Categoría: Frente Domestico

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  • QUÉ ES UN LIBERAL y QUÉ ES UN LIBERTARIO

    Estamos viviendo una ola “libertaria” -que prendió especialmente en los jóvenes- y que por ignorancia confunden con liberalismo.
    El liberalismo es una herejía antigua que consiste en negar que los diez mandamientos sean obligatorios siempre y para todos los seres humanos. Los liberales creen que cada ser humano tiene derecho a tener sus propios diez mandamientos, o a no tener ninguno, con la única limitación de no hacer daño a los demás. Esta supuesta limitación es obviamente falsa, porque justamente los diez mandamientos son los que hacen el menor daño a los demás, ya que los puso Aquél que creó la sociedad humana. Es como si un reloj pretendiera ser ajeno a las leyes que le puso el relojero con la “sola limitación” de que deber dar la hora correctamente. El liberalismo es por lo tanto un disparate del orgullo humano que surge durante el siglo XVIII con el fin de acabar con la odiada tutela moral del Catolicismo.
    En cambio la ola libertaria consiste en una enorme desconfianza respecto a la aptitud de los gobernantes para permitir que los individuos generen salud, riqueza y cultura. A lo que agrego la ineptitud, mejor dicho la enemistad, del Estado para promover las virtudes cristianas y el ejercicio del culto público católico. Estos cinco bienes, salud, riqueza, cultura, virtudes y culto público, son el “Bien Común” de la sociedad.
    La idea en boga es que donde el Estado mete su torpe pata generalmente arruina al Bien Común, aunque pretenda favorecerlo.
    Hubo algunos períodos de la Historia en que el Estado fue más apto para favorecer el Bien Común, pero en los últimos siglos su ineptitud ha ido creciendo hasta casi convertirse en un enemigo del Bien Común, especialmente en los países latinos, propensos a adoptar ideologías absolutas y equivocadas (como el liberalismo).
    Dice León XIII en la Encíclica Rerum Novarum:

    “Lo que más contribuye a la prosperidad de las naciones es la probidad de las costumbres, la recta y ordenada constitución de las familias, la observancia de la religión y de la justicia, las moderadas cargas públicas y su equitativa distribución, los progresos de la industria y del comercio, la floreciente agricultura y otros factores de esta índole.”

    “El individuo es anterior a la república y por naturaleza tiene derechos como el de velar por su vida y por su cuerpo. Esos derechos de los individuos se hacen fuertes dentro de la sociedad doméstica, la familia, que también es anterior al Estado. Por eso es de absoluta necesidad que haya derechos y deberes totalmente independientes de la potestad civil.”
    “Pues si los ciudadanos, si las familias, hechos partícipes de la convivencia y sociedad humanas, encontraran en los poderes públicos perjuicio en vez de ayuda, un cercenamiento de sus derechos más bien que una tutela de los mismos, la sociedad sería, más que deseable, digna de repulsa.”

    De lo que se deduce que el verdadero libertario debe ser anti-liberal, porque los diez mandamientos que el liberalismo rechaza son precisamente la mejor solución para el convivio humano sin injerencia del Estado.

    El gran católico Gustavo Martínez Zuviría (alias “Hugo Wast”) en su tesis doctoral para la Facultad de Derecho de la Universidad de Santa Fe, redactada en 1907 dice “La excesiva intervención del Estado en el organismo político prepara maravillosamente el terreno para el comunismo. La tendencia individualista hace hombres, la tendencia comunista hace mansos borregos destinados a formar en la caravana del proletariado. Mientras menos se acostumbra al individuo a la tutela del estado más capaz se hace de esfuerzos personales, vigorosos y constantes.”
    No debería existir una tensión entre el bien individual y el bien común. Semejante tensión huele a dialéctica hegeliana. Lo mejor es hablar de equilibrio, no de conflicto ni tensión. La naturaleza creada por Dios está toda hecha de equilibrios, como bien observó Heráclito de Éfeso hace casi tres mil años.

    Es verdad que las pasiones humanas individuales pueden provocar desequilibrios en la sociedad, pero también es verdad que la intervención del Estado provoca aún mayores desequilibrios. Coincido con Milei que el mejor mecanismo para fijar precios es el equilibrio entre oferta y demanda. Cuando el Estado fija precios, supuestamente por razones de bien común, desquicia todo.
    Admito que hay empresarios inescrupulosos que les gustaría imponer precios, pero el peligro es bastante menor de lo que dicen los progresistas para fundamentar sus errores. Por supuesto que hay empresarios ladrones, pero habitualmente se apoyan en los Gobiernos. Sin la fuerza estatal las prestaciones tienden al equilibrio.

  • La derecha argentina

    La derecha argentina

    Alberto Fernández echó la culpa de la devaluación del peso a “la derecha argentina” (ver noticia en Infobae). Lo triste de esta afirmación es que es falsa, porque la sencilla razón de que la derecha argentina no existe.

    Sí existe una izquierda argentina bastante fuerte, pero exigua. El resto 
    de los argentinos de cualquier pelaje se aglomeran en el centro. Están 
    tan aterrados de ser vistos en un costado del centro que se aprietan 
    cada vez más hacia el medio, en un fenómeno de anulación creciente 
    similar al “Big Crunch” que viene después del “Big Bang”. Todos los 
    argentinos vamos a terminar en un puntito microscópico adonde nadie va a 
    estar a la derecha de nadie.

    Supongamos que Fernandez tiene razón y en este momento hay cenáculos 
    secretos apostando contra el peso. Si pudiéramos introducirnos en uno de 
    esos cenáculos y los acusamos de ser de “derecha” creo que tendrían un 
    ataque de pánico peor que si los acusamos de violar la Ley Penal Cambiaria.

    Todo “relato” exige un enemigo arquetípico. Es irrelevante que ese 
    enemigo realmente exista. Lo esencial es generar en la opinión la 
    necesidad de distinguirse de ese modelo presentado como horriblemente 
    negativo. Lo importante es que la gente diga orgullosamente “Yo no soy 
    eso”, “Yo no soy de derecha”.

    El Concilio Vaticano II es un caso típico de relato trucho. Fabricaron 
    un mal por excelencia, consistente en el rechazo a dialogar con el 
    mundo. Una detestable “derecha preconciliar” de la que todos huían como 
    la lepra. Era inútil argumentar que ese rechazo nunca existió, que la 
    Iglesia siempre “dialogó” con todos los mundos que le tocó vivir, 
    incluyendo el paganismo romano, el islamismo español, los chinos de 
    Mateo Ricci, los Incas de Perú, etc. El Evangelio relata un “diálogo” 
    impresionante entre Pilatos y Nuestro Señor. Para el Vaticano II ninguno 
    de esos diálogos es aceptable porque se basaban en la afirmación de la 
    verdad y la negación del error. El nuevo mito del “dialoguismo” exige 
    abandonar los principios.

    No ser de derecha en materia política sinifica no creer en la 
    civilización cristiana. Significa no creer que se puede y se debe 
    gobernar los pueblos con la filosofía del Evangelio. Los argentinos son 
    unánimes en ese rechazo. Alberto Fernández sueña cuando habla de una 
    “derecha argentina”. Que busque sus enemigos en otro lado.

  • Extremas incoherencias normativas en torno del aborto y la protección del niño por nacer

    Extremas incoherencias normativas en torno del aborto y la protección del niño por nacer

    Introducción de La Botella al Mar: El 25 de marzo fiesta de la Anunciación del ángel Gabriel a la Virgen María, muchos recordamos el “Día del Niño Por Nacer”, que vale también como afirmación, en estos dramáticos tiempos de guerra, del valor sagrado de toda vida humana. Reproducimos este artículo escrito por el Dr. Rodolfo Barra, ex-Ministro de la Corte Suprema y ex-Ministro de Justicia, con el asesoramiento del Dr. Fernando P. Secin, cirujano y Urólogo Oncólogo. Este artículo fue publicado en elDial.com el 20 de marzo de este año.

    La incongruencia tiene varios sinónimos: contradicción, absurdo, desatino, despropósito, necedad. Tal es el caso de la ley 27610, consagratoria del aborto libre y discrecional, al que despenaliza, y a la vez habilita al fomento gubernamental de la práctica abortista, en abierto conflicto con el resto de nuestro ordenamiento jurídico.

    Notemos que el mismo Estado que declaró que el por-nacer es una persona humana desde su misma concepción, y hasta dedica un día especial para su homenaje, permite que estos seres humanos sean matados, y hasta persigue penalmente a los médicos y a las instituciones de salud que se niegan a practicar el aborto.

    Recordemos que el decreto 1406 de 1998, que continúa vigente, la República Argentina declaró el día 25 de marzo de cada año como “Día del Niño por Nacer” (art. 1), siguiendo la antigua expresión “nasciturus” que el derecho romano utilizaba para designar al ser humano desde el momento de la concepción hasta su nacimiento. Así lo había recogido nuestro histórico Código Civil, redactado por Vélez Sarfield, vigente hasta el año 2015: “Son personas por nacer las que no habiendo nacido están concebidas en el seno materno” (art. 63). El actual Código Civil y Comercial reitera la misma idea: “Comienzo de la existencia. La existencia de la persona humana comienza con la concepción” (art. 19), declaración que también importa una ratificación de los fundamentos del decreto 1406/98, y de la totalidad de la tradición jurídica de nuestro país. Tengamos en cuenta que el CCC hoy vigente (cuyo art. 19 acabamos de trascribir) es un proyecto originado y promulgado (luego de sancionado por el Congreso) por un Poder Ejecutivo de la misma línea política que el Poder Ejecutivo que originó y promulgó la ley abortista; es el mismo sector político, y, en muchos casos, los mismos legisladores.

    Volvamos entonces al decreto 1406/98. Su fundamentación –de la institución del Día del Niño por Nacer, y por tanto de la condición humana del “nasciturus”- comienza recordando a la Declaración Universal de Derechos Humanos (ONU) y la Carta de las Naciones Unidas en cuanto a “la dignidad y el valor de la persona humana y…la igualdad de derechos de todo el género humano”. Remite también a distintas normas internacionales destinadas a la protección del “niño”, especialmente a la Convención sobre los Derechos del Niño (ONU), ya declarada de jerarquía constitucional en la reforma constitucional de 1994, citando el Preámbulo de aquella Convención: “el niño, por su falta de madurez física y mental necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legaltanto antes como después del nacimiento”. Insisto en que este texto, cualquiera sea su valor normativo, es criterio constitucional de interpretación de la Convención, tanto que su ley aprobatoria para la Argentina (ley 23849) declaró que a los efectos de la Convención “se entiende por niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los dieciocho (18) años de edad”, norma que ha sido declarada de aplicación obligatoria con respecto a cualquier medida estatal que “se adopte respecto de las personas hasta los dieciocho años de edad” (art. 1, ley 26061, “De Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes”). Obviamente para la consideración del estatus jurídico de “persona humana” debemos recurrir al Código Civil, cuyo art. 19, como hemos visto, declara que tal personalidad es reconocida a partir del mismo momento de la concepción.

    Siguen diciendo los “considerandos” del decreto 1406/98: “Que la calidad de persona, como ente susceptible de adquirir derechos y contraer obligaciones, deviene de una prescripción constitucional y para nuestra Constitución y la Legislación Civil y Penal, la vida comienza en el momento de producirse la concepción”.

    Insisto en que todas estas normas se encuentran, a día de hoy, en plena vigencia. Ya hemos visto lo que declara el art. 19 del nuevo Código Civil. Aún la despenalización aportada por la ley 27610 mantiene al aborto –para los casos en que mantiene su penalización- dentro de la calificación de “Delitos contra la vida”. ¿Contra la vida de quién? Del nasciturus, obviamente. Lo importante es que el legislador penal colocó la protección de la vida del por-nacer en el mismo “Título I”, “Delito contra las personas”, “Capítulo I” “Delitos contra la vida”, tipificando el delito de aborto inmediatamente después del delito de homicidio. Luego de admitir que el por-nacer y el nacido son portadores del mismo bien penalmente protegido (la vida humana), el legislador de la ley abortista, en el nuevo art. 86 dejó excluida de protección penal a la vida del por-nacer en todos los casos hasta la semana 14 del embarazo materno (el legislador en lugar de madre utilizó la expresión “persona gestante” y en lugar de embarazo la de “proceso gestacional”, seguramente por la repulsión que le causan aquellos tradicionales y queridos términos –madre, embarazo- que nos recuerdan el valor precioso de la mujer y de la vida).

    Así entonces, nuestro país reconoce la humanidad del por-nacer durante todo el período pre-natal, pero legaliza su muerte provocada durante las primeras 14 semanas de su vida, sin causal alguna: durante tal lapso no importa la edad ni la salud de la madre, ni que el embarazo haya resultado de una violación. Estas causales, en cambio, tendrán importancia para el caso de abortos posteriores a las 14 semanas, pero con una valoración de tal “manga ancha” que en la práctica (basta, por ejemplo, con la mera declaración de haber sido violada nueve meses atrás) el aborto se podrá realizar casi llegando a término, mediante la desmembración del niño y/o, la inversión de la posición fetal para facilitar la succión de su cerebro y así llegar a su separación total de la madre, ya muerto (de lo contrario tendríamos infanticidio; se trata del procedimiento denominado partial birth abortion, en favor del cual las organizaciones abortistas están dando una dura lucha judicial en los Estados Unidos).

    Cabe destacar que la ley abortista 27.610 no deroga el art. 19 del Código Civil, ni tampoco a la ley 23849, tampoco las contradice, en el sentido estricto del término. Simplemente autoriza a matar (quitar la vida, cancelar la vida, extinguir la vida) a un ser al que el resto del ordenamiento jurídico considera persona humana, es decir, ser humano. Es como si se sancionase una ley que dispusiese. “No es delito el homicidio realizado sobre la persona de un recién nacido hasta la semana 14 desde el nacimiento, con consentimiento de la persona que lo parió (para no utilizar el término “madre”, agraviante de los sentimientos ‘progresistas’)…”. Una norma semejante –que como veremos ya está en camino en algunos países- no estaría contradiciendo la humanidad del neonato, simplemente estaría despenalizando un determinado hecho. Claro que tendríamos un grave incumplimiento a las obligaciones asumidas con el sistema internacional de derechos humanos, pero lo mismo ocurre con el caso de la ley abortista, que viola los términos según los que la Argentina se comprometió a respetar la vida del niño.

    En contra de lo argumentado no valdría sostener que lo mismo ocurre en otros ordenamientos jurídicos. Pero precisamente esto es lo que no sucede. Veamos algunos ejemplos, donde el aborto libre, por repugnante que en sí mismo sea con relación al derecho humano a la vida, no es disfuncional –digamos “esperpéntico”- con respecto al ordenamiento interno:

    -España: “La personalidad se adquiere en el momento del nacimiento con vida, una vez producido el entero desprendimiento del seno materno” (art. 30 CC) de manera que el aborto no estaría matando a una persona humana (desde la perspectiva jurídica, si lo hace desde la realidad biológica).

    -Italia: “La capacidad jurídica se adquiere en el momento del nacimiento” (art. 1, CCC)

    -Francia: no define cuándo comienza la personalidad humana, aunque en su aprobación de la  Convención sobre los Derechos del Niño, a diferencia de la Argentina, declaró que se es niño desde el nacimiento.

    En nuestro caso, como hemos visto, la disfuncionalidad es evidente.

    Es cierto que el art. 21 de nuestro Código Civil y Comercial prescribe que “Los derechos y obligaciones de concebido o implantado en la mujer quedan irrevocablemente adquiridos si nacen con vida”, pero tal disposición se refiere a los casos de aborto espontáneo y no al aborto provocado. La interpretación contraria, además de agraviar al sentido común, importaría hasta autorizar el aborto para que, por ej., la “gestante” no deba compartir con el hijo (cuya vida “interrumpe”) la herencia del marido y padre fallecido luego de la concepción y antes del nacimiento. Pero el argumento de mayor importancia reside en el hecho de que, reconocida por nuestra legislación (y por la Constitución y las convenciones internacionales tal como han sido elevadas a la jerarquía constitucional) la personalidad humana del por nacer, desde su concepción, el derecho a la vida no se “adquiere” sino que, simplemente, se tiene por el solo hecho de la humanidad: es el más fundamental, esencial e intrínseco de los derechos. A partir de la vida, los demás derechos pueden ser adquiridos, sin vida no se adquieren derechos (luego de la muerte), por lo que, cabe insistir, la vida no se adquiere (no tiene presupuesto o base previa) sino se posee, y la vida humana se posee desde que existe la concreta e individual persona humana.

    Las consideraciones anteriores muestran las, para nuestro sistema, inconsecuencias e incongruencias jurídicas de la ley abortista, pero el esperpento es notablemente peor desde la realidad biológica del por-nacer.

    Es tal el fanatismo ideológico del que padece el abortismo que hasta lo lleva a desconocer los datos aportados por la ciencia médica. Desde el mismo momento de la concepción el por-nacer goza de su ADN humano, personal, individual, que lo acompañará, y lo identificará individualmente, hasta su muerte. Desde la sexta semana tiene latidos cardíacos audibles, lo que ha llevado a algunas legislaciones a prohibir el aborto desde aquel momento, como ocurrió el pasado 11 de marzo en el Estado de Texas, EEUU. Sin embargo, la circulación sanguínea comienza antes que sea audible. Las “ondas peristálticas” (movimiento) del corazón en formación tienen lugar hacia el día 22 de gestación y el comienzo de la circulación sanguínea hacia el día 25.

    Pero el abortismo es indiferente a estos datos de la realidad; así critican la legislación que prohíbe el aborto sin causa a partir de la audición de los latidos cardíacos del nasciturus, porque dificulta la práctica del aborto, sin detenerse a considerar si tal medida es o no positiva frente a la exigencia universal de protección de la vida humana.

    Más aun, algunos legisladores en el Estado de Maryland, EEUU, han decidido escalar en el horror de la práctica, como anticipo a una posible inminente reversión del fallo “Roe vs Wade” que dio lugar a la legalización del aborto en Estados Unidos en 1973. Así, han presentado el pasado 4 de febrero un proyecto de ley (SB669) que busca prohibir investigaciones y o demandas penales para las madres y profesionales de la salud ante una “omisión” en relación con una muerte “perinatal”. La medicina define período “perinatal” (maliciosamente empleado en el proyecto) al que transcurre entre la semana 20 de embarazo y 1 a 4 semanas luego del nacimiento. De manera que un bebé que nace, ya sea enfermo o sano, podría ser abandonado y dejado morir hasta potencialmente 28 días luego de nacido sin que se pueda sancionar a quienes participaron en ese filicidio e infanticidio.

  • Día de la Memoria… ¿en serio?

    Día de la Memoria… ¿en serio?

    La Ciudad de Buenos Aires me recuerda que mañana conmemoramos “el Día de la Memoria por la Verdad y Justicia”.

    Dicen: “Es en este marco, la Subsecretaría de Derechos Humanos y de Pluralismo Cultural, invita a participar de una serie de actividades, y a conocer diversos programas, con el fin de conmemorar y homenajear a las víctimas, condenando la violencia, el odio y la intolerancia para construir una Democracia fuerte, respetuosa y pacífica.”

    ¡Que farsantes!

    Su “memoria” olvida a TODAS las víctimas de la subversión, muertas en su mayoría ANTES del 24 de marzo de 1976, cuando inició, según la Ciudad “una de las épocas más oscuras de nuestra historia”.

    ¿Porqué no hacer memoria bien hecha, y recordar que “la época oscura” empezó mucho antes? Pregúntele la familia Saccheri, cuyo padre, un filósofo, fue asesinado frente a ellos al salir de misa.

    ¿Porqué no incluyen un tour al edificio volado por Montoneros donde murió Paula Lambruschini, de 15 años? ¿Esa no es una violencia que tiene que ser condenada?

    ¿De qué Justicia hablan cuando el Estado persigue exclusivamente a militares, policías o capellanes octogenarios mientras que los Montoneros sobrevivientes reciben prebendas, y los familiares de los muertos cobran indemnizaciones que nunca recibieron las víctimas de estos?

    Me dan asco los políticos y un gran segmento de nuestra sociedad que hoy goza de los beneficios de que no haya triunfado en Argentina “la patria socialista” que pretendieron imponernos a sangre y fuego los terroristas del ERP o Montoneros, y eligen sumarse al discurso “políticamente correcto” de la memoria selectiva, la verdad mentirosa y la justicia sesgada.

    Rindo solitario homenaje a las víctimas, cada vez más olvidadas, del terrorismo marxista en la Argentina.

  • De mapuches y falacias diversas

    De mapuches y falacias diversas

    Hace muchas décadas un abogado y político el Dr. Ernesto Celesia, creyó que la historia era cosa fácil y se largó a discurrir sobre ella y sobre un personaje notable. Fue así que publicó un libro sobre Rosas, donde a las distorsiones de la historia, sumaba una precaria indagación sobre hechos complejos, que merecían un trabajo más riguroso. Fue así que Julio Irazusta le salió al cruce publicando su libro “Las dificultades de la historia científica”, mostrando que hacer historia no se reduce a un rejunte de hechos y al acopio de papeles que puedan justificar cualquier criterio previamente sostenido por el que lo hace. O donde para justificar cualquier tesis se busca afanosamente todo aquello que pueda sustentarla, dejando de lado lo que la debilite, la cuestione o la refute.

    Esto viene a cuento, ante la descomunal publicidad que se le ha dado al tema mapuche, a la supuesta ancestralía de sus tierras, y a que cualquier aventurero estilo Jones Huala u otros parecidos reivindique tierras que jamás les pertenecieron.

    Es por eso que cualquier profesor de cualquier tema, cualquier literato con pretensiones de innovador, y profesionales diversos poco leídos, se sumen al activismo de ciertas progresías, que suponen que hacer patria, es reivindicar a estos pueblos injustamente despojados de sus tierras. A esto se suma la pertinaz falacia de desconocer, las fronteras que estuvieron delimitadas por la corona española entre la Argentina y Chile (tierra de los mapuches) y ahí están infinidad de documentos que lo prueban. Pero para la ramplona justificación de esas ancestralías donde cualquiera ahora se autopercibe como quiere todo vale. Y claro la Biblia de estos opinadores en la célebre obra de Galeano sobre las “Venas abiertas, libro del que su autor se arrepintiera de haberlo escrito.

    La investigación histórica es cosa seria, rigurosa, que impone horas y horas de búsquedas en archivos, confrontación de testimonios, una preceptiva historiográfica que ayude a no cometer errores. Lecturas y más lecturas, y ele ejercicio constante de la critica. Pero en la exaltación mapuche nada de eso existe, y solo basta la propaganda, la agitación, los cliches, y en algunos casos instituciones oficiales como el INAI que están para cualquier cosa.

    Aquí transcribo una opinión autorizada, pero además la cita de innumerables testimonios referidos a los supuesto pueblos ancestrales a los que se les diera tierras en Mendoza, para que muchos reflexionen al respecto.

    Escribió hace unas semanas la Dra. Andrea Greco, doctora y profesora en Historia, titular de la cátedra de Historia Regional de los dos Institutos de Profesorado en Historia de San Rafael, Mendoza:

    La polémica por las 25.000 hectáreas que el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) ha concedido a agrupaciones autoidentificadas como Mapuches en Mendoza está precedida por una discusión de base acerca de si los Mapuches son originarios o no de Mendoza. No se trata de algo menor, puesto que a eso se refiere la Ley 26.160 en su artículo 2 que es el que se pretende aplicar en este caso. Como hemos afirmado en anteriores ocasiones, el pueblo Mapuche no tuvo presencia “ancestral” en Mendoza y lejos de ser un pueblo originario de este territorio fue en gran medida el responsable del exterminio de los pueblos Gününa küne (Puelche) y Pewenche, habitantes del sur provincial.

    El INAI debería haber consultado los estudios históricos que existen antes de reconocer el carácter originario de quienes se autoproclaman descendientes de los pueblos indígenas. Es curioso que en un país en el cual según la Constitución no existen desde 1853 privilegios de sangre hoy sí se reconoce ese tipo de prerrogativas. Hay familias criollas con 400 años de presencia en el territorio argentino que, sin embargo, no pueden acceder tan fácilmente a la posesión de la tierra. Pero más curioso aún es que dichos privilegios sean reconocidos sin una indagación previa.

    En cuanto al pueblo Mapuche sobra la documentación histórica para afirmar que su ubicación originaria fue al oeste de la Cordillera de los Andes, en el actual territorio de Chile. Desde allí, hacia mediados del siglo XVIII, empezaron a tomar tierras al este de la cordillera en la actual Patagonia Argentina.

    La documentación primaria (dejando al margen los muchos estudios históricos realizados) es abundante y debiera ser conocida por quienes toman las decisiones, en este caso el INAI. Les proporciono aquí un listado en el cual pueden procurar encontrar los antecedentes Mapuche de sus demandantes en el territorio surmendocino: ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL DE CHILE (AHNCh): Fondo Jesuita (FJ), volumen 93, fjs. 61-64; AHNCh: Manuscritos Vicuña Mackenna (MVM), volumen 279, fjs. 5-48; vol. 292, fjs. 129-134; BIBLIOTECA NACIONAL DE CHILE (BNCh), Manuscritos Medina (MsM), volumen 290, fjs. 122-141; ARCHIVO GENERAL DE INDIAS, Sevilla (AGI): Patronato Real (Patronato), legajo 228, Carta al Virrey 25/06/1805, Informe Teles Meneses 08/04/1805; ARCHIVUM ROMANUM SOCIETATIS (ARSI) Chilensis, volumen 4, documento 13; ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN (AGN), Sala IX, Carpetas 1,4,5, Carpeta 3-5-2, Carpeta 3-4-5, Carpeta 29-1-4; ARCHIVO HISTÓRICO DE MENDOZA (AHM), Gobierno, Carpeta 52, Doc. 102; ARCHIVO HISTÓRICO DE CÓRDOBA (AHC), Caja 31, Legajo 17, Doc. 26/10/1804, 27/07/1804; Crónica de Gerónimo de Vivar [1558]; Viaje de don Luis de la Cruz [1806], Descripción de don Luis de la Cruz [1806], Descripción de Thomas Falkner [1772] Representación de Undiano y Gastelú [1836], Itinerario de Cerro y Zamudio [1836] en De Angelis, Pedro: Colección de Obras y Documentos Relativos a la Historia del Río de la Plata, Vol I, Diario de Pedro García [1822], Vol III; Diario de Amigorena [1780], Noticia individual de los Caciques o Capitanes Peguenches y Pampas de Diego de las Casas y Ventura Echeverría [1776-79]; los textos de Alonso de Ovalle (2002 [1646]), Diego de Rosales (1878 [1674]) y Juan Ignacio Molina (1788); Crónica militar de González de Nájera (1889); Rosales, Diego. Historia General del Reyno de Chile, 1878. Los parlamentos hispano-mapuches (1593-1803). Textos fundamentales, Versión para la lectura actual por Gertrudis Payas Puigarnau, 2018.

    Por supuesto que también podrían consultar fuentes arqueológicas, tal como lo han señalado los reconocidos investigadores Alejandro García, Víctor Durán o Paola Figueroa.

    Es cuando menos llamativo, además de inexacto, lo que ha afirmado la historiadora Beatriz Bragoni (al diario La Nación): “A Mendoza la habitaron los pehuenches y los puelches, pero abandonaron esa nomenclatura o denominación del conquistador y la reemplazaron por mapuches”. La verdad histórica es que el sur mendocino fue habitado por los Puelches, posteriormente los Pehuenches que habían habitado la zona de Neuquén (tierra de pehuenes) fueron avanzando hacia el norte estableciéndose en la zona cordillerana malargüina. La denominación de ambos pueblos es el producto de la invasión e imposición de los Mapuches sobre los pueblos originarios de Mendoza. Ambas denominaciones corresponden al mapudungun, la lengua de los mapuches, invasores del territorio Puelche y Pehuenche. El nombre originario de los puelches era gününa küne también conocidos como gününa-kena o gennakenk. (Orden, Emilia, 2021). Las crónicas del siglo XVI, como la de Gerónimo o Jerónimo de Bibar o Vivar (1558), o incluso la de Thomas Falkner del siglo XVIII, dan cuenta de las diferencias culturales, étnicas y de ubicación de estos pueblos, por mencionar sólo algunas fuentes históricas. También las Leyendas del Zonda y del Ñandú nos hablan de las guerras y persecuciones padecidas por los primitivos habitantes del sur mendocino.

    Fue recién a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX que los Mapuche llegaron al sur de Mendoza atacando a los pueblos originarios del este de la cordillera: Puelches y Pehuenches. Razón por la cual los caciques Puelches y Pehuenches organizados por la cacica Roco viajaron a Buenos Aires a pedir al virrey Sobremonte la fundación de un fuerte, que fue el de San Rafael del Diamante. Esto está corroborado por el texto que recoge el contenido del Parlamento celebrado con el Capitán Telles Menezes del 02-04-1805 (Archivo Histórico de Córdoba).

    Cabría también preguntarse: ¿cómo pueden demostrar la posesión ancestral de un territorio si estuvieron en continuo movimiento a un lado de la cordillera originariamente y luego también de este lado? ¿O es que acaso pretenden el reconocimiento de todo el territorio por donde fueron armando y desarmando sus tolderías? Y es que no han podido demostrar esa posesión ancestral, continua, ininterrumpida ante la justicia cuando lo reclamaron, lo cual ha sido expuesto con absoluta claridad por el abogado Carlos Aguinaga en su análisis desde el punto de vista jurídico. Los fallos pueden leerse aquí y aquí.

    También hay otro dato de importancia, que ha sido muy estudiado en la Argentina por Abelardo Levaggi y en Chile por José Manuel Zavala Cepeda: es que la Corona Española realizaba Parlamentos con las “naciones” indígenas. En el caso de los Parlamentos con Mapuches realizados desde el siglo XVII, todos tienen lugar en Chile (Zavala, 2001, 2018).

    Finalmente, Zavala Cepeda demuestra que “para los Mapuche, el mundo de los Puelche… desde su mirada podrían ser considerados salvajes o bárbaros” y por eso mantenían con ellos relaciones de hostilidad y desprecio (Zavala, 2001). Esta belicosidad de los mapuches con respecto a los pueblos originarios de Mendoza es lo que los llevó a pedir la fundación del fuerte. Dar tierras a quienes fueron perseguidores de los pueblos surmendocinos como si hubieran sido originarios es una nueva injusticia para con los pueblos Gününa küne (puelche) y Pewenche.

    por Alejandro Olmos Gaona. Extraído de su muro personal en Facebook.

  • Lucio Dupuy y la familia natural

    Lucio Dupuy y la familia natural

    La vida de horror que dos lesbianas que fungían de “madres” infligieron al pobrecito Lucio Dupuy hasta matarlo no es un caso aislado.

    Los homosexuales no suelen ser buenos padres ni buenos esposos, suponiendo que esas nobles palabras pudieran por absurdo aplicárseles. La supuesta “familia” homosexual es una construcción artificial en la que los niños son los más perjudicados. 

    Pero es políticamente incorrecto decirlo. 

    Hace treinta años, decir que el ambiente natural para que un niño crezca era la familia natural, con padre y madre, era una obviedad que sólo se negaba en algunos cenáculos trasnochados a los que nadie prestaba atención.

    Después de tres décadas de insistencia machacona los progresistas (y de los gobiernos que les temen) consiguieron instalar la idea de que los homosexuales son tan buenos padres como cualquiera. 

    Por supuesto que no todas las familias naturales son buenas con sus hijos ni todas las pseudo- familias homosexuales son malas con los niños que les entregan. Pero es falso afirmar que para un niño es exactamente lo mismo. 

    La homosexualidad es un vicio, no una enfermedad, pero como todo vicio deriva en enfermedad. El alcohólico también es un enfermo, pero su enfermedad proviene de un vicio que no se esforzó en combatir. A causa del vicio derivado en enfermedad estas personas tienen su voluntad debilitada. Cada vez les cuesta más autocontrolarse. De nuevo conviene recordar que no todos los casos son iguales; la mayoría mantiene un cierto autocontrol y pocos lo pierden completamente. Pero es lógico suponer que personas dominadas por un vicio sean EN PROMEDIO más violentas y caprichosas. 

    No hay estadísticas sobre fidelidad pseudo conyugal entre homosexuales o de cumplimiento de sus deberes pseudo parentales. Las que hay se esconden. Hace veinte años había salido una estadística policial sobre violencia entre homosexuales, pero desapareció rápidamente. Los “enamoramientos”, los celos, las rabias, los despechos, todo es más agudo cuando la persona ha perdido todo o parte de su autocontrol por practicar un vicio. Y los niños -obtenidos por medio del temor de los funcionarios- tienen que vivir en ese clima pseudo familiar.

    Rodríguez Larrata se sacó una foto entregando el primer bebito en adopción a una pareja homosexual. ¿Cómo será la vida de ese niño hoy, quince años después? ¿Qué ejemplos recibe de sus supuestos “padres”? ¿Qué enseñanzas le dan?

    Ahora están todos indignados con la jueza Ana María Pérez Ballester, por haber entregado a Lucio a esta pareja de lesbianas. Es muy probable que ella haya actuado por miedo. El mismo diario La Nación menciona esa posibilidad, aunque muy discretamente y con signo de pregunta: 

    “La otra hipótesis, tan de nuestros tiempos de territorios minados y cancelaciones, se relaciona con la condición de la progenitora que pertenece a la comunidad LGTB. Fallar en contra de la solicitud de revinculación podría ser visto como un atentado discriminatorio contra este grupo y sus derechos. No miró lo que había que mirar, no tomó los recaudos que había que tomar, ¿fue por no ser acusada como discriminadora?” (Ver nota acá).

    El miedo de una Jueza a apartarse del Pensamiento Único la llevó a destruir un niño.

  • Lago Escondido

    Lago Escondido

    El padre Paco Olveira, líder del grupo “Curas en Opción por los pobres” empezó una huelga de hambre para exigir que se abra un camino que llegue al Lago Escondido, uno de los lugares más lindos del mundo, atravesando propiedades privadas.
    La reacción de los gauchos locales consistió en subirse a sus caballos y echar a rebencazos a los agitadores. Esos gauchos tienen más derecho al título evangélico de “pobres” debido a que trabajan pequeñas parcelas de tierra bastante magras para la producción. “Queridos vecinos de la comarca, soy propietario de un campito en El Foyel, dónde somos agredidos por gente que viene de Buenos Aires, hoy llegaron un montón de micros a querernos atropellar, a tirarnos el portón abajo, y necesitamos su apoyo. Vienen patotas, vienen barras bravas, viene sindicalismo, les agradecemos si alguno puede ayudar”, indicó un conocido productor, Pablo Puchi en uno de los audios que circuló.
    Moseñor Ojea, Arzobispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal se interesó por la salud del padre Olveira, pero no le afeó su conducta. 
    No se advierte qué relación puede existir entre la reducción de la pobreza y la apertura de ese camino, excepto que se trata de un reclamo de agitadores violentos provenientes de Buenos Aires que se autoproclaman “pobres” y sin embargo cobran todo tipo de subsidios del Estado.

    ¿Volvemos a los años ’70?

  • Sorpresas de la vida (porteña)

    Sorpresas de la vida (porteña)

    Que en medio de la oleada cultural anticristiana que experimentamos en nuestro querido país un productor teatral de la Ciudad de Buenos Aires apueste por una obra que presenta una discusión sobre la Fe entre un ya anciano y enfermo Sigmund Freud y el fabuloso escritor inglés C. S. Lewis, y que además las localidades estén agotadas, es para mí una prueba de que por debajo de la fachada de la  posmodernidad corren aún ríos subterráneos de anhelo de Verdad y profundidad.

    La última sesión de Freud, de Mark St. Germain, se propone mostrarnos el posible diálogo que tuviera lugar en la residencia londinense del fundador del psicoanálisis en los albores de la Segunda Guerra Mundial, cuando éste recibe la visita del ya por entonces encumbrado autor de las Crónicas de Narnia.

    Freud, un ateo empedernido, no concibe que una persona en apariencia inteligente y bien formada como Lewis haya sucumbido a la superchería de la fe religiosa, tal como él la interpreta. Lewis, que habiendo sido ateo atravesó un proceso de conversión,  argumenta una y otra vez sobre la plausibilidad de la existencia de Dios y sobre su acción en nuestras vidas. Asoma una y otra vez el tema del misterio del mal,  así como los clásicos tópicos freudianos de la culpa, la vergüenza y la pulsion sexual.

    Estamos frente a líneas de razonamiento que corren en paralelo y ninguno de los dos está dispuesto a conceder algo al otro.

    Sin embargo, la escena final de la obra nos muestra a Freud solo y “entregado”, a instancias de Lewis, a la experiencia casi mística de la música,  que él siempre había desdeñado por considerarla irracional e incómoda, tal como a la Fe. Esa escena es un guiño a la apertura a lo Sagrado, que quiera Dios Freud se haya permitido al menos en esa fase final de su vida, atravesada por el dolor físico de su enfermedad terminal y también moral, por el avance del Nazismo en Europa y el retorno de la guerra.

  • La Argentina que funciona… y la otra

    La Argentina que funciona… y la otra

    El Lunes hablábamos de lo satisfactorio que fue ver la victoria de la Selección y los festejos. Toda una imagen de la Argentina que funciona. Una Argentina encarnada y representada por la Selección tenía una tarea difícil:  Ganar la prueba deportiva mas competitiva del mundo. Lo consiguieron gracias a la disciplina, esfuerzo y trabajo en equipo de los jugadores y el plantel técnico.  

    El Martes nos encontramos con la otra Argentina. La Argentina encarnada por el Gobierno Nacional, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y el de la Ciudad.  Estos tenían una tarea relativamente simple: vallar un recorrido, organizar un cordón de seguridad y asegurarse que hubiera suficiente agua e idealmente, baños para que el público pudiera asistir a la fiesta civilizadamente en un día de sol y calor.

    Para ello tenían los recursos que brinda un 45% de carga fiscal. Cientos de miles de empleados públicos. Toda la información y experiencia necesaria disponible del otro lado de una búsqueda de internet, de un email o de un llamado de teléfono.

    El Mundial es un evento programado hace MUCHO tiempo. Argentina es favorita desde el principio. Es Finalista desde hace una semana.  La población del Área Metropolitana de Buenos Aires es un dato conocido. El entusiasmo argentino por el futbol también.  El recorrido de la Selección no era un secreto de estado.  Alrededor del mundo hay experiencia acumulada sobre como proveer seguridad para eventos masivos. Las autoridades sabían la repercusión internacional de este momento. Que todos los ojos estarían en Buenos Aires este día. Que seria un momento ideal para festejar y de paso mostrar nuestra capacidad de organización.

    Todos los elementos servidos en bandeja para que hasta unos incompetentes como los que nos gobiernan pudieran hacer un buen papel.

    Por supuesto, fallaron.

    Miserablemente.

    El espectáculo de ómnibus rodeado de unos pobres policías, algunos de los cuales tenían que correr HACIA ATRÁS, unas pocas motos, un par de camionetas que fueron desapareciendo hasta dejar a la Selección sola rodeada por una multitud desenfrenada (literalmente).  Hubo muertos por esta improvisación criminal.  

    El único escape termino siendo un helicóptero bochornoso para todos los involucrados.

    Mientras tantos estos chapuceros criminales, estuvieron maniobrando hasta ultimo momento, mendigando para la foto con los héroes del día.  En lugar de cumplir con el mínimo de su deber.

    Cuando, merecidamente los dejaron sin su golosina, salieron a insultar con terminología marxista (“desclasado”) que muestra más la baja estofa propia que la ajena.

    ¿Que esperaban? Si Messi y los suyos no estaban furiosos con el Gobierno antes de este fiasco, seguramente lo estarían a la cuarta hora de avanzar solo un par de kilómetros.

    Que renuncien. Mejor aún. Alquitrán y plumas…

  • Algo raro: Alegría y buen ejemplo

    Algo raro: Alegría y buen ejemplo

    Como pasar por arriba el espectáculo del Domingo. Después de la montaña rusa emocional más increíble de la que tengo memoria (al menos en materia deportiva) finalmente Argentina salió tricampeón. Emocionante.

    No hablare sobre los aspectos deportivos de los que no tengo ni idea. Pero no puedo dejar pasar la oportunidad de expresar mi alegría. Porque me encantó el respeto a la excelencia. El respeto al mérito. El respeto a la ley (con minúscula porque son meras reglas deportivas). El respeto al equipo, pero sin eliminar a los individuos. Las imagines de las familias unidas en la alegría. Los chicos jugando con una botella, ilusionándose que algún día serian ellos los que seguirían en la tradición de sus mayores. La celebración en las calles que, al menos cuando las presencié, eran una extensión de esa diversión sana, aunque unas horas más tarde el escenario cambiaria, a juzgar por el ritmo de ingesta del que fui testigo.

    No hay mucho para agregar. Pero me alegro. Me alegro de que el ídolo del día sea una persona que finalmente proyecta una imagen de seriedad, responsabilidad, dedicación, humildad (al menos en términos relativos), humor, sencillez, amor a una Patria que para el es lejana, pero con la que mantiene una inquebrantable conexión a través de su familia. Un buen ejemplo.

    Scaloni es otro buen ejemplo con su capacidad de enfocarse en sus obligaciones, de mantener la cabeza fría ante los peores desafíos (¡y, más difícil aun, alegrías…!).

    Como no mencionar al tercer héroe de la jornada, el Dibu. Con un humor un tanto irreverente pero que supo asumir su responsabilidad con entera seriedad cuando fue necesario.

    La Argentina que exalta a Perón, Maradona y el Che, es la Argentina que cayo hasta los abismos que nos encontramos. La Selección no es más que un equipo deportivo que si nuestra vida institucional y política fuera normal, no sería el lugar donde buscaríamos ejemplos de liderazgo moral.

    Pero, sorpresivamente, es el lugar donde lo estamos encontrando.

  • Ahora hay que recuperar la Argentina

    Ahora hay que recuperar la Argentina

    Nuestro país está en ruinas. Pobreza, inflación, inseguridad, corrupción… por donde miremos la realidad nacional, el panorama es malo. Tener esperanza es hoy un acto de fe. ¿De desesperación? Ante la falta de algo que celebrar, nos volcamos de lleno a lo único que nos une. El fútbol. Salimos a la calle. Millares. Millones. Unidos y con banderas argentinas. En paz. Contentos. ¿Ciegos? Implacables y contra las cuerdas, los que nos gobiernan buscan como sacar ventaja. ¿Feriado nacional? ¿Foto-op con la selección? ¿Además de ciegos… somos tontos? ¿Vamos a dejar que metan mano en lo poco que nos queda? ¿Que todavía no nos han robado? Ya está. Ya ganamos el mundial y ya festejamos. Ahora hay que recuperar la Argentina. La Argentina de hoy. Unida. En paz. La que supo ser grande hasta que la perdimos. O nos la robaron. Sea como fuere, aún existe. Por ahora. Pero es nuestra y la queremos devuelta. ¡Si se puede!