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  • Listado de las víctimas del terrorismo en Argentina

    Listado de las víctimas del terrorismo en Argentina

    Desconozco de la existencia de una lista de las víctimas del terrorismo marxista que intentó tomar el poder en la Argentina por las armas durante los años ’70. De existir, agradezco a cualquier lector que me la haga llegar. Mientras tanto, rescato de nuestro archivo, un listado creado por el Sr. Carlos Rey, y enviado a este medio en Junio 2006.

    Junio 9, 2006

    Correo para “La botella al Mar”:

    He visitado varias páginas buscando el listado completo o la cantidad total de víctimas de la subversión sin encontrarlo, por tal motivo, recopilé información de todos ellos y elaboré el siguiente listado, pido al amable lector que lo lea detenidamente y agregue aquellos datos de su conocimiento que falten, haciéndolo circular para que todos y cada uno de los muertos a manos de la subversión sea recordado. Desde ya muchas gracias.

    Carlos Rey

    Cosme Beccar Varela, publicó entonces el listado en la sección Correo del Lector de La Botella al Mar, con este comentario:

    La lista es sobrecogedora. Cada uno de los nombres implica una vida, una familia, lágrimas y dolor. ¡Y sus perversos asesinos pretenden que se les reconozca patriotismo o cualquier otro sentimiento noble! Es incomprensible que los autores o los cómplices de estos crímenes cobardes hayan podido llegar a los altos cargos que hoy ocupan gracias a la colaboración inicua de los partidos políticos reconocidos, peronista, radical, izquierda, socialismo, etc. y que esos partidos se atrevan a reivindicar el tÌtulo de “democráticos”.  

    En La Botella al Mar no nos cabe duda que las víctimas de la subversión son los verdaderos desaparecidos de esos años. Desaparecidos de la memoria nacional, que elige sólo reconocer a sus victimarios. Estos, derrotados en la calle pero victoriosos en la política, obtuvieron para sí o sus parientes puestos en el estado y compensaciones económicas (1), e implantaron en la sociedad –gracias al control o colaboración de los medios de comunicación masiva– la leyenda de los “jóvenes idealistas” y el número jamás comprobado de 30.000 desaparecidos.


    Desconozco el rigor científico empleado por el Sr. Rey en al confección de este listado, que presento a nuestros lectores más como un proyecto a ser continuado que como un documento final. Agradezco desde ya que se comuniquen conmigo, sea haciendo un comentario en esta nota, o mandando un mensaje a la Botella al Mar, si alguno de Uds. tiene datos adicionales, o correcciones a hacer a este listado, que pretende ser un humilde in memoriam de nuestra parte. Desde ya muchas gracias.

    Listado de las víctimas del terrorismo en Argentina


    (1) Como botón de muestra, en mayo 2022 la firma del Sr. Montoto, un ex-Montonero, fue contratada por el gobierno por $3.723 millones para “monitorear y rastrear parejas de agresores y víctimas de violencia de género.” (Ver noticia). Que conste que a su vez el Sr. Montoto es padre de la titular de la ANSES, Fernanda Raverta, militante también. Los millones quedan en familia.

  • Jesucristo y la “Justicia Social”

    Jesucristo y la “Justicia Social”

    Hay una idea muy en boga, que se expresa en términos cada vez más dogmáticos tanto en círculos académicos como religiosos, de que los cristianos serían comparables a los talibanes en la medida que tengan una opción preferencial por Dios por encima de todas las cosas, incluyendo al prójimo en general y a los pobres en particular. El cristiano “culto o equilibrado” debería dejar de lado tales fanatismos.

    Infelizmente no son pocos los pastores que buscan reinterpretar los evangelios apuntando a un Cristo más filantrópico, humanitario, con una “Opción Preferencial por los pobres” con el fin de formar una sociedad más equitativa y humanitaria.

    ¿Pero se ajusta tal interpretación de Cristo, a la realidad evangélica?

    Los Evangelios nos cuentan que un hombre se acercó a Jesus y le pidió: “Maestro, dile a mi hermano que comparta la herencia conmigo. Jesús le respondió: Hombre, ¿quién me ha constituido a mí como Juez o árbitro entre vosotros?” (Lucas 12:13-33). A Cristo no le interesa esa disputa y de inmediato pasó a hablar sobre un hombre que mandó agrandar sus graneros y cuando los llenó, murió. Luego advierte: “Así será el que junta riquezas para sí mismo y no es rico ante Dios”.

    Si Cristo tuviera alguna simpatía por lo que hoy se define como la “redistribución de la riqueza”, o la “lucha contra las grandes concentraciones del capital”, el momento que se presentaba era el ideal para decir algo en ese sentido. Muy por el contrario, en este trecho evangélico, conocido como “la parábola del rico insensato” Cristo pone el foco en otro lado.

    Preferencial quiere decir “primordial, prioritario, preferible, antes que”, y también se relaciona con “esencial o fundamental”. En varios pasajes de los Evangelios Cristo nos explica de forma inequívoca cuáles son sus “Opciones preferenciales”: 1) Amar a Dios sobre todas las cosas, 2) Amar a tu prójimo como a ti mismo, 3) Buscar el reino de Dios y su justicia.

    Nuestro Señor Jesucristo explica quién es el “prójimo” en la parábola del Buen Samaritano. El malherido de esa parábola era un hombre que “fue despojado de todos sus bienes y dejado medio muerto por el camino”. Si tenía bienes para que lo despojen entonces no era un pobre. El Buen Samaritano de la parábola no ayudó a un pobre sino a un comerciante viajando. En esta parábola Jesús enseña que la caridad debe dirigirse a todos los prójimos, pobres o ricos.

    Lázaro, con el cual Cristo tenía una excelente relación de amistad era una persona muy rica de Israel, lo mismo María Magdalena, sin duda las advertencias a los ricos no es por la riqueza en sí, más por amar y confiar más en las riquezas que en Dios.

    Para el cristiano la caridad con el prójimo es parte esencial del mandato de Jesús, y sirve además para hacernos merecedores de la misericordia Divina. “Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Así como Dios ayuda a éste pecador que soy yo con su gracia y su paciencia, Dios quiere que yo ayude a otros pecadores también, con bondad y diligencia por más ricos o pobres que sean. 

    Bien decía San Agustín: No existe caridad sin justicia, pues la caridad es antes de todo en orden a Dios.

    En consecuencia toda ayuda a los pobres que tenga un fin meramente humanitario o mundano, no es ni puede ser caridad cristiana, más bien en muchos casos es abominable ante Dios, de aquí las condenas al marxismo y sus derivados, peronistas, socialistas, chavistas etc.

    Cristo ha dejado de ser la autoridad final en nuestra vida, para ser otro “compañero” tan preocupado por la prosperidad de la humanidad o del planeta, como cualquier otro. Ya no es un ser superior o sagrado al que hay que temer, sino un amigo comprensivo, tolerante y poco celoso de sus consejos, leyes o derechos.

    En consecuencia, hemos perdido enormes beneficios sociales conquistados con siglos de luchas y esfuerzos para conformar la sociedad según Dios, “venga a nosotros tu reino”, en materia de jurisprudencia, derecho, educación, respeto por la vida, la libertad y la propiedad, hoy bajamos los brazos para acomodarnos a un discurso aceptado tanto por los enemigos de Cristo como por sus supuestos amigos o representantes, colocando al Pobre en lugar de Dios, que no es necesariamente un modelo de virtud, benevolencia o sabiduría, más bien un potencial resentido, muy útil para la violencia y la corrupción política.

    Así los gloriosos restos de “cristiandad?” van siendo destruidos por la ley de la selva, degenerando en conflictos sin fin y sin sentido alguno.

    Pobres contra ricos.

    Hijos contra padres

    Alumnos contra profesores.

    Mujeres contra hombres.

    Negros contra blancos.

    Estado contra el pueblo.

    Conflictos tan destructivos de la felicidad y prosperidad humana, como falsos son aquellos que dicen buscar su progreso y bienestar, colocando al hombre pobre y sus caprichos, por encima de Dios y su justicia.

  • Pequeña maravilla

    Pequeña maravilla

    Con el comienzo del otoño [en el hemisferio norte], llega de nuevo el momento de la recolección de la aceituna: las aceitunas verdes se suelen recolectar en septiembre y octubre, mientras que las aceitunas negras se suelen recolectar entre noviembre y enero.

    Las aceitunas se recolectan en el Mediterráneo oriental desde tiempos inmemoriales. Según la tradición judía, la primera semilla de olivo cayó del paraíso y aterrizó en la tumba de Adán, como un regalo de Dios a la humanidad. En la mitología griega, se dice que Hércules trajo el primer olivo a Grecia y lo plantó en Olimpia, desde donde se extendieron por toda Grecia. Durante milenios el olivo ha sido símbolo de abundancia, fortaleza, paz y santidad, así como de renovación y fertilidad. Las aceitunas se mencionan a menudo en la Biblia hebrea y se consideran uno de los alimentos más importantes de la Tierra de Israel. Según la Mishná o Torá Oral, el aceite de oliva era el mejor aceite para encender las velas de Shabat. En el Corán, las aceitunas se denominan frutos benditos y se comen a menudo durante el Ramadán.

    Fueron los fenicios y los griegos quienes primero introdujeron el olivo a los romanos. Plinio el Viejo escribió sobre 15 especies diferentes de olivo, que tenían muchos usos en el mundo antiguo. El árbol era apreciado por su madera fina que se usaba para hacer cuencos, utensilios de cocina, muebles y objetos decorativos, mientras que las aceitunas no solo se usaban para cocinar, sino para ofrendas de sacrificio, iluminación y para hacer jabón, ungüentos y perfume; por supuesto, también se comían simplemente como aceitunas de mesa. Las hojas de olivo se usaban por sus cualidades medicinales: incluso hoy en día, se dice que el extracto de hoja de olivo es antibacteriano, antifúngico y antiinflamatorio. Más que nada, por supuesto, la aceituna se usa para hacer aceite de oliva, uno de los ingredientes fundamentales de la dieta mediterránea hasta el día de hoy.

    Las aceitunas tienen una vida extremadamente larga. Se dice que algunos de los olivos en el jardín de Getsemaní al pie del Monte de los Olivos en Jerusalén tienen más de 2000 años. Las aceitunas pueden variar en color de verde amarillento a marrón claro, púrpura rosado y negro según su madurez. Como regla general, cuanto más oscuro es el color de la aceituna, más madura estaba cuando se recogió del árbol.

    Una vez recolectadas, las aceitunas deben curarse antes de comerse, para que sean apetecibles. Las aceitunas curadas pueden variar mucho en sabor, textura y tamaño. Las aceitunas verdes tienen una pulpa más firme con un sabor picante. Las aceitunas negras tienden a ser más blandas y blandas, pero mucho depende de la duración del proceso de curación.

    Hay varios métodos diferentes de curar aceitunas. Pueden curarse en seco con sal, en lejía y una fuerte solución alcalinizante de sosa cáustica o ceniza de madera, o en salmuera, que no sólo ayuda a la conservación de las aceitunas, sino que transforma su azúcar en ácido láctico, lo que mejora su sabor. También se pueden curar con agua: se sumergen en agua o en una salmuera muy débil que se cambia diariamente durante un máximo de dos semanas para eliminar el amargor. A veces, las aceitunas se parten con un martillo para acelerar el proceso. Una vez curados, se pueden conservar en salmuera o condimentar con ajo, perejil, apio en rodajas finas, zanahorias, vinagre, aceite de oliva y, a veces, chile. Las aceitunas se utilizan ampliamente en todo el Mediterráneo en mezze y ensaladas, y en numerosos platos y guisos de verduras. En Israel y el Medio Oriente, a menudo se sirven en el desayuno con labneh y un poco de pan crujiente como acompañamiento.

    La aceituna Kalamata del Peloponeso en Grecia es probablemente una de las más conocidas del mundo. Es de color púrpura con una textura carnosa y un sabor intenso, afrutado con un toque ahumado. Aparece en la conocida horiatiki salata (ensalada del aldeano griego) junto con tomates, cebolla roja, pimiento verde, pepino y queso feta. También son un complemento delicioso para la pasta, el arroz, las ensaladas y las verduras guisadas. Otra variedad de aceituna bien conocida es la aceituna Amfissa curada en salmuera de Delphi en el centro de Grecia, que puede variar en color de marrón oscuro a negro con pulpa suave y un sabor suave y ligeramente dulce. La aceituna Nicoise de Provenza es de color púrpura oscuro con un sabor herbal distintivo con matices de regaliz. Se utiliza para hacer ensalada Nicoise o tapenade, la conocida pasta para untar hecha con puré de aceitunas negras, alcaparras y anchoas, y como aceituna de mesa.

    La aceituna verde Castelvetrano del suroeste de Sicilia ha sido denominada la aceituna con mejor sabor del mundo. Es muy apreciado por su suave sabor a mantequilla y su textura crujiente y carnosa. Se utilizan principalmente como aceituna de mesa, pero también van bien en ensaladas, platos de pasta o con queso. Otra aceituna verde popular es la manzanilla española, que significa “pequeña manzana” en español, que tiene un sabor ligeramente ahumado, parecido a la almendra. A menudo se rellena con pimiento morrón y está disponible en la mayoría de los supermercados. La aceituna picholine, una pequeña aceituna verde con un sabor afrutado y ligeramente amargo, se cultivó originalmente en el sur de Francia, pero ahora se cultiva en todo el mundo. Es ampliamente conocido como el cóctel de aceitunas y, a menudo, aparece junto a una tabla de quesos con un poco de pan crujiente al lado.

    Y las aceitunas son más que deliciosas. También son buenas para usted: las aceitunas son ricas en grasas monosaturadas, especialmente en ácido linoleico, que se dice que reduce el riesgo de enfermedad coronaria. Las aceitunas también contienen fitonutrientes que se dice que previenen el cáncer y la pérdida de masa ósea. Las aceitunas verdes suelen contener más fitoquímicos con propiedades antioxidantes que las aceitunas negras. Pero ambas aceitunas también son ricas en vitamina E, cobre, hierro y calcio y pueden ayudar a proteger contra la osteoporosis y la diabetes tipo 2.

    Por Paola Gavin, publicado el 20 de octubre 2022 en The Tablet.

  • Nunca estuvimos en guerra con Eastasia

    Nunca estuvimos en guerra con Eastasia

    La campaña presidencial de Brasil se acerca a su desenlace. Las cosas deben estar yendo mal para Lula, porque sus amigos en el Establishment están recurriendo a medidas cada vez más extrañas:

    La campaña de Lula hizo un video de propaganda, acusando a Bolsanaro de apoyar el canibalismo.  Pero no cualquier canibalismo. El canibalismo racista. Porque, según Lula, Bolsanaro se comería un indio sin problemas.  

    En serio.

    Como me pareció absolutamente insólito me puse a investigar un poco mas sobre el tema.

    La historia se origina hace unos 30 años atrás. En ese entonces Bolsanaro contó en una entrevista que había sido invitado a visitar una tribu que tenia como costumbre cocinar y comer a sus finados.  Aclaramos que se limitan a los que mueren naturalmente ya que la costumbre de procurarse la comida de forma mas expeditiva ha caído en desuso por ciertas complicaciones legales.  Bolsanaro y sus colaboradores de entonces debatieron si honrar la invitación. Pero el entendimiento era que si asistían a la ceremonia quedaría muy mal negarse a comer los canapés.  Hubo un debate interno y al final decidieron no ir.  Obviamente Bolsanaro contó esto como una curiosidad de las vicisitudes por las que tiene que pasar un político.

    Esta anécdota fue presentada por la campaña de Lula como que Bolsanaro es tan racista, y tan caníbal, que considero seriamente la hipótesis de comerse un indio.

    Esto que debiera ser risible, mereció la intervención del Tribunal Superior Electoral (TSE). Este organismo está compuesto por siete miembros, en su mayoría de izquierda o miembros del Establishment y dirigido por el Juez Alexandre de Moraes que es público en su apoyo a Lula y causas de izquierda.  Pero, en este caso, decidieron dar muestra de su ecuanimidad y intimaron a la campana de Lula a suspender ese aviso.  Por supuesto que Lula y sus compinches obedecieron formalmente (en el sentido de que dejaron de publicar el aviso especifico) pero redoblaron en la propaganda sin que el TSE les hiciera ninguna observación.

    Con esto en mente, veamos desarrollos recientes en la saga del TSE.

    Como todos sabemos, Lula fue condenado por corrupción en el 2017 en el famoso caso “Lavajato” donde se recogieron pruebas abrumadoras de su culpabilidad, así como de muchos miembros del PT y de empresarios allegados. En el 2021, jueces del establishment, le anularon la condena basados en un tecnicismo, lo sacaron de la cárcel y le permitieron presentarse como candidato. 

    Por supuesto que a Lula le molesta mucho que le recuerden que es un condenado por corrupción.  Los medios de comunicación corporativos y las empresas tecnológicas cumplen con su papel de lacayos y encubridores a la perfección, minimizando todo lo posible las referencias a esa oscura etapa de Lula y sus cómplices. 

    Pero es inevitable que ciertos medios independientes recuerden al publico de esas tropelías.  Entre ellos un sitio llamado Brasil Paralelo que tienen amplia difusión con cientos de miles de suscriptores y seguidores.

    El TSE decidió intervenir y dijo que referirse a la condena de Lula cuando esta había sido anulada era “fake news” y que Brasil Paralelo debía cesar en sus publicaciones sobre el tema.  Esto además les da cobertura a los demás medios y empresas tecnológicas para incrementar su cerrojo informativo sobre el tema.

    El TSE pretende que un hecho histórico, las pruebas recogidas, la investigación que todo el mundo recuerda perfectamente, simplemente no existió. Que decir lo contrario es falso.  Además, ordenó a YouTube a que desmonetizara y no permitiera la promoción de los videos que hablaran de la corrupción de Lula, cosa que por supuesto fue acatado con entusiasmo estos fascistas tecnológicos.

    Y la Corte Suprema Brasilera (la que saco a Lula de la cárcel) acaba de darle la razón al TSE. Dice que eso no constituye censura. Que es perfectamente permisible al Tribunal Electoral de interferir de esta manera en las elecciones.

    Y muchos citan como ejemplo de la imparcialidad del Tribunal Supremo el ridículo episodio del canibalismo. Si me preguntan a mí, la campaña de Bolsanaro cometió un error recurriendo a los fanáticos, sectarios del TSE buscando cualquier tipo de ayuda. Pero pretender que los dos casos son equivalentes, supera los niveles de surrealismo que la Izquierda ya nos tiene acostumbrados.

  • La importancia de las palabras

    La importancia de las palabras

    Miré consternada una foto del afiche que plastifica la ciudad de Buenos Aires. “Leer es perder el tiempo”. Y al instante se dispararon mil reflexiones. Escribí un artículo para este blog pero después decidí esperar para ver cómo seguía la campaña. Porque era obvio que estábamos frente a la primera fase de un mensaje que iba a seguir.

    No he encontrado todavía a nadie que haya escaneado el código que acompaña a estos carteles. Mis esfuerzos por investigar quién estaba detrás de los afiches durante toda la semana, fueron estériles. Y eso solo ya amerita una reflexión crítica. Aunque el resto del mensaje fuera positivo y redimiera lo horroroso de lo sembrado por las calles, solo unos pocos, después de muchos esfuerzos, se van a dar por enterados del mensaje completo. La mayoría de la gente va a ir asimilando lo que lee en cada esquina y al final del día ese mensaje será el que se grabe en su cerebro.

    Conversaba con un publicista quien me decía que seguramente el resto de la campaña iba a dar la vuelta a la negatividad de estos mensajes y el hecho de que la gente estuviera hablando de ellos ya hacía de la campaña un éxito. Lamento no estar de acuerdo. Además de que se va a quedando en la mente el mensaje negativo, la gente ha tomado el marcador y se ha puesto a tachar, escribir y alterar los carteles de la vía pública. Eso, de por sí, es un acto de vandalismo. Seguramente esté penado por alguna ley u ordenanza municipal. Pero a algunos directivos publicitarios les parece una buena cosa atacar la lectura y fomentar el desorden público. Dejaron los primeros afiches durante una semana despertando la curiosidad, la ira y la reacción de la gente. Con un mensaje que promovía un antivalor (la destrucción de la propiedad pública y la ignorancia). 

    El análisis de estos hechos me llevó a meditar sobre un elemento típico de la cultura argentina: la comunicación indirecta, diferida, disociada. Decimos “te odio, gordo grasa”, por ejemplo, cuando en realidad queremos decirle a un amigo que lo queremos con toda el alma. Esa modalidad de comunicación está tan arraigada en nuestras dinámicas sociales que ya ni le prestamos atención. Decimos una cosa cuando en realidad queremos significar otra. Y los ejemplos son miles.

    Esa disociación entre lo dicho y la intención del que habla me parece un tema grave. Grave en serio, con consecuencias psicológicas profundas. Porque muestra una discrepancia que genera de por sí, escudos, malas interpretaciones, dudas, resguardos, distancia… Y esto es exactamente lo opuesto al encuentro personal verdadero. Es una manera de evitar la expresión de vulnerabilidad esencial para el crecimiento de los vínculos entre personas. Manifiesta desconexión con lo real, y lo real es la única fuente de energía y fuerza que nos permite crecer como individuos humanos y en relación con otros. 

    “Cuando entramos en contacto con las cosas y lo hacemos de acuerdo con el orden natural, luchando por supuesto contra múltiples desórdenes, la misma realidad nos sostiene. Esa es la superioridad de cualquier realismo, sea económico, político, pedagógico o cultural. La libertad que así resulta es una libertad real, porque se inscribe en el orden del ser” (Emilio Komar, Libertad y liberalidad).

    Es en las pequeñas cosas vividas todos los días que se va forjando la identidad de los individuos y de los pueblos. Esa identidad puede ser rica, luminosa, serena cuando hay unidad en la persona o puede ser esquizoide cuando está plagada de disociaciones. 

    Volviendo a los carteles… Un taxista lo resumía muy bien “Esto está escrito por anarquistas”. Y creo que tiene razón. Fomentar antivalores (ignorancia, vandalismo) es una estrategia usada por los anarquistas de todos los tiempos. Pareciera que los ejecutivos del sitio de noticias Corta que está detrás de esta campaña no son anarquistas propiamente, pero para promocionar su producto (bocaditos prefabricados de noticias) han elegido atacar la lectura. Y el resultado, a mi entender, es lamentable. 

    Planteo una pregunta. Ellos venden bocaditos de información rápida y fácil (como si fueran patitas de pollo de McDonalds). ¿Para qué? ¿Por qué nos informamos? ¿Cuál es la finalidad de la información? 

    Los dejo para seguir reflexionando…

  • Más cacofonía

    Más cacofonía

    Siguen los ruidos cacofónicos en torno a la guerra de Ucrania. En un artículo para “UnHerd” el Sr. Thomas Fazi analiza la posibilidad de que Estados Unidos haya saboteado el caño bajo el Mar del Norte que llevaba gas de Rusia a Alemania

    Sabotear el caño tendría la doble ventaja de obligar a Alemania a reducir su dependencia del gas ruso y a aumentar su dependencia del gas americano. En otras palabras, aleja a Alemania de la órbita rusa y la aproxima a la órbita americana.

    Cita una frase de George Friedman en su libro “The Next Decade”: “El interés primordial de Estados Unidos, por el cual hemos librado guerras durante siglos, la Primera, la Segunda y la Guerra Fría, ha sido la relación entre Alemania y Rusia, porque unidos son la única fuerza que podría amenazarnos”.

    Este tipo de consideraciones muy “geopolíticas” siempre me han chocado por lo cínicas. Lo único que importa es que Alemania y Rusia no se unan contra USA, como si todo se redujera a un juego de TEG. 

    No importa que Rusia sea una tiranía y que en USA se goce de una cierta libertad (cada vez menos). No importa que durante 50 años Rusia mantuvo colonizada la mitad de Alemania mientras que USA dio plena libertad a la otra mitad. No importa que la economía rusa esté en manos de una cleptocracia mientras que en USA la economía todavía es bastante libre (cada vez menos). No importa que la iglesia ortodoxa rusa sea un agente de la tiranía, a cargo de un compañero de Putin en la KGB. No importan las atrocidades que Rusia cometió en Ucrania durante décadas y las que sigue cometiendo en los territorios ocupados.     

    Es verdad que USA tiene razones geopolíticas para separar a Rusia y Alemania. Pero no son las únicas ni las más importantes. Una hipotética alianza entre la tiranía rusa y la eficiencia alemana crearía una enorme “tiranía eficiente” una especie de “Mordor” al este de Europa. No le conviene a nadie, y menos a los países europeos. Churchill supo verlo en Octubre de 1940. 

    En esos días Molotov estaba en Berlín repartiéndose Europa con Ribbentrop. Entonces Churchill ordenó unos bombardeos feroces, casi suicidas, que sacudieron a Berlín a fondo, al punto que las conversaciones entre los dos cancilleres tuvieron que celebrarse en un refugio anti-aéreo. Cuando Molotov volvió a Rusia le dijo a Stalin que Alemania iba a perder la guerra, que no le convenía esa alianza.   

    Como diría el artículo de Fazi, lo que hizo Churchill “…era parte de una estrategia más amplia para abrir una brecha política entre Europa y Rusia”. 

    El gesto de Churchill le garantizó a Europa muchos años de paz y prosperidad. Ya sé que no fue lo único; que hubo mucho que pelear después de eso; y que no todo salió bien. Pero fue una bisagra del destino, como lo llama en sus memorias. 

  • ¿No nos cansamos del fracaso?

    ¿No nos cansamos del fracaso?

    Fuimos un país que supo tener aspiraciones de grandeza. Dueño de un extensísimo territorio y dotado de requizas naturales envidiables, la Argentina salió de las convulsiones de las Guerras de la Independencia y las Guerras Civiles que le siguieron, apuntando alto y con un plan, cuyos voceros más claros fueron tal vez Alberdi y la Constitución de 1853. Sin entrar en la minucia de la historia y la discusión eterna sobre si tal o cual personaje o tal o cual política fue lo mejor para el país (lo que a su vez deriva muchas veces en una discusión sobre que tipo país queremos tener, o hasta quienes somos), me animo a decir que en líneas generales, el medio siglo comprendido entre 1880 y 1930 nos vió en un camino de crecimineto en un largo listado de indicadores que, en su época, marcaban el progreso de una nación y su gente: educación, ferrocarril, exportaciones, cierta estabilidad política, salud, ciencia y otros. (1)

    Si hay debate sobre si ese medio siglo representó una época dorada para la Argentina o no, empieza a haber más consenso entre historiadores y opinólogos en que la revolución de Uriburu en 1930 marca un quiebre del orden institucional y da inicio a una época “infame”. Los detractores de José Félix, limitan la infmamia a una década, excluyendo así a lo peor, a lo más “infame” y nocivo que produjeron los varios golpes militares en la Argentina: la subida al poder del Coronel Perón que muy hábilmente usó los recursos del Estado para construir una base política aprovechando las necesidades reales de los trabajadores.

    Es a mi entender este acontecimineto (el surgimineto del movimiento “Justicialista” o más exactamente “Peronista”) que puso a nuestro país en un rumbo de decadencia que ya tiene casi 100 años de duración y no parece tener arreglo a corto plazo. El éxito de las nefastas y fluidas ideas que manienen vigente a este movimiento y sus múltiples metamorfosis, no es mérito exclusivo de Juan Domingo. Es inegable que el cocktail de autoritarismo, demagogia, facilismo, corrupción, mentira y hasta terrorismo, encontró tierra fértil en un porcentaje elevado de la población de nuestro país, sin cuya colaboración activa o pasiva, esto nunca hubiese ocurrido o, como en el caso de muchos experimentos fracasados en la historia política del mundo, ya hubiese sido rechazado y mandado a los libros de historia, al capítulo titulado “Cosas que no deben hacerse nuevamente”.

    Por más que nos pese, tenemos que reconocer que la razón por lo que esto todavía no ocurrió es porque los argentinos como nación no hemos dado la espalda a la receta tóxica que el peronismo nos invita a beber. Casi 100 años de vigencia representan entre tres y cuatro generaciones que han mamado esto y no conocen otra cosa. Más que las ideas, la “personalidad” del peronismo ha hecho metástasis en nuestra sociedad. El resentimiento hacia los más exitosos o los que tienen más, la idea de que se puede hacer plata sin trabajar, esa convicción de que el Estado puede y debe resolver muchos de los problemas de la sociedad, un “anti-americanismo” visceral; son todas manifestaciones de una forma de pensar que contamina las ideas de muchísimos argentinos… aún de aquellos que jamás reconocerían ser “peronistas”.

    Por si queda alguna duda de que esto es así, sólo basta mirar la trayectoria del último gobierno “no peronista”, liderado por Mauricio Macri. No representó un repudio de las políticas que vienen siendo nefastas hace décadas. Los piqueteros siguieron en control de las calles, los planes sociales aumentaron como nunca, ninguna ley estructural cambió. Esto no lo digo sólo como una crítica a Marci o al “Cambiemos” de entonces. Lo digo como prueba de que los argentinos no estábamos entonces (¿estaremos ahora?) listos para apoyar seriamente el mencionado cambio, aún en el caso de que el PRO y sus aliados hayan sido capaces de producirlo, algo de lo que no tengo certeza alguna. Y sólo se hicieron falta las elecciones siguientes para que el electorado “vuelva al redil”, eligiendo a Alberto Fernández, individuo gris cuya única credencial fue el haber sido seleccionado por Cristina Fernández de Kirchner.

    Y así seguimos nuestra decadencia sin fin, probando recetas fracasadas. ¿No nos cansaremos nunca?


    (1) Hay quienes dicen que esos “años dorados”, los de “la generación del ’80”, sólo sirvieron para enriquecer “a la clase dirigente”, y que “el pueblo” no se benefició. Que Argentina era de hecho dos Argentinas, una pobre y otra rica. Es lo mismo dicen de la división de la riqueza en nuestros días, con el famoso estribillo de que “los ricos están cada vez más ricos, y los pobres cada vez más pobres”, o cuando reniegan sobre el tan malvado “1%” que tiene la riqueza del mundo. Sin ser un economista (¡ni de lejos!), sospecho que esas frases propagandísticas esconden el hecho que tanto entonces como hoy, la riqueza de un país o de algunos, termina beneficiando a los que no son tan ricos. Sabemos que hoy en día al menos, la existencia de los penta-billonarios no es freno para que los niveles de pobreza hayan caido en el mundo, y que el promedio de la población vive mejor de lo que vivía hace 100 años, en términos materiales al menos.

  • ¿No serán ellos los que nos odian?

    ¿No serán ellos los que nos odian?

    Chesterton dijo que él se convirtió sin haber leído casi ningún libro de apologética.  Llegó a la conclusión que la Iglesia era verdadera leyendo a sus críticos.  A medida que se iba internando en las obras de los más famosos escépticos, descubrió que sus ataques eran completamente contradictorios.  Algunos decían que la Iglesia era demasiado estricta y otros que era demasiado libertina. Algunos decían que era demasiado machista mientras otros decían que era solo para mujeres. Que los católicos están en contra del sexo para luego decir que sus familias católicas son demasiado grandes.  Su conclusión fue que había dos explicaciones: una es que la Iglesia era espacialmente perversa y que conseguía ofender a todo sentido de moralidad y decencia. La otra era que sus críticos eran perversos y que era la Iglesia la que estaba en el perfecto equilibrio de la virtud. Así como una persona demasiado alta ve a una de estatura normal como enana y un enano ve a una persona de estatura normal como un gigante (vale la pena leer directamente sus palabras).  

    Me acorde de esto cuando el otro día escribía sobre el supuesto odio que tenemos contra “las elites”.   Como concluimos, no, no odiamos a “las Elites”.  Simplemente queremos que tomen responsabilidad por sus actos.

    Pero tal vez una mejor pregunta es si “las Elites” nos odian a nosotros…

    Haciendo una búsqueda rápida por Internet, encontré un folleto de las Naciones Unidas que nos explica que significa “discurso de odio”:

    Odio: emoción intensa e irracional de oprobio, enemistad y aborrecimiento hacia una persona o grupo de personas, por tener determinadas características […]. El “odio” es más que un mero prejuicio y debe ser discriminatorio. El odio es una muestra de un estado emocional u opinión y, por lo tanto, se diferencia de cualquier acto o acción que se haya llevado a cabo. –

    Discurso: cualquier expresión que vierta opiniones o ideas, que comparte una opinión o una idea interna con un público externo. Puede adoptar muchas formas: escrita, no-verbal, visual o artística y puede ser difundida en los medios, incluyendo Internet, material impreso, radio o televisión.

    Si alguno de Uds. alguna vez tuvo el dudoso placer de discutir con uno de “la Contra” probablemente haya experimentado en forma directa esa “emoción intensa e irracional de oprobio” que mencionan.  Y si saben leer y escribir, podemos decir que ese odio es expresado de forma escrita, no-verbal, visual o artística y es difundido en los medios, incluyendo Internet, material impreso, radio o televisión

    Se me vienen algunos ejemplos a la cabeza que tal vez sirvan para ilustrar lo que digo:

    • Todos sabemos que acusar a una religión de ser genocida está muy mal. Si lo decimos sobre los musulmanes seremos tachados inmediatamente de Islamofóbicos. Si lo decimos sobre los judíos, seremos llamados Antisemitas.  Sin embargo, eso es exactamente lo que enseñan sobre el cristianismo en muchas universidades y colegios prestigiosos alrededor del mundo.
    • Hay varias personas conectadas en mayor o menor medida con movimientos terroristas que hoy en día son profesores universitarios, miembros del gobierno, periodistas respetados. Nos lo justifican diciendo que eran “jóvenes idealistas” y que no estuvieron involucrados personalmente en actos violentos y que meramente tenían un papel periférico.  Sin embargo, muchas de esas mismas universidades, editoriales, partidos políticos, medios de comunicación no les tiembla la mano en echar o negar empleo a personas que tienen un pensamiento conservador de derecha. Irónicamente porque los acusan de promover “el odio”.
    • Justo antes del incendio de Notre Dame, hubo una serie de ataques a iglesias en Francia. Por ejemplo, apenas una semana antes la histórica Saint Sulpice fue una de las victimas del vandalismo.  Curiosamente estos ataques pararon después de Notre Dame.  Todo hace suponer que el incendio de Notre Dame fue parte de esa campaña. Si hubiera sido cualquier otra religión, la mera sospecha hubiera sido suficiente para una campana mundial de reflexión para combatir la intolerancia.  En este caso, cuando todavía las llamas estaban ardiendo, los medios de comunicación, el gobierno, las compañías tecnológicas, fueron unánimes en declararlo “un accidente”.  Ningún periodo de reflexión sobre la intolerancia anticatólica.
    • Después de la decisión “Dobbs” de la Corte Suprema de Estados Unidos, hubo ataques violentos a decenas de Iglesias y Centros de atención a mujeres embarazadas.  NADIE fue detenido y menos aun condenado por estos hechos.   Sin embargo, como hemos mencionado en esta página, el FBI ha allanado la casa y arrestado a varios activistas pro-vida por el grave delito de pararse a rezar cerca de una clínica de aborto.

    Y pudiera seguir durante mucho tiempo.  Estoy seguro que mis estimados lectores tendrán unos cuantos más.

    Pero esto es suficiente para preguntarse ¿Será que los partidarios de la “paz”, la “tolerancia”, el “amor universal” son en realidad los primeros generadores de “discursos de odio” en contra de quienes se les oponen?

  • Académica católica aborda la “ideología de género” y los problemas transgénero con compasión y honestidad

    Académica católica aborda la “ideología de género” y los problemas transgénero con compasión y honestidad

    Introducción de La Botella al Mar: El pecado original y nuestra naturaleza caida nos hacen cargar con muchas fragilidades. La enfermedad física, el dolor y la muerte, el pecado y las malas inclinaciones, o enfermedades psicológicas y temperamentos desordenados. Todo esto es parte de la condición humana. Lo ha sido desde el comienzo de nuestra existencia en esta tierra, y lo será por todos los tiempos. En su misericordia, Dios no sólo ha muerto por cada uno de nosotros para redimirnos, pero nos ha dado una gran variedad de herramientas para superar nuestra naturaleza caida, con la ayuda de su gracia. Esta ayuda también existe hoy como existió siempre y existirá por todos los tiempos. Dios eligió crearnos con libertad, y, en última instancia, somos responsables de nuestros actos y seremos juzgados por las elecciones tomadas y los caminos elegidos.

    Esta libertad no implica que cualquier camino elegido es bueno. Aunque parezca una verdad de perogrullo en estos días relativistas, el Bien y el Mal existen. Y tanto el uno como el otro acarrean consecuencias, en esta on en la otra vida. Vivimos hoy en una sociedad, que forma parte de la cultura occidental, que en un proceso paulatino y secular viene alejándose de sus orígenes basados en la cultura greco-romana iluminada y mejorada por el cristianismo. Con el pasar de los años, y en la medida que este distanciamiento de nuestros orígenes se acelera, van surgiendo entre nosotros aberraciones varias, impensables poco tiempo atrás. La aceptación del aborto generalizado, un crímen a nivel individual que siempre existió pero que sólo recientemente se arropa del poder que le otorga la aceptabilidad que ha logrado entre los formadores de opinión, es sólo un ejemplo. Le siguen otras actitudes contrarias a la vida y dignidad humanas como la eutanasia, el consumo de drogas o la esterilización, para citar algunos ejemplos.

    Con cada década que pasa, en la medida que seguimos en este camino, nuevas aberraciones van apareciendo, ya que, liberada de restricciones individuales, legales o sociales, la propensidad del hombre para el mal no tiene límites. Así se fue gestando, y está alcanzando en nuestros días una preocupante intensidad, la campaña para difundir y convertir en “aceptable” la pretensión de que un individuo mentalmente sano puede elegir a que sexo pertenece. Surgen los “transexuales”. 

    No hay nada nuevo bajo el sol. Desde que el hombre existe, siempre hubo individuos que pretendieron deformar la naturaleza o engañarse a si mismos o a otros aparentando ser de un sexo que no es el que Dios les dió al nacer. A fines del siglo XIX, algunos psicólogos y psiquiatras alemanes empezaron a etiquetar esta aberración como un problema mental (sin connotaciones morales), y, eventualmente, en 1949 el norteamericano David Oliver Cauldwell acuña el término transexual cuando define: “Cuando un individuo que está desfavorablemente afectado psicológicamente determina vivir y presentarse como miembro del sexo al que no pertenece, este individuo se puede llamar psicópata transexual. Significa, simplemente, que no está sano mentalmente, y por esto la persona desea vivir en el sexo opuesto”. (1)

    Sólo un par de años más tarde, George W. Jorgensen viaja a Dinamarca, y después de tratamientos quirúrgicos vuelve a Estados Unidos como Christine Jorgensen (2), siendo la primera persona “transgender” ampliamente conocida, alcanzando la tapa de los diarios, la revista LIFE y otras publicaciones influyentes de la época.

    Con la explosión de “amor libre” y el “destape” generalizado de los años ‘60, el activismo transexual o travesti encontró su lugar, y fue ganando aceptación entre los medios y la cultura popular, extendiéndose de las casas de prostutución que fueron su primer hogar, a los estudios de televisión y pantallas de cine, revistas y shows the televisión.

    En los 50 años que han pasado desde entonces, y manifestando una vez más esa dinámica que acelera los tiempos y la dimensión del mal, el movimiento “trans”, y mas específicamente los tratamientos para atrasar la pubertad o cirugías para efectuar cambios de sexo, se han arropado con opiniones benévolas del American Medical Asociation y entidades afines. Para colmo de males, cada vez más son niños los que sufren la propaganda que presenta esta “transición” como una opción válida y no como (en el mejor de los casos) una condición mental a ser tratada que tiene nombre: disforia de género. Una de las “batallas culturales” siendo libradas en este momento en los Estados Unidos, es en torno a los derechos de los padres a ser informados y opinar sobre este tipo de adoctrinamiento que tiene lugar en muchas escuelas públicas.

    Es en este contexto que transcribimos extractos de una entrevista a Mary Hasson (3) sobre este tema, que sugerimos a nuestros lectores familiarizados con el idioma inglés, que lean en su totalidad acá. La traducción y selección de párrafos en nuestra.


    1. En general, nuestra fe nos llama a tratar a todos con respeto y bondad, reconociendo la dignidad de la persona que tenemos ante nosotros, una persona verdaderamente amada por Dios. Y debemos ser compasivos con los que sufren, literalmente, “sufrir con” y acompañar a la persona.
    1. Pero la pregunta más complicada es cómo se ve la compasión en una determinada circunstancia y la dirección en la que acompañamos a la persona. La auténtica compasión busca el bien del otro y lo acompaña en el camino hacia la curación y la felicidad, a la luz de del plan de Dios. No es compasivo validar las elecciones pecaminosas o dañinas de una persona o acompañar a la persona hacia un daño grave, moral o físico.
    1. Un número cada vez mayor de adolescentes se ha visto atrapado en la tendencia transgénero. Hace una década, menos de una fracción del uno por ciento se identificaba como transgénero. En 2017 y 2018, los estudios informaron que entre el 2 y el 3 por ciento de los adolescentes se identificaron como transgénero. Además, otros investigadores describen un efecto de contagio social, que hace que varios adolescentes dentro de un solo grupo de pares se identifiquen como transgénero o no binarios. El libro de Abigail Shrier, “Daño irreversible”, documenta esta tendencia con las adolescentes. A los jóvenes se les enseña, en las escuelas, en grupos de pares y los medios, que sus identidades están autodefinidas y que el cuerpo puede ser manipulado para que coincida con su autopercepción (identidad de género). Los jóvenes más vulnerables, aquellos que sufren problemas de salud mental, trauma, abuso, autismo u otros problemas, comienzan a creer las mentiras que se difunden en las redes sociales y entre sus compañeros que sus sentimientos de infelicidad o de no encajar prueban que realmente son transgénero.
    1. Lamentablemente, una industria de género en auge afirma las creencias de los adolescentes en una identidad transgénero y luego los acelera hacia intervenciones médicas que desfigurarán permanentemente sus cuerpos y destruirán las funciones corporales, incluida la fertilidad. El año pasado, países como Suecia, Finlandia y el Reino Unido han detenido las intervenciones médicas de afirmación de género para adolescentes, pero la industria de medicina de género de EE. UU. se niega a reconocer las crecientes preocupaciones médicas y continúa beneficiándose de estas prácticas destructivas y explotadoras.
    1. Los padres deben abordar la falacia de la ideología de género de una manera directa con sus hijos de secundaria y preparatoria. Refuerce la verdad: el sexo no puede cambiar. Y aunque los padres deben animar a sus hijos a tratar con amabilidad a aquellos que están experimentando problemas de salud mental o confusión de identidad, los padres también deben reforzar la verdad: las hormonas y la cirugía pueden alterar la apariencia del cuerpo pero no pueden cambiar el sexo de ni siquiera una célula. Manipular el cuerpo para destruir su función es autolesión, incluso cuando está sancionado por “documentos de género”. Simplemente no es posible ser otro que el hombre o la mujer que fuimos creados para ser, y la verdad del cuerpo nos muestra el camino a seguir. Nadie encuentra la felicidad librando una guerra médica sin fin en su propio cuerpo. La transición es una promesa seductora, pero vacía, de que los dolores y problemas normales de los adolescentes desaparecerán mágicamente cuando el niño se reinventa a sí mismo como transgénero. Simplemente no es cierto.
    1. Algunas personas influyentes están impulsadas por la ideología (los académicos, los activistas y algunos filántropos), mientras que las corporaciones primero fueron intimidadas para que apoyaran la agenda (por temor a ser etiquetadas como intolerantes) y ahora se han “despertado”. También hay un gran contingente de poderosos en las Naciones Unidas y en otros organismos regionales o internacionales y entre las organizaciones no gubernamentales. Los gobiernos (y las asociaciones profesionales de derecho, medicina, psicología, etc.) están “cautivos” de los grupos de interés ideológicos.
    1. ¿Quién hubiera pensado que los activistas LGBTQ, un grupo que hasta hace poco representaba un pequeño porcentaje de la población, tendrían la influencia para remodelar radicalmente nuestras leyes, cultura, lenguaje y políticas, en menos de dos décadas? Las señales estaban allí, pero creo que la mayoría de la gente esperaba que después de Obergefell (la decisión de la Corte Suprema que establece la legalidad de las uniones del mismo sexo) las cosas volverían a la normalidad; después de todo, ¿no era esa la promesa?: Su “matrimonio igualitario” no afectaría a nadie más. Pero la verdad es que la normalización de una nueva visión del “matrimonio”, basada en la mucho más antigua separación del sexo y la reproducción (provocada por la píldora anticonceptiva), lo ha cambiado todo. El sexo está desconectado de la reproducción, la reproducción está desconectada del sexo, la identidad sexual está desconectada del cuerpo y el cuerpo está desconectado de la identidad y la reproducción. Estos cambios están sacudiento los cimientos mismos de nuestras familias y nuestra cultura; golpean el corazón de lo que significa ser una persona humana, en relación con Dios y con los demás.
    1. Los católicos necesitan respaldar la visión de la educación católica. Nunca es más urgente que hoy. Las escuelas públicas (y muchas escuelas privadas que ya no son fieles a la verdad) están inundadas de ideología de género. Están enseñando una visión de la persona humana totalmente incompatible con la ntropología cristiana: la verdad de la persona revelada en Jesucristo y proclamada por su Iglesia. Los padres no pueden criar niños solos en medio de esta cultura. La iglesia necesita ser socia en la educación de los niños. La iglesia necesita levantar una nueva generación de creyentes fieles para esparcir las buenas noticias.

    (1) “Repensando los orígenes de la disforia de género”, por Marina de la Hermosa Lorenci. Psiquiatra. http://www.injuve.es/sites/default/files/3%20Repensando%20los%20or%C3%ADgenes%20de%20la%20disforia%20de%20género.pdf

    (2) https://en.wikipedia.org/wiki/Christine_Jorgensen

    (3) Mary Rice Hasson, J.D., es miembro Senior de Kate O’Beirne en el Centro de Políticas Públicas y Ética en Washington, D.C. Dirige el Foro de Mujeres Católicas, una red de académicas y mujeres profesionales católicas, y es cofundadora del Proyecto Persona e Identidad, una nueva iniciativa que equipa a padres e instituciones basadas en la fe para contrarrestar la ideología de género y promover la verdad de la persona humana. Abogada y experta en políticas, Mary se desempeñó como oradora principal de la Santa Sede durante la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, que abordó la educación (2018), la Mujer y el Trabajo (2017), el Cuidado (2019) y la Ideología de Género (2019) . Actualmente se desempeña como consultora del Comité de Laicos, Matrimonio, Familia, Vida y Juventud de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

  • La viga en el propio

    La viga en el propio

    Como si no hubiese temas graves para tratar en el Titanic del que Sergio se declaró plomero, el gobierno que timonea Cristina y tiene a Alberto como mascarón de proa (¡y paramos acá con las analogías náuticas!), tiene tiempo para preocuparse de una conversación grabada en Gran Hermano, un show que no aporta NADA a la salud moral de nuestro país, y tal vez por eso, goza de alto rating. Como es de conocimiento público, un participante, Walter Santiago, o “Alfa”, comentó que Alberto Fernández le habría pedido coimas, “muchísimas veces”.

    Este comentario mereció el repudio inmediato de la alerta vocera presidencial, Gabriela Cerruti, afilada defensora del peronismo corrupto cuando éste fue atacado recientemente por un par de políticos españoles. Invirtiendo el tiempo que sería mejor usado en temas más serios –aunque a veces uno es llevado a pensar que es mejor que no hagan nada, como pide por otras razones Brancatelli– la vocera exigió a los organizadores del programa una rápida retractación. Adicionalmente, declaró: “Como es sabido … a lo largo de su trayectoria pública Alberto Fernández nunca se vio involucrado en hechos de corrupción. Ha hecho de la transparencia un propósito central de su gestión en la función pública. Preservando su honor, no podemos naturalizar que alguien se exprese ligeramente de un modo tal que solo busca difamarlo y desprestigiarlo.”

    Podemos discutir sobre la transparencia de Alberto Fernández, y que quiso decir la vocera al usar esta palabra. Estamos de acuerdo con Cerruti en que el hombre que calienta el sillón de Rivadavia es tan transparente como invisible, ya que no se lo encuentra donde tiene que estar. Como dijimos arriba, tal vez eso sea hasta una virtud, considerando lo poco y mal que aporta a solucionar los problemas de los argentinos.

    Después de las palabras de Cerruti, no tardó mucho el abogado Gregorio Dalbón en apuntalar la exigencia de la vocera con una amenaza judicial. Bajo instrucciones de Fernández (el transparente, no la corrupta), lanzó por Twitter: “Sin perjuicio de lo dicho por la vocera presidencial y en caso de persistir la injuria al presidente de la Nación, Alberto Fernández, me instruyó a iniciar las acciones civiles por daño contra su honor”.

    Pero dejemos eso de lado, y enfoquémonos en la última parte de la frase de Cerruti. Las palabras de “Alfa” despertaron en ella un celo por preservar el honor de Alberto, e impedir que la gente se exprese con ligereza para difamar y desprestigiar al Presidente. Queremos suponer (aunque no estamos seguros) que la vocera cree que en un país republicano, hay que preservar el honor de todos (y todas para usar la popularizada redundancia gramatical) los ciudadanos.

    Confieso que encuentro refrescante y digna de apoyo la defensa el honor, un valor que considero se ha opacado casi al punto de desaparecer de entre nosotros, especialmente entre la clase política argentina. Nunca me imaginé que esta defensa viniese de este grupo de individuos. Pero soy un iluso. Lamentablemente no es eso lo que está ocurriendo.

    Esto no es nada más que un “show” (y me refiero tanto al Gran Hermano como al despliegue creado desde el gobierno como respuesta), otra gran distracción pre-Catar para que los argentinos hablemos de lo que a ellos les interesa y no sobre los temas serios que nos agobian. La clase gobernante no sabe lo que es ni le interesa el honor.

    Miente además la vocera cuando dice que a su jefe le preocupa la ligereza al hablar ya que esta puede dañar el honor de otros argentinos. Yo le recomiendo al transparente Presidente que empiece por practicar él mismo lo que predican en su nombre. No tengo un catálogo de declaraciones de Alberto hechas con ligereza y dañinas al honor de las personas –seguramente nuestros lectores recordarán muchas– pero como botón de muestra, cito un Tweet suyo de hace algunos años, cuando así se refirió a mi familia:

    “Beccar Varela … TFP … golpistas … nazis. Se lo que digo.” (En la foto).

    Desde que mis tatarabuelos Cosme Beccar y María Varela se casaron en 1864, la familia ha dado a la Argentina centenas de individuos honestos, dedicados y trabajadores. Abogados de renombre, empresarios, religiosos, militares, médicos, artistas y mucho más. Menos de una docena (entre los que me encuentro) militamos en las filas de la Tradición Familia Propiedad (TFP) durante algún tiempo. Ciertamente no conozco a ningún pariente nazi, muy por el contrario. Y si por “golpista” Alberto se refiere a los millones de argentinos que en algún momento celebraron alguno de los golpes de estado de nuestra turbulenta historia, estamos en buena compañía.

    Pero hablando con la ligereza que le molesta cuando la siente en carne propia, el presidente difamó e hizo lo que pudo para desprestigiar a centenares de personas que llevan nuestro apellido, usando pocas palabras en un Tweet. ¿No es esto hablar ligeramente con intención de difamar y desprestigiar no a una persona pero a una familia entera? No me consta que se haya retractado nunca, y ya que estamos en tema, llamo al Presidente a hacerlo ahora. Nunca es tarde.

    Por más que escribió “sé lo que digo”, Alberto no sabía lo que decía entonces. Los años han pasado y no pareciera saber lo que dice ahora. Con la ayuda de Dios y el voto de los argentinos, tal vez su figura terminará de desvanecerse y desaparecerá de nuestra historia, a la que no ha aportado nada positivo. Con suerte nos podremos olvidar de él. Pero sospecho que las consecuencias de su patético gobierno estarán con nosotros por muchas décadas.

  • ¿Realmente odiamos a “las elites”?

    ¿Realmente odiamos a “las elites”?

    Me mandaron este artículo que me pareció muy interesante. Es una critica a la “Nueva Derecha” desde un punto de vista del liberalismo clásico (o eso es lo que dice el articulista).

    ¿Qué es la “Nueva Derecha”?  

    En general desconfío de las etiquetas puestas por “la Contra” para describir movimientos conservadores. Se me antojan intentos de proveer lideres y contenido ideológico desde afuera, seguramente con malas intenciones.  Pero con eso en mente, acá hay un artículo de Vanity Fair (caveat emptor: es un pasquín de extrema izquierda) que tiene datos interesantes.

    Para aquellos de una cierta edad, recordaran que ese termino se usó durante la época de Reagan para definir un sector del movimiento que lo impulsó al poder.  Hoy en día vuelve a estar en boga y se refiere a un cierto sector que es joven, educado, “techy”, no enteramente alineado con algunos puntos del conservadurismo político tradicional, en particular en lo que se refiere a política económica.  Sobre todo, están enojados con las actuales elites las que normalmente hubieran sido sus pares. Un ejemplo de ellos es Peter Thiel (el ex socio de Elon Musk) y una serie de figuras que él ha impulsado como por ejemplo JD Vance, el actual candidato al senado en Ohio.  Yo diría que Giorgia Melloni pudiera ser también un ejemplo.

    Según este articulo la mayor diferencia que existiría entre un “conservador clásico” y un “Derechista Nuevo” es “cuanta fe tiene cada grupo en la posibilidad de que “las elites” pueden existir como un grupo funcional y digno de confianza”.    Su argumento pudiera ser resumido así:  los liberales clásicos pensaban que el “sistema” (capitalismo, libre mercado, democracia) eran fundamentalmente solido y si bien las “elites” eran fácilmente capturadas por intereses particulares, podía en general confiarse que había suficientes mecanismos de auto corrección como para confiar en que serían capaces de llevar el timón en un buen rumbo general.   

    La nueva derecha es en cambio iconoclasta y considera que las “elites” en su actual conformación son un agente pernicioso. Esta visión tan pesimista influencia varias posiciones que antes eran consideradas pilares del pensamiento de derecha. La libertad de expresión pasa a ser vista como un “pase” para aquellos que controlan las grandes compañías tecnológicas y los medios de comunicación corporativos.  La inmigración que era vista con una cierta benevolencia por generaciones anteriores pasa a ser vista como un ataque a la identidad nacional. El libre intercambio un mecanismo para reforzar la globalización y centralización del poder.  

    La Nueva Derecha tiene una mayor preocupación por limitar el creciente poder de la Izquierda que en garantizar los derechos fundamentales individuales que era la roca fundacional del liberalismo clásico.

    Según Tyler Cowen (el autor del artículo) esto es una sobrerreacción de la “Nueva Derecha”. Cree que hay un mecanismo de retroalimentación tanto en la izquierda como en la derecha, en la que ambos bandos tienden a centrarse en los aspectos y noticias negativas ya que estas son las que de alguna manera justifican su existencia. De ahí que sus visiones estan teñidas de extremo pesimismo que les impide ver el cuadro general. En realidad, según él, la situación dista de ser lo negativa que la presentan.   Considera que este desprecio por las elites es auto destructivo, ya que una cosa es querer controlarlas (como era el caso en el antiguo liberalismo) y otra es destruirlas, lo que dejaría a la sociedad sin cabeza, lo que seria peor como remedio que la enfermedad que pretende curar.

    A primera vista parece un análisis atractivo. El optimismo siempre es una posición simpática. Puede que las cosas no estén tan mal como me la venden. Las malas noticias son buenas herramientas para recaudar fondos y organizar las tropas.  Hoy en día hay excelentes maquinarias dedicadas a explotar los miedos de la gente.  La cantidad de horrores en el mundo es más o menos constantes, lo que pasa es que antes nos enterábamos solo de lo que pasaba cerca nuestro y ahora no hay desastre en cualquier rincón remoto de la tierra que no llegue instantáneamente a nuestros oídos.   ¿Este mensaje apaciguador es real o es un canto de sirena para que relajemos nuestra guardia? La ingenuidad y el optimismo se parecen tanto que a veces es difícil distinguirlos.

    Empecemos con un “chequeo de realidad”. A continuación, describo solo cinco proposiciones defendidas (o implementadas) no por una minoría extrema, si no por instituciones de peso como lo son burocracias estatales, partidos políticos, organismos multilaterales, universidades prestigiosas, empresas multinacionales, bancos, productoras, medios de comunicación, asociaciones de maestros, profesores en todos los niveles de enseñanza, lideres religiosos, etc.  De forma casi unánime. Y el disenso con por lo menos algunas de estas proposiciones está siendo penalizado, incluso legalmente, en muchos lugares del mundo.  

    • El aborto es un derecho fundamental de la mujer que no debe tener limitaciones de ninguna índole.
    • Considerar que hay solo varones y mujeres es un prejuicio pernicioso. Los individuos deben tener derecho a elegir su “genero” desde temprana edad y realizar cambios permanentes en su anatomía aun antes de la mayoría de edad sin consentimiento de sus padres.  Esto debe ser enseñado y promovido en el sistema educativo, junto con el concepto que la familia tradicional es una construcción social inventada por el patriarcado para dominar a todos las mujeres y todos los que nos se conformaban a sus dictados.
    • Las diferencias de resultados entre diversos grupos son atribuibles a problemas estructurales de la sociedad y considerar que son resultado de elecciones individuales es racismo.
    • El origen del crimen es la pobreza y la injusticia del sistema. Por lo tanto, no puede castigarse a los criminales individualmente si no se debe trabajar para solucionar las causales remotas.
    • El Cristianismo, y la cultura europea fueron fuerzas destructoras en la historia y su influencia debe ser limitada y/o eliminada.

    Si alguien duda de que estas son posiciones ampliamente apoyadas por las “elites” (como las describo arriba), por favor hágamelo saber y le hago llegar un par de bibliotecas de datos que apoyan esta afirmación.

    Este botón de muestra del “programa de gobierno” de las elites como están compuestas actualmente, marca una enorme diferencia con lo que decían defender esas mismas elites hace relativamente poco tiempo atrás. Tal vez eso explica la diferencia de tratamiento por parte de la derecha que nota el Sr. Cowen.  

    Por otra parte, me parece que es un error conceptual identificar el concepto de “elites” con las elites específicas que sustentan estos puntos de vista.   Es como decir por que yo quiero aplicar las máximas sanciones a un juez corrupto es porque yo odio a los jueces en general.  El mundo no es igualitario si no jerárquico. El respeto a esas jerarquías implica una gran dosis de responsabilidad que va creciendo junto con la posición de poder. Las máximas posiciones de poder requieren el máximo de compromiso.  Creo que todos estamos de acuerdo que las sanciones por abuso de poder van en proporción con el poder del que se abusa.   

    Es verdad que como dice el Sr. Cowen, la derecha tenía una posición complaciente con respecto a varias instituciones porque estaba convencida que habría mecanismos de autocorrección que impedirían el derrape. Pero esta complacencia no tomaba en cuenta un esfuerzo coordinado de una minoría comprometida con un programa ideológico que se dedicaron a sabotear todos estos mecanismos de autocorrección. Por lo tanto, es natural que la derecha tenga interés en reevaluar sus premisas y asegurarse que existan mecanismos de prevención contra este peligro.  No hacerlo sería cómplice con esas fuerzas disolventes.

    El Sr. Cowen no lo dice, pero es algo que es levantado como un fantasma en muchos otros ámbitos y por lo tanto es bueno contestarlo. El riesgo implícito de este negativismo seria impulsar al movimiento de derecha a la violencia. Como decíamos el otro día, la izquierda tiene un grave problema de proyección psicológica. Como ellos llaman constantemente a una revolución sangrienta y han cumplido su promesa muchas veces en la historia piensan que la derecha busca los mismos métodos. Pero esta afinidad con la violencia no es tan frecuente en la derecha. Sobre todo en la derecha burguesa que es la que me parece que el Sr. Cowen esta analizando. 

    Lo que quiere la Derecha es un mundo ordenado donde el mérito y la responsabilidad personal sean los factores determinantes para ascender en la escala de responsabilidad. Donde la concentración de poder sea vista con desconfianza y que se aplique el principio de subsidiariedad. Donde se respete al individuo, a la familia, a la comunidad. Se ame al prójimo y no conceptos abstractos como “la humanidad”.  Donde se respete la vida, la propiedad, la verdad. En resumen, donde se respete la Ley de Dios.