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  • ¿No serán ellos los que nos odian?

    ¿No serán ellos los que nos odian?

    Chesterton dijo que él se convirtió sin haber leído casi ningún libro de apologética.  Llegó a la conclusión que la Iglesia era verdadera leyendo a sus críticos.  A medida que se iba internando en las obras de los más famosos escépticos, descubrió que sus ataques eran completamente contradictorios.  Algunos decían que la Iglesia era demasiado estricta y otros que era demasiado libertina. Algunos decían que era demasiado machista mientras otros decían que era solo para mujeres. Que los católicos están en contra del sexo para luego decir que sus familias católicas son demasiado grandes.  Su conclusión fue que había dos explicaciones: una es que la Iglesia era espacialmente perversa y que conseguía ofender a todo sentido de moralidad y decencia. La otra era que sus críticos eran perversos y que era la Iglesia la que estaba en el perfecto equilibrio de la virtud. Así como una persona demasiado alta ve a una de estatura normal como enana y un enano ve a una persona de estatura normal como un gigante (vale la pena leer directamente sus palabras).  

    Me acorde de esto cuando el otro día escribía sobre el supuesto odio que tenemos contra “las elites”.   Como concluimos, no, no odiamos a “las Elites”.  Simplemente queremos que tomen responsabilidad por sus actos.

    Pero tal vez una mejor pregunta es si “las Elites” nos odian a nosotros…

    Haciendo una búsqueda rápida por Internet, encontré un folleto de las Naciones Unidas que nos explica que significa “discurso de odio”:

    Odio: emoción intensa e irracional de oprobio, enemistad y aborrecimiento hacia una persona o grupo de personas, por tener determinadas características […]. El “odio” es más que un mero prejuicio y debe ser discriminatorio. El odio es una muestra de un estado emocional u opinión y, por lo tanto, se diferencia de cualquier acto o acción que se haya llevado a cabo. –

    Discurso: cualquier expresión que vierta opiniones o ideas, que comparte una opinión o una idea interna con un público externo. Puede adoptar muchas formas: escrita, no-verbal, visual o artística y puede ser difundida en los medios, incluyendo Internet, material impreso, radio o televisión.

    Si alguno de Uds. alguna vez tuvo el dudoso placer de discutir con uno de “la Contra” probablemente haya experimentado en forma directa esa “emoción intensa e irracional de oprobio” que mencionan.  Y si saben leer y escribir, podemos decir que ese odio es expresado de forma escrita, no-verbal, visual o artística y es difundido en los medios, incluyendo Internet, material impreso, radio o televisión

    Se me vienen algunos ejemplos a la cabeza que tal vez sirvan para ilustrar lo que digo:

    • Todos sabemos que acusar a una religión de ser genocida está muy mal. Si lo decimos sobre los musulmanes seremos tachados inmediatamente de Islamofóbicos. Si lo decimos sobre los judíos, seremos llamados Antisemitas.  Sin embargo, eso es exactamente lo que enseñan sobre el cristianismo en muchas universidades y colegios prestigiosos alrededor del mundo.
    • Hay varias personas conectadas en mayor o menor medida con movimientos terroristas que hoy en día son profesores universitarios, miembros del gobierno, periodistas respetados. Nos lo justifican diciendo que eran “jóvenes idealistas” y que no estuvieron involucrados personalmente en actos violentos y que meramente tenían un papel periférico.  Sin embargo, muchas de esas mismas universidades, editoriales, partidos políticos, medios de comunicación no les tiembla la mano en echar o negar empleo a personas que tienen un pensamiento conservador de derecha. Irónicamente porque los acusan de promover “el odio”.
    • Justo antes del incendio de Notre Dame, hubo una serie de ataques a iglesias en Francia. Por ejemplo, apenas una semana antes la histórica Saint Sulpice fue una de las victimas del vandalismo.  Curiosamente estos ataques pararon después de Notre Dame.  Todo hace suponer que el incendio de Notre Dame fue parte de esa campaña. Si hubiera sido cualquier otra religión, la mera sospecha hubiera sido suficiente para una campana mundial de reflexión para combatir la intolerancia.  En este caso, cuando todavía las llamas estaban ardiendo, los medios de comunicación, el gobierno, las compañías tecnológicas, fueron unánimes en declararlo “un accidente”.  Ningún periodo de reflexión sobre la intolerancia anticatólica.
    • Después de la decisión “Dobbs” de la Corte Suprema de Estados Unidos, hubo ataques violentos a decenas de Iglesias y Centros de atención a mujeres embarazadas.  NADIE fue detenido y menos aun condenado por estos hechos.   Sin embargo, como hemos mencionado en esta página, el FBI ha allanado la casa y arrestado a varios activistas pro-vida por el grave delito de pararse a rezar cerca de una clínica de aborto.

    Y pudiera seguir durante mucho tiempo.  Estoy seguro que mis estimados lectores tendrán unos cuantos más.

    Pero esto es suficiente para preguntarse ¿Será que los partidarios de la “paz”, la “tolerancia”, el “amor universal” son en realidad los primeros generadores de “discursos de odio” en contra de quienes se les oponen?

  • Académica católica aborda la “ideología de género” y los problemas transgénero con compasión y honestidad

    Académica católica aborda la “ideología de género” y los problemas transgénero con compasión y honestidad

    Introducción de La Botella al Mar: El pecado original y nuestra naturaleza caida nos hacen cargar con muchas fragilidades. La enfermedad física, el dolor y la muerte, el pecado y las malas inclinaciones, o enfermedades psicológicas y temperamentos desordenados. Todo esto es parte de la condición humana. Lo ha sido desde el comienzo de nuestra existencia en esta tierra, y lo será por todos los tiempos. En su misericordia, Dios no sólo ha muerto por cada uno de nosotros para redimirnos, pero nos ha dado una gran variedad de herramientas para superar nuestra naturaleza caida, con la ayuda de su gracia. Esta ayuda también existe hoy como existió siempre y existirá por todos los tiempos. Dios eligió crearnos con libertad, y, en última instancia, somos responsables de nuestros actos y seremos juzgados por las elecciones tomadas y los caminos elegidos.

    Esta libertad no implica que cualquier camino elegido es bueno. Aunque parezca una verdad de perogrullo en estos días relativistas, el Bien y el Mal existen. Y tanto el uno como el otro acarrean consecuencias, en esta on en la otra vida. Vivimos hoy en una sociedad, que forma parte de la cultura occidental, que en un proceso paulatino y secular viene alejándose de sus orígenes basados en la cultura greco-romana iluminada y mejorada por el cristianismo. Con el pasar de los años, y en la medida que este distanciamiento de nuestros orígenes se acelera, van surgiendo entre nosotros aberraciones varias, impensables poco tiempo atrás. La aceptación del aborto generalizado, un crímen a nivel individual que siempre existió pero que sólo recientemente se arropa del poder que le otorga la aceptabilidad que ha logrado entre los formadores de opinión, es sólo un ejemplo. Le siguen otras actitudes contrarias a la vida y dignidad humanas como la eutanasia, el consumo de drogas o la esterilización, para citar algunos ejemplos.

    Con cada década que pasa, en la medida que seguimos en este camino, nuevas aberraciones van apareciendo, ya que, liberada de restricciones individuales, legales o sociales, la propensidad del hombre para el mal no tiene límites. Así se fue gestando, y está alcanzando en nuestros días una preocupante intensidad, la campaña para difundir y convertir en “aceptable” la pretensión de que un individuo mentalmente sano puede elegir a que sexo pertenece. Surgen los “transexuales”. 

    No hay nada nuevo bajo el sol. Desde que el hombre existe, siempre hubo individuos que pretendieron deformar la naturaleza o engañarse a si mismos o a otros aparentando ser de un sexo que no es el que Dios les dió al nacer. A fines del siglo XIX, algunos psicólogos y psiquiatras alemanes empezaron a etiquetar esta aberración como un problema mental (sin connotaciones morales), y, eventualmente, en 1949 el norteamericano David Oliver Cauldwell acuña el término transexual cuando define: “Cuando un individuo que está desfavorablemente afectado psicológicamente determina vivir y presentarse como miembro del sexo al que no pertenece, este individuo se puede llamar psicópata transexual. Significa, simplemente, que no está sano mentalmente, y por esto la persona desea vivir en el sexo opuesto”. (1)

    Sólo un par de años más tarde, George W. Jorgensen viaja a Dinamarca, y después de tratamientos quirúrgicos vuelve a Estados Unidos como Christine Jorgensen (2), siendo la primera persona “transgender” ampliamente conocida, alcanzando la tapa de los diarios, la revista LIFE y otras publicaciones influyentes de la época.

    Con la explosión de “amor libre” y el “destape” generalizado de los años ‘60, el activismo transexual o travesti encontró su lugar, y fue ganando aceptación entre los medios y la cultura popular, extendiéndose de las casas de prostutución que fueron su primer hogar, a los estudios de televisión y pantallas de cine, revistas y shows the televisión.

    En los 50 años que han pasado desde entonces, y manifestando una vez más esa dinámica que acelera los tiempos y la dimensión del mal, el movimiento “trans”, y mas específicamente los tratamientos para atrasar la pubertad o cirugías para efectuar cambios de sexo, se han arropado con opiniones benévolas del American Medical Asociation y entidades afines. Para colmo de males, cada vez más son niños los que sufren la propaganda que presenta esta “transición” como una opción válida y no como (en el mejor de los casos) una condición mental a ser tratada que tiene nombre: disforia de género. Una de las “batallas culturales” siendo libradas en este momento en los Estados Unidos, es en torno a los derechos de los padres a ser informados y opinar sobre este tipo de adoctrinamiento que tiene lugar en muchas escuelas públicas.

    Es en este contexto que transcribimos extractos de una entrevista a Mary Hasson (3) sobre este tema, que sugerimos a nuestros lectores familiarizados con el idioma inglés, que lean en su totalidad acá. La traducción y selección de párrafos en nuestra.


    1. En general, nuestra fe nos llama a tratar a todos con respeto y bondad, reconociendo la dignidad de la persona que tenemos ante nosotros, una persona verdaderamente amada por Dios. Y debemos ser compasivos con los que sufren, literalmente, “sufrir con” y acompañar a la persona.
    1. Pero la pregunta más complicada es cómo se ve la compasión en una determinada circunstancia y la dirección en la que acompañamos a la persona. La auténtica compasión busca el bien del otro y lo acompaña en el camino hacia la curación y la felicidad, a la luz de del plan de Dios. No es compasivo validar las elecciones pecaminosas o dañinas de una persona o acompañar a la persona hacia un daño grave, moral o físico.
    1. Un número cada vez mayor de adolescentes se ha visto atrapado en la tendencia transgénero. Hace una década, menos de una fracción del uno por ciento se identificaba como transgénero. En 2017 y 2018, los estudios informaron que entre el 2 y el 3 por ciento de los adolescentes se identificaron como transgénero. Además, otros investigadores describen un efecto de contagio social, que hace que varios adolescentes dentro de un solo grupo de pares se identifiquen como transgénero o no binarios. El libro de Abigail Shrier, “Daño irreversible”, documenta esta tendencia con las adolescentes. A los jóvenes se les enseña, en las escuelas, en grupos de pares y los medios, que sus identidades están autodefinidas y que el cuerpo puede ser manipulado para que coincida con su autopercepción (identidad de género). Los jóvenes más vulnerables, aquellos que sufren problemas de salud mental, trauma, abuso, autismo u otros problemas, comienzan a creer las mentiras que se difunden en las redes sociales y entre sus compañeros que sus sentimientos de infelicidad o de no encajar prueban que realmente son transgénero.
    1. Lamentablemente, una industria de género en auge afirma las creencias de los adolescentes en una identidad transgénero y luego los acelera hacia intervenciones médicas que desfigurarán permanentemente sus cuerpos y destruirán las funciones corporales, incluida la fertilidad. El año pasado, países como Suecia, Finlandia y el Reino Unido han detenido las intervenciones médicas de afirmación de género para adolescentes, pero la industria de medicina de género de EE. UU. se niega a reconocer las crecientes preocupaciones médicas y continúa beneficiándose de estas prácticas destructivas y explotadoras.
    1. Los padres deben abordar la falacia de la ideología de género de una manera directa con sus hijos de secundaria y preparatoria. Refuerce la verdad: el sexo no puede cambiar. Y aunque los padres deben animar a sus hijos a tratar con amabilidad a aquellos que están experimentando problemas de salud mental o confusión de identidad, los padres también deben reforzar la verdad: las hormonas y la cirugía pueden alterar la apariencia del cuerpo pero no pueden cambiar el sexo de ni siquiera una célula. Manipular el cuerpo para destruir su función es autolesión, incluso cuando está sancionado por “documentos de género”. Simplemente no es posible ser otro que el hombre o la mujer que fuimos creados para ser, y la verdad del cuerpo nos muestra el camino a seguir. Nadie encuentra la felicidad librando una guerra médica sin fin en su propio cuerpo. La transición es una promesa seductora, pero vacía, de que los dolores y problemas normales de los adolescentes desaparecerán mágicamente cuando el niño se reinventa a sí mismo como transgénero. Simplemente no es cierto.
    1. Algunas personas influyentes están impulsadas por la ideología (los académicos, los activistas y algunos filántropos), mientras que las corporaciones primero fueron intimidadas para que apoyaran la agenda (por temor a ser etiquetadas como intolerantes) y ahora se han “despertado”. También hay un gran contingente de poderosos en las Naciones Unidas y en otros organismos regionales o internacionales y entre las organizaciones no gubernamentales. Los gobiernos (y las asociaciones profesionales de derecho, medicina, psicología, etc.) están “cautivos” de los grupos de interés ideológicos.
    1. ¿Quién hubiera pensado que los activistas LGBTQ, un grupo que hasta hace poco representaba un pequeño porcentaje de la población, tendrían la influencia para remodelar radicalmente nuestras leyes, cultura, lenguaje y políticas, en menos de dos décadas? Las señales estaban allí, pero creo que la mayoría de la gente esperaba que después de Obergefell (la decisión de la Corte Suprema que establece la legalidad de las uniones del mismo sexo) las cosas volverían a la normalidad; después de todo, ¿no era esa la promesa?: Su “matrimonio igualitario” no afectaría a nadie más. Pero la verdad es que la normalización de una nueva visión del “matrimonio”, basada en la mucho más antigua separación del sexo y la reproducción (provocada por la píldora anticonceptiva), lo ha cambiado todo. El sexo está desconectado de la reproducción, la reproducción está desconectada del sexo, la identidad sexual está desconectada del cuerpo y el cuerpo está desconectado de la identidad y la reproducción. Estos cambios están sacudiento los cimientos mismos de nuestras familias y nuestra cultura; golpean el corazón de lo que significa ser una persona humana, en relación con Dios y con los demás.
    1. Los católicos necesitan respaldar la visión de la educación católica. Nunca es más urgente que hoy. Las escuelas públicas (y muchas escuelas privadas que ya no son fieles a la verdad) están inundadas de ideología de género. Están enseñando una visión de la persona humana totalmente incompatible con la ntropología cristiana: la verdad de la persona revelada en Jesucristo y proclamada por su Iglesia. Los padres no pueden criar niños solos en medio de esta cultura. La iglesia necesita ser socia en la educación de los niños. La iglesia necesita levantar una nueva generación de creyentes fieles para esparcir las buenas noticias.

    (1) “Repensando los orígenes de la disforia de género”, por Marina de la Hermosa Lorenci. Psiquiatra. http://www.injuve.es/sites/default/files/3%20Repensando%20los%20or%C3%ADgenes%20de%20la%20disforia%20de%20género.pdf

    (2) https://en.wikipedia.org/wiki/Christine_Jorgensen

    (3) Mary Rice Hasson, J.D., es miembro Senior de Kate O’Beirne en el Centro de Políticas Públicas y Ética en Washington, D.C. Dirige el Foro de Mujeres Católicas, una red de académicas y mujeres profesionales católicas, y es cofundadora del Proyecto Persona e Identidad, una nueva iniciativa que equipa a padres e instituciones basadas en la fe para contrarrestar la ideología de género y promover la verdad de la persona humana. Abogada y experta en políticas, Mary se desempeñó como oradora principal de la Santa Sede durante la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, que abordó la educación (2018), la Mujer y el Trabajo (2017), el Cuidado (2019) y la Ideología de Género (2019) . Actualmente se desempeña como consultora del Comité de Laicos, Matrimonio, Familia, Vida y Juventud de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

  • La viga en el propio

    La viga en el propio

    Como si no hubiese temas graves para tratar en el Titanic del que Sergio se declaró plomero, el gobierno que timonea Cristina y tiene a Alberto como mascarón de proa (¡y paramos acá con las analogías náuticas!), tiene tiempo para preocuparse de una conversación grabada en Gran Hermano, un show que no aporta NADA a la salud moral de nuestro país, y tal vez por eso, goza de alto rating. Como es de conocimiento público, un participante, Walter Santiago, o “Alfa”, comentó que Alberto Fernández le habría pedido coimas, “muchísimas veces”.

    Este comentario mereció el repudio inmediato de la alerta vocera presidencial, Gabriela Cerruti, afilada defensora del peronismo corrupto cuando éste fue atacado recientemente por un par de políticos españoles. Invirtiendo el tiempo que sería mejor usado en temas más serios –aunque a veces uno es llevado a pensar que es mejor que no hagan nada, como pide por otras razones Brancatelli– la vocera exigió a los organizadores del programa una rápida retractación. Adicionalmente, declaró: “Como es sabido … a lo largo de su trayectoria pública Alberto Fernández nunca se vio involucrado en hechos de corrupción. Ha hecho de la transparencia un propósito central de su gestión en la función pública. Preservando su honor, no podemos naturalizar que alguien se exprese ligeramente de un modo tal que solo busca difamarlo y desprestigiarlo.”

    Podemos discutir sobre la transparencia de Alberto Fernández, y que quiso decir la vocera al usar esta palabra. Estamos de acuerdo con Cerruti en que el hombre que calienta el sillón de Rivadavia es tan transparente como invisible, ya que no se lo encuentra donde tiene que estar. Como dijimos arriba, tal vez eso sea hasta una virtud, considerando lo poco y mal que aporta a solucionar los problemas de los argentinos.

    Después de las palabras de Cerruti, no tardó mucho el abogado Gregorio Dalbón en apuntalar la exigencia de la vocera con una amenaza judicial. Bajo instrucciones de Fernández (el transparente, no la corrupta), lanzó por Twitter: “Sin perjuicio de lo dicho por la vocera presidencial y en caso de persistir la injuria al presidente de la Nación, Alberto Fernández, me instruyó a iniciar las acciones civiles por daño contra su honor”.

    Pero dejemos eso de lado, y enfoquémonos en la última parte de la frase de Cerruti. Las palabras de “Alfa” despertaron en ella un celo por preservar el honor de Alberto, e impedir que la gente se exprese con ligereza para difamar y desprestigiar al Presidente. Queremos suponer (aunque no estamos seguros) que la vocera cree que en un país republicano, hay que preservar el honor de todos (y todas para usar la popularizada redundancia gramatical) los ciudadanos.

    Confieso que encuentro refrescante y digna de apoyo la defensa el honor, un valor que considero se ha opacado casi al punto de desaparecer de entre nosotros, especialmente entre la clase política argentina. Nunca me imaginé que esta defensa viniese de este grupo de individuos. Pero soy un iluso. Lamentablemente no es eso lo que está ocurriendo.

    Esto no es nada más que un “show” (y me refiero tanto al Gran Hermano como al despliegue creado desde el gobierno como respuesta), otra gran distracción pre-Catar para que los argentinos hablemos de lo que a ellos les interesa y no sobre los temas serios que nos agobian. La clase gobernante no sabe lo que es ni le interesa el honor.

    Miente además la vocera cuando dice que a su jefe le preocupa la ligereza al hablar ya que esta puede dañar el honor de otros argentinos. Yo le recomiendo al transparente Presidente que empiece por practicar él mismo lo que predican en su nombre. No tengo un catálogo de declaraciones de Alberto hechas con ligereza y dañinas al honor de las personas –seguramente nuestros lectores recordarán muchas– pero como botón de muestra, cito un Tweet suyo de hace algunos años, cuando así se refirió a mi familia:

    “Beccar Varela … TFP … golpistas … nazis. Se lo que digo.” (En la foto).

    Desde que mis tatarabuelos Cosme Beccar y María Varela se casaron en 1864, la familia ha dado a la Argentina centenas de individuos honestos, dedicados y trabajadores. Abogados de renombre, empresarios, religiosos, militares, médicos, artistas y mucho más. Menos de una docena (entre los que me encuentro) militamos en las filas de la Tradición Familia Propiedad (TFP) durante algún tiempo. Ciertamente no conozco a ningún pariente nazi, muy por el contrario. Y si por “golpista” Alberto se refiere a los millones de argentinos que en algún momento celebraron alguno de los golpes de estado de nuestra turbulenta historia, estamos en buena compañía.

    Pero hablando con la ligereza que le molesta cuando la siente en carne propia, el presidente difamó e hizo lo que pudo para desprestigiar a centenares de personas que llevan nuestro apellido, usando pocas palabras en un Tweet. ¿No es esto hablar ligeramente con intención de difamar y desprestigiar no a una persona pero a una familia entera? No me consta que se haya retractado nunca, y ya que estamos en tema, llamo al Presidente a hacerlo ahora. Nunca es tarde.

    Por más que escribió “sé lo que digo”, Alberto no sabía lo que decía entonces. Los años han pasado y no pareciera saber lo que dice ahora. Con la ayuda de Dios y el voto de los argentinos, tal vez su figura terminará de desvanecerse y desaparecerá de nuestra historia, a la que no ha aportado nada positivo. Con suerte nos podremos olvidar de él. Pero sospecho que las consecuencias de su patético gobierno estarán con nosotros por muchas décadas.

  • ¿Realmente odiamos a “las elites”?

    ¿Realmente odiamos a “las elites”?

    Me mandaron este artículo que me pareció muy interesante. Es una critica a la “Nueva Derecha” desde un punto de vista del liberalismo clásico (o eso es lo que dice el articulista).

    ¿Qué es la “Nueva Derecha”?  

    En general desconfío de las etiquetas puestas por “la Contra” para describir movimientos conservadores. Se me antojan intentos de proveer lideres y contenido ideológico desde afuera, seguramente con malas intenciones.  Pero con eso en mente, acá hay un artículo de Vanity Fair (caveat emptor: es un pasquín de extrema izquierda) que tiene datos interesantes.

    Para aquellos de una cierta edad, recordaran que ese termino se usó durante la época de Reagan para definir un sector del movimiento que lo impulsó al poder.  Hoy en día vuelve a estar en boga y se refiere a un cierto sector que es joven, educado, “techy”, no enteramente alineado con algunos puntos del conservadurismo político tradicional, en particular en lo que se refiere a política económica.  Sobre todo, están enojados con las actuales elites las que normalmente hubieran sido sus pares. Un ejemplo de ellos es Peter Thiel (el ex socio de Elon Musk) y una serie de figuras que él ha impulsado como por ejemplo JD Vance, el actual candidato al senado en Ohio.  Yo diría que Giorgia Melloni pudiera ser también un ejemplo.

    Según este articulo la mayor diferencia que existiría entre un “conservador clásico” y un “Derechista Nuevo” es “cuanta fe tiene cada grupo en la posibilidad de que “las elites” pueden existir como un grupo funcional y digno de confianza”.    Su argumento pudiera ser resumido así:  los liberales clásicos pensaban que el “sistema” (capitalismo, libre mercado, democracia) eran fundamentalmente solido y si bien las “elites” eran fácilmente capturadas por intereses particulares, podía en general confiarse que había suficientes mecanismos de auto corrección como para confiar en que serían capaces de llevar el timón en un buen rumbo general.   

    La nueva derecha es en cambio iconoclasta y considera que las “elites” en su actual conformación son un agente pernicioso. Esta visión tan pesimista influencia varias posiciones que antes eran consideradas pilares del pensamiento de derecha. La libertad de expresión pasa a ser vista como un “pase” para aquellos que controlan las grandes compañías tecnológicas y los medios de comunicación corporativos.  La inmigración que era vista con una cierta benevolencia por generaciones anteriores pasa a ser vista como un ataque a la identidad nacional. El libre intercambio un mecanismo para reforzar la globalización y centralización del poder.  

    La Nueva Derecha tiene una mayor preocupación por limitar el creciente poder de la Izquierda que en garantizar los derechos fundamentales individuales que era la roca fundacional del liberalismo clásico.

    Según Tyler Cowen (el autor del artículo) esto es una sobrerreacción de la “Nueva Derecha”. Cree que hay un mecanismo de retroalimentación tanto en la izquierda como en la derecha, en la que ambos bandos tienden a centrarse en los aspectos y noticias negativas ya que estas son las que de alguna manera justifican su existencia. De ahí que sus visiones estan teñidas de extremo pesimismo que les impide ver el cuadro general. En realidad, según él, la situación dista de ser lo negativa que la presentan.   Considera que este desprecio por las elites es auto destructivo, ya que una cosa es querer controlarlas (como era el caso en el antiguo liberalismo) y otra es destruirlas, lo que dejaría a la sociedad sin cabeza, lo que seria peor como remedio que la enfermedad que pretende curar.

    A primera vista parece un análisis atractivo. El optimismo siempre es una posición simpática. Puede que las cosas no estén tan mal como me la venden. Las malas noticias son buenas herramientas para recaudar fondos y organizar las tropas.  Hoy en día hay excelentes maquinarias dedicadas a explotar los miedos de la gente.  La cantidad de horrores en el mundo es más o menos constantes, lo que pasa es que antes nos enterábamos solo de lo que pasaba cerca nuestro y ahora no hay desastre en cualquier rincón remoto de la tierra que no llegue instantáneamente a nuestros oídos.   ¿Este mensaje apaciguador es real o es un canto de sirena para que relajemos nuestra guardia? La ingenuidad y el optimismo se parecen tanto que a veces es difícil distinguirlos.

    Empecemos con un “chequeo de realidad”. A continuación, describo solo cinco proposiciones defendidas (o implementadas) no por una minoría extrema, si no por instituciones de peso como lo son burocracias estatales, partidos políticos, organismos multilaterales, universidades prestigiosas, empresas multinacionales, bancos, productoras, medios de comunicación, asociaciones de maestros, profesores en todos los niveles de enseñanza, lideres religiosos, etc.  De forma casi unánime. Y el disenso con por lo menos algunas de estas proposiciones está siendo penalizado, incluso legalmente, en muchos lugares del mundo.  

    • El aborto es un derecho fundamental de la mujer que no debe tener limitaciones de ninguna índole.
    • Considerar que hay solo varones y mujeres es un prejuicio pernicioso. Los individuos deben tener derecho a elegir su “genero” desde temprana edad y realizar cambios permanentes en su anatomía aun antes de la mayoría de edad sin consentimiento de sus padres.  Esto debe ser enseñado y promovido en el sistema educativo, junto con el concepto que la familia tradicional es una construcción social inventada por el patriarcado para dominar a todos las mujeres y todos los que nos se conformaban a sus dictados.
    • Las diferencias de resultados entre diversos grupos son atribuibles a problemas estructurales de la sociedad y considerar que son resultado de elecciones individuales es racismo.
    • El origen del crimen es la pobreza y la injusticia del sistema. Por lo tanto, no puede castigarse a los criminales individualmente si no se debe trabajar para solucionar las causales remotas.
    • El Cristianismo, y la cultura europea fueron fuerzas destructoras en la historia y su influencia debe ser limitada y/o eliminada.

    Si alguien duda de que estas son posiciones ampliamente apoyadas por las “elites” (como las describo arriba), por favor hágamelo saber y le hago llegar un par de bibliotecas de datos que apoyan esta afirmación.

    Este botón de muestra del “programa de gobierno” de las elites como están compuestas actualmente, marca una enorme diferencia con lo que decían defender esas mismas elites hace relativamente poco tiempo atrás. Tal vez eso explica la diferencia de tratamiento por parte de la derecha que nota el Sr. Cowen.  

    Por otra parte, me parece que es un error conceptual identificar el concepto de “elites” con las elites específicas que sustentan estos puntos de vista.   Es como decir por que yo quiero aplicar las máximas sanciones a un juez corrupto es porque yo odio a los jueces en general.  El mundo no es igualitario si no jerárquico. El respeto a esas jerarquías implica una gran dosis de responsabilidad que va creciendo junto con la posición de poder. Las máximas posiciones de poder requieren el máximo de compromiso.  Creo que todos estamos de acuerdo que las sanciones por abuso de poder van en proporción con el poder del que se abusa.   

    Es verdad que como dice el Sr. Cowen, la derecha tenía una posición complaciente con respecto a varias instituciones porque estaba convencida que habría mecanismos de autocorrección que impedirían el derrape. Pero esta complacencia no tomaba en cuenta un esfuerzo coordinado de una minoría comprometida con un programa ideológico que se dedicaron a sabotear todos estos mecanismos de autocorrección. Por lo tanto, es natural que la derecha tenga interés en reevaluar sus premisas y asegurarse que existan mecanismos de prevención contra este peligro.  No hacerlo sería cómplice con esas fuerzas disolventes.

    El Sr. Cowen no lo dice, pero es algo que es levantado como un fantasma en muchos otros ámbitos y por lo tanto es bueno contestarlo. El riesgo implícito de este negativismo seria impulsar al movimiento de derecha a la violencia. Como decíamos el otro día, la izquierda tiene un grave problema de proyección psicológica. Como ellos llaman constantemente a una revolución sangrienta y han cumplido su promesa muchas veces en la historia piensan que la derecha busca los mismos métodos. Pero esta afinidad con la violencia no es tan frecuente en la derecha. Sobre todo en la derecha burguesa que es la que me parece que el Sr. Cowen esta analizando. 

    Lo que quiere la Derecha es un mundo ordenado donde el mérito y la responsabilidad personal sean los factores determinantes para ascender en la escala de responsabilidad. Donde la concentración de poder sea vista con desconfianza y que se aplique el principio de subsidiariedad. Donde se respete al individuo, a la familia, a la comunidad. Se ame al prójimo y no conceptos abstractos como “la humanidad”.  Donde se respete la vida, la propiedad, la verdad. En resumen, donde se respete la Ley de Dios.  

  • Mediocres por los siglos de los siglos

    Mediocres por los siglos de los siglos

    En al año 45 a.C., cuando Cicerón (en la foto) se encontraba en el ostracismo y alejado de la vida pública, pasó un tiempo en su casa en Tusculum — a 25 km de Roma por la Vía Latina — lugar de residencia preferido de muchos romanos acaudalados. Allí escribió las Tusculanae Disputationes, una serie de cinco libros destinados a popularizar la filosofía de la antigua Grecia entre sus contemporáneos.

    Entre los temas que desarrolla se encuentra el de la felicidad, y que es y no es necesario para obtenerla. Entre muchos otros, toca el de la popularidad, y hasta qué punto gozarla es una fuente de placer o un peso. “¿Por qué debe el sabio seguir el placer de la multitud, en lugar de buscar la verdad sin importarle la presión popular?”, nos pregunta. “Ciertamente sería el ápice de la estupidez darle importancia a la opinión de la masa, cuando a cada uno de ellos como individuos los miramos de arriba porque son obreros sin educación”, nos responde él mismo.

    En ese contexto nos habla de Hermodorus, que vivió en el siglo IV a.C., miembro de la Academia de Platón y que estuvo presente en la muerte de Sócrates. Llegó a ser un hombre prominente en Éfeso, pero fue expulsado de la ciudad por sus compatriotas que Cicerón cita como diciendo: “A nadie entre nosotros se le puede permitir que sobresalga sobre los demás. Cualquiera que aspire a algo así, tiene que irse y vivir en otro lugar, entre otra gente.” Esta oda a la mediocridad, que causó el exilio de Hermodorus, llevo a Heráclito (según nos sigue contando Cicerón) a declarar que toda la población de Éfeso debería haber perdido la vida por proferir tal despreciable afirmación.

    Dejando ese castigo draconiano propuesto por Heráclito de lado, el punto de vista expresado por los habitantes de Éfeso hace 2.400 años es tan parte de la naturaleza humana hoy como lo fue entonces. El mediocre no sólo quiere que lo dejen en paz y no lo empujen a superar sus propias debilidades y falencias, pero resiente y quiere suprimir a aquellos que se destacan, ya que representan la manifestación viva de su propias falencias.

    Y al igual que en la Éfeso del siglo IV a.C., hay estados en pleno siglo XXI que promocionan la mediocridad y castigan la excelencia. Desarrollan estructuras de incentivos, sean culturales o fiscales, para premiar al que, para hablar en criollo, “se queda en el molde” y castigar al que no lo hace. El tan mentado “paraíso socialista escandinavo” es un ejemplo — según me han contado varios que, cual Hermodorus se han exilado del mismo — de una sociedad donde ser exitoso más allá de ciertos parámetros atrae el castigo no sólo de pesadas cargas impositivas, pero también una censura social que mira con malos ojos al que descolla.

    Sin tener que cruzar océanos y llegar a la lejana Suecia, nuestra propia Argentina peronizada sufre del mismo síndrome. Es larga la lista de argentinos cuyo talento y trabajo no ha sido reconocido por sus compatriotas. Y, las experiencias de argentinos que triunfan en el extranjero, son suficientemente numerosas como para proveer evidencia anecdótica de que, una vez libres del peso de la mediocridad nacional imperante, los esfuerzos de muchos son recompensados y destacan como no destacan acá.

    Es triste notar cómo la mediocridad perdura en el corazón del hombre desde el inicio de la historia conocida hasta nuestros días. Pero, también es esperanzador comprobar que ciertos elementos básicos de la naturaleza humana no cambian, pese a los esfuerzos de los ilusos (¿o deberíamos decir mentirosos?) que ignoran este hecho. Dicen vulgarmente que Dios ciega al que quiere perder. Y los ciegos que pretenden redefinir cosas tan inmutables como la existencia de sólo dos sexos, o la influencia de las pasiones o malas tendencias en el comportamiento humano, harían bien en estudiar la historia y darse cuenta que algunas cosas no cambian ni cambiarán nunca. Aunque sea la existencia de los que destacan en un mar de mediocres, de los cuales hay tantos hoy como entonces.

  • Premio a una activista proaborto antisemita

    Premio a una activista proaborto antisemita

    La escritora francesa Annie Ernaux que acaba de ganar el premio nobel de Literatura 2022 convirtiéndose en la decimoséptima mujer que gana el galardón, ampliamente considerado el más prestigioso de la literatura mundial desde que se creó en 1901, resultó ser una polémica activista que no ha dejado a muchos indiferentes. 

    Los organizadores del Nobel señalaron que para escogerla se centraron en su calidad literaria y no en enviar un mensaje al mundo al elegirla; pero la victoria de la Señora Ernaux visibiliza positivamente el aborto, meses después de que la Corte Suprema de EE. UU. anulara Roe v. Wade.

    Efectivamente, para los que no la conocen, Madame Annie Ernaux, es una francesa de 82 años, autora de una veintena de libros entre los que se encuentran “El Acontecimiento”, donde relata su propio aborto clandestino ocurrido en el año 1963, cuando este era ilegal en una Francia católica, narrativa que es llevada posteriormente al cine por Audrey Diwan, en el año 2021.

    Tras conocerse la entrega del premio, durante una rueda de prensa que tuvo lugar en la editorial parisina Gallimard, la novelista no solo expresó que luchará hasta su último suspiro para que todas las mujeres puedan “elegir ser madres o elegir no serlo” – considerando que la anticoncepción y el aborto son derechos fundamentales – sino aprovechó la oportunidad para manifestar su preocupación por el ascenso de la “extrema derecha” en países europeos, entre los que citó a Italia y Hungría. Opinó entonces, mostrando su otra cara, que “hay que explicar las cosas. Históricamente, la extrema derecha nunca fue favorable a las mujeres” (sic).

    El derecho a un aborto libre no es la única causa por la que lucha la Sra. Ernaux. También es conocida por su apoyo al denominado movimiento internacional BDS – siglas de “Boicot, Desinversión y Sanciones”-, para sancionar económicamente a Israel por su política de asentamientos en los territorios palestinos. Así en mayo del año 2019 formó parte del colectivo de más de cien artistas franceses que, a través de una carta, llamó a boicotear el célebre concurso de la canción de Eurovisión por celebrarse en Tel Aviv; carta que exigía además que la televisión gala desistiera de transmitir el evento.

    Ante la polémica galardonada, se levantaron voces indignadas por sus posiciones públicas antisemitas en el mundo judío. Así el presidente del Consejo Central de los Judíos de Alemania, Josef Schuster, criticó la concesión del premio por considerarlo un duro golpe a la lucha mundial contra el antisemitismo. La Iglesia Católica, sin embargo, ha guardado silencio en referencia a su activismo a favor del aborto.

    No olvidemos tampoco que la escritora francesa, también a través de una carta, solicitó la liberación del militante comunista libanés Georges Abdallah, cofundador de las Facciones Armadas Revolucionarias Libanesas en 1980 y condenado a cadena perpetua por los homicidios del teniente coronel Charles R. Ray, agregado militar estadounidense, y Yaakov Bar-Simantov, diplomático israelí, frente a su casa en París el 3 de abril de 1982, así como su participación en el intento de asesinato del ex cónsul estadounidense en Estrasburgo Robert O. Homme; crímenes que a juicio de la galardonada no merecen que su autor este encerrado ni constituye un peligro para la sociedad como potencial autor de otros. 

    En fin, el otorgamiento del premio a una activista como lo es la Señora Ernaux, no solo constituye una afrenta para la memoria de los miles de niños que no nacen en el mundo culpa del aborto, así como para las víctimas del terrorismo, sino que es un grave incumplimiento a la última voluntad del filántropo sueco Alfred Nobel al estipular en su testamento que cada año se premie a quienes otorgaran el “mayor beneficio a la humanidad” ya sea en física, química, paz, fisiología, medicina o literatura.

    El Dr. Shimon Samuels, expresó preocupación que dado el activismo antiisraelí de Ernaux, parte del premio de casi un millón de dólares podría llegar a manos de violentas de las organizaciones propalestinas. Para Samuels, “la elección de la Academia Sueca es escalofriante”. Escalofrío que hago extensivo a posibles miles de niños que serán abortados gracias también a la galardonada y a su incansable labor en tal sentido.

    P.D. si algún lector tuvo acceso a la declaración de los Obispos franceses sobre el premio a una activista de estas proporciones, me la hace llegar por esta vía.

  • Cacofonía

    Cacofonía

    Si hay algo que la actual guerra en Ucrania me ha enseñado, es que todos vivimos inmersos en cantidades indigeribles de información. En una era en la que cualquiera con acceso a internet puede ponerse a leer las obras completas de Cicerón, o mirar el último video de un misil ruso explotando en Kiev, es muy difícil decidir cómo priorizar la información disponible, que conclusiones sacar de ella y como esta afecta nuestras vidas.

    Dicen que la verdad es la primera víctima de la guerra, y esto no es un fenómeno moderno. Siempre fue así. Lo que es moderno es la velocidad y amplitud geográfica con que la información circula en el mundo. No hacen falta muchos conocimientos técnicos o abundantes fondos (y esta misma Botella es una muestra de esto), para que cualquiera que quiera emitir un sonido en el ciberespacio pueda hacerlo.

    Esta cacofonía digital es generada por incontables entidades públicas y privadas con presupuestos muy diversos que tienen intereses en difundir su opinión y su punto de vista. Como todos, estas deciden a qué hechos darle importancia y a cuales no, siendo la omisión muchas veces tan estridente como el énfasis. Ya no se trata simplemente de informar hechos puntuales. Desde la selección de la noticia, hasta cómo se la entrega, está sirviendo, en menor o mayor grado, el interés del que la presenta.

    Aquellos quienes pretenden la quimera de recibir “sólo los hechos”, para poder “formar su propia opinión”, tienen que recurrir a todo tipo de esfuerzos para “compensar” la parcialidad conocida o supuesta del que entrega la noticia. Ni una legión de expertos sería capaz de verificar en tiempo real la veracidad de las noticias que se generan y entregan en el mundo, y el que absorbe noticias y quiere retener cierta independencia intelectual lo hace sabiendo que sus esfuerzos nunca serían del todo exitosos.

    Para complicar más el asunto, no podemos olvidar que todos cargamos nuestras propias parcialidades, de las que somos más o menos conscientes, creadas y alimentadas desde nuestra infancia como parte de nuestra educación, entorno familiar y opciones de vida. Ellas también determinan nuestro punto de vista, y se requieren actos de honestidad intelectual poco comunes para ser capaces de asomarnos como por una ventana al punto de vista del otro sin perder nuestras propias ideas, pero al mismo tiempo admitiendo que ángulos diferentes pueden sumar al que uno ya tiene.

    En última instancia, se requiere una vida de educación, trabajo y fe en Dios para identificar y adquirir los principios y valores morales, religiosos y humanos que nos deberían servir de guía en nuestra búsqueda de la verdad en un mundo que ha desarrollado el talento de camuflarla muchas veces con maestría. Al igual que el camino de la salvación eterna, esta no es una tarea fácil o popular. Pero si al menos no tratamos de desarrollar estos principios y valores, inevitablemente seremos como un corcho en el océano, avasallados por las opiniones de los que pueden hablar más fuerte que nosotros.

    Volviendo al tema Ucrania, quizás los acontecimientos tácticos en el campo de batalla sean los más fáciles de entender. Al final del día, este lado controla tal territorio, y tal o cual edificio o puente fue o no fue destruido. Pero a la hora de formar un juicio sobre los antecedentes del conflicto, o la moralidad del mismo, para no hablar sobre las consecuencias que este puede tener sobre el futuro de ambos países en pugna y sobre el resto de Europa o el mundo, ahí es donde nos encontramos con el equivalente a una “torta mil hojas”, donde cada camada representa una posible explicación, aparentemente bien razonada y con su propio conjunto de datos para fundamentarla.

    Puestos a deconstruir esta torta y sus mil hojas de hojaldre, las posibilidades de interpretaciones alternativas son incontables. Aquí algunas de ellas:

    • Los únicos ganadores de esta guerra serán, como siempre, los fabricantes de armas que están juntando billones.
    • Estados Unidos y la OTAN están “luchando hasta el último ucraniano” para debilitar a Rusia pero, en realidad, no tienen un interés real o válido por ver una Ucrania independiente.
    • Ucrania nunca debió haber sido independiente porque siempre fue parte de Rusia hasta que Nikita Kruschev se la regaló a los ucranianos.
    • Europa y la OTAN representan políticas anti-cristianas como la ideología de género o el aborto, mientras que Putin lucha contra la homosexualidad y es un líder de “derecha”.
    • Rusia está luchando una guerra defensiva ya que fue provocada por la OTAN y tiene derecho a defenderse.

    Y seguro que hay otras…

    Pese a que todas o alguna de estas interpretaciones, sean tal vez legítimas, en lo personal, e íntimo conocedor de mis propios prejuicios y puntos de vista; nacido y formado durante la Guerra Fría, pocas cosas me harían más feliz que ver a Putin derrotado y que la Rusia que él y sus amigos oligarcas representan sea puesta en su lugar. Ese deseo de mi parte, inevitablemente, goza de cada victoria ucraniana y celebra cada debacle ruso. 

  • Mientras la Iglesia susurra, la AMA pelea

    Mientras la Iglesia susurra, la AMA pelea

    Una noticia publicada ayer por Infobae nos cuenta que la Asociación de Mujeres Americanas han denunciado penalmente a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, por incumplimiento de deberes de funcionario público. Lo que motiva esta denuncia es la campaña en pro de la esterilización permanente a personas a partir de los 16 años (en la foto).

    La docente y fundadora de AMA, Mercedes Moreno Klappenbach, Pilar Santucci están convencidas de que esa resolución oficial “incita a la mutilación de órganos indispensables para la reproducción” y que la campaña impulsada por el Ministerio “desconoce dolosamente el Pacto de San José de Costa Rica, incorporado expresamente a la Constitución Nacional, sobre la mayoría de edad”.

    Me escandaliza que eso sea lo único que tenga la Ministra de Salud para ofrecer a los jóvenes. Están los que se van del país y para los que se quedan es esterilización masiva y definitiva. Es un disparate. Quiero pensar que Vizzotti se equivocó ya que, como se vota a los 16, pensó que esa era la mayoría de edad, pero no es mayoría de edad”, señaló Moreno Klappenbach a Infobae.

    Infobae

    Es de notar que la Ley 26.130 establece “que toda persona mayor de edad tiene derecho a acceder a la realización de las prácticas denominadas ‘ligadura de trompas de Falopio’ y ‘ligadura de conductos deferentes o vasectomía’ en los servicios del sistema de salud” y fue promulgada en el año 2006. Naturalmente, el procedimiento es gratuito, o, mejor dicho, lo pagan todos los contribuyentes, incluyendo aquellos que tienen objeciones de conciencia sobre estos métodos de control de la natalidad.

    No sabemos bien por qué o cuándo, la ministro de Salud y su equipo decidieron que la mayoría de edad son ahora los 16 años, y lanzaron la campaña publicitaria que provocó la denuncia arriba mencionada. De hecho la Ley 26.579 promulgada tres años después de la que regala esterilizaciones a los argentinos, deja claro que la mayoría de edad en la Argentina es a los 18 años.

    Hace un par de semanas, la Comisión Episcopal por la Vida, los Laicos y la Familia, emitió un comunicado expresando “preocupación” por esta campaña del Ministerio de Salud. Como parece ser la norma en los pronunciamientos de los obispos argentinos, el comunicado usa un lenguaje que carece de la indignación que creemos debería ser parte de una condena a esta campaña que atrofia a los menores de forma definitiva.

    “La exigencia ética de promover una paternidad responsable nunca debe abrir camino a métodos que atentan contra la dignidad de la persona, que acotan la noción de libertad humana o que cargan con la responsabilidad sobre personas que aún no han alcanzado la madurez necesaria para decidir sobre procesos irreversibles”, dice el comunicado de la Comisión. La verdad que si quiero clases de ética o sobre la dignidad humana no necesito la Conferencia Episcopal. ¿No es mucho pedir que expliquen a los argentinos en qué estas prácticas ofenden a Dios o contradicen la enseñanza de la Iglesia?

    La Comisión Epsicopal también expresa preocupación por “el progresivo debilitamiento de la conciencia sobre la vida y sobre la condición humana, que emerge con fuerza cada vez que aparece en la agenda pública el tema del aborto, la eutanasia y tantos otros debates que ponen en jaque los fundamentos más profundos de la humanidad”. 

    “Este debilitamiento -sigue diciendo- reduce la condición humana a una simple materialidad” y “no se tiene en cuenta la existencia de la persona y su trascendencia, y queda peligrosamente desconocida la dignidad de los excluidos, los ancianos, los pobres, los enfermos y los niños por nacer”.

    Infobae

    ¿No sería mas a tono con la identidad y misión de los obispos recordar a los argentinos que, como leemos en la encíclica Humanae vitae del recientemente canonizado Pablo VI, que “tampoco es vía lícita la esterilización directa, perpetua o temporal del hombre o de la mujer”?

    Pero en fin… nuestros pastores hace mucho que no se caracterizan por predicar de forma inequívoca y clara al pueblo en general, prefiriendo discursos que, aunque muchas veces correctos en lo substancial, no disipan la confusión de los fieles, y ciertamente no los mobilizan. En una era en que los enemigos de Dios y de la Iglesia cuentan con un casi monopolio de los medios de información, los obispos argentinos susurran.

    Bastante más claras fueron otras organizaciones porteñas, que

    … también repudiaron “el intento de control de la natalidad y la propaganda” destinada a que “los adolescentes presenten el consentimiento a que el Estado los mutile”.

    Con la firma de la Democracia Cristiana, la Ucedé, el Partido Demócrata y el Partido de las Ciudades en Acción, de la Capital Federal, el comunicado califica de “hecho aberrante” la campaña del Ministerio de Salud. “Intimamos por medio de la presente al cese de esta actividad” que confunde a los jóvenes y busca destruir a la familia e invisibilizar a “la persona humana destruyendo su identidad y naturaleza”.

    Infobae

    Pero al final del día, son Mercedes Moreno Klappenbach, y Pilar Santucci de la Asociación de Mujeres Americanas, las que se llevan nuestra admiración y apoyo, por no solo hablar pero también actuar sin pelos en la lengua en la defensa de la familia argentina, atacada desde tantos frentes y protegida por tan pocos. ¡Que Dios recompense a estas mujeres en esta vida y en la próxima!

  • Adios al Artículo 14

    Adios al Artículo 14

    El derecho a asociarse consagrado en el artículo 14 implica que cada uno tiene libertad de asociarse con quien quiere. La Constitución está por encima de cualquier otra norma legal y no puede ser abolida o modificada a través de tratados internacionales ya que eso implicaría un sistema extra-constitucional de reforma.  Sin embargo, la Cámara Civil dice básicamente que “los tratados internacionales” han abolido el artículo 14.   

    En un fallo confirmando una resolución de la Inspección General de Justicia en la que obliga al Jockey Club a integrar su directorio con un cupo determinado de mujeres, la Cámara Civil dictaminó (parafraseando) que estamos obligados por tratados internacionales a combatir la discriminación por sexo y que por lo tanto la institución debía adaptarse a esos requerimientos sin importar lo que diga la Consitución.

    Alguien me preguntara: ¿Esta Ud. diciendo que Argentina no puede ser parte de tratados internacionales para combatir la discriminación?

    No es lo que estoy diciendo. Mas allá del merito de dichos tratados y sus finalidades políticas (que podemos debatir en otro lado) el Estado Argentino puede obligarse a través de dichos instrumentos a no ser partícipe de dicha discriminación.  Y estos serían (y son) aplicables a instituciones públicas, no a las privadas. El Estado tiene prohibido hacer leyes que favorezcan un sexo, o una raza, o un “pueblo” sobre otros. No puede crear instituciones que tengan como finalidad especifica fomentar la animosidad entre sexos, razas o “pueblos”. Por ejemplo, sería impensable bajo estos tratados crear un ministerio con un presupuesto de miles de millones de pesos con el declarado objetivo de favorecer un sexo sobre el otro (Ups…!)

    Pero, aunque no lo dicen con estas palabas, todos tenemos que entender que crear un “ministerio de la mujer” esta “bien” y que el patriarcado aparentemente representado por el Jockey “está mal”.  En definitiva, es la “amoralidad” de esta situación lo que parece tener a mal traer a la Cámara Civil.

    ¿Pero… (dirá algún desprevenido), no nos han repetido hasta el cansancio que está muy mal imponer “tu moralidad” sobre otros? ¿Y mucho peor si es el estado el que lo hace?  No, estimado Desprevenido.  Eso solo se aplica al aborto.  

    El hecho que el Jockey ni siquiera impide formalmente que se asocien mujeres y que se trata simplemente una tradición que se mantiene por voluntad de todas las partes involucradas es irrelevante.

    Pudiera decirse que esta tradición es anacrónica y que ya es hora de eliminarla. Y tal vez hasta fuera cierto. Este debate se ha tenido varias veces dentro del club y al menos por ahora, el movimiento de reforma no ha tenidos suficiente apoyo. 

    Me imagino que los argumentos a favor de incorporar socias pudieran ir de lo eminentemente económicos (si todas las mujeres que hoy hacen uso de casi todas las instalaciones sin pagar cuotas pasaran a hacerlo y esto implicara que la cuota social se redujera)  hasta lo “social” (hace 150 años atrás los clubes masculinos eran la norma, hoy en día son una rareza).

    Los argumentos en contra serian probablemente mas abstractos: la tradición de las que los socios son mas custodios que dueños, el hecho que el Jockey no debiera ceder a presiones políticas externas, especialmente proveniente de sectores que odian lo que el Club representa.  Aunque también pudieran hacerse argumentos prácticos a favor del status quo: el Club no tiene problemas de atraer socios y no necesita expandir su ámbito de reclutamiento. Sus tradiciones y “excentricidades” son exactamente lo que lo hace atractivo y modificarlas sin necesidad puede perjudicar más que ayudar.   

    Pero ese debate le ha sido robado a los socios.

    Por la pesada y áspera mano del estado.  

    Los socios del Jockey no se destacan por quedarse callados sobre los asuntos del club. Hay muchos y acalorados debates.  Parte de la vida social.  Pero creo que la condena a esta indebida violación de sus derechos constitucionales será finalmente el punto en el que serán unánimes.

  • Presentarse como izquierdista es un negocio

    Presentarse como izquierdista es un negocio

    Alberto Fernández acaba de designar como Ministra de las Mujeres, Género y Diversidad a la militante lesbiana de 32 años Ayelén Mazzina, con un presupuesto de 2 billones de pesos, es decir la mitad de los 4 billones que el Ministro Massa le destina a las políticas de género .

    Ni siquiera desde el punto de vista de la pretendida “causa” que esta señorita dice defender es posible gastar ese dinero de una manera eficiente. No descarto que una persona pueda tener odio por el orden natural y al mismo tiempo ser honesta. A Robespierre le decían “el Incorruptible”, lo que no le impidió mandar miles de inocentes a la guillotina.

    Pero cuando este tipo de militancia dispone de los 4 billones que Massa les concedió ya no tengo tanta fe en su hipotética honestidad. Robespierre nunca tuvo 4 billones para gastar. Es inevitable que buena parte del presupuesto de Ayelén vaya al bolsillo personal de los pseudo-militantes del género.

    Es curioso que sea Massa quien les asigna esa cifra astronómica, siendo que él representa un supuesto giro a la derecha del Gobierno. Sin embargo no debería extrañarnos, porque Mauricio Macri -otro supuesto giro a la derecha de la política argentina- se comportó de manera idéntica. Mientras por un lado decía que había que acabar con el “curro de los derechos humanos” por el otro llenaba los bolsillos de los militantes de izquierda. De todos los “curros” que Macri no sólo no acabó sino que alimentó asiduamente, el más triste fue que mantuvo la educación firmemente en manos de los destructores de las almas de los niños.

    Una posibilidad es que Massa y Macri piensen igual que Irene Montero. Massa y Macri estarían convencidos de la justicia de la causa del género y quieren financiarla al máximo.

    Pero no creo.

    Lo más probable es que Massa y Macri simplemente tengan miedo de los activistas y los “compran” -o creen comprarlos- llenando sus bolsillos. Un buen negocio, a expensas del sufrido contribuyente.

  • ¿Crisis en la Iglesia y una luz de esperanza en Holanda?

    ¿Crisis en la Iglesia y una luz de esperanza en Holanda?

    Hace tiempo vengo siguiendo las noticias del camino sinodal que ha iniciado parte de la iglesia católica alemana, así como peticiones puntuales de algunos católicos anglicanos que van en contra de la doctrina. Sin embargo, la iglesia flamenca de Bélgica ha dado un paso más audaz al establecer una liturgia para las parejas homosexuales, es decir, una especie de matrimonio de parejas del mismo sexo, junto con la creación de la coordinación de “Homosexualidad y Fe” dentro del Servicio de Pastoral Familiar Interdiocesana de la Iglesia católica flamenca.

    Efectivamente, los obispos flamencos liderados por el Cardenal Jozef De Kesel – Arzobispo Metropolitano de Bruselas desde noviembre del año 2015 y Presidente de la Conferencia Episcopal de Bélgica desde febrero del año 2016 – a través de un documento titulado “Estar cerca de los homosexuales desde el punto de vista pastoral. Por una Iglesia acogedora que no excluya a nadie”, se desmarcaron del resto de la Iglesia y comunicaron que bendecirán uniones de parejas homosexuales, a través de una liturgia especial para estas celebraciones.

    El cardenal De Kesel (en la foto) se ha caracterizado por sus polémicas declaraciones siempre en contradicción con la doctrina de la Iglesia Católica, las cuales no han sido obstáculo para avanzar en su carrera y nuevos cargos designados desde el Vaticano. Así, dos meses después de su nombramiento como Arzobispo, en el año 2010, De Kesel cuestionó el celibato clerical. Posteriormente, en el año 2012 se proclamó defensor de la ordenación de mujeres dentro de la Iglesia católica, por citar alguna de sus posturas.

    Sin embargo, hasta el momento no ha habido reacción alguna del Vaticano, solamente un artículo en “El Observador Romano” que, si bien no condena expresamente la decisión de la Iglesia flamenca, señala que no cuentan con el permiso de Roma y que no está permitido conforme a la doctrina católica. 

    Para algunos, la postura débil del Vaticano tendría por objeto evitar enfrentamientos, que llevarían inevitablemente a un cisma; para otros, estaríamos frente a hechos consumados que a nadie le importan. Pero ¿qué pasa con los católicos – dentro de los que me incluyo – a los que sí nos importa la doctrina de la Iglesia y la opinión del que se supone que es el representante de Dios en la tierra y sucesor de San Pedro? ¿Qué pasa con el escándalo que provocan declaraciones y actos como los de la iglesia flamenca y en especial del cardenal de Kesel?, quién además no es sancionado o amonestado por sus superiores desde Roma.

    En otro ámbito, en los mismos días que la Iglesia flamenca emitía el documento sobre la liturgia especial para parejas homosexuales; la ministra española Irene Montero declaraba en el parlamento, que un menor tiene “derecho a amar o tener relaciones sexuales con quién les dé la gana, basadas, eso sí, en el consentimiento”, levantando una gran polémica en redes sociales y petición de cese o dimisión por parte de los sectores conservadores del país, no así desde el gobierno ni desde la Iglesia española.

    Efectivamente y para gran sorpresa de muchos, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Luis Arguello, salió en defensa de la Sra. Montero argumentando que sus palabras se sacaron de contexto, sosteniendo que “Francamente, no creo que la Ministra de Igualdad [Irene Montero] defendiera en esas declaraciones que los niños puedan mantener relaciones sexuales”, ante el desconcierto de los fieles que esperaban una condena o al menos una crítica.

    Diferente ha sido la reacción del cardenal holandés y arzobispo de Utrecht, monseñor Wilhelm Eijk, quien mientras Roma y el Dicasterio para la Doctrina de la Fe callan, en un artículo publicado en el medio italiano La Brújula Cotidiana, hace un ferviente llamado para que los círculos eclesiásticos competentes ordenen a los obispos flamencos retirar su declaración. 

    No es la primera vez que monseñor Eijk defiende públicamente la doctrina tradicional de la iglesia asegurando que el futuro pertenece a la práctica ortodoxa de la fe, y que “las religiones que se adaptan a la cultura y a los tiempos actuales se pierden y pierden a sus fieles”, algo que él ha podido experimentar en su propio país, donde la fe es ya prácticamente residual precisamente por el abandono de la propia curia.