Autor: Alfonso Beccar Varela

  • Día de la Memoria… ¿en serio?

    Día de la Memoria… ¿en serio?

    La Ciudad de Buenos Aires me recuerda que mañana conmemoramos “el Día de la Memoria por la Verdad y Justicia”.

    Dicen: “Es en este marco, la Subsecretaría de Derechos Humanos y de Pluralismo Cultural, invita a participar de una serie de actividades, y a conocer diversos programas, con el fin de conmemorar y homenajear a las víctimas, condenando la violencia, el odio y la intolerancia para construir una Democracia fuerte, respetuosa y pacífica.”

    ¡Que farsantes!

    Su “memoria” olvida a TODAS las víctimas de la subversión, muertas en su mayoría ANTES del 24 de marzo de 1976, cuando inició, según la Ciudad “una de las épocas más oscuras de nuestra historia”.

    ¿Porqué no hacer memoria bien hecha, y recordar que “la época oscura” empezó mucho antes? Pregúntele la familia Saccheri, cuyo padre, un filósofo, fue asesinado frente a ellos al salir de misa.

    ¿Porqué no incluyen un tour al edificio volado por Montoneros donde murió Paula Lambruschini, de 15 años? ¿Esa no es una violencia que tiene que ser condenada?

    ¿De qué Justicia hablan cuando el Estado persigue exclusivamente a militares, policías o capellanes octogenarios mientras que los Montoneros sobrevivientes reciben prebendas, y los familiares de los muertos cobran indemnizaciones que nunca recibieron las víctimas de estos?

    Me dan asco los políticos y un gran segmento de nuestra sociedad que hoy goza de los beneficios de que no haya triunfado en Argentina “la patria socialista” que pretendieron imponernos a sangre y fuego los terroristas del ERP o Montoneros, y eligen sumarse al discurso “políticamente correcto” de la memoria selectiva, la verdad mentirosa y la justicia sesgada.

    Rindo solitario homenaje a las víctimas, cada vez más olvidadas, del terrorismo marxista en la Argentina.

  • Yellowstone

    Yellowstone

    Estuve mirando la serie televisiva Yellowstone, que sigue la historia de la familia de un tal John Dutton (Kevin Costner), dueños de una gran estancia dedicada a la explotación ganadera en el estado de Montana. Siguiendo el estilo de otras series parecidas como “Succession”, es triste constatar que todos los personajes de la serie son moral o temperamentalmente lamentables. Inclusive el personaje central, John Dutton, supuestamente un hombre con valores “tradicionales” y enfrentado a la “modernidad” o el “progreso”, es una catástrofe como padre de familia, tolerando o incentivando comportamientos de sus hijos y empleados que redundan en la muerte o la quiebra económica de los que él considera sus enemigos o aquellos que le hacen daño. En otras palabras, es un criminal.

    Pero no es mi intención enfocarme en este estilo de narrativa televisiva, la del “anti-héroe”, en la que una persona que busca alguien a quien seguir de modelo mientras se entretiene mirando una película, saldrá defraudado ya que lo único que encotrará, en el mejor de los casos, son personajes “menos malos”. Lo que despertó mi indignación, es otra constante de las producciones televisivas o cinematográficas, que tal vez nuestros lectores ya hayan notado.

    Específicamente, me refiero al doble estandard cuando se trata de presentar a la religión, o las creencias religiosas de los personajes en la pantalla, ya que Yellowstone, como a mi ver la gran mayoría de lo que se produce para consumo masivo, evita sistemáticamente mostar las creencias religiosas cristianas en una buena luz, mientras se desdobla de respeto y minutos de espacio televisivo cuando se trata de otras creencias, en este caso, los rituales y visión indígena del mundo y sus virtudes humanas.

    Así, mientras que el único pastor que aparece en la serie es un hombre que ejerce su influencia desde el púlpito para disuadir a un feligrés de hacer una denuncia contra John Dutton por un crimen cometido por su familia, la serie está plagada de personajes representando indígenas americanos y sus costumbres y puntos de vista, todos presentados de la forma más favorable posible.

    Naturalmente, la visón “indígena” del mundo está plagada de propaganda “progresista”. Colón y el descubrimiento son denostados, la propiedad privada atacada, las causas ambientalistas favorecidas, y un largo “etc.” como es de imaginar. Y mientas que el “hombre blanco” es presentado como avaro, asesino y destructor del medio ambiente, el “indígena” es un santo, paciente y sabio, que sufre en silencio a la espera de una oportunidad de hacer el bien.

    Sin haber hecho un estudio científico, puedo afirmar que en líneas generales, esta en una constante, que conforma un verdadero esfuerzo de adoctrinamiento dirigido principalmente a las generaciones más jóvenes que generalmente absorben estos mensajes sin mucho pensamiento crítico, ya que les faltan las lecturas y formación para descubrir otros puntos de vista o realizar una refutación de lo presentado en la pantalla, dejándose llevar por lo emocional y lo gráfico.

    Para cerrar, es interesante notar que ha habido grades éxitos cinematográficos y televisivos que se han centrado en el mensaje cristiano. Me viene a la memora La Pasión, de Mel Gibson, una más reciente sobre Fr. Stu, de Mark Wahlberg, y en la pantalla chica una serie sobre los Evangelios llamada The Chosen. En otras palabras, Hollywood y los principales difusores de películas no evitan presentar al cristianismo en una buena luz por falta de mercado. Tampoco lo hacen porque eligen excluir temas religiosos de sus producciones. Lo hacen porque, específicamente, odian o desprecian al cristianismo y prefieren poner cualquier otra religión en su lugar.

    Es bueno recordarlo cada tanto.

  • “Cambio climático” camufla genocidio

    “Cambio climático” camufla genocidio

    Un sacerdote fue quemado vivo en su casa el último domingo en Nigeria. “El reverendo Isaac Achi fue asesinado en el área de Paikoro, en el estado de Níger, luego de que hombres armados no lograron entrar a su casa y en su lugar le prendieron fuego, dijo Wasiu Abiodun, el portavoz de la policía. Un segundo sacerdote que vivía en el recinto escapó con una herida de bala en el hombro, dijo.” (ABC News).

    Esto no es un incidente aislado. Un verdadero genocidio anti-cristiano está siendo ejecutado por musulmanes embanderados con el movimiento Boko Haram o el ISAWP (Islamic State West Africa Province). Según la publicación “Genocide Watch“…

    “Nigeria está experimentando actualmente uno de los genocidios más mortíferos del mundo. Más personas mueren en Nigeria cada mes que en Ucrania. El PNUD [Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo]  estima que los terroristas han matado a más de 350.000 personas en Nigeria desde 2009. 300.000 eran niños. Los yihadistas de Boko Haram, ISWAP y Fulani también han desplazado por la fuerza a más de 2,9 millones de nigerianos. Las masacres genocidas se han dirigido principalmente a los cristianos.

    “En mayo de 2021, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, se inmoló para evitar que ISWAP lo capturara. Pero Boko Haram no ha detenido sus ataques. En marzo de 2022, Boko Haram, aliado con bandidos, secuestró un tren de pasajeros en la ruta de Kaduna a Abuja y secuestró a más de 2 docenas de civiles. También capturaron brevemente el aeropuerto de Kaduna.”

    “En los primeros 3 meses de 2022, los yihadistas asesinaron a más de 6000 civiles, la gran mayoría de los cuales eran cristianos. En el Cinturón Medio y el Noroeste, las milicias Fulani se han embarcado en una campaña de masacres genocidas de pueblos agrícolas cristianos. Su objetivo es la expansión depredadora de sus tierras de pastoreo. Están financiados por oficiales corruptos del ejército nigeriano que poseen grandes rebaños de ganado.”

    “El Departamento de Estado de EE.UU. niega por completo la naturaleza genocida de las masacres de Fulani. Ha caracterizado el terrorismo y los asesinatos de Fulani como motivados no por la intención genocida sino por la escasez de tierra cultivable y los efectos del “cambio climático” en las comunidades de pastores. El embajador de EE. UU. en Nigeria y el Departamento de Estado niegan la naturaleza religiosa de las masacres, en las que los aldeanos cristianos son masacrados, pero los pueblos musulmanes quedan ilesos.” (el énfasis es nuestro).

    La indiferencia del Departamento de Estado y su patético esfuerzo para evitar llamar a las cosas por su nombre (recordemos que hay una fobia a denunciar el componente religioso del terrorismo islamita) no es del todo sorprendente, y viene de larga data.

    Por su parte, nuestro Papa Francisco, siempre tan locuaz a la hora de enfocar la atención de la prensa en las causas que merecen su interés, se ha limitado en este tema a las condolencias de rigor, fraseadas casi quirúrgicamente para evitar la indignación o movilizar a nadie, como este ejemplo en ocasión de una masacre a fieles durante la Santa Misa en la Fiesta de Pentecostés: “El Papa Francisco reza por las víctimas y por el país, dolorosamente afectado en un momento de celebración, y encomienda a ambos al Señor, para que envíe su Espíritu a consolarlos”. (Vatican News).


    No puedo sino recordar que hace poco más de 900 años, el mundo vivió algo similar cuando algunos musulmanes decidieron que había que erradicar a los cristianos de Tierra Santa, y condujeron un genocidio similar, con un objetivo similar. Lo que no fue similar fue la reacción de occidente. El Papa Urbano II convoca una Cruzada para liberar esas tierras y garantizar la permanencia de cristianos en Jerusalem. Su discurso enfervoriza a toda Europa, y la historia que sigue es conocida.

    Muchas cosas han cambiado. Pero el odio de fanáticos islamitas contra el cristianismo no lo ha hecho. Perdura en el tiempo, y sigue generando mártires que son al mismo tiempo una honra y una mancha en la conciencia de la Cristiandad.

  • La Botella al Mar RL 2022

    La Botella al Mar RL 2022

    Fue este año cuando Cosme, Isidro y Alfonso Beccar Varela decidimos “re-lanzar” La Botella al Mar (de ahí el RL del nuevo logo). Fue en agosto, cuando se cumplieron dos años de la muerte del inolvidable Cosmín, y no se había arrojado la mar botella alguna durante 24 meses. La Botella fue el medio que él usó durante sus últimos 20 años de vida para difundir las ideas y principios católicos (conservadores y tradicionales) ante la crisis que azota a la Argentina y el mundo. Era una visión ante todo crítica, pero no sin esperanza de que aún quedan restos humeantes de fe y cordura que podrían salvar algo de la Argentina católica y tradicional que él quería tanto.

    Animados por varios amigos y antiguos seguidores de la botella de Cosmín, decidimos entonces reiniciar esta lucha, siendo fieles a las ideas y principios que fueron el hilo conductor de mi tío durante toda su vida, pero muy conscientes de las diferencias que nuestra propia voz y estilo traerían a este espacio. Y acá estamos. Aportando nuestro granito de arena.

    Re-lanzada en septiembre 2022, La Botella al Mar RL ya ha publicado 101 notas, no solo del equipo editor conformado por Cosme, Isidro y Alfonso, pero también de amigos y corresponsales que comparten (al menos en lo importante) las mismas ideas y principios. También nos hemos ocupado de seleccionar y publicar en este espacio traducciones de artículos sobre temas de actualidad que pueden servir al lector para educarse en los temas claves de la “batalla cultural” que estamos librando y en la que se juega el futuro de nuestras familias, de nuestro país y del mundo.

    En ese tiempo, estas son las diez notas más leídas de La Botella al Mar (RL):


    Pensamos seguir esta lucha durante en año que viene porque, como bien dijo Cosme Beccar Varela cuando inició este proyecto en en año 2000, “no es tolerable sufrir, sin réplica, la lluvia de mentiras, errores y banalidades que caen sobre nosotros desde todos los medios de difusión”.

    Agradecemos a nuestros subscriptores y seguidores el apoyo brindado hasta ahora y les pedimos que difundan los mensajes de La Botella al Mar RL entre sus amigos y páginas web o blogs de su propiedad.

    Que Dios nos proteja a todos, y que ciegue a los que quieren seguir destruyendo nuestra patria y lo poco que queda de nuestra Civilización, otrora Cristiana. Y que, gozando de esa protección, podamos realmente tener un ¡Feliz 2023!

  • Mirando para atrás y para adelante

    Mirando para atrás y para adelante

    Despedimos el año comentando algunos eventos que nos parecieron de particular interés y que levantan algunas preguntas.

    En febrero, Rusia invade Ucrania. Contra toda expectativa, Kiev resiste el embate inicial y, con un apoyo militar y económico sin precedentes de Europa y Estados Unidos, resiste y contraataca. Quedan en evidencia el mito del poderío militar ruso (al menos en el campo convencional) y lo peligroso de la dependencia energética europea de Moscú, fruto de poltíticas “verdes” que durante años castigaron la producción de gas y petróleo en haras de energías “renovables”. Menos evidente es que esperan ganar los nuevos amigos de Ucrania, otrora mucho menos proclives a antagonizar a Moscú. Llama poderosamente la atención también el papel de la prensa que es casi unánime en cantar las loas de esta guerra, algo que no de dio en otras oportunidades que Rusia agredió a otras naciones. ¿Sabrán algo que no sabemos?

    En marzo, Gabriel Boric jura como presidente de Chile, liderando una coalición de izquierda con esperanzas de cambiar la Constitución de nuestro vecino país e imponer una agenda de marcada tendencia comunista e indigenista. Pese a la eventual derrota meses más tarde de la propuesta constitución, el gobierno de Boric no se da por vencido y continúa sus esfuerzos para lograr una reforma de su gusto. Junto al triunfo de Petro en Colombia (junio) y Lula en Brasil (octubre), Boric inicia un nuevo giro de América Latina a la izquierda, con el agravante de que Chile parecía haberse librado de esa maldición hacía algún tiempo. ¿Será que el año que viene Argentina puede romper esta tendencia y alejarse del populismo de izquierda?

    En mayo surge la “viruela del mono”. Cuando el COVID parecía estar desapareciendo (salvo en China de la que no se tienen noticias verídicas), pareciera que los burócratas de la Organización Mundial de la Salud que tan mal trabajo hicieron durante la pandemia, no quieren aceptar que el mundo no necesita más tiranos de guardapolvo blanco. Como no podía ser de otra forma en estos días de insana correción política, no pasó mucho tiempo antes de que varios sugiriesen que se cambie el nombre a la “viruela del mono” por tener este connotaciones racistas. Y no pudimos dejar de sonreír cuando en los últimos días de la Copa del Mundo en Qatar, surgió también la “fiebre del camello”… en fin… La vida continúa. ¿Será que el mundo pensante aprendió la lección y no se dejará esclavizar nuevamente por burócratas que usan la excusa de la “salud pública” para restringir nuestras libertades?

    En junio la Corte Suprema de los Estados Unidos derogó Roe v. Wade, que durante 50 años avaló la muerte de millones de bebés sin nacer en ese país. Lo hizo en el marco del caso Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, votando 6 a 3. Absolutamente claves en esta votación fueron los tres Jueces nombrados por Donald Trump durante su presidencia. ¡Que Dios lo premie! La izquierda usó la derogación como herramienta para movilizar a una base cada vez más desconectada y a la deriva bajo la presidencia de un senil y francamente inútil Joe Biden. Con esta sentencia, la lucha a favor de la vida se mueve ahora en Estados Unidos a nivel estatal, donde estados demócratas ya pasan leyes protegiendo el “derecho” al aborto hasta el último minuto de gestación, mientras que otros restringen o simplemente prohiben este “derecho”. Es evidente también una división dentro del episcopado norteamericano, donde obispos “conservadores” como Salvatore Cordileone en San Francisco públicamente denuncian a políticos que se dicen católicos pero activamente promueven el aborto; mientras que otros obispos, que gozan de la simpatía del Papa Francisco, argumentan que la Iglesia no debe hacer del aborto una bandera de guerra y eligen una táctica más “pastoral”, que en efecto significa guardar silencio ante la escandalosa postura de estos políticos. ¿Será que veremos más victorias en la lucha por la vida, y que en nuestro país podemos revertir la despenalización del aborto?

    En agosto, China conduce ejercicios militares (los más grandes a la fecha) frente a Taiwan. China manifestó su apoyo incondicional a Rusia en ocasión de la guerra de Ucrania, y no es de descartar que decida tomar por la fuerza la isla. Es de notar que con Biden en la Casa Blanca, los mensajes norteamericanos de apoyo a Taiwan son menos claros de lo que deberían ser. Y con noticias de protestas en algunas ciudades chinas provocadas por políticas draconianas “anti-COVID”, uno se pregunta si una guerra (como tantas veces) no sería una solución para distraer de problemas internos. ¿Será que algún día el Partido Cominista chino pierde el control y China goza de la libertad?

    En septiembre, se generalizan protestas en Irán a raíz de la muerte en la cárcel de una mujer detenida por no cubrir suficientemente su pelo. Los ayatolas arrestaron a centenas de ciudadanos que se manifestaban en repudio de esta muerte y las políticas que generaron la misma, pero el régimen no parece flaquear y ya ha empezado a condenar a muerte a docenas de individuos (entre ellos un jugador de fútbol de la selección nacional irnaí) por el delito de “crímentes contra Dios”. Varias ejecuciones ya han tenido lugar. Es de notar que esto se da también en el contexto de una mayor cooperación entre Irán y Rusia, donde el estado islámico está suministrando a Putín centenares de drones y otro equipo bélico para usar en la guerra en Ucrania. No menor tampoco es el hecho de que Irán sigue aumentando sus capacidades nucleares. ¿Será que derrocando el poder de los ayatolas, el pueblo iraní consigue vivir en paz y alejar en espectro de una guerra que parece inminente (¡para variar!) en Oriente Medio?

    En noviembre, las elecciones “de medio término” en Estados Unidos no produjeron la gran reacción republicana que muchos esperábamos. Pese a que los demócratas perdieron el control de la Cámara de Diputados, ganaron el control por el más pequeño de los márgenes de la Cámara de Senadores. Muchos analistas consideran que el Partido Demócrata ha desarrollado una técnica exitosa para ganar elecciones con votos por correspondencia, cuando los republicanos son reacios a mandar votos por correo y prefieren votar el día mismo de las elecciones. No es de descartar que existan prácticas fraudulentas en ciertos distritos dominados por los demócratas, aunque hasta ahora nada se ha probado en la justicia. Durante los próximos meses ambos partidos tendrán que definir sus candidatos para las elecciones presidenciales de 2024, elecciones que serán de gravísima trascendencia para el futuro de ese gran país. ¿Quiénes competiran por el liderazgo? ¿De Santis? ¿Trump? ¿Se animarán con Biden? ¿Y sino quién?

    En diciembre, la Selección Argentina de Fútbol ganó la Copa del Mundo por tercera vez. El capitán, Leonel Messi, lideró con el ejemplo y muestra un claro contraste con el otro héroe futbolístico argentino, Armando Maradona. Donde el primero es de pocas palabras, modesto, trabaja en equipo y disfruta de una vida familiar aparentemente sana, el segundo vivió los últimos años de su vida una decadencia inducida probablemente por las drogas primero y se dedicó a apoyar de forma estridente a dictaduras de izquierda en nuestro continente. La victoria de la selección generó una euforia nacional, y millones de personas de celeste y blanco se volcaron a las calles a festejar. Pese a los desmanes de unos pocos marginales, la celebración fue pacífica, comportándose los participantes con sorprendente cordura. Lo que fue decepcionante aunque no inesperada, fue la actitud mezquina, imprudente y cínica del Gobierno Nacional, que parecía preocupado solamente con conseguir “una foto” del Presidente con el equipo de fútbol, para fines propagandísticos. Gracias a Dios estos planes se vieron frustrados, quedando claro que en esos días de alegría, nada le debemos los argentinos a la gestión política de varias versiones del mismo peronismo que solo ha traido destrucción a la Argentina. ¿Será que el año que viene los argentinos elegimos alejarnos de forma definitiva y duradera de los vendedores de humo, de los que prometen planes y plata fácil? ¿Será que lo hacemos suficientes como para darle a un nuevo gobierno la fuerza que un cambio serio necesitará?

  • Ahora hay que recuperar la Argentina

    Ahora hay que recuperar la Argentina

    Nuestro país está en ruinas. Pobreza, inflación, inseguridad, corrupción… por donde miremos la realidad nacional, el panorama es malo. Tener esperanza es hoy un acto de fe. ¿De desesperación? Ante la falta de algo que celebrar, nos volcamos de lleno a lo único que nos une. El fútbol. Salimos a la calle. Millares. Millones. Unidos y con banderas argentinas. En paz. Contentos. ¿Ciegos? Implacables y contra las cuerdas, los que nos gobiernan buscan como sacar ventaja. ¿Feriado nacional? ¿Foto-op con la selección? ¿Además de ciegos… somos tontos? ¿Vamos a dejar que metan mano en lo poco que nos queda? ¿Que todavía no nos han robado? Ya está. Ya ganamos el mundial y ya festejamos. Ahora hay que recuperar la Argentina. La Argentina de hoy. Unida. En paz. La que supo ser grande hasta que la perdimos. O nos la robaron. Sea como fuere, aún existe. Por ahora. Pero es nuestra y la queremos devuelta. ¡Si se puede!

  • When breath becomes air

    When breath becomes air

    Para aquellos de nuestros lectores que dominan el inglés y están en condiciones de adquirir el libro de Paul Kalanithi titulado “When breath becomes air”, se los recomiendo vivamente. El autor, un neurocirujano al comienzo de lo que prometía ser una brillante carrera profesional, es diagnosticado con un cáncer terminal.

    El enfoque personal y médico sobre su propia vida y el convivio final con su inminente mortalidad me resultaron inspirantes. El libro está escrito con un estilo honesto, y refleja una vida en búsqueda por lo que él define como el punto de intersección entre la biología, la moral, la literatura y la filosofía se encuentran.

    No tiene desperdicio.

  • ¿Qué mirás, bobo?

    ¿Qué mirás, bobo?

    Después de un largo partido, la agónica victoria de Argentina ante Holanda por penales desató las celebraciones y festejos de rigor. Ya veníamos “con envión”, festejando la descalificación de nuestro rival histórico, Brasil, un par de horas antes. Durante la última parte del partido, la selección vio evaporarse en pocos minutos su ventaja de 2-0, y se generaron momentos de nerviosismo, que se manifestaron en la cancha con conductas poco profesionales por parte de algunos jugadores, y el la tribuna y grupos de opinólogos en todo el país, en críticas al árbitro por favorecer al rival y tratar de sacarnos de las manos un partido que, como no podía ser de otra manera, Argentina “merecía” ganar.

    Un visiblemente molesto Lionel Messi necesita un micrófono para descargar la adrenalina que aún corre por sus venas, y aprovecha al que tiene más cerca para hacer llegar su voz a todo el país. Después de descargar su bronca con el jugador holandés que nos puso dos goles en siete minutos con su ya viralizado “¿Qué miras, bobo?”, Messi no puede contener su emoción y explica como la selección tuvo que “dejar todo” en la cancha, y remontar el campeonato desde la primera derrota contra Arabia Saudita. “Hicimos muchos sacrificios para estar acá, y la verdad que no puedo hablar del árbitro porque después la FIFA te sanciona”. Desbordado por la emoción, el capitán argentino continuó: “Yo quiero dedicar esta victoria a todos los argentinos. A los que no les alcanza para llegar al fin de semana.” “Te noto enojado Leo”, le dijo el periodista. “Y si… estoy… estoy harto de que los políticos usen nuestro sacrificio para distraer al pueblo… que usen a este gran deporte para fines políticos, para distraer a la gente. Dios sabe que el sufrido pueblo argentino se merece una distracción ahora más que nunca… pero ¡no puede ser que le exijan más a sus jugadores de fútbol de lo que le exigen a sus políticos! ¡Es una vergüenza!” Mirando fijo a la cámara terminó diciendo: “La verdad que esta fue una gran semana para la Argentina. Ganamos este partido, Brasil quedó afuera y la condenaron a Cristina. ¡Sigamos peleando que hay esperanza!”


    Naturalmente este no fue el tenor de las declaraciones de Messi al final del partido. Están sólo en mi imaginación, cuando sueño con el impacto positivo que podrían tener para el país, cuando la casi totalidad de la población estaba frente a una pantalla de televisión. ¿Qué hubiese pasado si “el ídolo” hubiese traído a la mesa nuestra triste realidad y se hubiese negado a ser funcional a la gran máquina de distracción que es el fútbol en la Argentina?

    En honor a la verdad, rescato que el plantel se negó a la iniciativa del gobierno de usar un brazalete negro por la muerte de Bonafini (más allá de que la FIFA hubiese o no permitido su uso como luto por una mujer que ciertamente no representó a todos los argentinos). Rescato también que el arquero dedicó la victoria a los 45 millones de argentinos que sufren problemas económicos, algo que no cayó bien en los pasillos del poder.

    Pero, como sabemos, vivimos días críticos para la supervivencia de la Argentina, y porque no, sueño con actitudes más contundentes por parte de los pocos que tienen hoy el poder de enfocar la atención de nuestro disperso pueblo. Actitudes heroicas.

    Tal vez sea mucho pedir. Y a falta de tales declaraciones, soy yo el que tiene ganas de preguntar a nuestro pueblo:

    ¿Qué miras, bobo? ¿No te das cuenta que si usaras una fracción de la pasión que derrochaste durante dos horas ayer frente a la televisión y la pusieras al servicio de la patria, no estaríamos donde estamos?

    ¿Qué miras, bobo? ¿No entendés que el actual gobierno te necesita idiotizado con el fútbol y no pensando en el daño que nos están causando a todos? ¿No te das cuenta que cada día y cada minuto que pasa sin que se resuelvan nuestros problemas de fondo, son irrecuperables?

    Llámense bobos o idiotas útiles, lamentablemente son muchos, tal vez demasiados, los que habitan nuestro país, y así estamos. ¡Qué Dios nos ilumine!, ya que no creo que pueda protegernos de nuestras propias opciones.

  • Recalibrando nuestro ADN

    Recalibrando nuestro ADN

    Para los que no lo saben, el 15 de diciembre de 1993, se dispuso la creación de una Comisión Nacional del Gaucho, para realizar acciones y eventos conducentes a la celebración del “Día Nacional del Gaucho”. Se eligió el 6 de diciembre en honor a la publicación de El Gaucho Martín Fierro, de José Rafael Hernández Pueyrredon. Con el pasar de los años, la figura del antihéroe descripto por Hernández, un desertor que termina convirtiéndose en un borracho asesino, se convierte en un símbolo de la argentinidad.

    Como comenta en una entrevista Ezequiel Adamovsky, autor de El gaucho indómito; a principios del siglo XX el gaucho es reivindicado por movimientos de tendencia anarquista, que se sienten identificados con un desertor que vive al margen de la ley, andaba a cuchillazos y lamentaba la existencia de los alambrados.

    Por esos años, Carlos Ibarguren hace un certero análisis del impacto formativo (o deformativo) de la geografía en las características morales del gaucho: “La periodicidad de los fenómenos de la naturaleza, producidos sin cooperación alguna de los hombres, y que proveían al abastecimiento, acostumbró a éstos, en la pampa, a esperarlo todo de la providencia. Los pastos se renovaban en todas las estaciones del año y crecían tupidos, sin que fuese menester el trabajo previo de labranza y de siembra. Los animales se reproducían fecundamente, lo que permitía se conservara, sin la acción humana, el conjunto de ganados. Las lluvias mantenían feraz el suelo. Las majadas daban con regularidad espontánea el fruto valioso de la lana, sin demandar más esfuerzo que el de cortarla. En tal ambiente, el pastor de la pampa no tenía interés en acumular productos. El ahorro carecía de objeto y de utilidad; por el contrario, era incómodo. La acumulación de productos requería un lugar fijo donde guardarlos y dificultaba al gaucho sus correrías y peregrinaciones, para las que debía proveerse, únicamente, de pocos objetos portátiles y manuales. La influencia de estos factores determinó la imprevisión, como cualidad dominante en la población pampeana, y la indolencia criolla, manifestada en el abandono y en la falta de ambición.” (Nuestra Tierra, 1917).

    Algunos años más tarde, Leopoldo Lugones populariza al gaucho “patriota”, guerrero de la independencia y baluarte contra la extranjerización que venía de la mano de la ola inmigratoria, comenzando así un movimiento que lo idealiza y lo convierte en verdadero representante nacional.

    Sea como fuere, más allá de la figura de Martín Fierro, el gaucho en general, evoca hoy sentimientos por una patria rural, trabajadora, honrada y tradicional, que se contrapone al bullicio de la ciudad sofisticada, extranjerizante y de poca moral.


    Vivimos tiempos críticos en nuestra patria, empantanada hace décadas en corrupción y decadencia. Haríamos bien en recordar que como argentinos tenemos una tendencia casi genética a la imprevisión y la indolencia, al fatalismo y la superstición, que es hábilmente explotada por los que nos gobiernan para asegurarse su permanencia en el poder. Ya es hora de buscar en nuestro acervo nacional, las virtudes que nos sacarán de este aprieto: la tenacidad, el coraje, el sacrificio, la generosidad y la solidaridad, para que podamos rescatar a nuestra Argentina del pozo en el que se encuentra. Porque el abandono y la falta de ambición ciertamente no nos llevarán a un país mejor.

  • Se retuercen los mojigatos

    Se retuercen los mojigatos

    Los que vienen siguiendo la saga de la compra de Twitter por Elon Musk, habrán notado una cierta histeria por parte de los que en Estados Unidos se conocen como “liberales”, pero que de liberales en el sentido clásico de la palabra tienen poco. Si nos guiamos por sus comentarios, el nuevo Twitter es un peligro para la democracia, y se ha convertido en una plataforma para xenófobos y delirantes de teorías conspirativas.

    Nunca fui usuario de Twitter. Confieso que sintetizar mis pensamientos en 144 caracteres no es lo mio. Pero es innegable que hace tiempo la plataforma se ha convertido en un gran foro de intercambio de información e ideas. Lo que también es innegable es que en los últimos cinco o seis años, Twitter se había alienado con las grandes empresas informáticas como Google, Facebook y Apple, ejerciendo su poder de forma arbitraria y prepotente para silenciar puntos de vista con los que no estaban de acuerdo. Las dos elecciones norteamericanas de 2016 y 2020 fueron tierra fértil para este ejercicio de control, que llegó a un paroxismo durante la epidemia de COVID. 

    Amparadas en la sección 230 de la llamada “Ley de Decencia en las Comunicaciones” (me pregunto si los que nombraron esta ley son concientes de la ironía de su nombre) que protege a las plataformas online contra juicios sobre el contenido posteado por los usuarios, estos gigantes ejercen una censura mucho más efectiva que de la los regímenes totalitarios de antaño. De hecho, en nuestros días, estas empresas son funcionales al régimen comunista chino, y colaboran activamente en la implementación de la censura (y probablemente acciones más activas) para suprimir y reprimir a la oposición. Y, como bonus, están en gran medida blindadas contra acciones judiciales de los que se sienten perjudicados.

    De forma muy efectiva entonces, escudándose en políticas para “evitar la desinformación”, “proteger la sensibilidad de los usuarios”, o “restringir los mensajes de odio”, cercenan la libertad de expresión, algo que el gobierno norteamericano no debe hacer según la primera enmienda de la Constitución de ese país, que claramente dice: “El Congreso no hará ninguna ley con respecto al establecimiento de una religión, o que prohíba el libre ejercicio de la misma; o coartando la libertad de expresión, o de prensa; o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y a solicitar al Gobierno la reparación de agravios.”

    Paradójicamente, en tiempos en que la ideología “liberal” o “de izquierda” no se sentía en control del poder o las instituciones, “liberdad de expresión” fue una bandera usada y abusada por ellos para impedir que sus puntos de vista fueran silenciados. Pero esos tiempos han quedado atrás. Hoy, y de forma creciente, se acepta que esta libertad debe ser condicionada a lo que los “expertos” o “especialistas” opinen. Esbozar o formular opiniones que vayan a contrapelo (o meramente diferentes) de lo que el “establishment” predica, es generalmente suficiente para ser censurado en estas plataformas, sobretodo en temas que son de interés a la ideología dominante en nuestros días, que podemos definir como anti-Cristiana y, en términos coloquiales, “de izquierda”.  

    Es este el contexto en el que se da el cambio de manos de la conducción de Tweeter. Elon Musk, un billonario que votó a Biden en las últimas elecciones, no tiene ni de lejos credenciales conservadoras pero se ha declarado un “absolutista de la libertad de expresión”, y comenzó su reino en Tweeter terminando el exilio de varias personalidades arbitrariamente cenceladas en el pasado reciente.

    La reacción “liberal” no se hizo esperar. Elon es ahora demonizado con una virulencia similar a la aplicada siempre a Donald Trump. Al igual que Trump, se lo considera una amenaza a la democracia. ¡Y hasta el hecho que le gusta la coca diet es indicio de su inestabilidad mental!

    No tengo ni idea que rumbo tomará Tweeter en los próximos meses, y no idealizo a Musk o su forma de actuar. Pero no deja de causarme alegría ver retorcerse de angustia a todos los mojigatos que temen perder una fracción de poder. Como todo tirano, no soportan que su autoridad sea cuestionada, no vaya a ser que más de uno despierte y ose plantárseles en el camino. ¡Que así sea!

  • Pan y Juegos

    Pan y Juegos

    Decimus Junius Juvenalis, o simplemente Juvenal, criticó al populacho romano de su tiempo (año 100 de nuestra era), acusándolo de ya no preocuparse por su historia y sus derechos, conformándose apenas con el panem et circenses que les otorgaban los políticos de turno. Como escribe en su Sátira X, “la gente que una vez otorgó mandos, consulados, legiones y todo lo demás, ahora no se entromete más [en la política] y anhela fervientemente solo dos cosas: ¡Pan y Juegos!”

    Políticos populistas de todos los tiempos siempre entendieron esto: mantener al pueblo alimentado y entretenido sirve para adormecer y apaciguar el descontento. En el caso de Roma, fue Cayo Graco, que vivió unos 200 años antes que Juvenal, quien impulsó lo que tal vez fue la primera “reforma agraria” y creó un sistema de subsidios para garantizar el trigo barato. No es sorpresa que en las elecciones para tribuno de año 123 AC, Graco decide no postularse como candidato y obtiene la re-elección por aclamación, cumpliendo el sueño de todo dictador que se precia. Pero las cosas no terminan bien para Graco. Se enfrenta con el Senado (un cuerpo que no pudo comprar con pan y juegos) y pese a haber armado parte de la población que lo apoyaba, es derrotado y muere por la espada (o suicidio) al poco tiempo.

    El “modelo Graco”, para llamarlo de alguna manera, ha sido probado exitosamente por políticos con afán de poder y pocos escrúpulos desde entonces, pese a la denuncia de Juvenal, que pareciera haber caído en oídos sordos.


    Lamentablemente, nuestra Argentina es víctima de la aplicación científica de esta vieja técnica de los dictadores. Huérfana de liderazgos dignos de la gravedad del momento, enferma durante décadas de un peronismo que ya ha hecho metástasis y afecta la esencia misma del ser nacional, nuestro país sigue con mirada hipnotizada y embrutecida los avatares de este gobierno, aceptando subsidios que en última instancia son humillantes a la dignidad humana y distraída por el gran juego nacional, que impide cualquier consideración de verdadera importancia mientras dure la Copa del Mundo.

    En un acto de “sincericidio”, fue la Ministra de Trabajo Kelly Olmos la que dijo recientemente lo que todos sabemos: bajar la inflación no es la prioridad de este mes. La prioridad, según ella, es ganar el mundial.

    Es sólo recorrer las calles de Buenos Aires para percatarse del vigor de esta campaña. No hay espacio publicitario que no haga referencia al futbol. El nombre de Messi es usado y abusado para lograr llamar la atención, y hasta la figura de un gran futbolista devenido en drogadicto y entusiasta defensor de Castro y Chávez ha sido desempolvada del archivo.

    Esta distracción es una verdadera política de estado de un gobierno que no gobierna pero apunta a sobrevivir día a día, contando con el Pan y Juegos que, aparentemente, siguen siendo eficaces en adormecer a suficientes argentinos.


    En unas horas juegan Argentina y México. Por lo que tengo entendido, una derrota de nuestro equipo ante los jugadores aztecas significaría un fin prematuro a los sueños de la selección nacional. Y en la medida que este mundial de fútbol allá lejos en Qatar es funcional a la política de este gobierno de distraer al público y evitar que sus falencias monopolicen la conversación nacional, personalmente quisiera que esta farsa termine pronto y dejemos de distraernos con temas que no son centrales a nuestro futuro.

    ¡Que la Selección vuelva a casa hoy y dejémonos de distracciones ahora!