Blog

  • En búsqueda de los pasos perdidos

    En búsqueda de los pasos perdidos

    Me resulta entretenido leer cada tanto novelas del género “historia alternativa”, donde el autor se sitúa en un momento histórico, y cambiando algún evento genera una narrativa de como podrían haberse desarrollado los hechos de otra manera. El libro de Richard Neb Lebow “Archduke Franz Ferdinand lives!“, donde se imagina la historia del último siglo de no haber ocurrido la Primera Guerra Mundial, es un ejemplo interesante. Y en otro nivel, la famosa serie “Volver al Futuro“, también muestra de una manera más entretenida las consecuencias de hacer cambios en nuestro pasado.

    A esto se suma la tendencia común tan didácticamente explicitada por Jorge Manrique en las coplas por la muerte de su padre de que “a nuestro parecer, cualquiera tiempo pasado fue mejor”. Tal vez el hombre sea naturalmente optimista, y eso ayude a olvidar o minimizar el mal y lo negativo, y potenciar o exagerar lo bueno y virtuoso y su impacto en los hombres y acontecimientos del pasado.

    No pude sino rumbear en esa dirección de pensamientos, cuando leí hace unos días la primera editorial de la revista CRUZADA, un esfuerzo lanzado por mi tío Cosme Beccar Varela cuando tenía 18 años. Es imposible ignorar que la revista nace al año de los aconteciminetos dramáticos de junio de 1955, cuando las turbas peronistas, en supuesta represalia por el bombardeo criminal de Plaza de Mayo, se dedican a quemar y profanar varias iglesas de Buenos Aires, destruyendo edificios y documentos históricos en el camino.

    Como recuerda Cosme en su libro “Las Cosas Olvidadas“, … “al día siguiente (12 de junio de 1955), estaba en el cine del Colegio Salvador cuando se interrumpió el espectáculo, se prendieron las luces del teatro y un jesuita salió al escenario para avisar que en esos momentos los peronistas estaban atacando la Catedral con intenciones de quemarla y nos pedía a todos los jóvenes que fuéramos a defenderla. Salimos todos los que allí estábamos y tomamos un tranvía que nos dejó cerca de Plaza de Mayo. Nos paramos en las escalinatas de la iglesia mientras los agresores, desde la Plaza de Mayo, nos insultaban y nos tiraban piedras y hasta ladrillos. La Policía miraba y los dejaba hacer. Era evidente que tenía orden de Perón de no intervenir.”

    No es aventurado pensar que los eventos de ese fatídico mes, impactaron hondamente en Cosme y tantos otros jóvenes argentinos, que sintieron un llamado a la acción, a la lucha, para defender los valores católicos y patrióticos que veían amenazados en un país y en un mundo que parecía darles la espalda.

    Y en ese espíritu, escribe entonces:

    A la juventud le gustan las actitudes bizarras, la lucha contra un enemigo visible. Por eso sigue toda doctrina que le presente sus creencias en tono de Clarinda, preferiéndolas a aquellas que sólo le predica paciencia y sumisión. Por eso hay tanta juventud enrolada en las filas de las izquierdas, porque sus jefes, comprendiendo esta tendencia de los jóvenes, tienen la habilidad de predicarles sus falsas doctrinas en forma de consignas de combate. Y por eso hay tan poca juventud decidida al servicio De la Iglesia. La juventud católica solo se hace presente cuando es necesaria la lucha, el riesgo, porque allí se siente más a gusto; por una tarea de guerra es capaz de los mayores sacrificios.

    En firme creencia de que en nuestra sociedad argentina existen valores que se deben defender y errores perniciosos que se deben atacar en lucha franca y decidida, para salud de ella, y que no hay nadie más indicado para esa desinteresada lucha que la juventud, es que venimos nosotros, integrales de ella, a levantar nuestra vos y hacer un llamado a todos los que quieran sumarse a nuestro esfuerzo. La lucha es ardua, porque está llena de acciones sin brillo, porque una gran parte de ella habremos de realizarla en silencio, junto a un libro, y porque tardaremos mucho en ser comprendidos por una sociedad encallecida y encanallecida.

    Somos católicos y no nos avergonzamos de decirlo. Somos confesionales prevemos el escándalo — es decir, que seremos intransigentes con todos los errores, ya que éstos no tienen derechos; lo cual no significa atacar a las personas que los sustentan, pues la caridad cristiana nos ordena el empeñarnos en conseguir su salvación, apartándolas de las falsas doctrinas.

    Somos argentinos, y por lo tanto nos interesa todo lo que al futuro de nuestra patria atañe. En salvaguardia de ese futuro denunciaremos y atacaremos todo lo que atente contra su grandeza, y todo lo que la haga apartarse del rumbo que tiene marcado la alta misión histórica que le corresponde como integrante de la nueva Cristiandad.

    Y creemos en el generoso pueblo de nuestra patria, que hoy se encuentra tan desamparado. Esperaos en él, porque lo sabemos poseedor de las sanas reservas espirituales que habrán de ser el capital precioso con que se financiará la empresa de la restauración de la Patria.

    Con lo que queda dicho, aquí empieza nuestra CRUZADA,. Empeñaremos en ella todo nuestro entusiasmo juvenil y nuestras fuerzas, confiando en que Dios ha de ayudarnos.

    Leída casi 70 años después, esta primer editorial de la revista CRUZADA me llena de una nostalgia por lo que podría haber sido y no fue. Nostalgia por esperanzas y entusiasmos que parecen hoy enterrados para siempre en una Argentina que ciertamente desde entonces y probablemente ya de mucho antes, parece haber perdido el rumbo, y en la que no parece haber lugar para jóvenes como el Cosme de los años ’50 y tantos otros de sus compañeros.

    En última instancia, sin embargo, sólo Dios sabe que impacto acciones como aquella (y porque no, como nuestra pequeña “botella” arrojada al universo de internet) tienen en los individuos y en la historia misma. Y a la hora de rendir cuentas, quién sabe si tal o cual acción que creímos insignificante, tuvo un papel que nunca pudimos ver en el bullicio del presente.

  • Martha’s Vineyard y el fraude de los liberales blancos y ricos

    Martha’s Vineyard y el fraude de los liberales blancos y ricos

    (Este artículo fue publicado por The Spectator, el 16 de septiembre pasado).

    ¿Dónde está su compasión? ¿Dónde está su inclusión?

    “Hablamos con varias personas que preguntaron: ‘¿Dónde estoy?’. Y luego estaba tratando de explicar dónde está Martha’s Vineyard”, dijo confundido el jefe de policía de Edgartown, Massachusetts, Bruce McNamee, sobre los 50 inmigrantes ilegales que aterrizaron en dos vuelos chárter en el único aeropuerto de la isla el miércoles.

    Según informes locales, los funcionarios del aeropuerto creían que los aviones transportaban a empresarios en un retiro de golf al final de la temporada, antes de sufrir la aplastante decepción de que los pasajeros que llegaban eran, de hecho, personas pobres de color.

    Los ilegales llegaron por cortesía del gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien los envió allí usando un presupuesto de $12 millones reservado por la legislatura de nuestro estado libre para transportar ilegales a jurisdicciones santuario. Se une a los gobernadores de Texas y Arizona, que han enviado a miles de ilegales en autobús a Nueva York, Washington y Chicago, para protestar por el fracaso catastrófico de la administración Biden para proteger nuestra frontera sur.

    Según un portavoz de DeSantis, “estados como Massachusetts, Nueva York y California facilitarán mejor el cuidado de estas personas a las que han invitado a nuestro país al incentivar la inmigración ilegal”. “Lo que sería mejor”, dijo el propio DeSantis en una conferencia de prensa, “sería que Biden hiciera su maldito trabajo y asegurara la frontera”.

    En el año fiscal en curso, las autoridades de inmigración han detenido a casi dos millones de personas que cruzaron la frontera ilegalmente. Se desconoce el número de los que no han sido detenidos, pero muy pocos de ellos probablemente se dirigían a Martha’s Vineyard, que se autodenominaba orgullosamente como un “destino santuario”. Su población mayoritariamente estacional probablemente creía que nunca tendrían que hospedar a nadie más que a los liberales blancos ricos y a los Obama, que poseen una propiedad de 11,75 millones de dólares y 29 acres en la isla.

    Esos liberales blancos ahora están entreteniendo al mundo con el ataque ded histeria más divertido en mucho tiempo. Como hipócritas naturales cuyo compromiso con la diversidad termina donde comienzan sus caminos empedrados, no les gusta la idea de los residentes más nuevos de Vineyard más de lo que los alcaldes demócratas como Eric Adams de Nueva York y Muriel Bowser de Washington, DC aprecian a sus inmigrantes. Ambos alcaldes declararon estados de emergencia luego de la llegada de solo una pequeña fracción de los ilegales a los que sus contrapartes en las fronteras de Texas y Arizona deben abordar a diario.

    La senadora de Massachusetts, Elizabeth Warren, regañó que enviar a los ilegales era “repulsivo y cruel”. El excolumnista republicano supino y arrepentido Max Boot del Washington Post denunció la “crueldad y el cinismo” de DeSantis y advirtió que su futura presidencia será “peligrosa”.

    El oponente electoral de DeSantis, Charlie Crist, quien está ocho puntos detrás de él y probablemente lamenta que los ilegales no estén en Florida para votar por él en noviembre, calificó la medida de “repugnante y vil”. Sugirió que DeSantis “no está en control de sus facultades”, hilarante comentario de un hombre sin principios que logró postularse para un cargo estatal como demócrata, republicano e independiente y perdió las tres veces.

    Los autoproclamados “expertos” han acusado al gobernador de Florida de trata de personas. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, declaró histéricamente que los ilegales “merecen algo mejor que… quedarse en Martha’s Vineyard”. ¿Touché? En una entrevista de CNN a la mañana siguiente de la llegada de los ilegales, el periodista sesgado John Berman y el documentalista Ken Burns —anteriormente invitado al aburrido festival de cine de la isla— compararon los vuelos entrantes gratuitos con el Holocausto.

    Los liberales enfurecidos son, sin embargo, reacios a admitir exactamente de dónde llegaron los ilegales. Eso es comprensible teniendo en cuenta que su isla idílica, donde Biden ganó el 77,6 por ciento de los votos, está más allá de los medios de casi todos sus compatriotas estadounidenses, “deplorables” a quienes también preferirían no ver ni estar cerca. El precio promedio de una casa en Martha’s Vineyard es de $1.35 millones.

    El comentarista de MSNBC, Chris Hayes, que ha realizado firmas de libros en Vineyard, consideró “profundamente deshumanizante arrojar seres humanos a algún lugar con fines vengativos”. ¿En algún lugar? ¿Deletrear el “dónde” podría poner en duda la sinceridad de sus convicciones? Y si él realmente cree en los “destinos santuario”, ¿cómo es que enviar a los migrantes a uno especialmente agradable de forma gratuita es un acto de venganza?

    Mientras tanto, Warren prometió “seguir trabajando con socios locales, estatales y federales para garantizar que tengamos los recursos necesarios para cuidar a las personas con dignidad”, nuevamente sin decir dónde están esas personas merecedoras y cuán inconvenientemente cerca podrían estar de las vacaciones y hogares de aquellos que estaban “todos a favor de Warren”. Sin embargo, fue el senador del estado de Massachusetts, Dylan Fernandes, quien podría haber lanzado la ensalada verbal más colorida. Denunció el “complot secreto de DeSantis para enviar a familias inmigrantes como ganado en un avión… a un lugar al que no se les dijo a dónde iban” [sic]. ¿Su indignación convencería a alguien si hubiera nombrado el lujoso lugar donde fueron a parar los ilegales? ¡Cuando las vacas vuelan!

    El mundo fuera de Twitter de izquierda, sin embargo, sabe que los ilegales han tenido la suerte de aterrizar en una de las comunidades más ricas de Estados Unidos después de haber violado las leyes de nuestro país al cruzar ilegalmente sus fronteras. Ahora que los liberales de Vineyard deben soportar verlos en sus puertas, ellos y sus cómplices solo pueden volar hacia la ira narcisista. Su compromiso superficial y mojigato con la diversidad, la equidad, la inclusión y las fronteras abiertas se expone como un fraude desvergonzado. Después de todo, es la misma reacción, posiblemente de algunas de las mismas personas, cuyo liberalismo caviar se transformó en una oposición vituperante cuando el fallido predecesor de Adams, Bill DeBlasio, trasladó a decenas de encantadores vagabundos a hoteles vacíos en el Upper West Side.

    Los residentes de Vineyard afirman haber respondido con “compasión”, tanta compasión que brindaron apoyo básico durante menos de 24 horas antes de suplicar en Internet donaciones de liberales blancos con sentimientos de culpa aún más grandes. Eso es más que un poco falso, por así decirlo, en una isla donde se estima que el 63 por ciento de las casas de un millón de dólares están desocupadas fuera de los meses de verano. Pero esto no se le ocurrió a Lisa Belcastro, coordinadora del albergue para personas sin hogar de la isla, quien informó a los medios locales que “en algún momento [los ilegales] tienen que mudarse a otro lugar. …No tenemos vivienda para 50 personas más”. Eso es dudoso, pero incluso si los residentes veraniegos no quieren abrir sus puertas o billeteras, seguramente a ningún digno noble de Vineyard le importaría si los cuatro niños supuestamente en el grupo hicieran un uso generoso de sus muchas piscinas. ¿Qué podría ser más compasivo? ¿Qué podría ser más inclusivo?

    “Los abrazamos”, tuiteó el colega de Warren en el Senado, Ed Markey, desde el cómodo retiro de su oficina en el Capitolio. Si Markey es honesto, DeSantis debería alquilar toda la flota de Cape Air y enviar vuelos cada hora con más residentes nuevos de Massachusetts para disfrutar de las puestas de sol desde el faro de East Chop. Sin duda, Markey estará allí, preparándoles sándwiches y diciéndoles cómo votar en su nuevo país.

    por Paul du Quernoy

    Paul du Quenoy es presidente del Palm Beach Freedom Institute

  • Legalicemos los Piquetes y los Ocupas

    Legalicemos los Piquetes y los Ocupas

    Agitadores de extrema izquierda han organizado la ocupación de colegios secundarios en la Ciudad de Buenos Aires. Esto se suma a los habituales piquetes que cortan la circulación continuamente en toda la geografía nacional. Como ya estamos acostumbrados las autoridades muestran una pasividad cómplice. El Gobierno de la Ciudad dice que impondrá multas a los padres de los ocupas pero me permito dudar tanto de la efectividad como de la efectiva implementación de la medida.

    El argumento es que no hay que “criminalizar la protesta social”.  Que el daño comparativo entre las víctimas de estos actos (los estudiantes que no pueden estudiar o los circulantes que no pueden circular) es menor que el que produce “el sistema” a las personas “en situación marginal” ya que los primeros vienen de una situación de privilegio otorgada por dicho “sistema” mientras que los segundos sufren de los efectos negativos del mismo.  Además, se dice que estas personas “no tienen voz” y que esa es la única manera de expresarse y llamar la atención a sus problemas lo que seria el principio de una solución.

    El primer argumento (el del daño comparado) se basa en un análisis marxista en el que los miembros de una clase tienen derechos o los carecen por el solo hecho de pertenecer.  Por supuesto que no esta apoyado en ningún dato empírico ya que “el sistema” en el que vivimos es el que esta controlado por esas “organizaciones sociales”.  Y si hay datos concretos de que estas protestas causaron daño irreparables, como por ejemplo este caso en el Chaco que provocó la muerte de un paciente cuando la ambulancia no pudo cruzar un piquete.

    El segundo argumento es patentemente falso, ya que la inmensa mayoría de los medios de comunicación, cultura, educación y empresarial prestan gustosamente sus voces para difundir cualquier mensaje de izquierda en apoyo de las causas “aprobadas”.  Si alguien se puede quejar de la falta de voz, son precisamente los pacientes motoristas y los estudiantes aplicados cuyos derechos no son protegidos por nadie y cuyas quejas caen en saco roto sistemáticamente.

    Pero no me extiendo mas sobre este tema que ya ha sido tratado abundantemente en varios ámbitos.  

    Ya que no hemos conseguido que la lógica y el sentido común prevalezcan, consideremos otra opción: hay que codificar el derecho a ocupar edificios públicos, privados y privar al publico de su derecho constitucional de circular libremente por el territorio.  

    Yo quisiera tener claro cuales son las circunstancias que lo justifican.  Si es que mi “tribu” sufre daños por parte de la “sociedad” creo que la destrucción sistemática de riqueza, la expoliación de empresas productivas, la carga regulatoria e impositiva apabullante, la pobreza de los servicios públicos pudieran fácilmente constituir una base adecuada para habilitar a cualquier ciudadano a llevar a cabo su propio emprendimiento piquetero.  Si la falta de “voz” fuera otro requerimiento para la impunidad, los que apoyan la familia, el derecho a trabajar, la vida, aman a la Patria, quieren vivir en libertad, se “autoperciben” Católicos de los de siempre, tienen una plétora de evidencia sobre la cual apoyarse para mostrar cuan silenciadas son sus posiciones. 

    Una vez codificado, tengo una larga lista de lugares para ocupar y vías de circulación para cortar. En estos casos tendríamos la ventaja que el cese de las funciones de los blancos de estas acciones, en ese momento enteramente sancionadas por la ley, efectivamente ayudarían a solucionar los problemas. Se me viene a la cabeza: la DGI, el INADI, la sede del sindicato de maestros, Puerto K… ejem… Puerto Madero. Estoy seguro que entre todos podremos pensar algunos mas.

  • Los Radales

    Los Radales

    Creo que fue entre 1990 y 1991 que Cosme Beccar Varela compró la cabaña de Los Radales, frente al Lago Mascardi. Pasé vacaciones inolvidables en ese lugar tan lindo de nuestro país. Durante más de 20 años, mi tío la convirtió en un refugio lejos del bullicio de Buenos Aires, un lugar para descansar y jugar al golf en la cancha cercana de Arelauquen. Muchas “botellas” de su Botella al Mar fueron de hecho lanzadas desde esa cabaña. Años antes de su fallecimiento en 2020, la vendió y ese lugar pasó a dar alegrías y descanso a otra familia. Aunque no por mucho tiempo.

    Ya en los últimos años de su vida Cosme pudo ver la zona del Lago Mascardi convertirse en el epicentro local de lo que es hoy un movimiento terrorista que causa destrozos en ambos lados de la cordillera. Individuos que se “auto-perciben” como mapuches (por una vez esta frase tan en boga es realmente descriptiva de la mentira que se nos pretende hacer creer), con la complicidad tácita de los gobiernos federal y provincial y con un financiamiento cuyos orígenes valdría la pena estudiar con detalle, se han dedicado durante años a intimidar a la población y destruir propiedades en una campaña de supuesta reivindicación territorial de dudosísimo (y estoy siendo generoso) fundamento histórico o legal.

    Me entero hoy que las ruinas chamuscadas de lo que fuera durante décadas la casa de mi tío está ahora ocupada por estos agitadores. Según la nota periodística, los gendarmes que estaban en la propiedad custodiando el trabajo de peritos de la policía que investigaba el incendio de julio anterior, “tuvieron que replegarse” tras ser “hostigados por encapuchados”. Triste muestra de la impunidad de los violentos, y de un estado que, aparentemente, ha abandonado su obligación de defender los derechos de los ciudadanos.

  • Extremista sube al poder

    Extremista sube al poder

    Giorgia Meloni fue terrorista. Perteneció a un grupo de extrema derecha responsable de 557 secuestros, decenas de asesinatos, la ocupación armada del Tribunal Supremo, y muchos crímenes más. Personalmente fue condenada por delitos relacionados con la lucha armada, cumplió tiempo en la cárcel. Se sospecha fuertemente que participó activamente de por lo menos un secuestro. Nunca mostro arrepentimiento por sus crímenes. Nunca renuncio a las ideas que defendía el grupo. Fue una aliada y consejera de dictadores y horribles abusadores de derechos humanos. Su carrera política se baso en la defensa de los mismos principios totalitarios y utilizo el poder que fue adquiriendo para favorecer a sus cómplices.   Y ahora gobierna bajo un programa de aplicar esas mismas políticas (aunque ha moderado el tono levemente).

    Gustavo Petro, nació en una familia de clase media, se graduó con un título en turismo, fue un líder estudiantil tan popular que fue nombrado Ministro de la Juventud del gobierno de turno. Luego gano una banca de diputado en una elección democrática y transparente.  Fue co-fundador de un partido político que gano las elecciones basado en un programa moderado que condena el extremismo.

    Perdón.  Es exactamente la inversa.

    Pero, como ilustramos en los resultados de Google arriba, el tono no puede ser mas distinto cuando se reporta sobre una u otra victoria.

  • Cambio de aire en Italia

    Cambio de aire en Italia

    Giorgia Meloni ganó ayer las elecciones italianas. Con el 26% de los votos, su partido fue el más votado de entre los varios que se presentaron, liderando una coalición de centro-derecha que captó el apoyo del 43.8% del electorado, superando por lejos a la coalición de centro-izquierda que no logró superar el 26.1% de los votos.

    Como era de esperar, la misma campaña que etiquetó a Giorgia Meloni como “facista” y de “extrema derecha” y no logró descarrilar su candidatura, continua ahora con mayor urgencia por parte de los que usan estas etiquetas para pre-definir a los que no se suman al coro de la ideología imperante.

    Se la acusa de tener una agenda “descaradamente reaccionaria”, en gran parte, al parecer, debido a su hostilidad hacia los inmigrantes ilegales y a la “ideología woke”, a la que en un discurso en Estados Unidos a principios de este año culpó (entre otras cosas) de “destruir los cimientos de la familia natural.”

    “Pese a que Meloni ahora acepta las uniones civiles entre homosexuales (que son legales en Italia desde 2016), todavía se opone a que estos adopten niños. Ella dice que un niño tiene “derecho a un padre y una madre”. Se opone a la política de género en las escuelas y a lo que llama en italiano-inglés “el lobby LGBT”. Una oradora apasionada, ocasionalmente maníaca, procalmó en un mitin en Roma en 2019: “Quieren llamarnos padre 1, padre 2, género LGBT, ciudadano X, con letras de código. Pero no somos letras de código… y defenderemos nuestra identidad. Soy Giorgia Soy una mujer. Soy madre. Soy italiana, soy cristiana. ¡No me quitarás eso!” .  

    (The Spectator)

    Veremos ahora como gobierna.  

  • Como nos engañan

    Como nos engañan

    Imaginen una mujer que es asesinada y su cuerpo encontrado en un basurero. A poco de investigar, se descubre un video del auto del novio en las cercanías del lugar y aproximadamente a la hora en la que se dispuso del cadáver. Luego se encuentran algunas manchas de sangre perteneciente a la víctima en una prenda de ropa del sospechoso. Hay testigos que los vieron en una discusión la noche en la que se la vio viva por última vez y volviendo durante la madrugada del hecho en un estado emocional muy alterado.  Se descubre un martillo en el basurero cuyo perfil coincide con la herida mortal. Se arresta al novio, el que confiesa cuando interrogado y va a juicio.

    La defensa naturalmente tratara de explicar cada una de esas circunstancias como hechos aislados: el auto cerca del basurero se explica porque el supermercado al que iba habitualmente está cerca y pudiera haber ido a consultar el horario de apertura de la tienda. Discusiones entre novios es un hecho frecuente. La sangre se explica porque la víctima tenía contacto diario con el novio y pudiera haberse cortado inocentemente. El martillo es una marca común y cualquiera pudiera tener uno igual. De la confesión citan estadísticas que muestran que muchas confesiones obtenidas de presos son falsas y solo obtenidas por la presión ejercida por la policía y el estado de ansiedad de un detenido. Y la defensa ignorará todo para lo que no tienen una explicación. Simplemente como si no hubiera sido dicho.

    Por supuesto que para poder juzgar la culpabilidad un jurado deberá mirar a la totalidad del contexto y no limitarse a determinar si cada explicación tomada por si sola es hipotéticamente plausible.  En este caso, lo mas probable es que el novio fuera declarado culpable y condenado a una larga estadía en la cárcel.

    Digo esto porque estos días el país está muy enfocado en las diversas causas de Cristina. Vialidad. Dólar, Hotesur, cuadernos, Irán.  Las pruebas en contra de Cristina parecen abrumadoras. La corrupción de los K es “vox populi”.   Sin embargo, la cobertura mediática de la defensa de Cristina le permite el truco que arriba decimos. Reproduce los argumentos de la defensa sin ninguna clase de contexto y cuando se refieren a la acusación, diligentemente ponen la respuesta yuxtapuesta. Presumiblemente porque quieren demostrar que son “ecuánimes”.

    Uno diría que no esta mal presentar los argumentos de cada parte y dejar que el público llegue a sus propias conclusiones. ¿Pero es así como los medios se comportan en todos los casos? ¿Están siempre dispuestos a dar el “beneficio de la duda”?

    No. No siempre. Por ejemplo, hoy La Nación nos informa que el directorio del Banco Interamericano de Desarrollo echo a su presidente, el Sr. Claver-Carone quien había sido nombrado a su cargo por el Presidente Trump. Si fuera un tipo “del palo” (i.e. perteneciente a “la casta”, “the Cathedral”, o como se lo quiera llamar) el periodista haría todos los esfuerzos para mostrar el contexto completo (seria largo explicarlo acá, pero este artículo del WSJ puede ilustrar).

    Sin embargo, prefiere, con un tono aparentemente neutro, hablar de tenebrosas y poco definidas “violaciones al código de ética”, al hecho que se le aumento el sueldo a una señora un 40% y que fue promovida levantando acusaciones (anónimas) de que mentían una relación, que la investigación fue llevada a cabo por un estudio de abogados prestigioso, que la resolución fue pasada unánimemente por el directorio del banco, etc.

    Es decir un trabajo concienzudo de destruir la reputación de este señor, sin levantar ninguna de las obvias dudas que levanta el hecho que un gobierno de izquierda (el de Biden) que ha demostrado ser extremadamente vindicativo, una burocracia que tiende a proteger sus privilegios (incluyendo el directorio del banco y los abogados de Davis Polk que presumiblemente tienen mucho más que ganar por quedar bien con esa misma burocracia) se valieron de una denuncia anónima llena de agujeros para capturar un cargo que quieren (probablemente) para un cómplice.

    El contexto apunta a esta última explicación como la más plausible.

  • Que las hay las hay

    Que las hay las hay

    Una cosa es seguro: acosada por al menos una causa judicial que la trastorna, jaqueada por encuestas no tan antiguas que la daban como perdedora de las próximas elecciones, aparentemente ignorada hace poco por la marioneta que ella eligió como Presidente, la muy hábil e inescrupulosa Cristina se ha colocado en el centro de la escena, unificando sólidamente a los peronistas, se subió al pedestal de víctima, y va por más. De yapa logra también que los que se tragan cualquier sapo entiendan ahora que oponerse a ella política o judicialmente es fomentar el odio y el terrorismo. Es sólo una vuelta de tuerca sugerir que estos fomentadores de la violencia deben ser silenciados.

    No soy de los que se creen teorías conspirativas… pero si ella misma y su entorno no organizaron esto (no creo que lo hayan hecho), les vino como anillo al dedo y le están sacando y le sacarán TODO el jugo que le puedan sacar.

  • Por un idioma sin “idiomo”

    Por un idioma sin “idiomo”


    Se ha extendido una manía
    entre parlantes ladinos
    de acuñarle el femenino
    a quien nunca lo tendría,
    si no tiene “dío” el día,
    y el trigo no tiene “triga”,
    que existen las “gobernantas”,
    tampoco las “estudiantas”,
    ni “hormigo” entre las hormigas.
    Aunque lo intenten comprar
    con millones y “millonas”
    un trono no tiene “trona”
    ni “jaguara” has de llamar
    a la hembra del jaguar,
    y aunque el loro tenga Lora,
    y tenga una flor la flora
    mi lógica no se aplaca:
    no tienen “vacos” las vacas
    ni los toros tienen “toras”.
    Aunque las libras existan
    con los libros no emparejan,
    y tampoco se cotejan
    suelos, que de suelas distan,
    por mucho o “mucha” que insistan
    mi mano no tiene “mana”,
    no tiene “rano” la rana
    y foco no va con foca,
    ni utilizando por boca
    al masculino de Ana!.
    ✅Fuente:
    Roberto Santamaría-Betancourt
    Grupo de la Ortografía Española
    23-08-2021

  • Magia y fe

    Magia y fe

    En una audiencia para colaboradores de CARITAS el papa Francisco dijo lo siguiente:

    “Respecto a los panes y los peces quisiera agregar un matiz. No se multiplicaron. No es verdad. Simplemente no se acabaron…. cuando uno dice multiplicar puede confundirse y creer que hace magia. No. Simplemente es tal la grandeza de Dios y del amor que puso en nuestros corazones que, si queremos, lo que tenemos no se acaba.”

    El Cardenal Gerhard Müller en “Dogmática católica para el estudio y la praxis de la teología” dice:

    La Virginidad de María “no se refiere tanto a las específicas propiedades fisiológicas durante el acto natural del parto, sino más bien a la curación y a la acción salvadora de la gracia del Salvador hacia la naturaleza humana”.

    Sería “magia” que donde había dos peces de repente aparezcan seis, ocho, cien. Sería “magia” que un niño que estaba en el seno de su madre de repente aparezca afuera, sin parto natural. Sería “magia” convertir un palo en serpiente (Moisés), subirse a un carro de fuego (S.Elías), convertir agua en vino o caminar por encima del mar. Nada de eso puede ser “verdad”. Son figuras literarias para ilustrar alguna idea del estilo “si quiero, puedo” o “estoy curado”.

    Sin “magia” la Fe católica se reduce a una filosofía práctica, a un conjunto de consejos para ser buen ciudadano. Esto es lo que se enseña en los seminarios y en los colegios católicos.

    Pero sin la “magia” esa filosofía y esos consejos carecen de fuerza y autoridad. La religión va desapareciendo a medida que se va haciendo más “racional”.

    ¡Hay que volver a la magia!