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  • Como veganos en un  frigorífico

    Como veganos en un frigorífico

    Este año el evento COP27 (el Sínodo anual de la iglesia de Gaia) fue realizado en Sharm al Sheikh, Egipto. Este resort es una especie de Cancún fundado por los Israelíes durante su ocupación del Sinaí y posteriormente desarrollado por los Egipcios como destino de vacaciones (mas bien económico) para Europeos, especialmente Italianos, Rusos, Ingleses, Alemanes y otros turistas del Este de Europa. 

    Es un muy lindo lugar. Sobre la costa del mar Rojo, una cantidad impresionantes de hoteles de todas las categorías, restaurantes, casinos, lugares de entretenimiento se alzan, literalmente desafiando el entorno. Considerando el desierto que lo rodea, llama la atención los jardines perfectamente mantenidos, las canchas de golf, las piletas suntuosas, los parques de agua.  Dado el calor sustancial de esas latitudes estos establecimientos solo sobreviven a base de aire acondicionados que proporcionan una climatización tolerable.   

    En la Península de Sinaí persiste una insurgencia beduina y la mayor parte de la península es “no go zone” hasta para el ejército Egipcio. Por lo tanto el tema de seguridad tampoco es simple. Sharm consigue un cierto grado de seguridad gracias a la presencia de una fuerza de paz de las Naciones Unidas (MFO) que se supone monitorea los terminos de paz entre Israel y Egipto pero que termina actuando como una garantía de seguridad para la industria hotelera del lugar, cortesía de los contribuyentes globales.

    Como se pueden imaginar, un lugar con una naturaleza y una población hostil, es uno de los lugres menos “sustentables” del planeta. Por ejemplo, el agua para regar todos esos jardines y canchas de golf es obtenida gracias a plantas de desalinización, usando enormes cantidades de combustibles fósiles que son provistas por el gobierno Egipcio a precios pesadamente subsidiados. Lo mismo se puede decir de la agradable temperatura que reina en el interior de los restaurantes, casinos y hoteles gracias a los sistemas de climatización. 

    Es decir que un país pobre como Egipto (80 millones de sus 90 millones viven en la pobreza extrema) está subsidiando las vacaciones de una gran cantidad de europeos que tienen un estandar de vida bastante superior que su propia población.

    Me imagino que el lugar fue elegido para la conferencia por que la industria turística en ese destino viene sufriendo bastante desde la primavera árabe, el gobierno de la Hermandad Musulmana, la restauración del gobierno militar y COVID. Presumiblemente los empresarios hoteleros habrán hecho “lobby” a su gobierno para que les consiguiera un evento de alto perfil que les pudiera servir para re lanzar el destino.  Los del COP27 habrán conseguido tarifas preferenciales dado el bajo costo de la mano de obra en Egipto y el negcio se cerró a satisfaccion de todos.

    Para llegar a este lugar no hay trenes eléctricos. Ni Teslas. Ni globos aerostáticos. Ni bicicletas. Ni barcos a vela. En resumen, no hay maneras “sustentables” de llegar ahí.  Solo el viejo conocido motor a reacción que funciona a base de incalculables toneladas de mas combustibles fósiles.  

    Naturalmente muchos de los delegados se vieron forzados a utilizar aviones privados ya que no pueden tolerar las emisiones de sus congéneres en el espacion cerrado de una aerolina comercial.  

    Hemos aprendido a dar por sentado la hipocresía de los clérigos de la iglesia de Gaia. Pero agregando leña al fuego, este año el evento le dio la bienvenida con honores a un campeón de la destrucción ambiental como es Nicolas Maduro. Como nota Maria Anastasia O’Grady en su artículo del 14 de Noviembre, el gobierno Socialista de Venezuela es unos de los peores criminales ambientales.  Bueno. Es uno de los peores criminales sin otros calificativos.  Pero hubiera podido ser relevante para los congresales de Sharm algunos datos mencionados en el artículo que seguramente son de su conocimiento. La Laguna de Maracaibo ha sido enteramente destruida por PDVSA. La minería de las empresas de Maduro, arrojan mercurio y otros poluyentes directamente al agua de los ríos que rodean sus minas lo que ha afectado una parte importante del ecosistema Venezolano.  En muchas localidades grandes no hay más recolección de residuos, lo que fuerza a las poblaciones a quemar basura de forma descontrolada. No se reparan más los oleoductos que tienen abundantes perdidas que van a parar directamente a la tierra o el agua que atraviesan.  

    Uno diría que alguien con estos precedentes, debiera haber sido objeto de oprobio unánime en este cónclave y el dedo acusador de Greta lo tendria como blanco.  Pero los ambientalistas no tienen enemigos a su izquierda. Greta no le afeó su conducta. Todo fueron sonrisas, apretones de manos, palmadas en la espalda.

    El oprobio se reserva para la gente que realmente se preocupa por el medio ambiente y que además sustentan con su trabajo a los zánganos de Sharm.

  • Los siete pilares del régimen

    Los siete pilares del régimen

    El sistema moderno de gobierno es más aristocrático (¿oligárquico?) que democrático.  No es el gobierno de la mayoría. Es el gobierno de una minoría bien financiada y organizada.  Pero es innegable que tiene el consentimiento de por lo menos de una buena porción de la población. ¿Cómo consiguen ese apoyo?

    Si un progre nos lee (¡hola, Adolfo!) inmediatamente me dirá que eso es obvio y que se apoyan en los “intereses económicos” según lo que su facción viene proclamando hace mucho tiempo.  

    Y tiene Ud. razón. Pero solo parcialmente. Si la codicia fuera el único motor que mueve el esquema moderno de poder, las cosas serian relativamente simples.   

    Observemos nuestro propio día a día.  Es evidente que no todas nuestras acciones son empujadas por “intereses económicos”.  ¿Por qué compramos ropa “de marca” cuando pudiéramos vestirnos con un producto de igual calidad pagando mucho menos? Porque la motivación “vanidad” (orgullo) en este caso es más fuerte que la económica (codicia). Lo mismo podemos decir cuando preferimos quedarnos dormidos y no ir a trabajar.  La “fiaca” (pereza) es más fuerte que nuestro interés económico.  Los episodios en los que alguien, preso de un ataque de furia (ira), produce un daño que luego tiene que reparar a un costo considerable no son infrecuentes.

    Gracias a Dios también hay muchas motivaciones buenas y estoy seguro de que es la norma en todos nuestros lectores. Pero seamos sinceros ¿Acaso la pereza no es más fácil que la diligencia? ¿La gula que la templanza? ¿la lujuria que la castidad? ¿la codicia que la austeridad? ¿el orgullo que la humildad?

    Un cínico que no crea en el concepto de “naturaleza caída” o “cielo” o “infierno” o todas esas patrañas de la abuela, pero que tenga un poco de espíritu de observación se dará cuenta que todas esas pasiones pueden ser “apalancadas” con mucha facilidad para beneficio propio.

    Su primer desafío sería mejorar el “branding”.  Después de 2,000 años de educación Cristiana, el público pudiera tener alguna resistencia a una campaña que le propusiera como ideal ser orgulloso, perezoso, envidioso, degenerado, glotón, iracundo y codicioso.

    Pero, milagros del marketing moderno, si en lugar de orgullo hablamos de “igualdad”, si a los perezosos los llamamos “víctimas de la explotación”, si en lugar de envidia hablamos de “justicia social”, si decimos que la lujuria es una “liberación de prejuicios”, si justificamos la ira como “pasión revolucionaria”, y en lugar de codicia hablamos de “consumo” ya tenemos algo con lo que trabajar.

    Después nuestro cínico tendría que “personalizar la campaña”.  Tal vez un intelectual no sea codicioso o perezoso, pero el “ángulo” del orgullo funcione muy bien.  No parecería difícil incentivar la codicia de un empresario, la lujuria de un estudiante, la pereza de un trabajador, la gula de un adicto, la envidia de un fracasado. Y el mercado potencial de nuestro cínico es enorme. El conflicto entre vicios y virtudes es universal y el campo de batalla es el interior de nuestra conciencia. Y lamentablemente todos nosotros, mismo los que rezamos el Padre Nuestro, caemos (frecuentemente) en alguna tentación.

    Tal vez estos “pilares” no sean novedosos, pero si son poderosos.  Está en cada uno de nosotros restarles efectividad…  

  • Oir las dos campanas

    Oir las dos campanas

    “La maternidad implica serios riesgos desde el punto de vista físico, emocional, económico para las mujeres. Son ellas las que cargan con el peso y las responsabilidades, y son ellas las que deben tener el poder de decisión sobre este tema. Esta muy bien cuando eligen ser madres, pero nadie, y menos aún el Estado, tiene derecho de imponerles esa carga.”

    “Cada vida humana es preciosa e irremplazable. Matar un inocente es horrendo. Hacerlo por comodidad, intereses económicos, proteger una carrera es aún peor. Si la víctima es un bebito indefenso, nos hace retroceder de horror. Y que lo haga su madre, en complicidad con un médico, que hizo un juramento para proteger la vida, solo puede ser concebido por mentes de una perversidad insondable.”

    Creo que esto resume adecuadamente la esencia de los mensajes pro-aborto y pro-vida respectivamente. Es fácil darse cuenta de que el “truco” del primero es simplemente ignorar la realidad del segundo. Lo que dicen los abortistas sería razonable si no fuera por el pequeñísimo detalle que no mencionan el precio implícito.  Es como si nos preguntara un día de calor si queremos una Coca sin decirnos que el precio es cortarnos una pierna. Si los dos mensajes tuvieran igual difusión, creo que el primero perdería.

    ¿Pero cómo podemos decir que no tienen paridad? Nadie puede decir que el hecho de la existencia de una vida humana a partir de la concepción es un secreto. Cualquier persona puede llegar a esa conclusión con facilidad. ¿Por qué no lo hacen?

    Hay varias respuestas posibles y todas ellas pueden ser verdaderas: egoísmo, ignorancia, presión del círculo íntimo, miedo, inexperiencia y condicionamiento de la opinión pública, a través de una campaña organizada, para adoptar el primer mensaje y activamente ignorar el segundo . Y es en esto en lo que me quiero focalizar hoy.

    Para tratar de entender el fenómeno, los invito a acompañar a un imaginario joven universitario durante un día cualquiera y tratemos de identificar los “puntos de contacto” (para usar términos de marketing) que utiliza esta campaña.

    Al levantarse es posible que conecte algún tipo de servicio de “streaming” para oír música. Sus artistas favoritos, a los que sigue en varias redes sociales, transmiten mensajes sobre la “igualdad” (dato normalmente pasado por alto: son unos millonarios malcriados) y de la importancia de “empoderar a las mujeres” (dato normalmente pasado por alto: son unos degenerados).  

    Imaginemos que nuestro joven vive con sus padres y baja a tomar el desayuno. Por algún milagro no tienen sus headphones puestos y participa de la conversación familiar.  La misma es sobre temas banales y actividades previstas durante el día.

    El joven cursa estudios el ciclo básico de Derecho y pasa su mañana en la facultad. Las materias que debe estudiar son Sociología, Ciencia Política, Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado, Introducción al Pensamiento Científico, Principios Generales del Derecho Latinoamericano y Principios de Derechos Humanos y Constitucionales.  Todas ellas dan por sentado como verdades fundamentales premisas secularistas, ateas (o en la mejor de las hipótesis, agnósticas), marxistas, contra la familia tradicional, y promueven la religión ambientalista.  El grado de sutilidad con la que el mensaje es difundido varía, aunque no mucho.  Las conversaciones con sus compañeros durante los breves momentos de relajación son sobre futbol o la próxima salida del fin de semana.  Si hay alguna referencia (muy ocasional) a temas más profundos, es extremadamente raro que alguno de sus compañeros adopte una posición católica o de derecha de forma explícita. Si lo hiciera sus comentarios serán recibidos con un silencio incomodo cuando no con hostilidad agresiva.

    Después de cinco horas de clase, nuestro joven va a su trabajo de tiempo parcial en una empresa multinacional, donde esta participando de un programa de práctica para futuros profesionales.  En el viaje en colectivo aprovecha para ponerse al día con sus cuentas en las redes sociales. Los temas “trending” hablan sobre el calentamiento global, el anti-racismo, y la importancia de no discriminar por razones de identidad de género.  Recibe varias sugerencias para seguir un artista “trans” y se celebra ese día el “matrimonio” gay de un famoso quien hace declaraciones sobre su reciente adopción de mellizos. Las fotos son enternecedoras.  Un “pop up” le pregunta que pronombres desea utilizar.

    Cuando llega a su trabajo, el departamento de Recursos Humanos le había informado que el entrenamiento obligatorio sobre “ética” debe estar completado dentro de las próximas dos semanas.  Nuestro joven se aboca pues a la tarea.  En este material, se habla de “equidad”, “diversidad”, “empoderamiento de la mujer”, “desarrollo responsable”, “la lucha común contra el calentamiento global”.  Las reuniones con ejecutivos de la empresa contienen referencias frecuentes a estos temas.  Las conversaciones con sus compañeros de trabajo tienen temas similares a los de la facultad. En este caso existe una prohibición explícita o implícita a no hablar de ningún tema profundo. Ni siquiera esta bien visto hacer comentarios sobre el curso de “ética” obligatorio.

    Al terminar su día activo después de juntarse con sus amigos durante un rato a tomar una cerveza (los temas de conversación son futbol, la próxima salida, y algún meme viral ese día en Tik Tok) vuelve a su casa y se sienta un rato a ver una serie en Netflix.  La trama de la serie incluye por lo menos alguno (o todos) de los siguientes elementos: un gay que es un genio, un trans que es muy gracioso, un “malo” que hace “bullying” en términos enteramente irrealistas de los dos anteriores y que es racista, una chica que tiene sexo en la primer cita con un chico, un cura que es un hipócrita, un padres y una madre que se pelean sin cesar por las cosas más absurdas haciendo la vida imposible a un adolescente rebelde, un empresario ladrón que pretende destruir el medio ambiente, un “idealista” ambiental y de izquierda que predica un discurso levemente irrealista pero altamente atractivo, un tipo que golpea a su novia, un militar loco.

    Nuestro joven, antes de irse a dormir sale al jardín de su casa a fumarse un porro y cansado, se retira a dormir para empezar el ciclo de nuevo al día siguiente.

    En resumen. TODOS los “puntos de contacto” que tienen ese joven, día tras día, le venden un solo mensaje. En sus interacciones con familia y amigos es raro que se traten temas relevantes y por lo tanto no hay una “contra influencia” que sirva para compensar. No es de sorprender pues que, volviendo a los dos primeros párrafos, el mensaje abortista se imponga y la realidad que describimos en el segundo párrafo es simplemente ignorada.

    Y esto no es solo los jóvenes. Esto se extiende a todas las edades y todos los ámbitos. 

    Se habla mucho de “la plata en la política”. Cuanto vale todo ese marketing ideológico. O puesto de otra manera, ¿cuanta plata sería necesaria para contrarrestarla “mano a mano”?

    En conclusión, aunque nos impusiéramos un objetivo de mínima de que “las dos campanas sean oídas” tenemos una tarea monumental frente nuestro.  El primer paso consiste en estar conscientes del fenómeno.

    Manos a la obra. Crease o no, la tarea no es imposible. Solo difícil. Acuérdense de David…

  • Cinco valientes cruzan los Andes

    Cinco valientes cruzan los Andes

    En 1554, Juan Gregorio Bazán queda a cargo de Santiago del Estero cuando Francisco de Aguirre vuelve a Chile con la esperanza de obtener el gobierno de ese “Reyno” por haber muerto Valdivia. La situación del baluarte levantado en la inmensidad desconocida del Tucumán, no podía ser más crítica. Aguirre al partir, “sacó consigo alguna gente española y muchos indios naturales de esta tierra, e cavallos”, por lo que su solitaria y lejana fundación quedó casi desamparada. Si bien, en los papeles, había repartido encomiendas entre 56 conquistadores, los favorecidos arrostraron, durante dos interminables años, la mayor pobreza. Una indigencia tal – se lee en la Información levantada por Alonso Abad – que “vestían cueros e sacaban una cabuya (fibra) a manera de esparto de unos cardones y espinos, a puro trabajo de manos, que hilándolo hacían camisas”.

    Ese desamparo a que los condenaba la naturaleza salvaje, hubiera justificado la despoblación de aquella base conquistadora, en hombres de otra complexión física y con otro temple moral. Pero el sentimiento de la propia responsabilidad y el altivo amor propio, les impelía a quedarse, a no proclamar su fracaso, a no dejar en la estacada a los amigos juríes, expuestos siempre a la venganza de los lules que, irreductibles, los acorralaban dentro de sus “fuertes de paliçadas”.

    Hambres – hasta “comían algunas sabandijas silvestres que nunca los españoles suelen comer sino con mucha necesidad” – miserias sin cuento, desconección total con el mundo civilizado; todo fueron capaces de soportar esos varones de rompe y rasga; todo menos la falta de un sacerdote que le suministrara los auxilios espirituales, tan necesarios para sus fervorosas almas católicas. Por esto, casi “estuvieron por despoblar esta ciudad e yrse al Pirú”.

    Los frailes Alonso Trueno y Gaspar de Carvajal, que acompañaron a Nuñez de Prado, al imperar Aguirre habían abandonado al población tucumana. Si voluntariamente o no, conocemos los testimonios contradictorios de Mexía Mirabal, de Antonio Alvarez, de Francisco de Carvajal y de Cristóbal Pereyra. Por su parte Rodríguez Juárez manifestó al respecto, que ambos dominicanos, “visto la pobreza de esta tierra, y que no avía ni oro ni plata ni otra cosa alguna, mas solo mayz, se bolbieron al Perú, sin quedar en la tierra sacerdote”. De tenor semejante resultan las declaraciones de Miguel de Ardiles, de Gonzalo Sánchez Garzón, de Santos Blásquez, de Juan García, de Pedro Jiménez y de Juan Pérez Moreno.

    Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que desde el alejamiento de los frailes de grado o por fuerza, quedó sin clérigos Santiago del Estero, y que por tan poderosa razón, los fervorosos vecinos en las ceremonias religiosas, y “todos los lunes e sábados”, andaban “en prosición de la yglesia a las hermitas e cruzes, cantando letanías e suplicando a Nuestro Señor les enbiase sacerdotes que les administrasen los sacramentos”. Si alguno de ellos moría, “lo llevavan a enterrar los españoles con hartas lágrimas e con harto desconçuelo, rogando a Dios por él en sus oraciones”.

    Aquellos conquistadores cansados de esperar mas de dos años, “ansí sin sacramentos, no pudiéndolo sufrir, despacharon cinco ombres que fueron al rreyno de Chile a traer sacerdotes”. Y para allá se ponen en movimiento Hernán Mexía Mirabal y Bartolomé Mansilla, junto con Rodrigo de Quiroga, Nicolás de Garnica y Pedro de Cáceres.

    Corajudos, aguantadores de “nieves, fríos y hambres” esos cinco Capitanes recorrieron leguas y leguas acosados “por la mucha gente de guerra muy velicosa que ay en el camino”, y cruzaron “con gran riesgo de sus vidas”, los Andes “fragosos y tempestuosos”. Al otro lado de “la cordillera de Chile” los indios “alçados” de Copiapó les cierran el paso. Esto produce desánimo en algunos componentes del quinteto temerario, que insinúan el regreso al pago santiagueño, lo cual frustraría los propósitos del viaje; pero “el averse atrevido el dicho Capitán Hernán Mexía solo a adelantarse”, logró que los indecisos le siguieran, y al cabo de “muchos meses, con la ayuda de Nuestro Señor Jesucristo que los faboreció”, pudieron tornar los expedicionarios al punto de partida, trayendo, desde La Serena, un sacerdote; el padre Juan Cidrón.

    En tan abnegada como conmovedora hazaña – que si no tuviera a su favor los documentos de la historia tomaríase por leyenda hagiográfica o novela de caballería – Hernán Mexía Mirabal, Bartolomé Mansilla, Rodrigo de Quiroga, Nicolás de Garnica y Pedro de Cáceres, no olvidaron que, amén de los espirituales, el hombre necesita otros sustentos para vivir. En consecuencia, junto al clérigo Cidrón, “traxeron algunas semillas de trigo, cevada y otras cosas de Castilla; e algodón, que es de que al presente los naturales se bisten e cubren, haziendo mantas e camisetas”; y “plantas de ubas e árboles frutales, obejas, bacas e otros ganados”; conjunto de bestias y especies botánicas que se introducían, por primera vez, en aquella agreste región de los juríes.

    Así fue como esos desamparados conquistadores santiagueños – para decirlo con palabras de uno de ellos, Santos Blasquez – “se dieron a sembrar muchas semillas ansy de trigo como cebada, plantando viñas e otros árboles de Castilla, e fueron criando ganados, yeguas, vacas y ovejas, con que fue la tierra adelante, e se a sustentando con todos sus travajos, e dende este tiempo se comenzó a comunicar esta provincia con el Pirú e Chile”.

    De tal suerte, a los fieros arrestos de la guerra se sumaron, a partir de entonces, las mansas actividades agropecuarias, con su consecuente industria rudimental. Y quedó establecido, con regularidad relativa, un intercambio de colaboración entre aquel núcleo de cultura, que se iba desarrollando en Santiago del Estero, y los otros centros ya evolucionados peruanos y chilenos; desde donde había venido el inmediato impulso conquistador: hombres y recursos que casi siempre aportaba un Capitán empresario, “a su costa y minción”; con fundadas esperanzas – claro está – de que gastos y desvelos, ocasionados en el “real servicio”, le vendrían a ser retribuídos con creces, más tarde, por la Corona.

    Y no es impertinente repetir, que aquellas expediciones – gajes de hombres de acción, como Mexía Mirabal – que incursionaban dispersas, generalmente desconectadas las unas de las otras, dentro de un área de casi un millón y medio de kilómetros cuadrados, lejos de responder a las viarazas empíricas de sus respectivos caudillos – cual se ha dicho tan a menudo con ligereza – encontrábanse subordinadas, en primera instancia, a las directivas precisas de ciertos funcionarios con dotes de estadistas; cuyos planes de gran envergadura – “ideologías” los llama Levillier – demuestran hoy, a quienes estudian historia, la coherencia con que fue llevada a cabo la empresa fundacional de España. Tanto Vaca de Castro y La Gasca en el Perú, como Valdivia y Hurtado de Mendoza en Chile, y el excepcional realizador Francisco de Aguirre en el mismo campo de sus hazañas, y el Virrey Toledo en Lima, y en Charcas el Oidor Matienzo, resultan, en definitiva – cuando no, a la vez, ejecutores prácticos – los creadores intelectuales, los formidables estrategas que concibieron el gigantesco designio de incorporar el Tucumán y el Río de la Plata a la Corona de España; vale decir, a la civilización occidental.

    Sin aquellas ciudades fundadoras – puntos fortificados adecuadamente dispuestos – los conquistadores españoles hubieran sido física y moralmente aniquilados por los indios salvajes. Bien dice Romualdo Ardissone al respecto: “Al transcurrir la existencia del conquistador en el campo, separado de sus semejantes, en contacto diario con el indio, pierde su cultura, sus elementos europeos se atenúan, y a la larga se barbariza; el indio y la naturaleza que lo rodean, lo embisten, lo barnizan, lo conquistan. Grave es el problema para el europeo, más grave aún para sus hijos cuya educación progresivamente y con rapidez alarmante, cobra caracteres indígenas, intensificados por la mezcla de sangre que se hace poco menos que imposible impedir. En cambio, la existencia de ciudades trae la convivencia, el trato continuo o frecuente, el roce con los semejantes; la vida social logra salvar el caudal de costumbres e ideales traídos de Europa. El conquistador puede conservar y aún intensificar la superioridad con respecto al indígena, al cual sirve de ejemplo para que se le acerque siempre más en sus costumbres. La función educativa, política y militar de las ciudades es de primer orden, de aquí el interés de fundarlas”.

    Carlos F. Ibarguren, en Los Antepasados, a lo largo y mas allá de la historia argentina, Tomo IX.

  • La verdad según la justicia social

    La verdad según la justicia social

    Cómo la izquierda progresista se alineó con el posmodernismo

    Hemos llegado a un punto en la historia donde las ideas que sustentan el liberalismo y la modernidad en el seno de la civilización occidental están en grave riesgo. La naturaleza precisa de esta amenaza es complicada. Surge de al menos dos presiones abrumadoras, una revolucionaria y otra reaccionaria, que están en guerra sobre qué dirección iliberal deben ser arrastradas nuestras sociedades.

    Los movimientos populistas de extrema derecha afirman librar una última y desesperada batalla por el liberalismo y la democracia contra una ola creciente de progresismo y globalismo. Se están volviendo cada vez más hacia el liderazgo de dictadores y hombres fuertes que pueden mantener y preservar la soberanía y los valores “occidentales”.

    Mientras tanto, los cruzados “progresistas” de extrema izquierda se presentan a sí mismos como los únicos y justos campeones del progreso social y moral.

    No solo promueven su causa a través de objetivos revolucionarios que rechazan abiertamente el liberalismo como una forma de opresión: también lo hacen con medios cada vez más autoritarios, buscando establecer una ideología completamente fundamentalista de cómo debe ordenarse la sociedad. Cada lado en esta refriega ve al otro como una amenaza existencial y, por lo tanto, cada uno alimenta los mayores excesos del otro. Esta guerra cultural es lo suficientemente intensa como para definir la vida política —y, cada vez más, social— a principios del siglo XXI.

    Aunque el problema de la derecha es grave y merece un análisis cuidadoso en sí mismo, nos hemos convertido en expertos en la naturaleza del problema de la izquierda. Esto se debe en parte a que creemos que, mientras que los dos bandos se están conduciendo mutuamente a la locura y a una mayor radicalización, el problema que proviene de la izquierda representa un alejamiento de su punto histórico de razón y fuerza: el liberalismo esencial para el mantenimiento de nuestras seculares democracias liberales. La izquierda progresista se ha alineado no con la modernidad sino con el posmodernismo, que rechaza la verdad objetiva como una fantasía soñada por pensadores de la Ilustración ingenuos o arrogantemente fanáticos que subestimaron las consecuencias colaterales del progreso.

    El posmodernismo, según su punto de vista, se ha convertido o ha dado lugar a una de las ideologías menos tolerantes y más autoritarias con las que el mundo ha tenido que lidiar desde el final del colonialismo y la Guerra Fría. El posmodernismo se desarrolló en rincones relativamente oscuros de la academia como una reacción intelectual y cultural a todos estos cambios y, desde la década de 1960, se ha extendido a otras partes de la academia: al activismo, a través de las burocracias y al corazón de las escuelas y universidades. A partir de ahí, ha comenzado a filtrarse en la sociedad en general hasta el punto en que el posmodernismo y las reacciones violentas en su contra, tanto razonables como reaccionarias, dominan nuestro panorama sociopolítico.

    Este movimiento persigue nominalmente un objetivo amplio llamado “justicia social”. El término se remonta a casi 200 años. Bajo diferentes pensadores en diferentes momentos, sus diversos significados se han referido a abordar y reparar las desigualdades sociales, particularmente cuando se trata de cuestiones de clase, raza, género, sexo y sexualidad, y particularmente cuando estas van más allá del alcance de la justicia legal. Quizás lo más famoso sea que el filósofo progresista liberal John Rawls expuso una teoría filosófica de las condiciones bajo las cuales se podría organizar una sociedad socialmente justa. En esto, planteó un experimento de pensamiento universalista en el que una sociedad socialmente justa sería aquella en la que un individuo al que se le diera la opción sería igualmente feliz de nacer en cualquier medio social o grupo de identidad.

    También se ha empleado otro enfoque explícitamente antiliberal y antiuniversal para lograr la justicia social, particularmente desde mediados del siglo XX. Este tiene sus raíces en la “teoría crítica”. La teoría crítica se ocupa principalmente de revelar sesgos ocultos y suposiciones subexaminadas, por lo general, señalando los “problemas”, es decir, las formas en que la sociedad y los sistemas en los que opera van mal. El posmodernismo, en cierto sentido, fue una rama de este enfoque crítico.

    El movimiento que asume este cargo presuntuosamente se refiere a su ideología simplemente como “justicia social”, como si solo buscara una sociedad justa, mientras que el resto de nosotros abogamos por algo completamente diferente. Cada vez es más difícil pasar por alto la influencia del Movimiento por la Justicia Social en la sociedad, sobre todo en forma de “política de identidad” o “corrección política”. Casi a diario, sale una noticia sobre alguien que ha sido despedido, ‘cancelado’ u objeto de vergüenza pública en las redes sociales, por haber dicho o hecho algo interpretado como sexista, racista u homofóbico. A veces, las acusaciones están justificadas, y podemos consolarnos con el hecho de que un fanático, a quien vemos como completamente diferente a nosotros, está recibiendo la censura que “merece” por sus odiosas opiniones.

    Sin embargo, cada vez con mayor frecuencia, la acusación es altamente interpretativa y su razonamiento tortuoso. A veces pareciera como si cualquier persona bien intencionada, incluso alguien que valora la libertad y la igualdad universales, podría decir sin darse cuenta algo que no cumple con los nuevos códigos de expresión, con consecuencias devastadoras para su carrera y reputación.

    Esto es confuso y contrario a la intuición de una cultura acostumbrada a poner la dignidad humana en primer lugar y que, por lo tanto, valora las interpretaciones caritativas y la tolerancia de una amplia gama de puntos de vista. En el mejor de los casos, este comportamiento tiene un efecto escalofriante en la cultura de la libre expresión, que ha servido bien a las democracias liberales durante más de dos siglos: las buenas personas se autocensuran para evitar decir cosas “incorrectas”. En el peor de los casos, es una forma maliciosa de intimidación y, cuando se institucionaliza, una especie de autoritarismo.

    Estos cambios, que se están produciendo con una rapidez asombrosa, son muy difíciles de comprender. Esto se debe a que provienen de una visión muy peculiar del mundo, que incluso habla su propio idioma, en cierto modo. Dentro del mundo de habla inglesa, los defensores de la justicia social hablan inglés, pero los “despertados” (“woke” en inglés, es decir, aquellos que despertaron a la visión de la justicia social) usan palabras cotidianas de manera diferente al resto de nosotros. Cuando hablan de ‘racismo’, por ejemplo, no se refieren a prejuicios por motivos de raza, sino a, como ellos lo definen, un sistema racializado que impregna todas las interacciones en la sociedad pero que es en gran parte invisible excepto para aquellos que experimentan o que están versados ​​en los métodos ‘críticos’ apropiados que los entrenan para verlo.

    Estos académicos-activistas no solo hablan un lenguaje especializado, mientras usan palabras cotidianas que la gente asume, incorrectamente, que entienden, sino que también representan una cultura completamente diferente, incrustada en la nuestra. Las personas que han adoptado este punto de vista pueden estar físicamente cerca, pero intelectualmente están a un mundo de distancia. Están obsesionados con el poder, el lenguaje, el conocimiento y las relaciones entre ellos. Interpretan el mundo a través de una lente que detecta dinámicas de poder en cada interacción, expresión y artefacto cultural, incluso cuando no son obvios o reales.

    Esta es una visión del mundo que se centra en los agravios sociales y culturales y tiene como objetivo convertir todo en una lucha política de suma cero que gira en torno a marcadores de identidad como la raza, el sexo, el género y la sexualidad. Para un extraño, esta cultura parece haberse originado en otro planeta, cuyos habitantes no tienen conocimiento de las especies que se reproducen sexualmente, y que interpretan todas nuestras interacciones sociológicas humanas de la manera más cínica posible. Pero, de hecho, estas actitudes absurdas son completamente humanas. Dan testimonio de nuestra capacidad repetidamente demostrada para adoptar cosmovisiones espirituales complejas, que van desde el animismo tribal hasta el espiritualismo hippie y las religiones globales sofisticadas, cada una de las cuales adopta su propio marco interpretativo a través del cual ve el mundo entero. Este simplemente trata sobre una visión peculiar del poder y su capacidad para crear desigualdad y opresión.

    Interactuar con los defensores de este punto de vista requiere aprender no solo su lenguaje, que en sí mismo es bastante desafiante, sino también sus costumbres e incluso su mitología de los problemas “sistémicos” y “estructurales” inherentes a nuestra sociedad, sistemas e instituciones. Como saben los viajeros experimentados, comunicarse en una cultura completamente diferente implica más que aprender el idioma. Uno también debe aprender modismos, implicaciones, referencias culturales y etiqueta. A menudo, necesitamos a alguien que no sea solo un traductor sino también un intérprete en el sentido más amplio, alguien que conozca ambos conjuntos de costumbres, para comunicarnos de manera efectiva.

    En nuestro libro Cynical Theories explicamos cómo la teoría de la justicia social se ha convertido en la fuerza impulsora de la guerra cultural de finales de la década de 2010, y propone una forma filosóficamente liberal de contrarrestar sus manifestaciones en la erudición, el activismo y la vida cotidiana. Contamos la historia de cómo el posmodernismo aplicó sus teorías cínicas para deconstruir lo que podríamos estar de acuerdo en llamar las ‘viejas religiones’ del pensamiento, que incluyen creencias religiosas convencionales como el cristianismo e ideologías seculares como el marxismo, así como sistemas modernos cohesivos como la ciencia, el liberalismo filosófico y el ‘progreso’, y los reemplazó con una nueva religión propia, llamada justicia social.

    Es útil que la teoría de la justicia social se haya vuelto cada vez más segura y clara acerca de sus creencias y objetivos. Este desarrollo es, sin embargo, alarmante: ha hecho que la teoría sea mucho más fácil de entender y actuar por parte de los creyentes que quieren remodelar la sociedad. Podemos ver su impacto en el mundo en los ataques de la justicia social a la ciencia y la razón. También es evidente en las afirmaciones de los creyentes que la sociedad está dividida de manera simplista en identidades dominantes y marginadas y está respaldada por sistemas invisibles de supremacía blanca, patriarcado, heteronormatividad, cisnormatividad, capacitismo y gordofobia.

    Por Helen Pluckrose and James Lindsay.

    Traducido de The Spectator.

  • Disciplina en el mensaje

    Disciplina en el mensaje

    Este martes fueron las elecciones de medio término en Estados Unidos.  Hubo claro-oscuros y cuando escribo esto, todavía no se sabe quien controlará el Senado. Pero en general se puede decir que el resultado fue decepcionante, excepto en Florida donde DeSantis arrasó (¡¡¡¡Go DeSantis!!!!).  Se esperaba una victoria mucho mas clara por parte de los Republicanos. 

    No es mi objetivo hacer un análisis detallado porque no es el papel de La Botella al Mar. Pero si me tienen un poco de paciencia, comparto algunos pensamientos que se me fueron ocurriendo mientras miraba los resultados en TV. 

    Seguí el conteo en FOX News (derecha) y MSNBC (izquierda).  Confieso que mi intención era regodearme con lo que esperaba fuera una mala noche para los Demócratas.  Lamentablemente no conseguí mi objetivo de ver caras largas en las filas de la contra y la botella de champagne se quedó en la heladera.  Pero de todas maneras fue una experiencia fascinante. 

    Me impresionó el grado de disciplina que los comentaristas en MSNBC mostraron en el mensaje que difundieron. Por supuesto el contenido era de manicomio (los Republicanos están intimidando gente para que no voten, la economía está muy bien, hablar de la ola de crimen es racista, aborto, aborto, aborto). Pero nunca se apartaron de él. No hubo criticas veladas o abiertas a la “calidad de sus candidatos”, a Biden, a las políticas que están proponiendo.  Todos los cañones apuntados en una sola dirección.

    Mientras tanto en FOX se hacían frecuentes referencias a “la pobre calidad de los candidatos”. Curiosamente esa frase no se refería, por ejemplo, al candidato Demócrata para Senador en Pensilvania que literalmente no puede hablar porque tuvo un derrame cerebral.  Estaban hablando de los candidatos propios, todos ellos de una calidad humana igual o superior a sus contrincantes (por ejemplo, un general, dos empresarios muy exitosos, un ex presidente de un Senado estatal, etc). 

    En MSNBC, Biden era tratado con respeto y reverencia a pesar de que padece demencia senil y es tan popular como el sarampión. En FOX eran frecuentes las referencias anti-Trump porque la derecha, en lugar de cerrar filas como hicieron los de MSNBC, tiene una compulsión de “distanciarse” de la gente que es criticada por sus adversarios.

    En FOX se hablaba de los temas de fondo de forma general. Por ejemplo, mientras en MSNBC el aborto siempre era acompañado de referencias a “embarazos ectópicos” (!?),chiquitas de 12 años violadas por su padre, etc. en FOX nunca nadie habló de los cientos de miles de bebitos asesinados anualmente por razones egoístas que constituye la esencia del mensaje pro-vida. No hicieron ninguna referencia a la imposición de la ideología de género o educación marxista (Teoría Crítica de la Raza) en los colegios, que fue uno de los temas centrales en la campaña. Mismo sobre el crimen, el tema candente del momento, las políticas garantistas impuestas por fiscales financiados por Soros no fueron dignas de mención.  Solo en materia económica hubo algo más de detalle cuando se habló de producción de petróleo o control del gasto público.

    Mientras en MSNBC las teorías conspirativas sobre “la violencia de la derecha” (de la que existe considerablemente menos evidencia que la de izquierda) se repetían como una letanía, en FOX jamás se mencionaron los ataques violentos e intimidaciones de la izquierda, los incendios a centros de ayuda a la mujer, los motines de 2020. 

    Mientras en MSNBC hablaban frecuentemente de la “supresión del voto” (que no existe, como se demuestra por el aumento en la participación), en FOX no levantaron ni una duda sobre ninguna de las practicas electorales que se establecieron a partir de COVID. Por ejemplo, aun cuando no se pueda apuntar a una irregularidad especifica, es universalmente aceptado que el voto por correo es menos seguro que el voto en persona. Esto porque la presunción de secreto del voto desaparece, porque hace más fácil la cosecha de votos de gente vulnerable (por ejemplo, es sabido que en los hogares de ancianos es común que voten los cuidadores, no los ancianos o en las viviendas económicas los “punteros” entregan los votos por bloques).  Pero parece que es considerado de mal gusto siquiera mencionarlo a pesar de que los resultados favorables demócratas, fueron casi todos frutos de la generalización de esta práctica particularmente en lugares famosamente corruptos como Filadelfia, Milwaukee, o Atlanta.

    Mientras en MSNBC no pararon de hablar de la “desinformación” a la que supuestamente se abocan los Republicanos, en FOX se quejaban de que tal o cual candidato “no había sido capaz de hacer llegar su mensaje con claridad”. Pero nadie del panel aprovechó la oportunidad para denunciar el cerrojo que tiene la izquierda sobre prácticamente todos los medios, la censura en las redes sociales, el uso de las instituciones educativas como centros de adoctrinamiento, las enormes cantidades de recursos económicos que fueron entregados por los plutócratas de Silicon Valley o Wall Street a la izquierda o los mensajes ideológicos entrelazadas en la oferta de cultura y entretenimiento.

    La conclusión que saque de la noche es que hasta que la derecha no aprenda de las tácticas de la izquierda, y adopte una teoría de “guerra ideológica total” como hacen ellos, la decepción de anoche no será la última. 

    ¡Aunque gracias a Dios, con DeSantis tenemos alguien que nos enseñe el camino!

  • ¿Dónde está Greta Thunberg?

    ¿Dónde está Greta Thunberg?

    Cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas se reunió en Nueva York en septiembre, los observadores del clima pueden haber notado la molesta falta de unas trenzas. Greta Thunberg, quien pasó el verano de 2019 acechando la Costa Este después de tomar un yate del príncipe de Mónaco a través del Atlántico, alcanzó su cenit en septiembre, la última vez que este organismo se reunió en persona, en la Cumbre de Acción Climática donde entregó su espeluznante, y repetido hasta el olvido discurso de “cómo te atreves”.

    Pero el pequeño ser escalofriante, salida directamente de Kubrick, estuvo notablemente ausente en la asamblea de este año, en un momento en que la administración Biden está impulsando la histeria climática con más fervor que nunca. En una sala llena de las personas favoritas de Jeffrey Epstein, tal vez ella haya perdido relevancia (cumplió diecinueve años este año) o tal vez sea su mensaje el que ya no está de moda. El mismo mes, su propia nación, Suecia, eligió lo que los periódicos llaman un gobierno de “extrema derecha” (una etiqueta general que se aplica a cualquier grupo sospechoso de no recibir dinero de George Soros). Durante las elecciones suecas, la izquierda se centró en la energía verde y el calentamiento global; los conservadores se concentraron en la inmigración y el crimen. 2022 estaba destinado a convertirse en el peor año registrado para la violencia de pandillas en Suecia y los informes de delincuencia callejera estallaron en los titulares suecos justo antes de las elecciones.

    La derecha también tenía la ventaja en el tema de la energía, con los votantes suecos alejados de sus partidos de izquierda, especialmente los Verdes, por el aumento de los precios de la energía en Europa. Dos semanas después, Italia hizo lo mismo cuando eligió a Giorgia Meloni como primera ministra. The Atlantic marcó la elección de la primera mujer primera ministra de Italia al declarar “el regreso del fascismo en Italia”. CNN llamó a Meloni “el primer ministro de más extrema derecha en Italia desde Mussolini”. Antes de las elecciones del 25 de septiembre, activistas climáticos desesperados organizaron una sentada en la oficina de Roma de la favorita Meloni. Su rabieta cayó en oídos sordos. La democracia estaba inconvenientmente en marcha en todo el continente, ya que los votantes expresaron su interés menguante en el evangelio climático cuando se enfrentaban a problemas diarios más apremiantes.

    Vladimir Putin sigue siendo el elefante de color sopa de remolacha en la sala. Las sanciones a Rusia tras la invasión de Ucrania por parte de Putin tienen a los europeos complicados. Se acerca el invierno y el continente necesita gasolina. Deutsche Bank ha advertido que los alemanes pueden tener que recurrir a la quema de madera para mantener calientes sus hogares. En medio de la crisis, Rumania, Estonia y Finlandia han aumentado la tala de bosques centenarios para cosechar árboles para obtener energía. Cuando las temperaturas comenzaron a bajar, la plataforma de video Twitch bloqueó el canal de un hombre ruso que estaba transmitiendo durante 24 horas la imagen en vivo de su estufa de gas a toda potencia para burlarse de los europeos. A finales de septiembre, Viktor Orbán, el primer ministro conservador de Hungría, anunció que su país celebraría un referéndum sobre las sanciones de la Unión Europea impuestas a Rusia y dijo que “las sanciones no se decidieron democráticamente, sino que las decidieron los burócratas de Bruselas y las élites europeas”.

    A medida que la popularidad de su tema preferido resulta tan volátil como el clima mismo, Thunberg puede estar dando un paso atrás para cambiar su marca a un regaño izquierdista de uso más genérico. En 2021, amenazó con boicotear la cumbre climática de la ONU, COP26 en Glasgow, por algo llamado “desigualdad de vacunas”. Si bien los últimos dos años demostraron sin lugar a dudas que no todas las vacunas son iguales (en seguridad y eficacia), el alboroto de Thunberg tuvo algo que ver con las naciones ricas que no proporcionaron suficientes vacunas a los países pobres. Terminó asistiendo a la cumbre en Glasgow de todos modos, pero se fue temprano y le dijo a una multitud fuera de la reunión que el calentamiento global era el resultado de un sistema basado en “la idea de que algunas personas valen más que otras” y que la atención debería centrarse en la causa “raíz”.

    Es una pendiente resbaladiza e inevitable desde salvar a los osos polares hasta que el hombre blanco crea el clima y es racista. Los osos polares, por ejemplo, lo están pasando muy bien. Hay casi tres veces más viviendo en su habitat hoy que cuando comenzamos a contarlos en la década de 1960. Esto explica por qué nunca más escuchas sobre ellos a menos que vivas en Churchill, Manitoba. A los humanos también les está yendo bien, en camino de alcanzar una población de 8 mil millones a finales de este siglo. Mientras tanto, Thunberg, en la semana doscientos y tantos de su ausentismo escolar, necesitará compromisos de discursos más estables y la justicia social está llamando. Como señaló Politico recientemente, Thunberg “está siendo impulsada por un mensaje diferente: escuchen a los más vulnerables y ayúdelos a construir el futuro justo que exigen”.

    O eso o los jefes climáticos, sintiendo que la mejor manera de mantener el poder es la ofuscación, han puesto a su títere adolescente en un segundo plano. Cuatro días después de que concluyera la Asamblea General de la ONU en Nueva York, unas cuadras al oeste en Central Park, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, apareció en el escenario de un festival de música para dar una conferencia a los asistentes sobre el calentamiento global. Vestida completamente de blanco (¡también después del Día del Trabajo!), recibió abucheos y protestas de una multitud de miles. La anciana temblorosa, con la voz chillona que gorjeaba sobre las burlas, no esperaba este rechazo de los jóvenes en el corazón de la ciudad liberal de Nueva York. Se suponía que esta era la base climática, y la consternación en el rostro de Pelosi parecía decirlo todo: ¿cómo te atreves?

    Por Chadwick Moore, para The Spectator, 25/10/2022.

    Chadwick Moore es el editor de Outspoken y es columnista de Spectator y editor colaborador. Su nuevo libro, Así que te han enviado a la capacitación en diversidad: sonriendo a través del apocalipsis DEI, ya está disponible.

  • Desamparados

    Desamparados

    A través de una carta publicada por el diario El Mercurio el pasado 28 de octubre, denominada “Un predio quemado y tomado”, don Juan Sebastián Gana, propietario de tierras ubicadas en la Araucanía (Chile) relata el abuso cometido y que sigue cometiendo el Estado y su lucha de años ya no para que le devuelvan su propiedad, sino que para que no le cobren el impuesto territorial anual al cual están obligados sus dueños.

    Al día siguiente, el mismo diario le dedicó media pagina en el cuerpo C, señalando que se trata de 16 propietarios que en total suman 850 has., en la misma situación, que el 29 de mayo del año 2012 sufrieron un ataque incendiario de sus casas, galpones, bosques y posterior toma, por parte de una “comunidad radicalizada” – como llama la nota a los usurpadores que ingresaron abruptamente, encapuchados y apuntándolos con armas de fuego – impidiendo no solo desarrollar la actividad agrícola y forestal de muchos años, sino que volver a entrar en lo que les pertenecen “hasta hoy” según lo que indican los registros en el Conservador de Bienes Raíces, ya que convengamos que no le han sido expropiadas ni menos les han sido compradas, conforme a las reglas de un estado de derecho bien nacido. 

    Sin embargo, los hechos no llegan hasta ahí. Efectivamente y continuando con el relato del afectado por si y por sus vecinos en la usurpación y posterior negación de justicia,  a raíz de la toma violenta de sus tierras y al no poder desarrollar ninguna actividad lucrativa, solicitaron la exención del pago de impuesto territorial mientras se encontraran en tal situación, obteniendo recién de después de 10 años, que el organismo estatal encargado de su cobro se dignara darles una respuesta, rechazando la petición por “no existir antecedentes suficientes” para acoger la petición (sic). Tómese nota que, entre los antecedentes presentados, se encuentra la carpeta investigativa llevada por la Fiscalía por los delitos de incendio y usurpación.

    El problema que evidencia los hechos relatados no es sólo económico, sino que, de un grave incumplimiento de las obligaciones del Estado en la protección del bien común y una violación a numerosos derechos constitucionales de esos ciudadanos, como lo son el derecho a la propiedad y sus atributos, la proporcionalidad de los tributos y su igualdad, la equidad o justicia tributaria, entre otros.

    No olvidemos que el bien común comprende el libre desenvolvimiento humano, que estimula la responsabilidad y las iniciativas personales, el cual incluye al Estado, como gerente y guardián, que no destruye la propiedad privada, sino que la defiende; no debilita el dominio particular, sino que lo robustece. Todo lo contrario de lo que ocurre en nuestro país.

    Mientras leía la nota pensaba cuantos ciudadanos se encontrarán en la misma situación y que no exponen públicamente a través de los medios de comunicación o redes sociales, la tragedia que viven y el desamparo en que se encuentran de parte del Estado, por temor no solo a las represalias de los gobernantes que obviamente ya no son sus aliados ni los protegen, sino que de los ocupantes ilegales de sus tierras que gozan de total impunidad.

  • El 8% del presupuesto basta para eliminar el hambre

    El 8% del presupuesto basta para eliminar el hambre

    Cualquier persona que haya oído durante cinco minutos a un miembro de “la casta” (para pedir prestada una expresión) sabrá que es muy importante ser “solidario” ante los terribles problemas sociales que asolan el país.  Ser “solidario” se traduce normalmente en darles más plata y poder ya que los miembros de la casta nos aseguran que su única preocupación en la vida es buscar soluciones. Particularmente soluciones a la pobreza.  

    ¡Y cuán importante es este tema! El INDEC dice que el nivel de pobreza en el país alcanza al 40%. Sin una pizca de humor se congratulan de haberla hecho bajar 2 puntos, después de haberla hecho subir 35 desde un 5% en la década del 70.  

    El informe indica que el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de $37.803, mientras la Canasta Básica Total (CBT) mensual es $62.989. En otras palabras, la brecha entre lo que entra en una familia pobre y lo que necesita para subsistir durante un mes es de $25.186.  El mismo INDEC dice que un hogar está compuesto por 2.5 personas.

    Es decir que, según los datos del INDEC, faltan $120,892 por persona y año para eliminar la indigencia.

    Si multiplicamos esto por 18.8 millones (el 40% de pobres que hay en el país), el número total necesario para cubrir ese déficit es de $2.3 Billones de pesos.

    En noticias paralelas, el Presupuesto Federal 2023 fue aprobado por el Congreso.  Prevé un gasto de 29 Billones de pesos.  12,6 veces más grande que el numero anterior.

    A mi no me dan las cuentas. Si este es el problema prioritario, y teóricamente se solucionaría con un 8% de los fondos que disponen, ¿para qué sirven? O no son muy capaces, o no es un problema prioritario, o no están muy dispuestos a sacrificarse. ¿O será que para ellos eso de la “solidaridad” es una calle de una sola mano?

    Para un cínico como yo, parece que a los “estado presente” les interesa perpetuar el problema para usarlo como excusa para mantener su recaudación y poder.

    Imagínense una entidad privada que recaudara plata para solucionar un problema y después de obtener los fondos necesarios, simplemente lo ignora, o peor aún, lo agrava mientras mantiene los sueldos y prebendas de todos sus directivos, contrata amigos y parientes y miente cuando se les trata de investigar.

    ¿Cuánto tiempo estarían esos hipotéticos privados fuera de la cárcel?

    Y tengamos en cuenta que cuando un delito es hecho por el Estado es MUCHO peor. O por lo menos eso es lo que no se han cansado de decirnos con respecto a los “Delitos de Estado”.

    ¿O ahora nos van a decir que ese criterio solo sirve para vengarse de los militares que les ganaron en el campo de batalla, pero no para cuando tenemos que juzgar sus tropelías?

    Yo soy más bien partidario de lo de “enseñar a pescar”, (y financiar barcos de pesca, plantas procesadoras), más que lo de “regalar pescado”. Pero a efectos de la discusión, sigamos la lógica que ellos mismos proclaman: Es necesario tener una de las cargas impositivas mas altas del mundo, porque tenemos que redistribuir la riqueza para solucionar el urgente problema del hambre.

    Perfecto. Objetivo cumplido. Ya hay 12 veces más riqueza redistribuida que la necesaria.  Ahora queremos verlos “solucionar la pobreza”.

    Pregunta adicional ¿cuánto de los $26.5 Billones excedentes pueden sacrificar de sus presupuestos como señal de solidaridad?

  • Tradición y libertad

    Tradición y libertad

    En la Encíclica Notre Charge Apostolique contra el espíritu democrático de “Le Sillon” San Pío X decía: “…persuádanse que la cuestión social y la ciencia social no nacieron ayer; que en todas las edades la Iglesia y el Estado concertados felizmente suscitaron para el bienestar de la sociedad organizaciones fecundas; que la Iglesia que jamás ha traicionado la felicidad del pueblo con alianzas comprometedoras, no tiene que desligarse de lo pasado, antes le basta anudar, con el concurso de los verdaderos obreros de la restauración social, los organismos rotos por la revolución, y adaptarlos, con el mismo espíritu cristiano de que estuvieron animados, al nuevo medio creado por la evolución material de la sociedad contemporánea, porque los verdaderos amigos del pueblo no son ni revolucionarios ni innovadores, sino tradicionalistas.”

    Esta famosa frase de San Pío X es intrigante. ¿Qué tiene que ver la tradición con la cuestión social y la democracia? ¿Porqué San Pío X consideraba que el pueblo debe ampararse en la tradición?

    Curiosamente encontré la respuesta en el libro La libertad y la ley, de Bruno Leoni (1913-1967), un filósofo italiano liberal absolutamente insospechado de cualquier relación con las teorías político-tradicionalistas de San Pío X.

    La tesis principal de Leoni es que “existe un claro paralelismo entre el concepto de legislación positiva y el socialismo, por un lado, y el concepto de Derecho entendido como producto evolutivo y consuetudinario y la libertad, por otro.”

    O sea que según Bruno Leoni hay un paralelismo: Ley Positiva = Planificación socialista / Ley Consuetudinaria = Libertad.

    Aclaro para los que no son abogados que Ley “positiva” significa Ley “puesta” o sea dispuesta o impuesta por una autoridad. En cambio la Ley Consuetudinaria no es atribuible a ninguna autoridad concreta; es el fruto de siglos de lenta maduración, el resultado de muchas generaciones haciendo “try & error”, lo que le da a la tesis de Leoni un cariz un poco darwiniano. Pero no me parece que ese cariz la descalifique. Lo esencial es que la Ley Consuetudinaria no es planificada. Tiene la guía implícita de la naturaleza humana, de la manera de ser de cada pueblo y -esto no lo dice el liberal Leoni- de los designios de la Divina Providencia para cada pueblo. 

    La autoridad puede decir toda las veces que quiera “esto se va a hacer así de ahora en adelante” (son las leyes positivas), pero jamás va a poder decir “esto se hizo siempre así”. La contradicción con la ley consuetudinaria le resta legitimidad a la nueva ley.

    Es tal la fuerza de la ley consuetudinaria que a veces la autoridad siente necesidad de mentir, manipular y pretender que su ley positiva fruto de una fría planificación es apenas una reinterpretación de la consuetudinaria. Pero como decía alguien, se puede engañar a pocos durante mucho tiempo, se puede engañar a todos durante poco tiempo, pero no se puede engañar a todos durante mucho tiempo. A la larga quedará patente la contradicción entre la ley positiva y la consuetudinaria, en detrimento de la positiva.

    También hay que aclarar que puede haber una ley consuetudinaria injusta, como el canibalismo entre los aztecas, y puede haber una ley positiva justa, como la prohibición del canibalismo por los españoles. Una no es buena por el sólo hecho de ser espontánea y la otra mala por el sólo hecho de ser planificada. Obviamente las cuestiones que se resuelven mediante siglos de “try & error” tenderán a ser más justas que las cuestiones resueltas por un silogismo burocrático. Pero ésa no es la cuestión. Lo interesante de la tesis de Bruno Leoni es que relaciona la ley consuetudinaria con la LIBERTAD.  

    La imposibilidad que tiene la autoridad de manipular el pasado convierte a la ley Consuetudinaria en bastión de la libertad. Es una ley que está por encima de la autoridad del momento. Es un obstáculo que traba al gobernante. Por eso San Pio X decía que protege al pueblo.

     Este rol de la Tradición poniendo límites al poder aparece en nuestra reciente nota sobre Los Intelectuales. Paul Johnson dice sobre los intelectuales anteriores a la Revolución Francesa que “sus innovaciones morales e ideológicas estaban limitadas por los cánones de la autoridad externa y por la herencia de la tradición” y que “la sabiduría colectiva del pasado, el legado de la tradición, los códigos prescriptivos de la experiencia ancestral existían para ser seguidos selectivamente o rechazados por completo…”  

    El abandono progresivo de la Tradición durante los últimos 200 años fue removiendo ese obstáculo al poder y eso explica el creciente control del Estado sobre todos los aspectos de la vida, especialmente en la educación.

    En materia religiosa hay un paralelismo similar: Misa Nueva = Liturgia planificada / “Mass of the Ages” = Liturgia inspirada

    Como dijo Ratzinger, los Papas son los jardineros de la liturgia, no sus fabricantes. La liturgia es como un árbol que se desarrolla lentamente. El Papa debe regarlo y cuidarlo; no puede hacerle cambios, a no ser muy pequeños, casi imperceptibles, como haría un jardinero.

    Para ilustrar lo que es el despotismo inhumano planificador recomiendo ver el segundo capitulo de la serie “Mass of the Ages”. La imagen del árbol que se venía desarrollando durante veinte siglos aparece en el minuto 25 y la brutal poda que sufrió en 1970 aparece en el minuto 38. Escalofriante. 

    Pero como decía Bruno Leoni, la fuerza de la Tradición es inmensa. Lentamente la liturgia planificada va cediendo. Por un lado aumenta el número de sacerdotes que celebran la liturgia inspirada, especialmente sacerdotes jóvenes. Pero el mayor tributo a la Tradición consiste en que los sacerdotes que celebran la liturgia planificada (que siguen siendo mayoría) cuando quieren celebrarla bien, con piedad y devoción, imitan cada vez más a la liturgia inspirada. A la larga muchos se van a preguntar porqué seguir con imitaciones si pueden recurrir al original. Al despotismo planificador le va a costar cada vez más imponerse.  ¡Tradición es Libertad!

  • En honor a Cervantes

    En honor a Cervantes

    ¿Por qué vas tan elegante a la universidad? Porque tengo clase.

    Quisiera comprar un libro sobre la fatiga y el cansancio. Lo siento, están agotados.

    Oye, ¿te gusta la teoría de Einstein? Relativamente.

    Alguna vez pensé que entre tú y yo todo se podría. Y pues sí, se pudrió.

    Mi hijo está practicando natación. ¿Y qué tal le va? Nada mal.

    Doctor, soy asmática, ¿es grave? No, señora, es esdrújula.

    El mes pasado contraí matrimonio. Contraje. Claro, tenía que ser formal.

    No me quieres porque soy daltónico, ¿verdad, Celeste? ¡Me llamo Violeta!

    Oye, ¿cómo te llamas? No soy el ayer, ni soy el mañana. ¿De qué hablas? Me llamo Eloy.

    Hola, cielo, ¿cómo estás? Parcialmente nublado, con probabilidades de lluvia.

    Joven, ¿podría decirme dónde vio por última vez a la señora de las empanadas? Por su puesto.

    Cusiosidades del idioma castellano:

    • Con 23 letras, se ha establecido que la palabra Electroencefalografista es la más extensa de todas las aprobadas por la Real Academia Española de la Lengua.
    • En el término Centrifugados, todas las letras son diferentes y ninguna se repite.
    • La palabra Oía tiene tres sílabas en tres letras.
    • En Aristocráticos, cada letra aparece dos veces.
    • El vocablo Cinco tiene a su vez cinco letras, coincidencia que no se registra en ningún otro número.
    • El término Corrección tiene dos letras dobles.
    • Las palabras Ecuatorianos y Aeronáuticos poseen las mismas letras, pero en diferente orden.
    • El término Estuve contiene cuatro letras consecutivas por orden alfabético: s-t-u-v.
    • Con nueve letras, Menstrual es el vocablo más largo con solo dos sílabas.
    • La palabra Pedigüeñería tiene los cuatro firuletes que un término puede tener en nuestro idioma: la virgulilla de la ñ, la diéresis sobre la ü, la tilde del acento y el punto sobre la i.
    • El vocablo Reconocer se lee lo mismo de izquierda a derecha que viceversa (palíndromo).
    • La palabra Euforia tiene las cinco vocales y sólo dos consonantes…

    Las cinco vocales:

    La famosa escritora española Lucía Echevarría, ganadora del Premio Planeta 2004, dijo en una entrevista, que “murciélago” era la única palabra en el idioma español que contenía las 5 vocales. Un lector, José Fernando Blanco Sánchez, envió la siguiente carta al director del diario ABC:

    Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que, “murciélago” es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales.

    Mi estimada señora:

    Piense un poco y controle su “euforia”.

    Un “arquitecto” “escuálido”, llamado “Aurelio” o “Eulalio”, dice que lo más “auténtico” es tener un “abuelito” que lleve un traje “reticulado” y siga el “arquetipo” de aquel viejo “reumático” y “repudiado”, que “consiguiera” en su tiempo, ser “esquilado” por un “comunicante”, que cometió “adulterio” con una “encubridora” cerca del “estánquillo”, sin usar “éstimulador”.

    Señora escritora, si el “peliagudo” “enunciado” de la “ecuación” la deja “irresoluta,” y piense de modo “jerárquico”.

    No se atragante con esta “perturbación”, que no va con su “milonguera” y “meticulosa” “educación”.

    Y repita conmigo, como diría Cantinflas:
    ¡Lo que es la ignorancia!

    Solo me queda recomendarle que se refresque con hojas de “eucalipto”…