anteriores…”

    COMENTARIO: Un Tirano de la Antiguedad hubiera dicho: “Considerando que QUIERO más dinero de mis súbditos… Por ello ORDENO un aumento de los impuestos”.

    Decir que la guerra en Europa Oriental benefició a TODAS las empresas argentinas era una mentira innecesaria. Pretender que TODOS los quebrantos de períodos anteriores son artificios para evadir impuestos es otra mentira innecesaria.

    Al margen de estas mentiras estaría la galaxia de las mentiras covidianas, pero eso sería muy largo de exponer.

  • La Perversión de los lemas

    La Perversión de los lemas

    El ser humano es un rumiante (que me perdonen las vacas), pero no de ingesta (o no siempre) sino de lemas, de consignas que se inducen por repetición, hasta quedar remachadas en el inconsciente, y que sirven como base para elaborar otros conceptos, ideas, o sacar conclusiones para la vida.

    Estas consignas breves, puestas en palabras fuertes, se llaman “Lemas”. Tienen una función similar a las banderas o a los escudos en la heráldica, porque dan un sentido de pertenencia. Son conceptos con los que uno puede identificarse rápidamente dentro de un colectivo social. Prueba de ello es que todos los escudos llevan un lema, y todos los países, estados o instituciones en general tienen uno propio.

    ¿A que le llamamos “perversión”? Se podría resumir como un movimiento de la inteligencia que contempla la verdad, y luego la rechaza procurando lo opuesto. Sin embargo, la voluntad (que es bastante zonza) no se deja mover sino bajo apariencia de bien.  Recordemos que todo lo que se quiere es en razón de bien/verdad. Para convencer a la voluntad hay que hacer un buen make-up del error. En esto sobran ejemplos. Hay grupos de lobby especialistas en vender perversión pintada de lindos colores.

    Entonces, la receta sería la siguiente: unos gramos de palabras fuertes y buenas, revolver en sentido opuesto, condimentar y colorear. Poner a fuego medio desde bien temprano, machacar repetidas veces y mezclar en las ollas populares. Se recomienda consumir desde la infancia.

    Si vemos en la historia, ya Sócrates se peleaba con los sofistas por la adulteración de los conceptos. Mas tarde la revolución francesa tomó la “libertad” como una ausencia de reglas, la igualdad como medida geométrico-social (al que asoma la cabeza se la cortamos), y la fraternidad como un concepto promiscuo, donde por ser hermanos puedo comer de tu plato y dormir en tu cama con la ropa sucia.

    Lo único que no puede ser relativo es la relatividad. Actualmente se habla mucho del amor, de la tolerancia, del respeto, de la libertad… Si, son las mismas preocupaciones que tiene la humanidad desde siempre. Ya son palabras que me dan asco de tantas veces que las oí mal usadas.

    En el imaginario colectivo (y basta con preguntar en la calle) el amor es un sentimiento errático e inasible que hoy está y mañana no, desconectado de cualquier plan. Ni hablar de grados, o de acepción de personas. ¡Ah! no nos olvidemos de los animales.

    Sin embargo, sabemos que el amor siempre fue el motor, el aglutinante para un proyecto de trascendencia. El primer analogado es el Amor Divino por el cual fuimos creados y al cual estamos llamados a volver. Luego está el amor a la Patria, en conexión directa con la familia y la tierra. Y también con el amor al prójimo por el cual nos esforzamos en ser educados, o en enseñar, o en formar una familia estable que dé vida a nuevos seres humanos.

    Hoy la tolerancia es una palabra que significa “hace lo que quieras mientas no me molestes”, siendo que el verdadero sentido (del latín “tollere”) es el de tomar sobre las espaldas las cargas ajenas. La tolerancia es la virtud del cordero sacrificado en holocausto. Está intrínsecamente ligada con la paciencia, y -de vuelta- con la trascendencia de una causa común. El respeto se basa en la dignidad y en la confianza. Y el verdadero respeto se gana y tiene grados. No es lo mismo el respeto hacia un desconocido que hacia nuestros abuelos, por ejemplo.

    Y la libertad… la gran protagonista. Esa señora sin frío.

    Pero la libertad no es una condición permanente, es un medio para conseguir un fin. La libertad está atada a ese fin. Si, atada. Solo es libre el que nada desea. Y nada desea quien todo lo posee. ¿Quién posee todo? Sólo “la Verdad os hará libres” (Jn. 8-32.)

    Volver a darle sentido a las palabras y a los lemas es un trabajo duro pero necesario. De a poco se puede ir logrando. In God we trust.

  • Como veganos en un  frigorífico

    Como veganos en un frigorífico

    Este año el evento COP27 (el Sínodo anual de la iglesia de Gaia) fue realizado en Sharm al Sheikh, Egipto. Este resort es una especie de Cancún fundado por los Israelíes durante su ocupación del Sinaí y posteriormente desarrollado por los Egipcios como destino de vacaciones (mas bien económico) para Europeos, especialmente Italianos, Rusos, Ingleses, Alemanes y otros turistas del Este de Europa. 

    Es un muy lindo lugar. Sobre la costa del mar Rojo, una cantidad impresionantes de hoteles de todas las categorías, restaurantes, casinos, lugares de entretenimiento se alzan, literalmente desafiando el entorno. Considerando el desierto que lo rodea, llama la atención los jardines perfectamente mantenidos, las canchas de golf, las piletas suntuosas, los parques de agua.  Dado el calor sustancial de esas latitudes estos establecimientos solo sobreviven a base de aire acondicionados que proporcionan una climatización tolerable.   

    En la Península de Sinaí persiste una insurgencia beduina y la mayor parte de la península es “no go zone” hasta para el ejército Egipcio. Por lo tanto el tema de seguridad tampoco es simple. Sharm consigue un cierto grado de seguridad gracias a la presencia de una fuerza de paz de las Naciones Unidas (MFO) que se supone monitorea los terminos de paz entre Israel y Egipto pero que termina actuando como una garantía de seguridad para la industria hotelera del lugar, cortesía de los contribuyentes globales.

    Como se pueden imaginar, un lugar con una naturaleza y una población hostil, es uno de los lugres menos “sustentables” del planeta. Por ejemplo, el agua para regar todos esos jardines y canchas de golf es obtenida gracias a plantas de desalinización, usando enormes cantidades de combustibles fósiles que son provistas por el gobierno Egipcio a precios pesadamente subsidiados. Lo mismo se puede decir de la agradable temperatura que reina en el interior de los restaurantes, casinos y hoteles gracias a los sistemas de climatización. 

    Es decir que un país pobre como Egipto (80 millones de sus 90 millones viven en la pobreza extrema) está subsidiando las vacaciones de una gran cantidad de europeos que tienen un estandar de vida bastante superior que su propia población.

    Me imagino que el lugar fue elegido para la conferencia por que la industria turística en ese destino viene sufriendo bastante desde la primavera árabe, el gobierno de la Hermandad Musulmana, la restauración del gobierno militar y COVID. Presumiblemente los empresarios hoteleros habrán hecho “lobby” a su gobierno para que les consiguiera un evento de alto perfil que les pudiera servir para re lanzar el destino.  Los del COP27 habrán conseguido tarifas preferenciales dado el bajo costo de la mano de obra en Egipto y el negcio se cerró a satisfaccion de todos.

    Para llegar a este lugar no hay trenes eléctricos. Ni Teslas. Ni globos aerostáticos. Ni bicicletas. Ni barcos a vela. En resumen, no hay maneras “sustentables” de llegar ahí.  Solo el viejo conocido motor a reacción que funciona a base de incalculables toneladas de mas combustibles fósiles.  

    Naturalmente muchos de los delegados se vieron forzados a utilizar aviones privados ya que no pueden tolerar las emisiones de sus congéneres en el espacion cerrado de una aerolina comercial.  

    Hemos aprendido a dar por sentado la hipocresía de los clérigos de la iglesia de Gaia. Pero agregando leña al fuego, este año el evento le dio la bienvenida con honores a un campeón de la destrucción ambiental como es Nicolas Maduro. Como nota Maria Anastasia O’Grady en su artículo del 14 de Noviembre, el gobierno Socialista de Venezuela es unos de los peores criminales ambientales.  Bueno. Es uno de los peores criminales sin otros calificativos.  Pero hubiera podido ser relevante para los congresales de Sharm algunos datos mencionados en el artículo que seguramente son de su conocimiento. La Laguna de Maracaibo ha sido enteramente destruida por PDVSA. La minería de las empresas de Maduro, arrojan mercurio y otros poluyentes directamente al agua de los ríos que rodean sus minas lo que ha afectado una parte importante del ecosistema Venezolano.  En muchas localidades grandes no hay más recolección de residuos, lo que fuerza a las poblaciones a quemar basura de forma descontrolada. No se reparan más los oleoductos que tienen abundantes perdidas que van a parar directamente a la tierra o el agua que atraviesan.  

    Uno diría que alguien con estos precedentes, debiera haber sido objeto de oprobio unánime en este cónclave y el dedo acusador de Greta lo tendria como blanco.  Pero los ambientalistas no tienen enemigos a su izquierda. Greta no le afeó su conducta. Todo fueron sonrisas, apretones de manos, palmadas en la espalda.

    El oprobio se reserva para la gente que realmente se preocupa por el medio ambiente y que además sustentan con su trabajo a los zánganos de Sharm.

  • Los siete pilares del régimen

    Los siete pilares del régimen

    El sistema moderno de gobierno es más aristocrático (¿oligárquico?) que democrático.  No es el gobierno de la mayoría. Es el gobierno de una minoría bien financiada y organizada.  Pero es innegable que tiene el consentimiento de por lo menos de una buena porción de la población. ¿Cómo consiguen ese apoyo?

    Si un progre nos lee (¡hola, Adolfo!) inmediatamente me dirá que eso es obvio y que se apoyan en los “intereses económicos” según lo que su facción viene proclamando hace mucho tiempo.  

    Y tiene Ud. razón. Pero solo parcialmente. Si la codicia fuera el único motor que mueve el esquema moderno de poder, las cosas serian relativamente simples.   

    Observemos nuestro propio día a día.  Es evidente que no todas nuestras acciones son empujadas por “intereses económicos”.  ¿Por qué compramos ropa “de marca” cuando pudiéramos vestirnos con un producto de igual calidad pagando mucho menos? Porque la motivación “vanidad” (orgullo) en este caso es más fuerte que la económica (codicia). Lo mismo podemos decir cuando preferimos quedarnos dormidos y no ir a trabajar.  La “fiaca” (pereza) es más fuerte que nuestro interés económico.  Los episodios en los que alguien, preso de un ataque de furia (ira), produce un daño que luego tiene que reparar a un costo considerable no son infrecuentes.

    Gracias a Dios también hay muchas motivaciones buenas y estoy seguro de que es la norma en todos nuestros lectores. Pero seamos sinceros ¿Acaso la pereza no es más fácil que la diligencia? ¿La gula que la templanza? ¿la lujuria que la castidad? ¿la codicia que la austeridad? ¿el orgullo que la humildad?

    Un cínico que no crea en el concepto de “naturaleza caída” o “cielo” o “infierno” o todas esas patrañas de la abuela, pero que tenga un poco de espíritu de observación se dará cuenta que todas esas pasiones pueden ser “apalancadas” con mucha facilidad para beneficio propio.

    Su primer desafío sería mejorar el “branding”.  Después de 2,000 años de educación Cristiana, el público pudiera tener alguna resistencia a una campaña que le propusiera como ideal ser orgulloso, perezoso, envidioso, degenerado, glotón, iracundo y codicioso.

    Pero, milagros del marketing moderno, si en lugar de orgullo hablamos de “igualdad”, si a los perezosos los llamamos “víctimas de la explotación”, si en lugar de envidia hablamos de “justicia social”, si decimos que la lujuria es una “liberación de prejuicios”, si justificamos la ira como “pasión revolucionaria”, y en lugar de codicia hablamos de “consumo” ya tenemos algo con lo que trabajar.

    Después nuestro cínico tendría que “personalizar la campaña”.  Tal vez un intelectual no sea codicioso o perezoso, pero el “ángulo” del orgullo funcione muy bien.  No parecería difícil incentivar la codicia de un empresario, la lujuria de un estudiante, la pereza de un trabajador, la gula de un adicto, la envidia de un fracasado. Y el mercado potencial de nuestro cínico es enorme. El conflicto entre vicios y virtudes es universal y el campo de batalla es el interior de nuestra conciencia. Y lamentablemente todos nosotros, mismo los que rezamos el Padre Nuestro, caemos (frecuentemente) en alguna tentación.

    Tal vez estos “pilares” no sean novedosos, pero si son poderosos.  Está en cada uno de nosotros restarles efectividad…  

  • Oir las dos campanas

    Oir las dos campanas

    “La maternidad implica serios riesgos desde el punto de vista físico, emocional, económico para las mujeres. Son ellas las que cargan con el peso y las responsabilidades, y son ellas las que deben tener el poder de decisión sobre este tema. Esta muy bien cuando eligen ser madres, pero nadie, y menos aún el Estado, tiene derecho de imponerles esa carga.”

    “Cada vida humana es preciosa e irremplazable. Matar un inocente es horrendo. Hacerlo por comodidad, intereses económicos, proteger una carrera es aún peor. Si la víctima es un bebito indefenso, nos hace retroceder de horror. Y que lo haga su madre, en complicidad con un médico, que hizo un juramento para proteger la vida, solo puede ser concebido por mentes de una perversidad insondable.”

    Creo que esto resume adecuadamente la esencia de los mensajes pro-aborto y pro-vida respectivamente. Es fácil darse cuenta de que el “truco” del primero es simplemente ignorar la realidad del segundo. Lo que dicen los abortistas sería razonable si no fuera por el pequeñísimo detalle que no mencionan el precio implícito.  Es como si nos preguntara un día de calor si queremos una Coca sin decirnos que el precio es cortarnos una pierna. Si los dos mensajes tuvieran igual difusión, creo que el primero perdería.

    ¿Pero cómo podemos decir que no tienen paridad? Nadie puede decir que el hecho de la existencia de una vida humana a partir de la concepción es un secreto. Cualquier persona puede llegar a esa conclusión con facilidad. ¿Por qué no lo hacen?

    Hay varias respuestas posibles y todas ellas pueden ser verdaderas: egoísmo, ignorancia, presión del círculo íntimo, miedo, inexperiencia y condicionamiento de la opinión pública, a través de una campaña organizada, para adoptar el primer mensaje y activamente ignorar el segundo . Y es en esto en lo que me quiero focalizar hoy.

    Para tratar de entender el fenómeno, los invito a acompañar a un imaginario joven universitario durante un día cualquiera y tratemos de identificar los “puntos de contacto” (para usar términos de marketing) que utiliza esta campaña.

    Al levantarse es posible que conecte algún tipo de servicio de “streaming” para oír música. Sus artistas favoritos, a los que sigue en varias redes sociales, transmiten mensajes sobre la “igualdad” (dato normalmente pasado por alto: son unos millonarios malcriados) y de la importancia de “empoderar a las mujeres” (dato normalmente pasado por alto: son unos degenerados).  

    Imaginemos que nuestro joven vive con sus padres y baja a tomar el desayuno. Por algún milagro no tienen sus headphones puestos y participa de la conversación familiar.  La misma es sobre temas banales y actividades previstas durante el día.

    El joven cursa estudios el ciclo básico de Derecho y pasa su mañana en la facultad. Las materias que debe estudiar son Sociología, Ciencia Política, Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado, Introducción al Pensamiento Científico, Principios Generales del Derecho Latinoamericano y Principios de Derechos Humanos y Constitucionales.  Todas ellas dan por sentado como verdades fundamentales premisas secularistas, ateas (o en la mejor de las hipótesis, agnósticas), marxistas, contra la familia tradicional, y promueven la religión ambientalista.  El grado de sutilidad con la que el mensaje es difundido varía, aunque no mucho.  Las conversaciones con sus compañeros durante los breves momentos de relajación son sobre futbol o la próxima salida del fin de semana.  Si hay alguna referencia (muy ocasional) a temas más profundos, es extremadamente raro que alguno de sus compañeros adopte una posición católica o de derecha de forma explícita. Si lo hiciera sus comentarios serán recibidos con un silencio incomodo cuando no con hostilidad agresiva.

    Después de cinco horas de clase, nuestro joven va a su trabajo de tiempo parcial en una empresa multinacional, donde esta participando de un programa de práctica para futuros profesionales.  En el viaje en colectivo aprovecha para ponerse al día con sus cuentas en las redes sociales. Los temas “trending” hablan sobre el calentamiento global, el anti-racismo, y la importancia de no discriminar por razones de identidad de género.  Recibe varias sugerencias para seguir un artista “trans” y se celebra ese día el “matrimonio” gay de un famoso quien hace declaraciones sobre su reciente adopción de mellizos. Las fotos son enternecedoras.  Un “pop up” le pregunta que pronombres desea utilizar.

    Cuando llega a su trabajo, el departamento de Recursos Humanos le había informado que el entrenamiento obligatorio sobre “ética” debe estar completado dentro de las próximas dos semanas.  Nuestro joven se aboca pues a la tarea.  En este material, se habla de “equidad”, “diversidad”, “empoderamiento de la mujer”, “desarrollo responsable”, “la lucha común contra el calentamiento global”.  Las reuniones con ejecutivos de la empresa contienen referencias frecuentes a estos temas.  Las conversaciones con sus compañeros de trabajo tienen temas similares a los de la facultad. En este caso existe una prohibición explícita o implícita a no hablar de ningún tema profundo. Ni siquiera esta bien visto hacer comentarios sobre el curso de “ética” obligatorio.

    Al terminar su día activo después de juntarse con sus amigos durante un rato a tomar una cerveza (los temas de conversación son futbol, la próxima salida, y algún meme viral ese día en Tik Tok) vuelve a su casa y se sienta un rato a ver una serie en Netflix.  La trama de la serie incluye por lo menos alguno (o todos) de los siguientes elementos: un gay que es un genio, un trans que es muy gracioso, un “malo” que hace “bullying” en términos enteramente irrealistas de los dos anteriores y que es racista, una chica que tiene sexo en la primer cita con un chico, un cura que es un hipócrita, un padres y una madre que se pelean sin cesar por las cosas más absurdas haciendo la vida imposible a un adolescente rebelde, un empresario ladrón que pretende destruir el medio ambiente, un “idealista” ambiental y de izquierda que predica un discurso levemente irrealista pero altamente atractivo, un tipo que golpea a su novia, un militar loco.

    Nuestro joven, antes de irse a dormir sale al jardín de su casa a fumarse un porro y cansado, se retira a dormir para empezar el ciclo de nuevo al día siguiente.

    En resumen. TODOS los “puntos de contacto” que tienen ese joven, día tras día, le venden un solo mensaje. En sus interacciones con familia y amigos es raro que se traten temas relevantes y por lo tanto no hay una “contra influencia” que sirva para compensar. No es de sorprender pues que, volviendo a los dos primeros párrafos, el mensaje abortista se imponga y la realidad que describimos en el segundo párrafo es simplemente ignorada.

    Y esto no es solo los jóvenes. Esto se extiende a todas las edades y todos los ámbitos. 

    Se habla mucho de “la plata en la política”. Cuanto vale todo ese marketing ideológico. O puesto de otra manera, ¿cuanta plata sería necesaria para contrarrestarla “mano a mano”?

    En conclusión, aunque nos impusiéramos un objetivo de mínima de que “las dos campanas sean oídas” tenemos una tarea monumental frente nuestro.  El primer paso consiste en estar conscientes del fenómeno.

    Manos a la obra. Crease o no, la tarea no es imposible. Solo difícil. Acuérdense de David…

  • Cinco valientes cruzan los Andes

    Cinco valientes cruzan los Andes

    En 1554, Juan Gregorio Bazán queda a cargo de Santiago del Estero cuando Francisco de Aguirre vuelve a Chile con la esperanza de obtener el gobierno de ese “Reyno” por haber muerto Valdivia. La situación del baluarte levantado en la inmensidad desconocida del Tucumán, no podía ser más crítica. Aguirre al partir, “sacó consigo alguna gente española y muchos indios naturales de esta tierra, e cavallos”, por lo que su solitaria y lejana fundación quedó casi desamparada. Si bien, en los papeles, había repartido encomiendas entre 56 conquistadores, los favorecidos arrostraron, durante dos interminables años, la mayor pobreza. Una indigencia tal – se lee en la Información levantada por Alonso Abad – que “vestían cueros e sacaban una cabuya (fibra) a manera de esparto de unos cardones y espinos, a puro trabajo de manos, que hilándolo hacían camisas”.

    Ese desamparo a que los condenaba la naturaleza salvaje, hubiera justificado la despoblación de aquella base conquistadora, en hombres de otra complexión física y con otro temple moral. Pero el sentimiento de la propia responsabilidad y el altivo amor propio, les impelía a quedarse, a no proclamar su fracaso, a no dejar en la estacada a los amigos juríes, expuestos siempre a la venganza de los lules que, irreductibles, los acorralaban dentro de sus “fuertes de paliçadas”.

    Hambres – hasta “comían algunas sabandijas silvestres que nunca los españoles suelen comer sino con mucha necesidad” – miserias sin cuento, desconección total con el mundo civilizado; todo fueron capaces de soportar esos varones de rompe y rasga; todo menos la falta de un sacerdote que le suministrara los auxilios espirituales, tan necesarios para sus fervorosas almas católicas. Por esto, casi “estuvieron por despoblar esta ciudad e yrse al Pirú”.

    Los frailes Alonso Trueno y Gaspar de Carvajal, que acompañaron a Nuñez de Prado, al imperar Aguirre habían abandonado al población tucumana. Si voluntariamente o no, conocemos los testimonios contradictorios de Mexía Mirabal, de Antonio Alvarez, de Francisco de Carvajal y de Cristóbal Pereyra. Por su parte Rodríguez Juárez manifestó al respecto, que ambos dominicanos, “visto la pobreza de esta tierra, y que no avía ni oro ni plata ni otra cosa alguna, mas solo mayz, se bolbieron al Perú, sin quedar en la tierra sacerdote”. De tenor semejante resultan las declaraciones de Miguel de Ardiles, de Gonzalo Sánchez Garzón, de Santos Blásquez, de Juan García, de Pedro Jiménez y de Juan Pérez Moreno.

    Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que desde el alejamiento de los frailes de grado o por fuerza, quedó sin clérigos Santiago del Estero, y que por tan poderosa razón, los fervorosos vecinos en las ceremonias religiosas, y “todos los lunes e sábados”, andaban “en prosición de la yglesia a las hermitas e cruzes, cantando letanías e suplicando a Nuestro Señor les enbiase sacerdotes que les administrasen los sacramentos”. Si alguno de ellos moría, “lo llevavan a enterrar los españoles con hartas lágrimas e con harto desconçuelo, rogando a Dios por él en sus oraciones”.

    Aquellos conquistadores cansados de esperar mas de dos años, “ansí sin sacramentos, no pudiéndolo sufrir, despacharon cinco ombres que fueron al rreyno de Chile a traer sacerdotes”. Y para allá se ponen en movimiento Hernán Mexía Mirabal y Bartolomé Mansilla, junto con Rodrigo de Quiroga, Nicolás de Garnica y Pedro de Cáceres.

    Corajudos, aguantadores de “nieves, fríos y hambres” esos cinco Capitanes recorrieron leguas y leguas acosados “por la mucha gente de guerra muy velicosa que ay en el camino”, y cruzaron “con gran riesgo de sus vidas”, los Andes “fragosos y tempestuosos”. Al otro lado de “la cordillera de Chile” los indios “alçados” de Copiapó les cierran el paso. Esto produce desánimo en algunos componentes del quinteto temerario, que insinúan el regreso al pago santiagueño, lo cual frustraría los propósitos del viaje; pero “el averse atrevido el dicho Capitán Hernán Mexía solo a adelantarse”, logró que los indecisos le siguieran, y al cabo de “muchos meses, con la ayuda de Nuestro Señor Jesucristo que los faboreció”, pudieron tornar los expedicionarios al punto de partida, trayendo, desde La Serena, un sacerdote; el padre Juan Cidrón.

    En tan abnegada como conmovedora hazaña – que si no tuviera a su favor los documentos de la historia tomaríase por leyenda hagiográfica o novela de caballería – Hernán Mexía Mirabal, Bartolomé Mansilla, Rodrigo de Quiroga, Nicolás de Garnica y Pedro de Cáceres, no olvidaron que, amén de los espirituales, el hombre necesita otros sustentos para vivir. En consecuencia, junto al clérigo Cidrón, “traxeron algunas semillas de trigo, cevada y otras cosas de Castilla; e algodón, que es de que al presente los naturales se bisten e cubren, haziendo mantas e camisetas”; y “plantas de ubas e árboles frutales, obejas, bacas e otros ganados”; conjunto de bestias y especies botánicas que se introducían, por primera vez, en aquella agreste región de los juríes.

    Así fue como esos desamparados conquistadores santiagueños – para decirlo con palabras de uno de ellos, Santos Blasquez – “se dieron a sembrar muchas semillas ansy de trigo como cebada, plantando viñas e otros árboles de Castilla, e fueron criando ganados, yeguas, vacas y ovejas, con que fue la tierra adelante, e se a sustentando con todos sus travajos, e dende este tiempo se comenzó a comunicar esta provincia con el Pirú e Chile”.

    De tal suerte, a los fieros arrestos de la guerra se sumaron, a partir de entonces, las mansas actividades agropecuarias, con su consecuente industria rudimental. Y quedó establecido, con regularidad relativa, un intercambio de colaboración entre aquel núcleo de cultura, que se iba desarrollando en Santiago del Estero, y los otros centros ya evolucionados peruanos y chilenos; desde donde había venido el inmediato impulso conquistador: hombres y recursos que casi siempre aportaba un Capitán empresario, “a su costa y minción”; con fundadas esperanzas – claro está – de que gastos y desvelos, ocasionados en el “real servicio”, le vendrían a ser retribuídos con creces, más tarde, por la Corona.

    Y no es impertinente repetir, que aquellas expediciones – gajes de hombres de acción, como Mexía Mirabal – que incursionaban dispersas, generalmente desconectadas las unas de las otras, dentro de un área de casi un millón y medio de kilómetros cuadrados, lejos de responder a las viarazas empíricas de sus respectivos caudillos – cual se ha dicho tan a menudo con ligereza – encontrábanse subordinadas, en primera instancia, a las directivas precisas de ciertos funcionarios con dotes de estadistas; cuyos planes de gran envergadura – “ideologías” los llama Levillier – demuestran hoy, a quienes estudian historia, la coherencia con que fue llevada a cabo la empresa fundacional de España. Tanto Vaca de Castro y La Gasca en el Perú, como Valdivia y Hurtado de Mendoza en Chile, y el excepcional realizador Francisco de Aguirre en el mismo campo de sus hazañas, y el Virrey Toledo en Lima, y en Charcas el Oidor Matienzo, resultan, en definitiva – cuando no, a la vez, ejecutores prácticos – los creadores intelectuales, los formidables estrategas que concibieron el gigantesco designio de incorporar el Tucumán y el Río de la Plata a la Corona de España; vale decir, a la civilización occidental.

    Sin aquellas ciudades fundadoras – puntos fortificados adecuadamente dispuestos – los conquistadores españoles hubieran sido física y moralmente aniquilados por los indios salvajes. Bien dice Romualdo Ardissone al respecto: “Al transcurrir la existencia del conquistador en el campo, separado de sus semejantes, en contacto diario con el indio, pierde su cultura, sus elementos europeos se atenúan, y a la larga se barbariza; el indio y la naturaleza que lo rodean, lo embisten, lo barnizan, lo conquistan. Grave es el problema para el europeo, más grave aún para sus hijos cuya educación progresivamente y con rapidez alarmante, cobra caracteres indígenas, intensificados por la mezcla de sangre que se hace poco menos que imposible impedir. En cambio, la existencia de ciudades trae la convivencia, el trato continuo o frecuente, el roce con los semejantes; la vida social logra salvar el caudal de costumbres e ideales traídos de Europa. El conquistador puede conservar y aún intensificar la superioridad con respecto al indígena, al cual sirve de ejemplo para que se le acerque siempre más en sus costumbres. La función educativa, política y militar de las ciudades es de primer orden, de aquí el interés de fundarlas”.

    Carlos F. Ibarguren, en Los Antepasados, a lo largo y mas allá de la historia argentina, Tomo IX.