Autor: Isidro Beccar Varela

  • Los siete pilares del régimen

    Los siete pilares del régimen

    El sistema moderno de gobierno es más aristocrático (¿oligárquico?) que democrático.  No es el gobierno de la mayoría. Es el gobierno de una minoría bien financiada y organizada.  Pero es innegable que tiene el consentimiento de por lo menos de una buena porción de la población. ¿Cómo consiguen ese apoyo?

    Si un progre nos lee (¡hola, Adolfo!) inmediatamente me dirá que eso es obvio y que se apoyan en los “intereses económicos” según lo que su facción viene proclamando hace mucho tiempo.  

    Y tiene Ud. razón. Pero solo parcialmente. Si la codicia fuera el único motor que mueve el esquema moderno de poder, las cosas serian relativamente simples.   

    Observemos nuestro propio día a día.  Es evidente que no todas nuestras acciones son empujadas por “intereses económicos”.  ¿Por qué compramos ropa “de marca” cuando pudiéramos vestirnos con un producto de igual calidad pagando mucho menos? Porque la motivación “vanidad” (orgullo) en este caso es más fuerte que la económica (codicia). Lo mismo podemos decir cuando preferimos quedarnos dormidos y no ir a trabajar.  La “fiaca” (pereza) es más fuerte que nuestro interés económico.  Los episodios en los que alguien, preso de un ataque de furia (ira), produce un daño que luego tiene que reparar a un costo considerable no son infrecuentes.

    Gracias a Dios también hay muchas motivaciones buenas y estoy seguro de que es la norma en todos nuestros lectores. Pero seamos sinceros ¿Acaso la pereza no es más fácil que la diligencia? ¿La gula que la templanza? ¿la lujuria que la castidad? ¿la codicia que la austeridad? ¿el orgullo que la humildad?

    Un cínico que no crea en el concepto de “naturaleza caída” o “cielo” o “infierno” o todas esas patrañas de la abuela, pero que tenga un poco de espíritu de observación se dará cuenta que todas esas pasiones pueden ser “apalancadas” con mucha facilidad para beneficio propio.

    Su primer desafío sería mejorar el “branding”.  Después de 2,000 años de educación Cristiana, el público pudiera tener alguna resistencia a una campaña que le propusiera como ideal ser orgulloso, perezoso, envidioso, degenerado, glotón, iracundo y codicioso.

    Pero, milagros del marketing moderno, si en lugar de orgullo hablamos de “igualdad”, si a los perezosos los llamamos “víctimas de la explotación”, si en lugar de envidia hablamos de “justicia social”, si decimos que la lujuria es una “liberación de prejuicios”, si justificamos la ira como “pasión revolucionaria”, y en lugar de codicia hablamos de “consumo” ya tenemos algo con lo que trabajar.

    Después nuestro cínico tendría que “personalizar la campaña”.  Tal vez un intelectual no sea codicioso o perezoso, pero el “ángulo” del orgullo funcione muy bien.  No parecería difícil incentivar la codicia de un empresario, la lujuria de un estudiante, la pereza de un trabajador, la gula de un adicto, la envidia de un fracasado. Y el mercado potencial de nuestro cínico es enorme. El conflicto entre vicios y virtudes es universal y el campo de batalla es el interior de nuestra conciencia. Y lamentablemente todos nosotros, mismo los que rezamos el Padre Nuestro, caemos (frecuentemente) en alguna tentación.

    Tal vez estos “pilares” no sean novedosos, pero si son poderosos.  Está en cada uno de nosotros restarles efectividad…  

  • Oir las dos campanas

    Oir las dos campanas

    “La maternidad implica serios riesgos desde el punto de vista físico, emocional, económico para las mujeres. Son ellas las que cargan con el peso y las responsabilidades, y son ellas las que deben tener el poder de decisión sobre este tema. Esta muy bien cuando eligen ser madres, pero nadie, y menos aún el Estado, tiene derecho de imponerles esa carga.”

    “Cada vida humana es preciosa e irremplazable. Matar un inocente es horrendo. Hacerlo por comodidad, intereses económicos, proteger una carrera es aún peor. Si la víctima es un bebito indefenso, nos hace retroceder de horror. Y que lo haga su madre, en complicidad con un médico, que hizo un juramento para proteger la vida, solo puede ser concebido por mentes de una perversidad insondable.”

    Creo que esto resume adecuadamente la esencia de los mensajes pro-aborto y pro-vida respectivamente. Es fácil darse cuenta de que el “truco” del primero es simplemente ignorar la realidad del segundo. Lo que dicen los abortistas sería razonable si no fuera por el pequeñísimo detalle que no mencionan el precio implícito.  Es como si nos preguntara un día de calor si queremos una Coca sin decirnos que el precio es cortarnos una pierna. Si los dos mensajes tuvieran igual difusión, creo que el primero perdería.

    ¿Pero cómo podemos decir que no tienen paridad? Nadie puede decir que el hecho de la existencia de una vida humana a partir de la concepción es un secreto. Cualquier persona puede llegar a esa conclusión con facilidad. ¿Por qué no lo hacen?

    Hay varias respuestas posibles y todas ellas pueden ser verdaderas: egoísmo, ignorancia, presión del círculo íntimo, miedo, inexperiencia y condicionamiento de la opinión pública, a través de una campaña organizada, para adoptar el primer mensaje y activamente ignorar el segundo . Y es en esto en lo que me quiero focalizar hoy.

    Para tratar de entender el fenómeno, los invito a acompañar a un imaginario joven universitario durante un día cualquiera y tratemos de identificar los “puntos de contacto” (para usar términos de marketing) que utiliza esta campaña.

    Al levantarse es posible que conecte algún tipo de servicio de “streaming” para oír música. Sus artistas favoritos, a los que sigue en varias redes sociales, transmiten mensajes sobre la “igualdad” (dato normalmente pasado por alto: son unos millonarios malcriados) y de la importancia de “empoderar a las mujeres” (dato normalmente pasado por alto: son unos degenerados).  

    Imaginemos que nuestro joven vive con sus padres y baja a tomar el desayuno. Por algún milagro no tienen sus headphones puestos y participa de la conversación familiar.  La misma es sobre temas banales y actividades previstas durante el día.

    El joven cursa estudios el ciclo básico de Derecho y pasa su mañana en la facultad. Las materias que debe estudiar son Sociología, Ciencia Política, Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado, Introducción al Pensamiento Científico, Principios Generales del Derecho Latinoamericano y Principios de Derechos Humanos y Constitucionales.  Todas ellas dan por sentado como verdades fundamentales premisas secularistas, ateas (o en la mejor de las hipótesis, agnósticas), marxistas, contra la familia tradicional, y promueven la religión ambientalista.  El grado de sutilidad con la que el mensaje es difundido varía, aunque no mucho.  Las conversaciones con sus compañeros durante los breves momentos de relajación son sobre futbol o la próxima salida del fin de semana.  Si hay alguna referencia (muy ocasional) a temas más profundos, es extremadamente raro que alguno de sus compañeros adopte una posición católica o de derecha de forma explícita. Si lo hiciera sus comentarios serán recibidos con un silencio incomodo cuando no con hostilidad agresiva.

    Después de cinco horas de clase, nuestro joven va a su trabajo de tiempo parcial en una empresa multinacional, donde esta participando de un programa de práctica para futuros profesionales.  En el viaje en colectivo aprovecha para ponerse al día con sus cuentas en las redes sociales. Los temas “trending” hablan sobre el calentamiento global, el anti-racismo, y la importancia de no discriminar por razones de identidad de género.  Recibe varias sugerencias para seguir un artista “trans” y se celebra ese día el “matrimonio” gay de un famoso quien hace declaraciones sobre su reciente adopción de mellizos. Las fotos son enternecedoras.  Un “pop up” le pregunta que pronombres desea utilizar.

    Cuando llega a su trabajo, el departamento de Recursos Humanos le había informado que el entrenamiento obligatorio sobre “ética” debe estar completado dentro de las próximas dos semanas.  Nuestro joven se aboca pues a la tarea.  En este material, se habla de “equidad”, “diversidad”, “empoderamiento de la mujer”, “desarrollo responsable”, “la lucha común contra el calentamiento global”.  Las reuniones con ejecutivos de la empresa contienen referencias frecuentes a estos temas.  Las conversaciones con sus compañeros de trabajo tienen temas similares a los de la facultad. En este caso existe una prohibición explícita o implícita a no hablar de ningún tema profundo. Ni siquiera esta bien visto hacer comentarios sobre el curso de “ética” obligatorio.

    Al terminar su día activo después de juntarse con sus amigos durante un rato a tomar una cerveza (los temas de conversación son futbol, la próxima salida, y algún meme viral ese día en Tik Tok) vuelve a su casa y se sienta un rato a ver una serie en Netflix.  La trama de la serie incluye por lo menos alguno (o todos) de los siguientes elementos: un gay que es un genio, un trans que es muy gracioso, un “malo” que hace “bullying” en términos enteramente irrealistas de los dos anteriores y que es racista, una chica que tiene sexo en la primer cita con un chico, un cura que es un hipócrita, un padres y una madre que se pelean sin cesar por las cosas más absurdas haciendo la vida imposible a un adolescente rebelde, un empresario ladrón que pretende destruir el medio ambiente, un “idealista” ambiental y de izquierda que predica un discurso levemente irrealista pero altamente atractivo, un tipo que golpea a su novia, un militar loco.

    Nuestro joven, antes de irse a dormir sale al jardín de su casa a fumarse un porro y cansado, se retira a dormir para empezar el ciclo de nuevo al día siguiente.

    En resumen. TODOS los “puntos de contacto” que tienen ese joven, día tras día, le venden un solo mensaje. En sus interacciones con familia y amigos es raro que se traten temas relevantes y por lo tanto no hay una “contra influencia” que sirva para compensar. No es de sorprender pues que, volviendo a los dos primeros párrafos, el mensaje abortista se imponga y la realidad que describimos en el segundo párrafo es simplemente ignorada.

    Y esto no es solo los jóvenes. Esto se extiende a todas las edades y todos los ámbitos. 

    Se habla mucho de “la plata en la política”. Cuanto vale todo ese marketing ideológico. O puesto de otra manera, ¿cuanta plata sería necesaria para contrarrestarla “mano a mano”?

    En conclusión, aunque nos impusiéramos un objetivo de mínima de que “las dos campanas sean oídas” tenemos una tarea monumental frente nuestro.  El primer paso consiste en estar conscientes del fenómeno.

    Manos a la obra. Crease o no, la tarea no es imposible. Solo difícil. Acuérdense de David…

  • Disciplina en el mensaje

    Disciplina en el mensaje

    Este martes fueron las elecciones de medio término en Estados Unidos.  Hubo claro-oscuros y cuando escribo esto, todavía no se sabe quien controlará el Senado. Pero en general se puede decir que el resultado fue decepcionante, excepto en Florida donde DeSantis arrasó (¡¡¡¡Go DeSantis!!!!).  Se esperaba una victoria mucho mas clara por parte de los Republicanos. 

    No es mi objetivo hacer un análisis detallado porque no es el papel de La Botella al Mar. Pero si me tienen un poco de paciencia, comparto algunos pensamientos que se me fueron ocurriendo mientras miraba los resultados en TV. 

    Seguí el conteo en FOX News (derecha) y MSNBC (izquierda).  Confieso que mi intención era regodearme con lo que esperaba fuera una mala noche para los Demócratas.  Lamentablemente no conseguí mi objetivo de ver caras largas en las filas de la contra y la botella de champagne se quedó en la heladera.  Pero de todas maneras fue una experiencia fascinante. 

    Me impresionó el grado de disciplina que los comentaristas en MSNBC mostraron en el mensaje que difundieron. Por supuesto el contenido era de manicomio (los Republicanos están intimidando gente para que no voten, la economía está muy bien, hablar de la ola de crimen es racista, aborto, aborto, aborto). Pero nunca se apartaron de él. No hubo criticas veladas o abiertas a la “calidad de sus candidatos”, a Biden, a las políticas que están proponiendo.  Todos los cañones apuntados en una sola dirección.

    Mientras tanto en FOX se hacían frecuentes referencias a “la pobre calidad de los candidatos”. Curiosamente esa frase no se refería, por ejemplo, al candidato Demócrata para Senador en Pensilvania que literalmente no puede hablar porque tuvo un derrame cerebral.  Estaban hablando de los candidatos propios, todos ellos de una calidad humana igual o superior a sus contrincantes (por ejemplo, un general, dos empresarios muy exitosos, un ex presidente de un Senado estatal, etc). 

    En MSNBC, Biden era tratado con respeto y reverencia a pesar de que padece demencia senil y es tan popular como el sarampión. En FOX eran frecuentes las referencias anti-Trump porque la derecha, en lugar de cerrar filas como hicieron los de MSNBC, tiene una compulsión de “distanciarse” de la gente que es criticada por sus adversarios.

    En FOX se hablaba de los temas de fondo de forma general. Por ejemplo, mientras en MSNBC el aborto siempre era acompañado de referencias a “embarazos ectópicos” (!?),chiquitas de 12 años violadas por su padre, etc. en FOX nunca nadie habló de los cientos de miles de bebitos asesinados anualmente por razones egoístas que constituye la esencia del mensaje pro-vida. No hicieron ninguna referencia a la imposición de la ideología de género o educación marxista (Teoría Crítica de la Raza) en los colegios, que fue uno de los temas centrales en la campaña. Mismo sobre el crimen, el tema candente del momento, las políticas garantistas impuestas por fiscales financiados por Soros no fueron dignas de mención.  Solo en materia económica hubo algo más de detalle cuando se habló de producción de petróleo o control del gasto público.

    Mientras en MSNBC las teorías conspirativas sobre “la violencia de la derecha” (de la que existe considerablemente menos evidencia que la de izquierda) se repetían como una letanía, en FOX jamás se mencionaron los ataques violentos e intimidaciones de la izquierda, los incendios a centros de ayuda a la mujer, los motines de 2020. 

    Mientras en MSNBC hablaban frecuentemente de la “supresión del voto” (que no existe, como se demuestra por el aumento en la participación), en FOX no levantaron ni una duda sobre ninguna de las practicas electorales que se establecieron a partir de COVID. Por ejemplo, aun cuando no se pueda apuntar a una irregularidad especifica, es universalmente aceptado que el voto por correo es menos seguro que el voto en persona. Esto porque la presunción de secreto del voto desaparece, porque hace más fácil la cosecha de votos de gente vulnerable (por ejemplo, es sabido que en los hogares de ancianos es común que voten los cuidadores, no los ancianos o en las viviendas económicas los “punteros” entregan los votos por bloques).  Pero parece que es considerado de mal gusto siquiera mencionarlo a pesar de que los resultados favorables demócratas, fueron casi todos frutos de la generalización de esta práctica particularmente en lugares famosamente corruptos como Filadelfia, Milwaukee, o Atlanta.

    Mientras en MSNBC no pararon de hablar de la “desinformación” a la que supuestamente se abocan los Republicanos, en FOX se quejaban de que tal o cual candidato “no había sido capaz de hacer llegar su mensaje con claridad”. Pero nadie del panel aprovechó la oportunidad para denunciar el cerrojo que tiene la izquierda sobre prácticamente todos los medios, la censura en las redes sociales, el uso de las instituciones educativas como centros de adoctrinamiento, las enormes cantidades de recursos económicos que fueron entregados por los plutócratas de Silicon Valley o Wall Street a la izquierda o los mensajes ideológicos entrelazadas en la oferta de cultura y entretenimiento.

    La conclusión que saque de la noche es que hasta que la derecha no aprenda de las tácticas de la izquierda, y adopte una teoría de “guerra ideológica total” como hacen ellos, la decepción de anoche no será la última. 

    ¡Aunque gracias a Dios, con DeSantis tenemos alguien que nos enseñe el camino!

  • El 8% del presupuesto basta para eliminar el hambre

    El 8% del presupuesto basta para eliminar el hambre

    Cualquier persona que haya oído durante cinco minutos a un miembro de “la casta” (para pedir prestada una expresión) sabrá que es muy importante ser “solidario” ante los terribles problemas sociales que asolan el país.  Ser “solidario” se traduce normalmente en darles más plata y poder ya que los miembros de la casta nos aseguran que su única preocupación en la vida es buscar soluciones. Particularmente soluciones a la pobreza.  

    ¡Y cuán importante es este tema! El INDEC dice que el nivel de pobreza en el país alcanza al 40%. Sin una pizca de humor se congratulan de haberla hecho bajar 2 puntos, después de haberla hecho subir 35 desde un 5% en la década del 70.  

    El informe indica que el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de $37.803, mientras la Canasta Básica Total (CBT) mensual es $62.989. En otras palabras, la brecha entre lo que entra en una familia pobre y lo que necesita para subsistir durante un mes es de $25.186.  El mismo INDEC dice que un hogar está compuesto por 2.5 personas.

    Es decir que, según los datos del INDEC, faltan $120,892 por persona y año para eliminar la indigencia.

    Si multiplicamos esto por 18.8 millones (el 40% de pobres que hay en el país), el número total necesario para cubrir ese déficit es de $2.3 Billones de pesos.

    En noticias paralelas, el Presupuesto Federal 2023 fue aprobado por el Congreso.  Prevé un gasto de 29 Billones de pesos.  12,6 veces más grande que el numero anterior.

    A mi no me dan las cuentas. Si este es el problema prioritario, y teóricamente se solucionaría con un 8% de los fondos que disponen, ¿para qué sirven? O no son muy capaces, o no es un problema prioritario, o no están muy dispuestos a sacrificarse. ¿O será que para ellos eso de la “solidaridad” es una calle de una sola mano?

    Para un cínico como yo, parece que a los “estado presente” les interesa perpetuar el problema para usarlo como excusa para mantener su recaudación y poder.

    Imagínense una entidad privada que recaudara plata para solucionar un problema y después de obtener los fondos necesarios, simplemente lo ignora, o peor aún, lo agrava mientras mantiene los sueldos y prebendas de todos sus directivos, contrata amigos y parientes y miente cuando se les trata de investigar.

    ¿Cuánto tiempo estarían esos hipotéticos privados fuera de la cárcel?

    Y tengamos en cuenta que cuando un delito es hecho por el Estado es MUCHO peor. O por lo menos eso es lo que no se han cansado de decirnos con respecto a los “Delitos de Estado”.

    ¿O ahora nos van a decir que ese criterio solo sirve para vengarse de los militares que les ganaron en el campo de batalla, pero no para cuando tenemos que juzgar sus tropelías?

    Yo soy más bien partidario de lo de “enseñar a pescar”, (y financiar barcos de pesca, plantas procesadoras), más que lo de “regalar pescado”. Pero a efectos de la discusión, sigamos la lógica que ellos mismos proclaman: Es necesario tener una de las cargas impositivas mas altas del mundo, porque tenemos que redistribuir la riqueza para solucionar el urgente problema del hambre.

    Perfecto. Objetivo cumplido. Ya hay 12 veces más riqueza redistribuida que la necesaria.  Ahora queremos verlos “solucionar la pobreza”.

    Pregunta adicional ¿cuánto de los $26.5 Billones excedentes pueden sacrificar de sus presupuestos como señal de solidaridad?

  • El equivalente moral a una guerra

    El equivalente moral a una guerra

    En 1911 un intelectual socialista americano llamado William James dictó una conferencia que llamo “El equivalente moral a una guerra”. James, que se decía pacifista, considera que los militaristas de su época tenían razón en apuntar a las virtudes cívicas que la guerra trae a la superficie de una población: “intrepidez, desprecio a la debilidad, subordinación de los intereses privados, obediencia a las órdenes” son las que menciona.  Se pregunta cómo podrían los socialistas incentivar similares virtudes sin llegar a provocar guerras sangrientas.  En particular se refiere a las clases burguesas que solo estaban expuestas a vicisitudes y sufrimientos en tiempos de conflicto.  La solución que propuso es lo que llamó “el equivalente moral a una guerra”.  Crear en la población el estado de ánimo que justificaría por ejemplo una conscripción (temporaria) de todos los ciudadanos para trabajar “por el bien común” y experimentar en carne propia las penurias de los soldados en el frente.

    Y no es patrimonio exclusivo de los socialistas “internacionales”.  Los socialistas “nacionales”, los fascistas y todo gobierno totalitario ha llegado a la misma conclusión: la población en “pie de guerra” es una población obediente y dependiente del poder del Estado.

    En 1977, Carter estaba sumido en la crisis energética y económica producto de las políticas estatistas en boga en esos años (agravadas por el conflicto en Medio Oriente) e hizo un discurso con ese mismo leitmotiv. La solución que propuso, haciéndose eco de James, fue que los americanos pensaran en la crisis por la que atravesaban como “el equivalente moral a una guerra”. Y que hicieran los sacrificios que estarían dispuestos a hacer en un conflicto. Implícito estaba el pedido de que le dieran el tipo de poder casi omnímodo que tiene un gobierno en tiempos de crisis.  Es decir que la culpa de la crisis no eran sus políticas si no que la gente no era suficientemente obediente.  No aclaró si la equivalencia llegaría al punto de hacer fusilar gente por desacato.

    Si consiguiéramos entender lo que dice Biden, creo que esta tratando de vender un punto similar.

    Sospecho que la posición pacifista que tradicionalmente ha adoptado la izquierda es uno de sus “valores temporarios”. Similar al “mi cuerpo, mi elección” (solo aplicable al aborto, pero no a los experimentos con inyectables), “abolir la policía” (hasta que la policía les responde y se convierten en estados policiales), o “libertad de expresión” (hasta que controlan los medios), o “derechos humanos” (hasta que quieren vengarse de sus enemigos).  China, Rusia y todos los gobiernos comunistas cayeron en un militarismo caricaturesco, incluyendo varias aventuras bélicas no muy consistente con una doctrina pacifista.  

    Es natural que esto sea así. Para la Izquierda el Estado es su religión. Rousseau, uno de los padres fundadores del “progresismo”, llego a articular esto claramente cuando llamo a reemplazar el Cristianismo por “una religión civil”.  A la misma conclusión llego Voltaire quien consideraba que la religión (por supuesto no Católica) debía ser una función más del estado.  

    Cuando la izquierda y otros idiotas útiles hablan de un “estado presente” siguen en esta tradición. Mas allá del tamaño del estado (obviamente lo quieren grande) quieren que las competencias del estado abarquen todos los aspectos de la vida humana.  Como la Ley de Dios es enteramente abarcativa.

    La diferencia es que la Iglesia sí cree en la separación del poder temporal del poder espiritual. Desde que Jesús instruyó lo de darle al Cesar lo que es del Cesar, la Iglesia lo ha mantenido (al menos doctrinariamente). Vale la pena aclarar que eso no significa eximir al estado de la Ley de Dios. Simplemente que las competencias, las herramientas, las penalidades, los mecanismos de aplicación son todos distintos. Por ejemplo, cuando uno comete una ilegalidad la pena puede ser la cárcel. Cuando uno comete un pecado, la penalidad puede ser el infierno.  

    ¿Se acuerdan cuando hablábamos de la proyección psicológica de la Izquierda que acusa a Iglesia de querer “teocracias”?  Eso es exactamente lo que quieren ellos. Solo que el Estado es su dios y su iglesia.

    La “guerra” contra la pobreza, la “guerra” contra el calentamiento global, la “guerra” contra el COVID y todas las otras “guerras” que nos venden continuamente son “guerras santas” para aumentar los sacrificos en el altar del Estado.  Siempre y cuando el mismo esté en manos de sus “clérigos” (burócratas o plutócratas), claro está. 

    Y esto nos lleva a la pregunta inevitable: ¿la belicosidad que están demostrando los antiguos pacifistas en el caso de Ucrania, es por sincera simpatía al pueblo ucraniano, o porque sienten que una “guerra caliente” es una mucho mejor oportunidad para expandir su poder que los débiles sucedáneos que mencionamos arriba?  

    El que viva, verá…

  • Nunca estuvimos en guerra con Eastasia

    Nunca estuvimos en guerra con Eastasia

    La campaña presidencial de Brasil se acerca a su desenlace. Las cosas deben estar yendo mal para Lula, porque sus amigos en el Establishment están recurriendo a medidas cada vez más extrañas:

    La campaña de Lula hizo un video de propaganda, acusando a Bolsanaro de apoyar el canibalismo.  Pero no cualquier canibalismo. El canibalismo racista. Porque, según Lula, Bolsanaro se comería un indio sin problemas.  

    En serio.

    Como me pareció absolutamente insólito me puse a investigar un poco mas sobre el tema.

    La historia se origina hace unos 30 años atrás. En ese entonces Bolsanaro contó en una entrevista que había sido invitado a visitar una tribu que tenia como costumbre cocinar y comer a sus finados.  Aclaramos que se limitan a los que mueren naturalmente ya que la costumbre de procurarse la comida de forma mas expeditiva ha caído en desuso por ciertas complicaciones legales.  Bolsanaro y sus colaboradores de entonces debatieron si honrar la invitación. Pero el entendimiento era que si asistían a la ceremonia quedaría muy mal negarse a comer los canapés.  Hubo un debate interno y al final decidieron no ir.  Obviamente Bolsanaro contó esto como una curiosidad de las vicisitudes por las que tiene que pasar un político.

    Esta anécdota fue presentada por la campaña de Lula como que Bolsanaro es tan racista, y tan caníbal, que considero seriamente la hipótesis de comerse un indio.

    Esto que debiera ser risible, mereció la intervención del Tribunal Superior Electoral (TSE). Este organismo está compuesto por siete miembros, en su mayoría de izquierda o miembros del Establishment y dirigido por el Juez Alexandre de Moraes que es público en su apoyo a Lula y causas de izquierda.  Pero, en este caso, decidieron dar muestra de su ecuanimidad y intimaron a la campana de Lula a suspender ese aviso.  Por supuesto que Lula y sus compinches obedecieron formalmente (en el sentido de que dejaron de publicar el aviso especifico) pero redoblaron en la propaganda sin que el TSE les hiciera ninguna observación.

    Con esto en mente, veamos desarrollos recientes en la saga del TSE.

    Como todos sabemos, Lula fue condenado por corrupción en el 2017 en el famoso caso “Lavajato” donde se recogieron pruebas abrumadoras de su culpabilidad, así como de muchos miembros del PT y de empresarios allegados. En el 2021, jueces del establishment, le anularon la condena basados en un tecnicismo, lo sacaron de la cárcel y le permitieron presentarse como candidato. 

    Por supuesto que a Lula le molesta mucho que le recuerden que es un condenado por corrupción.  Los medios de comunicación corporativos y las empresas tecnológicas cumplen con su papel de lacayos y encubridores a la perfección, minimizando todo lo posible las referencias a esa oscura etapa de Lula y sus cómplices. 

    Pero es inevitable que ciertos medios independientes recuerden al publico de esas tropelías.  Entre ellos un sitio llamado Brasil Paralelo que tienen amplia difusión con cientos de miles de suscriptores y seguidores.

    El TSE decidió intervenir y dijo que referirse a la condena de Lula cuando esta había sido anulada era “fake news” y que Brasil Paralelo debía cesar en sus publicaciones sobre el tema.  Esto además les da cobertura a los demás medios y empresas tecnológicas para incrementar su cerrojo informativo sobre el tema.

    El TSE pretende que un hecho histórico, las pruebas recogidas, la investigación que todo el mundo recuerda perfectamente, simplemente no existió. Que decir lo contrario es falso.  Además, ordenó a YouTube a que desmonetizara y no permitiera la promoción de los videos que hablaran de la corrupción de Lula, cosa que por supuesto fue acatado con entusiasmo estos fascistas tecnológicos.

    Y la Corte Suprema Brasilera (la que saco a Lula de la cárcel) acaba de darle la razón al TSE. Dice que eso no constituye censura. Que es perfectamente permisible al Tribunal Electoral de interferir de esta manera en las elecciones.

    Y muchos citan como ejemplo de la imparcialidad del Tribunal Supremo el ridículo episodio del canibalismo. Si me preguntan a mí, la campaña de Bolsanaro cometió un error recurriendo a los fanáticos, sectarios del TSE buscando cualquier tipo de ayuda. Pero pretender que los dos casos son equivalentes, supera los niveles de surrealismo que la Izquierda ya nos tiene acostumbrados.

  • ¿No serán ellos los que nos odian?

    ¿No serán ellos los que nos odian?

    Chesterton dijo que él se convirtió sin haber leído casi ningún libro de apologética.  Llegó a la conclusión que la Iglesia era verdadera leyendo a sus críticos.  A medida que se iba internando en las obras de los más famosos escépticos, descubrió que sus ataques eran completamente contradictorios.  Algunos decían que la Iglesia era demasiado estricta y otros que era demasiado libertina. Algunos decían que era demasiado machista mientras otros decían que era solo para mujeres. Que los católicos están en contra del sexo para luego decir que sus familias católicas son demasiado grandes.  Su conclusión fue que había dos explicaciones: una es que la Iglesia era espacialmente perversa y que conseguía ofender a todo sentido de moralidad y decencia. La otra era que sus críticos eran perversos y que era la Iglesia la que estaba en el perfecto equilibrio de la virtud. Así como una persona demasiado alta ve a una de estatura normal como enana y un enano ve a una persona de estatura normal como un gigante (vale la pena leer directamente sus palabras).  

    Me acorde de esto cuando el otro día escribía sobre el supuesto odio que tenemos contra “las elites”.   Como concluimos, no, no odiamos a “las Elites”.  Simplemente queremos que tomen responsabilidad por sus actos.

    Pero tal vez una mejor pregunta es si “las Elites” nos odian a nosotros…

    Haciendo una búsqueda rápida por Internet, encontré un folleto de las Naciones Unidas que nos explica que significa “discurso de odio”:

    Odio: emoción intensa e irracional de oprobio, enemistad y aborrecimiento hacia una persona o grupo de personas, por tener determinadas características […]. El “odio” es más que un mero prejuicio y debe ser discriminatorio. El odio es una muestra de un estado emocional u opinión y, por lo tanto, se diferencia de cualquier acto o acción que se haya llevado a cabo. –

    Discurso: cualquier expresión que vierta opiniones o ideas, que comparte una opinión o una idea interna con un público externo. Puede adoptar muchas formas: escrita, no-verbal, visual o artística y puede ser difundida en los medios, incluyendo Internet, material impreso, radio o televisión.

    Si alguno de Uds. alguna vez tuvo el dudoso placer de discutir con uno de “la Contra” probablemente haya experimentado en forma directa esa “emoción intensa e irracional de oprobio” que mencionan.  Y si saben leer y escribir, podemos decir que ese odio es expresado de forma escrita, no-verbal, visual o artística y es difundido en los medios, incluyendo Internet, material impreso, radio o televisión

    Se me vienen algunos ejemplos a la cabeza que tal vez sirvan para ilustrar lo que digo:

    • Todos sabemos que acusar a una religión de ser genocida está muy mal. Si lo decimos sobre los musulmanes seremos tachados inmediatamente de Islamofóbicos. Si lo decimos sobre los judíos, seremos llamados Antisemitas.  Sin embargo, eso es exactamente lo que enseñan sobre el cristianismo en muchas universidades y colegios prestigiosos alrededor del mundo.
    • Hay varias personas conectadas en mayor o menor medida con movimientos terroristas que hoy en día son profesores universitarios, miembros del gobierno, periodistas respetados. Nos lo justifican diciendo que eran “jóvenes idealistas” y que no estuvieron involucrados personalmente en actos violentos y que meramente tenían un papel periférico.  Sin embargo, muchas de esas mismas universidades, editoriales, partidos políticos, medios de comunicación no les tiembla la mano en echar o negar empleo a personas que tienen un pensamiento conservador de derecha. Irónicamente porque los acusan de promover “el odio”.
    • Justo antes del incendio de Notre Dame, hubo una serie de ataques a iglesias en Francia. Por ejemplo, apenas una semana antes la histórica Saint Sulpice fue una de las victimas del vandalismo.  Curiosamente estos ataques pararon después de Notre Dame.  Todo hace suponer que el incendio de Notre Dame fue parte de esa campaña. Si hubiera sido cualquier otra religión, la mera sospecha hubiera sido suficiente para una campana mundial de reflexión para combatir la intolerancia.  En este caso, cuando todavía las llamas estaban ardiendo, los medios de comunicación, el gobierno, las compañías tecnológicas, fueron unánimes en declararlo “un accidente”.  Ningún periodo de reflexión sobre la intolerancia anticatólica.
    • Después de la decisión “Dobbs” de la Corte Suprema de Estados Unidos, hubo ataques violentos a decenas de Iglesias y Centros de atención a mujeres embarazadas.  NADIE fue detenido y menos aun condenado por estos hechos.   Sin embargo, como hemos mencionado en esta página, el FBI ha allanado la casa y arrestado a varios activistas pro-vida por el grave delito de pararse a rezar cerca de una clínica de aborto.

    Y pudiera seguir durante mucho tiempo.  Estoy seguro que mis estimados lectores tendrán unos cuantos más.

    Pero esto es suficiente para preguntarse ¿Será que los partidarios de la “paz”, la “tolerancia”, el “amor universal” son en realidad los primeros generadores de “discursos de odio” en contra de quienes se les oponen?

  • ¿Realmente odiamos a “las elites”?

    ¿Realmente odiamos a “las elites”?

    Me mandaron este artículo que me pareció muy interesante. Es una critica a la “Nueva Derecha” desde un punto de vista del liberalismo clásico (o eso es lo que dice el articulista).

    ¿Qué es la “Nueva Derecha”?  

    En general desconfío de las etiquetas puestas por “la Contra” para describir movimientos conservadores. Se me antojan intentos de proveer lideres y contenido ideológico desde afuera, seguramente con malas intenciones.  Pero con eso en mente, acá hay un artículo de Vanity Fair (caveat emptor: es un pasquín de extrema izquierda) que tiene datos interesantes.

    Para aquellos de una cierta edad, recordaran que ese termino se usó durante la época de Reagan para definir un sector del movimiento que lo impulsó al poder.  Hoy en día vuelve a estar en boga y se refiere a un cierto sector que es joven, educado, “techy”, no enteramente alineado con algunos puntos del conservadurismo político tradicional, en particular en lo que se refiere a política económica.  Sobre todo, están enojados con las actuales elites las que normalmente hubieran sido sus pares. Un ejemplo de ellos es Peter Thiel (el ex socio de Elon Musk) y una serie de figuras que él ha impulsado como por ejemplo JD Vance, el actual candidato al senado en Ohio.  Yo diría que Giorgia Melloni pudiera ser también un ejemplo.

    Según este articulo la mayor diferencia que existiría entre un “conservador clásico” y un “Derechista Nuevo” es “cuanta fe tiene cada grupo en la posibilidad de que “las elites” pueden existir como un grupo funcional y digno de confianza”.    Su argumento pudiera ser resumido así:  los liberales clásicos pensaban que el “sistema” (capitalismo, libre mercado, democracia) eran fundamentalmente solido y si bien las “elites” eran fácilmente capturadas por intereses particulares, podía en general confiarse que había suficientes mecanismos de auto corrección como para confiar en que serían capaces de llevar el timón en un buen rumbo general.   

    La nueva derecha es en cambio iconoclasta y considera que las “elites” en su actual conformación son un agente pernicioso. Esta visión tan pesimista influencia varias posiciones que antes eran consideradas pilares del pensamiento de derecha. La libertad de expresión pasa a ser vista como un “pase” para aquellos que controlan las grandes compañías tecnológicas y los medios de comunicación corporativos.  La inmigración que era vista con una cierta benevolencia por generaciones anteriores pasa a ser vista como un ataque a la identidad nacional. El libre intercambio un mecanismo para reforzar la globalización y centralización del poder.  

    La Nueva Derecha tiene una mayor preocupación por limitar el creciente poder de la Izquierda que en garantizar los derechos fundamentales individuales que era la roca fundacional del liberalismo clásico.

    Según Tyler Cowen (el autor del artículo) esto es una sobrerreacción de la “Nueva Derecha”. Cree que hay un mecanismo de retroalimentación tanto en la izquierda como en la derecha, en la que ambos bandos tienden a centrarse en los aspectos y noticias negativas ya que estas son las que de alguna manera justifican su existencia. De ahí que sus visiones estan teñidas de extremo pesimismo que les impide ver el cuadro general. En realidad, según él, la situación dista de ser lo negativa que la presentan.   Considera que este desprecio por las elites es auto destructivo, ya que una cosa es querer controlarlas (como era el caso en el antiguo liberalismo) y otra es destruirlas, lo que dejaría a la sociedad sin cabeza, lo que seria peor como remedio que la enfermedad que pretende curar.

    A primera vista parece un análisis atractivo. El optimismo siempre es una posición simpática. Puede que las cosas no estén tan mal como me la venden. Las malas noticias son buenas herramientas para recaudar fondos y organizar las tropas.  Hoy en día hay excelentes maquinarias dedicadas a explotar los miedos de la gente.  La cantidad de horrores en el mundo es más o menos constantes, lo que pasa es que antes nos enterábamos solo de lo que pasaba cerca nuestro y ahora no hay desastre en cualquier rincón remoto de la tierra que no llegue instantáneamente a nuestros oídos.   ¿Este mensaje apaciguador es real o es un canto de sirena para que relajemos nuestra guardia? La ingenuidad y el optimismo se parecen tanto que a veces es difícil distinguirlos.

    Empecemos con un “chequeo de realidad”. A continuación, describo solo cinco proposiciones defendidas (o implementadas) no por una minoría extrema, si no por instituciones de peso como lo son burocracias estatales, partidos políticos, organismos multilaterales, universidades prestigiosas, empresas multinacionales, bancos, productoras, medios de comunicación, asociaciones de maestros, profesores en todos los niveles de enseñanza, lideres religiosos, etc.  De forma casi unánime. Y el disenso con por lo menos algunas de estas proposiciones está siendo penalizado, incluso legalmente, en muchos lugares del mundo.  

    • El aborto es un derecho fundamental de la mujer que no debe tener limitaciones de ninguna índole.
    • Considerar que hay solo varones y mujeres es un prejuicio pernicioso. Los individuos deben tener derecho a elegir su “genero” desde temprana edad y realizar cambios permanentes en su anatomía aun antes de la mayoría de edad sin consentimiento de sus padres.  Esto debe ser enseñado y promovido en el sistema educativo, junto con el concepto que la familia tradicional es una construcción social inventada por el patriarcado para dominar a todos las mujeres y todos los que nos se conformaban a sus dictados.
    • Las diferencias de resultados entre diversos grupos son atribuibles a problemas estructurales de la sociedad y considerar que son resultado de elecciones individuales es racismo.
    • El origen del crimen es la pobreza y la injusticia del sistema. Por lo tanto, no puede castigarse a los criminales individualmente si no se debe trabajar para solucionar las causales remotas.
    • El Cristianismo, y la cultura europea fueron fuerzas destructoras en la historia y su influencia debe ser limitada y/o eliminada.

    Si alguien duda de que estas son posiciones ampliamente apoyadas por las “elites” (como las describo arriba), por favor hágamelo saber y le hago llegar un par de bibliotecas de datos que apoyan esta afirmación.

    Este botón de muestra del “programa de gobierno” de las elites como están compuestas actualmente, marca una enorme diferencia con lo que decían defender esas mismas elites hace relativamente poco tiempo atrás. Tal vez eso explica la diferencia de tratamiento por parte de la derecha que nota el Sr. Cowen.  

    Por otra parte, me parece que es un error conceptual identificar el concepto de “elites” con las elites específicas que sustentan estos puntos de vista.   Es como decir por que yo quiero aplicar las máximas sanciones a un juez corrupto es porque yo odio a los jueces en general.  El mundo no es igualitario si no jerárquico. El respeto a esas jerarquías implica una gran dosis de responsabilidad que va creciendo junto con la posición de poder. Las máximas posiciones de poder requieren el máximo de compromiso.  Creo que todos estamos de acuerdo que las sanciones por abuso de poder van en proporción con el poder del que se abusa.   

    Es verdad que como dice el Sr. Cowen, la derecha tenía una posición complaciente con respecto a varias instituciones porque estaba convencida que habría mecanismos de autocorrección que impedirían el derrape. Pero esta complacencia no tomaba en cuenta un esfuerzo coordinado de una minoría comprometida con un programa ideológico que se dedicaron a sabotear todos estos mecanismos de autocorrección. Por lo tanto, es natural que la derecha tenga interés en reevaluar sus premisas y asegurarse que existan mecanismos de prevención contra este peligro.  No hacerlo sería cómplice con esas fuerzas disolventes.

    El Sr. Cowen no lo dice, pero es algo que es levantado como un fantasma en muchos otros ámbitos y por lo tanto es bueno contestarlo. El riesgo implícito de este negativismo seria impulsar al movimiento de derecha a la violencia. Como decíamos el otro día, la izquierda tiene un grave problema de proyección psicológica. Como ellos llaman constantemente a una revolución sangrienta y han cumplido su promesa muchas veces en la historia piensan que la derecha busca los mismos métodos. Pero esta afinidad con la violencia no es tan frecuente en la derecha. Sobre todo en la derecha burguesa que es la que me parece que el Sr. Cowen esta analizando. 

    Lo que quiere la Derecha es un mundo ordenado donde el mérito y la responsabilidad personal sean los factores determinantes para ascender en la escala de responsabilidad. Donde la concentración de poder sea vista con desconfianza y que se aplique el principio de subsidiariedad. Donde se respete al individuo, a la familia, a la comunidad. Se ame al prójimo y no conceptos abstractos como “la humanidad”.  Donde se respete la vida, la propiedad, la verdad. En resumen, donde se respete la Ley de Dios.  

  • Adios al Artículo 14

    Adios al Artículo 14

    El derecho a asociarse consagrado en el artículo 14 implica que cada uno tiene libertad de asociarse con quien quiere. La Constitución está por encima de cualquier otra norma legal y no puede ser abolida o modificada a través de tratados internacionales ya que eso implicaría un sistema extra-constitucional de reforma.  Sin embargo, la Cámara Civil dice básicamente que “los tratados internacionales” han abolido el artículo 14.   

    En un fallo confirmando una resolución de la Inspección General de Justicia en la que obliga al Jockey Club a integrar su directorio con un cupo determinado de mujeres, la Cámara Civil dictaminó (parafraseando) que estamos obligados por tratados internacionales a combatir la discriminación por sexo y que por lo tanto la institución debía adaptarse a esos requerimientos sin importar lo que diga la Consitución.

    Alguien me preguntara: ¿Esta Ud. diciendo que Argentina no puede ser parte de tratados internacionales para combatir la discriminación?

    No es lo que estoy diciendo. Mas allá del merito de dichos tratados y sus finalidades políticas (que podemos debatir en otro lado) el Estado Argentino puede obligarse a través de dichos instrumentos a no ser partícipe de dicha discriminación.  Y estos serían (y son) aplicables a instituciones públicas, no a las privadas. El Estado tiene prohibido hacer leyes que favorezcan un sexo, o una raza, o un “pueblo” sobre otros. No puede crear instituciones que tengan como finalidad especifica fomentar la animosidad entre sexos, razas o “pueblos”. Por ejemplo, sería impensable bajo estos tratados crear un ministerio con un presupuesto de miles de millones de pesos con el declarado objetivo de favorecer un sexo sobre el otro (Ups…!)

    Pero, aunque no lo dicen con estas palabas, todos tenemos que entender que crear un “ministerio de la mujer” esta “bien” y que el patriarcado aparentemente representado por el Jockey “está mal”.  En definitiva, es la “amoralidad” de esta situación lo que parece tener a mal traer a la Cámara Civil.

    ¿Pero… (dirá algún desprevenido), no nos han repetido hasta el cansancio que está muy mal imponer “tu moralidad” sobre otros? ¿Y mucho peor si es el estado el que lo hace?  No, estimado Desprevenido.  Eso solo se aplica al aborto.  

    El hecho que el Jockey ni siquiera impide formalmente que se asocien mujeres y que se trata simplemente una tradición que se mantiene por voluntad de todas las partes involucradas es irrelevante.

    Pudiera decirse que esta tradición es anacrónica y que ya es hora de eliminarla. Y tal vez hasta fuera cierto. Este debate se ha tenido varias veces dentro del club y al menos por ahora, el movimiento de reforma no ha tenidos suficiente apoyo. 

    Me imagino que los argumentos a favor de incorporar socias pudieran ir de lo eminentemente económicos (si todas las mujeres que hoy hacen uso de casi todas las instalaciones sin pagar cuotas pasaran a hacerlo y esto implicara que la cuota social se redujera)  hasta lo “social” (hace 150 años atrás los clubes masculinos eran la norma, hoy en día son una rareza).

    Los argumentos en contra serian probablemente mas abstractos: la tradición de las que los socios son mas custodios que dueños, el hecho que el Jockey no debiera ceder a presiones políticas externas, especialmente proveniente de sectores que odian lo que el Club representa.  Aunque también pudieran hacerse argumentos prácticos a favor del status quo: el Club no tiene problemas de atraer socios y no necesita expandir su ámbito de reclutamiento. Sus tradiciones y “excentricidades” son exactamente lo que lo hace atractivo y modificarlas sin necesidad puede perjudicar más que ayudar.   

    Pero ese debate le ha sido robado a los socios.

    Por la pesada y áspera mano del estado.  

    Los socios del Jockey no se destacan por quedarse callados sobre los asuntos del club. Hay muchos y acalorados debates.  Parte de la vida social.  Pero creo que la condena a esta indebida violación de sus derechos constitucionales será finalmente el punto en el que serán unánimes.

  • La Ventana de Overton

    La Ventana de Overton

    En la década del 90 un científico político, Joseph P. Overton, desarrolla este concepto para explicar la interacción entre los políticos y la opinión pública. En el 2003 Overton murió en un accidente, pero su socio, Joseph Lehman, continuó desarrollando la teoría y la bautizó con el nombre de su difunto amigo.  

    El postulado es que un político, cuando implementa una determinada regulación, tiene un menú limitado de opciones. Estas opciones están dadas por lo que es considerado “aceptable” por la opinión publica en ese momento. 

    Daba como ejemplo la educación pública. En un extremo estaría una postura que pretende abolir la educación pública, prohibir los sindicatos de maestros y cortar cualquier tipo de financiamiento estatal y en el otro estaría la prohibición de la educación privada, de la patria potestad e instaurar el adoctrinamiento estatal obligatorio. Ninguna de estas dos opciones esta realmente disponible para un político, ya que las dos serian consideradas demasiado extremas por la opinión pública.

    Un observador político llamado Joshua Treviño clasifico los seis grados de aceptación publica de una idea:

    • Impensable
    • Radical
    • Aceptable
    • Razonable
    • Popular
    • Política implementada

    Overton y Lehman postulaban que las campañas publicas por parte de los diversos grupos de interés, consultores, “think tanks”, publicistas, relaciones públicas, medios de comunicación, etc. servían para que una determinada idea se moviera hasta entrar en la “ventana de respetabilidad” y por lo tanto pudiera ser incluida en el menú de opciones a disposición de un político.

    Es fácil pensar en mas ejemplos.  El “matrimonio” gay se nos viene inmediatamente a la cabeza.  De ser absolutamente impensable hace pocas décadas atrás, una campaña organizada fue moviendo la idea a través de los diversos grados hasta que hoy en día es una política implementada.

    Analizar como fue hecho esto es fascinante y muy útil para detectar como la opinión publica es manipulada.  No pretendo aquí hacer un análisis completo que pudiera ser el objeto de una columna futura.  Pero algunos hitos se me vienen a la cabeza.  En un momento se empezaron a hacer chistes sobre la homosexualidad que eran hábilmente desperdigados en películas, shows de televisión, libros, artículos, aun cuando el tema central fuera completamente distinto. No dejaba a los gays ni bien ni mal parados, pero simplemente se ponía el tema sobre la mesa (se me vienen a la cabeza o varios episodios de Seinfeld como ejemplo). 

    Al mismo tiempo, se asociaba la condena del estilo de vida gay con personas o situaciones antipáticas y se crearon “hombres de paja”, es decir posiciones que nadie realmente defiende, pero que son atacadas como la idea contrapuesta.  Por ejemplo, pretender que la gente que se opone al matrimonio homosexual propone como alternativa meter en la cárcel a todos los gays. 

    La epidemia de SIDA fue explotada para generar simpatía par los gay (“Philadelphia”)  y poner sobre el tapete un estilo de vida que hasta entonces se había mantenido en una oscuridad vergonzante.  Mas adelante, se empezó a centrar historias enteramente alrededor del estilo de vida gay, aunque de una manera todavía lateral (como por ejemplo “Will & Grace”). En fin. El resto es historia. 

    A esta altura, la campaña se encuentra en la etapa en la que el simple desacuerdo se transforme en “inaceptable” y la persecución legal y social de los que esposen ideas contrapuestas sea la nueva “política implementada”.  No son vencedores magnánimos.   

    La Izquierda ha perfeccionado la maquinaria de manipulación para llevar una idea desde la etapa de “inaceptable” a la de “política implementada” en tiempo récord.  Ya están probando con la pedofilia, la eliminación de la patria potestad, la prohibición del Cristianismo, una nueva política de segregación racial, infanticidio, etc. Todas ellas todavía en la zona de “impensables”, pero ya se pueden detectar algunas voces que empiezan a avanzar posiciones mas “moderadas” que van en esa línea con la clara intención de empezar a moverlas a través del “embudo ideológico”: “La pedofilia esta mal, pero propaganda gay y trans en la escuela primaria u operaciones de transición de genero a temprana edad son aceptables”.

    Esta maquinaria de manipulación ya no se contenta con promover positivamente una idea (“aprobemos el ‘matrimonio’ gay”).  Cada vez más se apoya en la censura de las ideas contrapuestas y estamos evolucionando rápidamente hacia la persecución directa de las mismas.  Las herramientas utilizadas ya no son solo insinuaciones desperdigadas aquí y allí en materiales educativos, de entretenimiento, culturales o noticias.  La mano se está tornando cada vez más pesada gracias a “Big Tech”, las burocracias de “recursos humanos” y “compliance” en las empresas, las burocracias estatales contra “la discriminación y el odio” y los principios de “ESG” (Equidad, Social y Gobierno) en el mundo empresario y financiero.

    Me pregunto a que se debe esta aceleración de tiempos.  Ideas que antes tardaban décadas en ser “procesadas” entre “inaceptables” a “política implementada” ahora están siendo empujadas en pocos años.  Se usan más garrotes y menos zanahorias. 

    ¿Sera que están tan seguros de si mismos que no temen ninguna reacción? ¿O por el contrario sienten que están perdiendo el control y tratan de aprovechar el tiempo que les queda con el control de la proverbial “manija”?

  • El Bien contra el Mal

    El Bien contra el Mal

    El cartel de la foto prolifera en ciertas zonas “woke” de Estados Unidos. Es orgullosamente desplegado para señalizar que en esa vivienda hay alguien “virtuoso”. Algo como la señal del Ángel de la Pascua en la Séptima plaga de Egipto para proteger los hogares de los elegidos.   Esto es lo que más se parece al “credo” progresista del que hablábamos el otro día.

    Si venciendo nuestra natural timidez, tocáramos el timbre en una de esas casas nos atendería una señora de mediana edad, con un vaso de chardonnay, pantalones de yoga “lululemon”, pelo corto, anteojos de corte y color moderno. O tal vez un profesor universitario con barba incipiente, bebiendo un café de Starbucks, pantalones un poco demasiado cortos y unos anteojos “retro”.  Al detectar un acento extranjero, daría grandes muestras de ansiedad. No porque fuera xenófobo. Todo lo contrario.  La ansiedad seria porque no estaría seguro como expresar adecuadamente su entusiasmo por la presencia de un extranjero (si fuera un extranjero, de color, vestido de mujer, pero con voz gruesa, es posible que se desmaye de emoción). 

    Una vez recuperados, entablaríamos una conversación, y nos explicarían que el motivo por el que se sienten compelidos a expresar tan públicamente sus creencias, es porque esta muy preocupado por el mal en el mundo. El mal de la desigualdad, del racismo, de la intolerancia con las elecciones personales de los demás, de la avaricia corporativa, del fariseísmo (señal de que estaríamos en presencia de un católico francisquista), de la superstición que niega la ciencia. Y por sobre todo de la destrucción del medio ambiente y del deseo de los susodichos fariseos de imponerle su moralidad a las mujeres (“perdón”, se corregiría inmediatamente, “a las personas que procrean”) sobre sus cuerpos.   

    Si tuviera tiempo, probablemente se extendería sobre el colonialismo que no fue otra cosa que el brazo armado del Cristianismo, blanco y Occidental de dominar y oprimir todas las otras culturas, que vivían en consonancia con la ecología.

    Esta conversación pudiera extenderse durante un tiempo considerable. Pero al final de ella, creo que nos llevaríamos la impresión de que el tono habría sido mucho más “moralista” que político.  Nuestro estimado progresista se mostraría convencido que el representa al “bien” y que esta en una lucha existencial con el “mal” representado por el Catolicismo, la derecha, la propiedad privada, el capitalismo, la familia tradicional, el foco en el merito personal, las jerarquías, la protección de la vida no nacida, el respeto a la historia, el amor a la patria, etc.

    Su tono de convicción seria total.  Mostraría un celo literalmente religioso. Probablemente, si la conversación fuera suficientemente larga, apoyaría sus teorías en estudios académicos publicados por Harvard, Yale, Princeton, Oxford, La Sorbonne y cuanta entidad prestigiosa se nos venga a la cabeza (lo de “igualdad” tiene sus límites).   Citaría una catarata de estadísticas y hechos históricos (algunos de ellos ni siquiera serian mentira) para apoyar su posición.

    Ante tanta convicción, nos preguntaremos, haciéndonos eco de un personaje de cierta nota: “¿Quién soy yo para juzgar? ¿No será que “ellos” son los buenos y nosotros los malos?”

    Mi querido hermano y co-autor de este blog, me dijo un tiempo atrás que, en el relato del pecado original, la famosa “fruta prohibida” no era una mera manzana que Dios arbitrariamente decidió establecer como una prueba de obediencia. Como pudiera haber sido, una línea en el piso.   El fruto era el del árbol del “conocimiento del bien y del mal”.  La serpiente les sugirió que podrían “ser como Dios”.  Esto porque por “conocimiento” debe entenderse, la determinación de lo que es bueno y malo, de lo que es orden o desorden en referencia a la naturaleza, lo que son atributos exclusivamente Divinos.   

    No sé si esto es pensamiento original de Cosme, pero me pareció una excelente reflexión.  

    Cuando yo trataba de explicarle este punto a mis hijos, yo les decía que para mi una de las bases racionales para la Fe se encuentra en los aspectos inmutables de la naturaleza humana.  Hay cosas que son “construcciones sociales” (para robarle una frase a la izquierda).  Manejar de una mano u otra de la ruta, por ejemplo.  Pero hay muchas cosas que no lo son.

    Tomemos el tema de la igualdad.  La naturaleza en general y la humana en particular es jerárquica. No es igualitaria.  Imaginemos que los esfuerzos de la Izquierda dieran frutos y convenzan literalmente al 100% de la humanidad que las jerarquías son una mera construcción social y que la igualdad absoluta es lo ideal.  Esto sería tan efectivo desde el punto de vista práctico como un consenso para eliminar la ley de la gravedad.   Simplemente no funcionaría como ya ha sido demostrado hasta el cansancio.  Y esto es porque la naturaleza humana esta dictada “desde afuera” por su Creador. No es posible para nadie que no sea El cambiarlo.  Y esta es contra lo que realmente se rebela la Izquierda. No muy distinta de la rebelión original en la Corte Celestial.

     (ACLARACION: “igualdad” es un término ambiguo con varias acepciones. Desde ya lo que decimos arriba no tienen nada que ver con otros tipos de igualdad, como la igualdad ante la ley o la igualdad ante los ojos de Dios como herederos de la Salvación.  Pero todos sabemos que cuando la izquierda habla de igualdad no a estos tipos de igualdad a los que se refieren.)

    La familia es otro ejemplo. La naturaleza humana (y la biología) requieren un hombre, una mujer, en una relación estable, orientada a la procreación y dedicada a la educación de los hijos.  Esto tampoco es una construcción social. Esta ahí en el diseño. Los intentos de cambiarla fundamentalmente producen daños sociales e individuales a todos los involucrados.  Estas consecuencias tal vez no son indefectibles en todos los casos y a nivel individual hay muchos en los que nada de esto pasa. Pero si tomamos al conjunto de la sociedad, se ha demostrado una y otra vez a lo largo de la historia (especialmente hoy en día) que el intento de reconfigurar la familia simplemente no funciona en el largo plazo.  Es suicidio social.

    Se escapa al formato de este artículo, pero lo mismo podemos decir con los temas de “genero”,  la propiedad privada, la libertad, la vida, y tantos otros aspectos que en este momento la Izquierda quiere cambiar. 

    Pero si hacemos un análisis profundo, la Izquierda en realidad está en desacuerdo con la naturaleza humana.  Piensan que es deficiente. Que necesita un “salto cualitativo brusco”, que no esta suficientemente “evolucionada”. En definitiva, quieren ser ellos, no Dios, los que determinen el bien y el mal cual es el “mejor” diseño para la Naturaleza humana.  Y esta es la verdadera división.

    Para ser el partido del “progreso” y lo “novedoso”, no han inventado nada nuevo.  El pecado original es después de todo también un pecado actual. 

    Y esto es la semilla de su propia destrucción. La señora con pantalones de “lululemon” no esta tratando de ganarle a “la Derecha”.  Eso seria fácil. Somos pocos, tontos y débiles. Está tratando de ganarle a la naturaleza creada por Dios. Y eso es lisa y llanamente imposible.